martes, 11 de noviembre de 2014

Marguerite Duras: El amante

Idioma original: francés
Título original: L'Amant
Año de publicación: 1984
Valoración: imprescindible

Esta novela entra perfectamente en la categoría "No puedo creer que todavía no la hayamos reseñado"; de hecho, estaba convencido de que yo mismo, o Yemila, o alguien, había escrito una reseña en los primeros tiempos del blog, y sin embargo, salvo que el buscador me esté jugando una mala pasada, no es así. Así que puedo decirlo: no puedo creer que no hayamos reseñado El amante hasta ahora.

Esta novela también entra en otra de mis categorías favoritas: libros que han pasado a la cultura popular con una imagen simplificada o deformada. (A esta categoría pertenecen, por ejemplo, El retrato de Dorian Gray o Los viajes de Gulliver). Porque uno piensa en El amante y, probablemente por culpa de la película de Jean-Jacques Anaud, en lo que pensamos es en una novela erótica llena de tórridas escenas de sexo explícito entre una adolescente francesa y un joven oriental.

Claro, es elemento erótico está en la novela, que es una recreación (ficcionalizada) de un episodio en la vida de la escritora: una breve relación amorosa mantenida, cuando tenía apenas quince años, con un hombre chino durante su estancia en Vietnam (o en aquella época, Indochina). Sin embargo, no es una novela que se recree en el sexo explícito, sino en la sensualidad, el deseo, la atracción irracional y sus consecuencias, sobre todo cuando se trata de una relación imposible debido a diferencias de edad, culturales, sociales y económicas.

Pero El amante es también el retrato de una familia disfuncional y opresiva, arruinada e inadaptada a la nueva situación. Se trata de una familia, la de la propia escritora, compuesta por una madre obsesiva y depresiva, y unos hermanos de caracteres opuestos. Es, en cierto modo, una novela de aprendizaje de una muchacha que está descubriéndose a sí misma (en el sentido sexual, pero no solo) en medio de un ambiente hostil e incomprensible. "Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde", dice una de las primeras frases de la novela.

Hay varias cosas que hacen que esta novela sea imprescindible: la sensibilidad con la que está narrada; la propia técnica narrativa, que desgaja la voz de la autora en su yo adolescente y su yo adulto, casi anciano, que recuerda, reescribe y evalúa la propia acción. Y el estilo: un estilo depurado y directo, pero también capaz de un lirismo de evocación poderosa: una frialdad de cirujano con que se analiza tanto la primera relación sexual de la joven protagonista como la muerte de su hermano o la locura de su madre, pero que aun así alcanza una gran belleza expresiva, tanta que dan ganas de aprender francés solo para poder disfrutar del original (aunque la traducción de Ana Maria Moix, creo, le hace justicia).

Un imprescindible como hacía tiempo que no reseñábamos (yo, por lo menos). No puedo creer que hasta ahora no lo hubiéramos reseñado...

También de Marguerite Duras: Escribir, Moderato cantabile

5 comentarios:

El ojo que todo lo lee dijo...

Sinceramente no es uno de mis clásicos favoritos. Mira que es corto y parece interesante, pero aún así no me gustó mucho.

Kiss

La Estupenda

Walter Voboril dijo...

Este es uno de los clásicos que tengo pendiente hace un montón!! Espero que eso cambie pronto!!
Muy buena entrada!!
Nos leemos

Encanto dijo...

El otro día Beatriz de Moura hablando en el programa Via Llibre de TV3 (http://www.tv3.cat/videos/5323872/Via-llibre--Beatriz-de-Moura-Pepa-Plana-i-Le-Petit-Ramon) explicaba que la foto que aparece en la portada de la edición de Tusquets, la que has puesto, es una foto que Marguerite y ella encontraron mirando sus papeles y que a Beatriz le encanto, y que para Marguerite era la clara demostración de la devastación de su rostro después de haber vivido tanto (según ella)
Me ha gustado mucho la reseña
http://leidovividovisto.blogspot.com.es/

Santi dijo...

¡Gracias a todos por los comentarios!

Yo me relei la novela para escribir esta reseña y comprobé que efectivamente no es una novela fácil, sobre todo por ese estilo cortante que le da la autora, pero me sigue pareciendo imprescindible...

Encanto, muchas gracias por lo que cuentas de esa fotografía: yo siempre había supuesto que era la foto de una modelo o una actriz... Yo no diría que es un rostro devastado, la verdad, pero en cierto modo sí que coincide con la imagen que tramiste la novela sobre la protagonista...

Anónimo dijo...

Hola Santi. Gracias por tu reseña. De hecho, yo tampoco podía creer que no la hubierais escrito ya cuando la busqué, hace unas semanas, al releer el libro....jejeje.
Por cierto, a lo que se refiere Encanto, es a que ese rostro muestra cómo era antes de su devastación. Es una explicación que aparece en el prólogo del libro, al menos en la edición que yo tengo.
Leire