viernes, 28 de noviembre de 2014

James Salter: Juego y distracción

Idioma original: inglés
Título original: A Sport and A Pastime
Año de publicación: 1967
Valoración: Muy recomendable

En el Corán hay un pasaje que dice así: Recordad que la vida en este mundo no es más que un juego y una distracción. La traducción es mía, así que puede que no sea exacta, pero nos vale para descubrir que James Salter se ha basado en este texto para dar título a la novela que hoy reseño y que, además, explica en pocas palabras lo que el autor nos cuenta en su libro.

Juego y distracción es una obra narrada en primera persona por un estadounidense que se encuentra en Francia, en la región de Autun, disfrutando de todo lo francés que no es París y que le aporta una sensación de no ser un turista, sino de ser un viajero que intenta conocer la verdadera esencia del país en el que se encuentra. Gracias a su amistad con Billy y Christina Wheatland (algo así como sus anfitriones en el país, quienes lo llevan a bailes, cenas y lo incluyen dentro de su amplio círculo social), el narrador conoce a Phillip Dean, otro estadounidense que también está de paso en Francia y que, gracias al dinero que le da su familia, intenta demostrarse a sí mismo y a los demás que es un bohemio, que no está hecho para tener un trabajo y labrarse un futuro como todo el mundo, y que puede vivir al margen de las convenciones sociales.

Dean conocerá a Anne-Marie Costallot, una joven francesa de provincias, e iniciará con ella una relación amorosa y, sobre todo, sexual, que lo llevará a descubrir un mundo de goce que desconocía y a enfrentarse con quien verdaderamente es: un joven mimado y caprichoso que no es nada sin la ayuda económica de su familia y sin la admiración de los demás. A través del relato del narrador, quien es testigo de cómo el aura de Dean va apagándose al tiempo que se acaba su dinero y empieza a surgir su verdadero yo, conocemos la relación de éste y de Anne-Marie, que básicamente sigue adelante porque, según cuenta Dean y se imagina el narrador, el sexo entre él y la joven es fantástico.

Y sí, en esta novela nos encontramos con muchas –pero muchas– escenas de sexo. Y lo que en otros libros podría haber resultado chabacano o incluso aburrido, en Juego y distracción se convierte en parte imprescindible de la novela (casi como si fuera un personaje más). La prosa perfecta de Salter consigue que, a pesar de lo explícito de estas escenas, ésta no sea una narración erótica o pornográfica, sino sensual, y que incluso las descripciones más directas se conviertan en textos elegantes e interesantes tanto para el lector como para el devenir de la historia.

James Salter nos ofrece en esta obra, en resumen, un hermoso y sensual examen de la psique humana, en el que no todo es siempre lo que parece (aunque a veces, desgraciadamente, sí lo es) y donde la frontera entre lo real y lo onírico (o lo deseado) se vuelve tan fina que, finalmente, termina por desaparecer.


También de James Salter: La última noche.

5 comentarios:

Jáder Santana dijo...

Qué lindo texto. No conocía a J. Salter, pero ya lo puse en mi lista de próximas lecturas.

T.S. Monk dijo...

No conocía a Salter, así que este mismo año he leído "La última noche", "Años Luz" y "Juego y distracción". Me aguarda impacientemente "Todo lo que hay". Y todo lo que haya escrito este caballero será bienvenido en mi casa, porque su literatura está llena de poesía y verdad. Pocos autores habrán abordado las relaciones de pareja con tanta elegancia y verosimilitud. Lo recomiendo con entusiasmo.

El Puma dijo...

Conocí a Salter este año, a través de "La última noche". Esos relatos me atraparon, y me convirtieron en un curioso explorador de la vida y obra de este hombre, reconvertido de piloto de guerra en exquisito escritor.

Coincido mucho con la reseña sobre "Juego y distracción". Tal vez demasiado explícito en sus descripciones de connotación sexual, pero soberbio en su descripción de la Francia provinciana de los años sesenta.

Altamente recomendable. Tengo ahora a "Años luz" esperándome.

David Villar Cembellín dijo...

Muy buena novela, coincido con la crítica. Pero "Años luz" es superior. Dadle una oportunidad.

Anónimo dijo...

Pues a mí este libro no me ha gustado y me apasiona Salter. No termino de encontrar interesante la historia.