martes, 18 de noviembre de 2014

Colaboración: Galveston de Nic Pizzolato

Idioma original: Inglés
Título original: Galveston
Año de publicación: 2010.
Valoración: está bien.

Con el reconocimiento obtenido por ser el guionista de True detective, la serie producida y coprotagonizada por Matthew McConaughey y Woody Harrelson, Nic Pizzolato aterriza en el mercado editorial de España con su novela Galveston, publicada en 2010, cuatro años antes del estreno de la serie televisiva. Este es el contexto en el que se mueve Galveston y este es el contexto en el que se mueve esta reseña. Es curioso que a veces la lectura de una novela en el idioma original pueda restar información sobre los factores externos al texto. Uno puede imaginarse una serie de relaciones bastante explicitas entre productos, serie y novela, como modo de publicitar esta última.

Dejando de lado especulaciones sobre portadas, contraportadas y estrategias comerciales, hay que decir que si el lector se acerca a Galveston creyendo que encontrará un texto lleno de peroratas existenciales, como ocurre en True Detective, puede llevarse un chasco considerable. Y es que Galveston adolece de simplicidad en la trama, lugares comunes y una carga lírica un tanto irregular.

Uno tiene la impresión de haber visto a Roy, el protagonista, ese matón con tendencia a la reflexión retrospectiva y en plena crisis existencial, en la gama de tipos duros crepusculares que han pasado por el celuloide. Lo mismo ocurre con la trama: perdedor perseguido por malhechores sin corazón protege a una joven prostituta y decide buscar la redención en proveer de otra vida a la chica. Crepúsculo y redención son las coordenadas en las que se mueve la obra y serán también los fundamentos de las reflexiones de tipo lírico que proyecta el narrador-protagonista sobre el paisaje de Texas. Cuando habla de las refinerías de petróleo se trata del pasado del que se arrepiente, cuando habla del mar en Galveston se trata de la posibilidad de un futuro mejor y los campos de algodón son la infancia de un huérfano. Nada que cualquier lector no haya visto una docena de veces pero que en Galveston da cierto resultado.

Porque paradojicamente, son esas reflexiones sobre los paisajes los que aportan un factor diferenciador sobre una trama de género negro que resulta plana, predecible, que tiene poquísima complejidad y que incluso incluye alguna escena más cercana al videojuego que a la realidad. Con todo, Galveston es lo que es y no engaña: una novela sobre criminales embellecida por la estética del paisaje.


Firmado: Paulo Kortazar

5 comentarios:

David Villar Cembellín dijo...

Sí, casi todas las críticas coinciden en que "Galveston" no está a la altura de "True Detective". Y es una lástima, porque vaya serie tremenda, madre mía, antológica, angustiosa, inolvidable...

Anónimo dijo...

Vista True Detective casi diría que el adjetivo adecuado para Galveston es decepcionante.

Un saludo.

Paulo Kortazar B. dijo...

Gracias por los comentarios. Es verdad que 'Galveston' no está a la altura de True detective, pero claro, tras la última está el trabajo de unos actores, un director, todo un equipo vamos.

Con todo, me gustaría hacer un comentario respecto guión de la serie, porque tras verla completa en versión original, el domingo visione su primer capítulo en castellano. Y pese a estar muy familiarizado con el idioma inglés, el escuchar algunos de los monólogos nietzscheanos de Cole en castellano me hizo replantearme su calidad. La verdad es que creo que en su día influyó el no estar acostumbrado a escuchar divagaciones de tipo pseudofilosófico en ese idioma. Puesto que al escucharlas en castellano el domingo se me revelaron lugares comunes, algo así como un Nietzsche del Mcdonalds. Volví a ver el mismo capítulo en inglés y lo mismo. Con esto no quiero menospreciar la serie, sigo considerándola muy buena. Simplemente, creo que tras un segundo visionado esa carga pseudofilosófica en el guión de Pizzolato flojea bastante y que tal vez la calidad del texto de True Detective haya que buscarla, en cierta medida, en que se apoya en unos actores muy experimentados y en una muy buena dirección y fotografía. Perdón por el tostón.

Pablo G dijo...

Si no hubiera sido por los actores, true detective no valdría un carajo. Si después de tanta filosofía de macdonald como dices, (atención SPOIIIIIIILER) el asesino acaba siendo un hillibillie, apaga y vámonos. Si no fuera por el tirón de la serie a este señor no le publicaba ni el tato. Sobre la novela... más lugares comunes; nada nuevo
Un saludo.

Encanto dijo...

Yo soy de las que creo que True Detective está sobrevalorada, y eso que consegui verla entera, entera.
No creo que lea la novela, no me atrae.

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