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martes, 1 de septiembre de 2026

Reseña Bipolar. Fernando Bonete: La hija del Fénix


Idioma original:
español

Año de publicación: 2026

Valoración: rancio

Si no conociera a Fernando Bonete...

Hubiera leído La hija del Fénix hasta la página 45 o 50, y abandonado entonces, ya algo desganado porque lo de la novela histórica no es lo mío, ni siquiera me habría dado la curiosidad como para interesarme sobre el enlace entre los dos pinturas que preceden al texto, cosa que ya, más o menos, la sinopsis se hubiera encargado de desvelar. Seguramente, tras una mirada bastante fugaz a la semblanza del actor, hubiera pensado otro más que se va a dedicar a la novela histórica. En cualquier caso, como son libros que suelen estar confinados a las mesas de las librerías de Planeta o de grandes superficies, difícil que me cruzara con este género y que coincidiera  encima el autor. Chao pescao.

Pero conozco a Fernando Bonete...

Que, claro, ha publicado esta novela, y en Espasa (subsidiaria de Planeta con firmas como Risto Mejide en su nómina) porque en su vida paralela como bookstagramer, o cómo narices querráis llamar a eso, alcanza ya cerca de setecientos mil (o 700 K) seguidores, muchos de ellos, meros curiosos, claro. Pero alguno seguirá sus recomendaciones a pies juntillas, y acumulando cientos de comentarios en sus posts (alguno de ellos, por lo de diversificar, hablando, lo juro, de los cinco mejores pasodobles, o las cinco películas más tristes) y elevado, con contratos publicitarios de por medio, las cursillas son mías, a la cima de la divulgación cultural conseguida, eso sí, por sus méritos, muchas veces con la burda estrategia de esconder la portada del libro hasta el final del reel, y a ser incluso saludado por los monarcas españoles, en una de esas extrañas y protocolarias recepciones. Desprende una imagen de yerno perfecto y dedica esta, su primera novela, a su familia, cómo no, no hay sitio alguno a referencias perniciosas. 

Claro que algún escéptico dirá que es que le tengo (o le tenemos, aquí somos asamblearios, argh, incluso en eso) envidia. Bueno, nosotros enseñamos la portada de buenas a primeras, y la valoración va pronto, no hay suspense que administrar, pues tanto no nos obsesionan ni los seguidores ni las visitas. Puede que pienses, Fernando, si nos lees, pero esto es una conjetura, qué pringaos que no monetizan, pero nos gusta la independencia (aclaro, la del blog) y no tener que rendir cuentas.

Bueno, centrémonos: lo del libro. Diría ya, a costa de mi última expresión: rendir cuentas ante el Altísimo. Porque la característica principal de La hija del Fénix es el rigor con el que Bonete* afronta el lenguaje, recargadísimo de toda clase de expresiones arcaicas, especialmente, justificado, en las especulaciones de diálogos o correspondencia, pero, injustificado, cuando, en varios momentos, el narrador aclara relatar desde un periodo más cercano a la actualidad y no al del siglo XVII en que se desarrollan los hechos. Esa es una primera y sustancial barrera, ya no las eternísimas últimas treinta o cuarenta, sino todas y cada una de las trescientas ochenta páginas del libro, que sufren de ese lenguaje impostado e incómodo, que seguramente el autor ha documentado, y al que no ayuda para nada su gusto por las frases eternas, su tendencia a barroquizar no solo lenguaje, sino construcción. Y creo que en el subgénero elegido para su puesta de largo, que es la novela histórica con aires eventuales de folletín, la legibilidad debería ser una premisa. 

Y no: esta biografía de una hija ilegítima de Lope de Vega que se confinó, por tal condición, en un convento y se dedicó a escribir, quedando mucha de su obra reducida a cenizas, mientras Lope de Vega seguía saltando de cama en cama (a pesar de su sacerdocio) y mendigando a la nobleza madrileña dinero, o favores, para poder mantener a su familia - a la suya y a todas las que eran obra de su inmensa tarea de fecundación - como novela resulta ser una mera exhibición bastante onanista. En algún momento Bonete pretende intercalar algún mensaje ligeramente reivindicativo, pero el encarcaramiento de su prosa lastra de forma absoluta cualquier tímida intención, oculta entre tanto ornamento, tanta ampulosidad, es tal la necesidad de mostrar lo mucho que ha investigado, que ha trabajado, que se ha documentado, que la novela se desmorona donde estas novelas deberían remontar: cautivando al lector, empujando a seguir.

En fin: Fernando Bonete ha elegido (a tenor de su bagaje lector entiendo que pudo manejar otras opciones) lo que es provechoso económicamente: ser un nuevo Pérez Reverte. Dice, en algún momento, que para atreverse a escribir se ha de haber leído mucho (Markson dijo que mil quinientos libros leídos por uno escrito: echad cuentas). Venderá unos miles, por supuesto. Su figura seguramente crezca, e incluso algún incauto le procure rendidas alabanzas, pues hay que encontrar salvadores de la literatura y nos conformamos con poco. Sus siguientes pasos puede que sean recomendar los estantes en que - tan ordenaditos - guarda sus libros, o quizás aconsejar el tono del estampado de sofá o de cortinas que mejor combinen con ellos. 

Una broma muy privada sería decir que es el Emilio Aragón de los prescriptores, si bien esto ya poca gente va a pillarlo. Pero es que es justo eso.

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 * No me quedaré con las ganas de parafrasear a Jarvis Cocker y decir I am not Fernando Bonete though I have the same initials.

viernes, 6 de febrero de 2026

Je suis David Uclés

Hace unos meses escribí una reseña negativa de La Península de las casa vacías, así que creo que no soy sospechoso de amiguuismo cuando digo esto: ahora mismo, todos somos, o deberíamos ser, David Uclés. Lo digo, por si hay quien todavía no se ha enterado, por la campaña de desprestigio, y creo que se puede decir también, de acoso, que se ha organizado en su contra en las últimas semanas, a raíz de algunas polémicas en las que se ha visto envuelto, y en las que los medios e influencers de extremo centro y de extrema derecha parecen haberse coordinado "espontáneamente". 
 
Aclaro que no voy a hablar de los ataques que se refieren a su apariencia, su vestimenta, su orientación sexual o su afición por el acordeón (esos ataques se descalifican solos), y aclaro también que, como se verá después, estoy en desacuerdo con David Uclés, o con algunas de las posturas de David Uclés, en varios aspectos importantes; lo que no quiere decir que sea tolerable una campaña de difamación como la que está viviendo, y que es, en realidad, una manifestación de una estrategia de intimidación más amplia, e incluso global, podríamos decir. (De hecho, esta misma semana y solo en España, un humorista y una influencer de izquierdas han decidido tomarse un descanso en sus carreras a causa del acoso de la extrema derecha). 
 
Así, voy a centrarme en dos de las polémicas recientes de David Uclés, una literaria/editorial y otra política, de las cuales la segunda me parece sin duda la más relevante.
 
 
La polémica del Premio Nadal
 
A principios de año (como es habitual) se fallaba el Premio Nadal y, para sorpresa de muchos, el ganador no era otro que el "chico maravilla" de la literatura española reciente, con una novela titulada La ciudad de las luces muertas (que obviamente no he leído, porque en el momento de escribir esta reseña todavía no está a la venta; y que probablemente no leeré, al menos por ahora, vista mi impresión de la anterior novela del autor y de las primeras reseñas que van apareciendo en la prensa). En el momento de la entrega del premio, el autor explicó que se trata de una declaración de amor a Barcelona, con toques de realismo mágico (again), e inspirada por la obra de Carmen Laforet, Montserrat Roig o Mercè Rodoreda, entre otros. De hecho, la novela fue al menos parcialmente escrita gracias a una beca Montserrat Roig, que permitió al autor residir en Barcelona durante seis meses.
 
Conviene recordar que el premio Nadal no es un premio tan ridículamente comercial como el Planeta (solo hay que recordar que el último Planeta lo ganó Juan del Mal), aunque obviamente lo que las editoriales que conceden estos premios quieren es vender libros. Así, pronto se levantaron algunas sospechas de que se trataba de una forma no demasiado sutil de "robarle" un autor de éxito a Siruela, para traérselo al grupo Planeta (a quien pertenece actualmente la editorial Destino que concede el Nadal). El propio David Uclés se ha defendido de estas acusaciones afirmando (y algo de razón no le falta) que el éxito de La península... le ha beneficiado a él, pero también a Siruela, así que no hay nada criticable en que ahora siga su camino y "migre" a una editorial diferente, y a un grupo tan potente como Planeta. 
 
Personalmente, no puedo dejar de apuntar que el movimiento resulta algo oportunista por parte de David Uclés, que parece haber escrito una-novela-para-ganar-el-premio-Nadal, con guiños a la cultura de la ciudad en la que se sitúa en grupo editorial que la publica, unos cuantos fuegos artificiales literarios marca de la casa, y un discurso paratextual "bienqueda", también marca de la casa. Quizás se trate de una novela magnífica, y si es así me comeré mis palabras, pero lo que sé sobre ella en este momento me hace verla más como un producto vendible que como un proyecto artístico.
 
Esta polémica, que es habitual en el caso de premios de carácter más o menos abiertamente comerciales, ganó una nueva dimensión a partir de un artículo de Nadal Suau en El País, en el que daba una de cal y una de arena: defendía a Uclés de los ataques fascistas que (ya entonces) estaba recibiendo en redes, sobre todo en X; pero al mismo tiempo criticaba, de forma bastante diplomática pero clara, el proceso de "construcción de una persona pública" del escritor, como parte de su estrategia de promoción: la boina, el acordeón, el buenrollismo... 
 
Después de este artículo, la polémica entró en ámbitos poco agradables: Uclés acusó a Suau de criticarle por su aspecto (lo que no es cierto, creo); Manuel Vilas, que también ganó el Nadal hace unos años, y que parece que le tenía guardada alguna inquina al crítico de El País, entró como un elefante en una cacharrería en un post de Facebook acusando a Nadal Suau de atacar a Uclés por elitismo cultural, o sea, porque vende muchos libros; y a ambas críticas Suau respondió, de forma sin duda poco elegante, publicando algunos mensajes privados enviados por Uclés, en los que este se mostraba cordial e incluso agradecido por el apoyo del crítico contra los ataques... En fin, que la cosa pasó de lo literario a lo personal, perdiendo gran parte de su potencial interés: la reflexión sobre el funcionamiento del sistema editorial español, y la importancia de la presencia pública (y, hoy en día), online de los escritores para contribuir o garantizar su éxito. 
 
 
La polémica sobre el evento La guerra que todos
 perdimos
La segunda y más reciente polémica me parece mucho más relevante y significativa, sobre todo por la su simbolismo en el panorama cultural y político actual. Muy resumida, la cuestión es esta: David Uclés había sido invitado para un coloquio sobre la Guerra Civil organizado por Pérez Reverte y Jesús Vigorra, cuyo título y composición ignoraba, aparentemente, cuando aceptó la invitación; a pocos días del evento, cuando supo que el título era 1936: La guerra que todos perdimos, y quién iba a participar además de él, decidió retirar su participación, en primer lugar por estar en desacuerdo con la premisa ("la Guerra Civil la sufrieron todos, pero solo la ganó un bando", explicó más tarde), pero sobre todo por su rechazo a compartir cartel y evento con personalidades como José María Aznar o Espinosa de los Montero. Siguiendo a su desistencia, o de forma casi simultánea, varias personas más se dieron de baja, lo que ha llevado al aplazamiento de las jornadas hasta octubre. 
 
Antes de pasar a hablar de las consecuencias y el backlash generado por todo esto, sobre todo para el propio David Uclés, me parece relevante mencionar que esta posición del escritor supone una evolución o una matización de sus posiciones anteriores, mucho más equidistantes en este tema; de hecho una de las críticas que yo mismo le hacía a su novela La Península... era asumir ese discurso de la "guerra cainita" entre hermanos, la tragedia humana desideologizada en la que ambos bandos cometieron atrocidades. Declaraciones igualmente tibias en entrevistas en que parecía equiparar la crispación generada a izquierda y a derecha del espectro político parecían ir en la misma línea de ambigüedad calculada. Con todo, ya algunas actuaciones anteriores, como el discurso pronunciado ante Isabel Díaz Ayuso, de tono muy crítico, parecían indicar que Uclés estaba saliendo de ese marco de equidistancia y de querer contentar a tirios y a troyanos. Este cambio puede deberse, precisamente, al hecho de estar recibiendo ataques en redes sociales incluso con una postura tibia y apaciguadora, o precisamente a causa de ello: no sirve de nada intentar apaciguar a los bullies de extrema derecha, porque siempre van a exigir una adhesión absoluta - e incluso así... 
 
[Como nota al margen, porque preveo lo que van a decir los comentarios: sí, la izquierda (yo mismo, por ejemplo) también criticó la novela de Uclés por su equidistancia ideológico; pero de ahí a los insultos y las amenazas va un gran paso...]
 
David Uclés, por lo tanto, caído ya del equidistante guindo ideológico, renunció a participar en las jornadas de Pérez Reverte, que se defendió diciendo que el título se suponía que debía aparecer entre interrogaciones ("¿La guerra que todos perdimos?"), lo que no sé si mejora gran cosa el tema. Y además y después de eso, con todo el ego y todo el machirulismo de que hace gala habitualmente, se ha dedicado a atacar a David Uclés, llamándole mentiroso e infantil, retirándole la invitación y sugiriendo que todo forma parte de una campaña de autopromoción. Y detrás de Pérez Reverte, que sigue siendo una figura poderosa dentro del mundo cultural español, han venido naturalmente sus acólitos y seguidores a sumarse al linchamiento. Entre ellos, Ana Iris Simón, la gran musa del rojipardismo patrio, que publicó un artículo lamentable en El País (lo que, en su caso, no es precisamente una novedad) acusando a Uclés de ser fascista por no querer debatir con fascistas. 
 
Mi afirmación inicial de que todos somos, o debemos ser, David Uclés tiene relación con esta segunda polémica: en un momento de crecimiento global de la ultraderecha (y ya preveo una vez más los comentarios: "¿Y VeNezUeLa?"), quien se atreve a denunciarla y a distanciarse públicamente de ella, tiene que tener el respaldo y el apoyo de todos los demócratas (no solo de los de izquierdas), independientemente de que sus novelas nos hayan podido gustar más o menos, o de que hayamos podido discordar de algunas de sus posiciones anteriores. Es una cuestión de decencia y de conciencia democrática, de memoria histórica y de dignidad.
 
Así pues, lo repito por si no ha quedado claro: Je suis David Uclés. 

miércoles, 23 de abril de 2025

Álvaro Colomer: Aprende a escribir

Idioma original: español 

Año de publicación: 2025

Valoración: muy recomendable 

En otro contexto, uno podría especular si alguno, de entre la centena aproximada de autores que se incluye en Aprende a escribir, no fuera el mismo autor, oculto bajo alguna guisa, y describiendo su propio modus operandi. Quizás hubiese sido una cuestión a plantear cuando acudí a la tumultuosa presentación del libro, hace algunas semanas, en una conferencia que contó con la inestimable presencia de un Enrique Vila-Matas ataviado con una gorra que le daba un aire de timidez esquiva. No lo hice, porque tampoco soy mucho de llamar la atención, aunque el acto me permitió constatar la preocupantemente alta media de edad de los asistentes, cuestión que algún día habrá que abordar.

Hago el comentario porque Colomer parece responder a una especie de perfil promedio de los descritos en este libro. Periodista, cronista, autor de novela juvenil y de novela para todos los públicos (...), también reseña con cierta regularidad en medios de gran divulgación, y ejerce de eso tan socorrido que se viene a denominar agitación cultural que, desde luego, sería un concepto idóneo como carrera profesional, si existiese la mínima posibilidad de hacerse rico con ello. 

De su desempeño en Zenda surge la mayoría de los textos que incluye esta colección de artículos. Algunos se mantenían inéditos y, aunque con paciencia y orden, podríamos hacernos con muchos de ellos, entonces no contaríamos con la estructura que Colomer les otorga al dividirlos en bloques. No hablamos de entrevistas transcritas, sino de textos trabajados, apenas dos o tres páginas, que describen los hábitos de trabajo de un buen montón de escritores de la escena española (con alguna excepción), de sus manías, sus procedimientos, sus ritmos, sus emplazamientos, sus horarios, sus entornos...

Y aunque podamos detectar similitudes, es enormemente estimulante profundizar en ello, y Colomer nos ahorra mucha verborrea aportando su sentido crítico y su agudeza, analizando sus comportamientos, aunque puede que en cierto sentido este libro sea mejor que la suma de sus partes. Tenemos aquí desde escritores a los que no conocía hasta manufacturadores de best-sellers (glups, Pérez Reverte) o maestros absolutos (Vila-Matas, Caparrós, Enriquez) y todos los artículos resultan tan interesantes que seguramente algunos de los autores nos decepcionarán, si nos atenemos al lógico entusiasmo de Colomer al describir sus secretos. Personalmente he echado de menos algunos autores que me hubiera gustado ver por aquí (¿quizás una segunda parte, Álvaro?) como Carrión, Monzó, Ramis o Pàmies, pero el libro, más que el convencional muy recomendable,  (etiquetas homologadas mandan), lo valoraría como perversamente tentador para cualquiera que conciba la literatura más allá de afición o entretenimiento. Es sumergirse en sus artículos y lanzarse a devorar estantes. Y ya se sabe lo que se dice de las tentaciones.

Otras obras de Álvaro Colomer reseñadas en ULAD: aquí

miércoles, 8 de enero de 2025

Irene Cuevas: Un momento de ternura y de piedad

Idioma: español 

Año de publicación: 2024

Valoración: entre recomendable, está bien y se deja leer

Esta novela parte de una premisa de lo más sugestiva: la protagonista -no conocemos su nombre- se dedica a asesinar ancianas, por encargo de sus herederos, para poder así mantener a su madre ingresada en una clínica psiquiátrica debido a sus continuos intentos de suicidio (es obvia la lectura psicoanalítica del argumento, más aún cuando la novela va acompañada, al menos en su primera edición, por un opúsculo titulado Matar a las madres). En principio, parece un plan sin fisuras que, dentro de su dinámica macabra, transcurre según lo esperado por la protagonista. Hasta que un día acepta el encargo de finiquitar a una víctima que no encaja exactamente con su target habitual...

Aquí he de mencionar un punto que, aunque pueda parecerlo, no resulta en absoluto baladí: varios de los personajes femeninos que aparecen, entre ellas estas víctimas de nuestra asesina -a las que, cierta mente, mata con toda ternura y piedad, como describe el título de la novela- están inspiradas en escritoras a las que admira la autora de la novela (no es que yo sea muy listo, es que lo explica ella en el epílogo); así, encontramos a Sylvia Plath, Diane di Prima, Patricia Highsmith... y, sobre todo, a Lucia Berlin, que no tiene tan sólo una presencia anecdótica, sino que se convierte en un personaje central de la novela. La inclusión de esta escritora -o del personaje inspirado en ella- va, por tanto, más allá del simple guiño (incluso del guiño-guiño-codazo-codazo); de hecho, podría interpretarse como una metáfora de la influencia que ha tenido su obra literaria en la de Irene Cuevas o incluso en su vida, en general, aunque yo diría que llega más allá, hasta caer en cierta fantasía mitómana... En fin, eso tanto da, pero el caso es que esta aparición puede provocar en un eventual lector o lectora lo mismo una sonrisa cómplice que un cierto rubor debido a lo que en inglés se conoce por spanish shame... En todo caso, que cada cual decida o se deje llevar por sus propias reacciones.

Por ir avanzando: ¿a qué viene, os preguntaréis (supongo yo, aunque puede que no) la indecisión que muestro en la valoración de este libro? Pues me explico: por determinados aspectos, tanto el  humor negro pero suave y con un punto de absurdez (que podríamos entroncar con cierta tradición española, desde Jardiel Poncela o Miguel Mihura a, por ejemplo, Juan José Millás), así como los deliciosos diálogos de la protagonista con su madre suicida frustrada, la novela me parece, sin duda, recomendable. Por otro lado, está bien en cuanto a las referencias que prodríamos calificar de "metaliterarias" (las comillas no sobran) que incluye, pues, aunque sean muy explícitas, tampoco tienen por qué condicionar la lectura de quien no las conozca o no las pille. Ahora bien, como ya he comentado, también pueden producir un creciente rubor que no beneficia a la impresión final que deja la novela.

Por último, la novela contienne también algún momento propio de "novela romántica para jóvenes adultos" (momentos Heartstopper, por decirlo así, con personajes que se diría fueran a aparecer en First dates). Seguro que a más de un lector o lectora le resultarán de lo más satisfactorio estos momentos y diálogos -y no me refiero a las escenas eróticas, bastante logradas, por lo demás-, pero a mí, que ya soy todo un señoro que perfectamente podría tomarse un brandy Soberano en cordial sobremesa con Pérez-Reverte, me han parecido morralla que le sobra a una novela que muestra otras virtudes interesantes. Por ejemplo, el estilo ágil, fresco y con una pátina poética, el humor y, por qué no aplaudirlo, la ternura y la piedad que muestra Irene Cuevas, y que nos indican que podemos esperar  de ella cosas muy interesantes en el futuro.

miércoles, 10 de julio de 2024

Lorenzo Montatore: La mentira por delante

Idioma: español

Año de publicación: 2021

Valoración: está bien (sobre todo para fans)

Contra lo que pueda sugerir la valoración de este libro y antes que nada, debo decir que yo nunca he sido demasiado fan de Francisco Umbral. En mi juventud de aspirante a cultureta leí dos libros suyos que no me entusiasmaron, precisamente (uno de ellos sobre Valle-Inclán, que me pareció directamente un timo y el otro, una novela que se desarrollaba en un poblado chabolista de Madrid anejo a cementerio, al menos tenía la gracia (?) de ser bastante delirante... Sí, ya sé lo que me vais a decir: que debería de leer Mortal y rosa, pero mirad, ya tuve suficiente). Sus celebradas columnas periodísticas tampoco me llamaban la atención, aunque debo reconocer su facilidad para la metáfora ocurrente. Y, como personaje público, Umbral era, en mis años mozuelos, uno de los pocos escritores (junto al ínclito Cela, Antonio Gala, Sánchez-Dragó... aunque me cuesta incluir a este señor en el gremio) que salían a menudo por la tele e incluso eran carne de imitación por los humoristas, por lo que eran reconocibles para una mayoría de gentes que nunca habían leído sus libros ni se les pasaba por la cabeza hacerlo. En el caso de Francisco Umbral, se hizo más célebre aún por haberle soltado una encendida diatriba a Mercedes Milá (visto lo visto, bien que hizo), que se convirtió en una ocurrencia recurrente en España durante años y aun décadas.

Ahora bien, que a mí no me gustara este escritor no quiere decir que no haya, incluso hoy, gente fascinada por su prosa sonajero florida, su voluntariosa figura de dandy (?) y su aún más férreo propósito de convertirse en una personalidad literaria de renombre (este es el caso, creo, de Alberto Olmos, aunque no sé si él ya ha renunciado a hacer lo propio). esta misma maravilla por el influjo umbraliano es la que debe haber impulsado al autor de este cómic, él sabrá por qué, a realizar el mismo, que resulta ser una suerte de panegírico caricaturesco a mayor gloria de Umbral y sus contemporáneos.

Digo "caricaturesco" no porque este libro -tebeo, según su propio autor- sea una sátira o parodia de nada o de nadie, sino por el estilo de dibujo de Lorenzo Montatore, con evidente influencia tanto de la "escuela Bruguera" como de la mítica revista La Codorniz. Que tiene gran talento para la caricatura lo atestiguan los retratos que hace de los ya mencionados Umbral y Milá, pero también de Lola Flores, Massiel, Carrillo, los ya mencionados Cela y Sánchez-Dragó, Delibes, Pérez-Reverte, Los Ramones, Ramoncín, el Rey Emérito, García Berlanga, Jesús Hermida, Pitita Ridruejo,... en fin, toda una heteróclita colección de personajes que tienen en común, aparte de ser en su mayoría escritores (juntaletras, en algún caso), eran una parte importante de esa sociedad que salía en los medios (es decir, la tele) en aquellos procelosos y demasiado recordados años 80 y 90, cuando el protagonista de esta biografía era también una estrellita mediática, al menos en España. También aparecen otros escritores de otro tiempo que Umbral tenía o pretendía tener como refrentes (en algún caso, para criticarlo): Valle-Inclán, Pío Baroja, Gómez de la Serna, Larra...

La parte mollar del libro, no obstante, y quizás lo más destacable para retratar al biografiado, puede que sean, más bien, las muchas sentencias de este escritor recogidas aquí, toda una serie de frases lapidarias, a modo de aforismos en las que Umbral, un escritor especialmente dotado para el regate en corto (desde luego, más que para el juego estratégico), mostraba su versión más brillante. La mayoría de estas sentencias tratan, cómo no, sobre la literatura, aunque no todas: 

-"Soy un vendedor de metáforas de parroquia."
- "Prefiero el robo a la influencia. El robo y el asesinato."
-"La literatura se erige sobre un crimen o no es verdad."
-"La vejez es asistir al propio pasado."
-"Yo no he vivido, no he llegado a tocar nunca la realidad porque todo lo he vivido literariamente."
-"Mis libros me vivirán cuando yo muera."
-"Poeta es el que sólo escribe cuando se le ha ocurrido algo. Prosista es aquel a quien se le ocurren las cosas escribiendo."
-"Había nacido poeta lírico y lo puse todo en prosa para vivir."
-"Hace falta mucha humanidad para mirar como mira un perro."
-"El niño nos lleva a los reinos de lo pequeño. Acude a nuestra propia infancia dormida."
-"La infancia es una multitud, una aglomeración, una angostura. cada cinco o seis meses el niño es otro. El niño es sucesivo."
- "El dandismo tiene que ir por dentro."
-"Soy un quinqui vestido por Pierre Cardin."

Sin embargo, la frase por la que pasará a la Historia, aquella que recuerdan todos los que vivieron aquel momento y también muchos que no lo vivieron no la escribió, sino que la pronunció cual Zeus tonante en un plató de televisión. Una frase mítica, por menos de la cual a algunos les han dado el premio Nobel (que no digo que Umbral se lo mereciera, ojo, ni de lejos, pero algún contemporáneo suyo, tampoco):

Amén.

lunes, 18 de diciembre de 2023

2023 en libros. El único veredicto que vale

¡Pues sí, amigos! Llega el día en que todas las listas de "lo mejor de 2023" palidecen, pese al título de la entrada, ante la proverbial independencia, modestia y buen gusto de los reseñistas de ULAD. Porque no estamos ante la lista de los invitados a la boda del crítico de turno (no, Babelia y El Cultural, no estamos diciendo que vosotros hagáis eso) y porque no pretendemos sentar cátedra diciendo qué es lo mejor que se ha publicado en 2023 (¡coño, que hay tropecientas mil novedades y habremos leído un 0,0001%!). Esto solamente es, nada más y nada menos, lo mejor que hemos leído en 2023.

No podemos dar paso a la lista sin antes recordar lo que para nosotros ha sido la peor noticia que nos ha podido dejar este 2023: el fallecimiento, en el mes de agosto, de nuestro compañero Emilio. Las reseñas que dejó programadas y que hemos ido publicando estos últimos meses dan idea de lo que para Emilio fueron sus mejores lecturas del año.

Sin más, aquí tenéis nuestro dictamen

El veredicto de Koldo (por ahora):


La sentencia de Juan:

Palabra de Oriol:

La sentencia de Francesc:
 
      No muy bien habrá ido la cosa cuando he tenido que revisitar mis reseñas para poder componer esta lista. Así que
  • Recuerdos que prevalecen sin excesivo esfuerzo, o sea, MUY BIEN: Material de construcción de Eider Rodríguez, o cómo lidiar bien, literariamente, con la pérdida, y Les voltes del món de Tuli Márquez, a ver si el mundo editorial se entera del talento de este hombre y se le traduce al español.
  • Demasiados ensayos que se han quedado a medias o que me ha dado la impresión de que no conectan profundamente con la realidad, así que no los mencionaré. La realidad no lo pone fácil, cambiando cada dos por tres.
  • Alguna biografía musical que tiene más pulsación narrativa que mucha narrativa, como Bobby Gillespie en Un chaval del barrio o Jarvis Cocker en Buen Pop Mal Pop
  • Extraño reencuentro por partida doble con Houellebecq, del cual Unos meses de mi vida me ha mostrado una sorprendente actitud frágil y victimista. Curioso que su acercamiento a sí mismo le haya hecho desenfocar su aguda visión de la sociedad.
  • Y a ver si las cosas mejoran. O sea, que los tótems atinen o que las eternas promesas se consoliden. Ya, por favor.

El panegírico de Santi

En un año de bastantes pocas lecturas (una vez más), afortunadamente ha habido algunas buenas o muy buenas:

Resolución (recurrible) de Carlos

El dictamen de Marc:
  • Libro del año: «Un caballero en Moscú», de Amor Towles
  • Ensayo del año: «La supervivencia de los más ricos», de Douglas Rushkoff
  • Grandes consolidaciones en narrativa: Xavier Mas Craviotto, por «La pell del món»
  • Descubrimientos del año (autores): Byung-Chul Han con «La expulsión de lo distinto»
  • Caerán más libros de: Clarice Lispector, Siri Hustvedt, Amor Towles, Paul Auster
  • Propósitos para el 2024: más poesía, continuar con más ensayo y reencontrarme con la narrativa tras un año sin grandes lecturas

jueves, 2 de febrero de 2023

Ricardo Gómez: Bicis drogas oficinas

Idioma original: Español
Año de publicación: 2022
Valoración: alto y claro

"Bicis drogas oficinas" es un libro que puede clasificarse dentro de varias categorías (autobiografía, memorias, crónica, diario, ensayo...), pero creo que es más acertado si decimos que, básicamente, se trata de un texto que nos sitúa frente a nuestras incoherencias y contradicciones y lo hace destilando mala baba y humor negro por todos lados. Aquí no se libra ni el apuntador. Vaya, que yo si fuese el autor iría buscando abogado porque la lista de posibles "ofendidos" es interminable: los hijos de puta de los jefes, los no menos hijos de puta (además de retrasados) "heredaempresas", los globeros, el espíritu olímpico, los cuñados de cualquier tipo, las plataformas audiovisuales, las tradiciones gilipollescas, los grupos que vuelven, la industria musical, los sindicatos mayoritarios (y los no tanto), etc.

Joder, leyendo el parrado anterior cualquiera diría que el bueno de Ricardo Gómez es un amargado de la vida y que se está postulando para ser el nuevo Soto Ivars, Olmos o Pérez Reverte. ¡¡¡No!!! La diferencia es clara y está en el desparpajo y el humor negro como el carbón que se gasta y del que dan ejemplo las letras de Ciclos Iturgaiz, el penúltimo de sus proyectos musicales (buscad en Youtube y veréis que descojono, si os va ese tipo de humor).

Porque Ricardo es un tipo inquieto: (ex)sindicalista, (ex)músico, escritor y ciclista aficionado que adora a las Vainica Doble (odio eterno a quien no ame a las Vainica) y a Jonathan Richman (mi favorita es "I am a little dinosaur, por si a alguien le interesa). De ahí el título del libro y los temas que lo estructuran  y de los que habla abiertamente. Oficinas y bicis ocupan la mayoría de las páginas (drogas hay menos, salvo que consideremos los geles de cafeina o comerle la polla al jefe como estupefacientes) y permiten una doble vertiente social e intimista que funciona bastante bien y que a quienes crecieron en según qué zonas de Euskal Herria (Goierri, Margen Izquierda/Encartaciones, etc) en los 80 seguro que les trae a la cabeza miles de cosas.

Dicho esto, sí que queda la sensación de cierto caos en el texto, como si se fuera saltando de un tema a otro un poco sin orden ni concierto. Vale que no estamos leyendo a Faulkner (ni puta falta que hace) pero creo que el autor sigue demasiado a rajatabla eso de "escribir como si tuviese la certeza de que no habrá un mañana y no tuviera nada que perder (...) y lo que pudieran decir de mi me importara una puta mierda". 

En cualquier caso, el libro llega, hace reír cuando hay que reír (aunque sea a costa de mirarnos en el espejo deformante de la realidad), pensar cuando toca pensar y llorar cuando no queda otra que llorar. Eso es más que suficiente.

P.S.: ¿La historia de la juventud del padre del autor en Brasil podría ser el germen del quinto libro, Ricardo?

miércoles, 28 de diciembre de 2022

ULAD 5000 versión Deluxe (anecdotario)

Hace algunas semanas celebramos aquí mismo la publicación de nuestra entrada número 5.000 Desde entonces hemos recibido la felicitación de mucha gente, empezando, claro está, por quienes comentaron la efemérides en el propio blog y en nuestras redes sociales. Fuera de los focos recibimos también la enhorabuena y saludos de distinto carácter procedentes de gentes de la literatura (editores, autores, etc.), pero también de la crítica literaria, de los medios de comunicación, incluso de la política y, oh sorpresa, del mundo del deporte. A todos ellos agradecemos la atención y el interés que nos han prestado

La época navideña nos ha parecido un buen momento para terminar de recopilar y ordenar esta apreciable cantidad de mensajes, y ahora mismo tenemos el placer de compartir con los lectores algunos de ellos, los que por alguna razón nos han parecido más llamativos, En la mayoría de casos hemos pedido autorización para poder hacerlos público, pero hay que reconocer que no en todos:

Óscar López (Página 2): "Felicidades por vuestra permanente huida de la mediocridad, por la acertada combinación de autores estrella y nuevos talentos, por seguir sorprendiendo al lector cada semana."

Santiago Muñoz Machado: "Desde una institución centenaria como la RAE, un afectuoso saludo para estas nuevas formas de expresión del siglo XXI."

Risto Mejide: "Constancia, perseverancia e irreverencia no exentas de calidad. ¡Para mi sois un sí, chicos!"

Tongoy: "Parece que no os cansáis, eso está bien. Seguid con vuestro buenrollismo beatífico, a ver si llegáis a 10.000 o a 50.000, y algún director de suplemento cultural os pone una columnita semanal. Vuestra vocación es la de estómagos agradecidos, vais por buen camino. Yo sigo por el mío."

Alberto Olmos: "No me gusta la literatura española publicada en 2022, no me gusta la crítica literaria predominante y no me gustan los blogs, pero vuestras reseñas son una referencia (aunque no tanto como mis afiladas columnas)."

Michel Houellebecq: "La poca esperanza de salvaguardar la cultura occidental está en manos de personas como vosotros, aldea gala frente a la multiculturalidad uniformadora."

Carles Francino: "Una gente estupenda. Tuvieron la gran deferencia de venir a La Ventana y, sin duda, esa entrevista será el toque de calidad que servirá para proporcionarnos el próximo premio Ondas. Se lo dedicamos desde ya a Un Libro Al Día."

Arturo Pérez-Reverte: "Espléndido blog, sin las mariconadas ni blandenguerías de esos 'wokes' y ofendiditos que avergüenzan a esta pobre España, hijos ingratos de una madre resignada, pero siempre digna."

Benjamín Prado: "Mira que le dije a Francino que no os llamara, que le ibais a robar el programa... (bueno, vale, a mí)."

La Sexta: "Gracias por vuestra eterna inspiración."

Rosalía: "Una motomami siempre lee Un Libro al Día pa que parezca que se lo ha leído tó."

Telecinco: "¿Un "qué" al día?"

Lucía Etxebarria: "Un Libro al Día es un gran blog, pero porque plagia mi propio blog, 'Con Lucía, un libro cada día'. Es cierto que el blog no he llegado a hacerlo, pero la idea era mía."

Paulo Coelho: "Felicitaciones y bienvenidos seáis, uladianos, si es que en estos años habéis conseguido aproximaros a la Vida Pura. Mirad en vuestro corazón y tal vez veáis alguna mancha, alguna pequeña injusticia cometida contra el inocente (y no voy a personalizar, no). No debéis temer. Si el Camino es recto, aunque no lo creáis, veréis enseguida la Luz, el daño será perdonado y volveréis a estar en comunión con Todas las Cosas."

Mariano Rajoy: "Un libro al día son 365 (o 366) libros al año, lo cual no es una cosa menor. Ni mayor. Después de un día viene otro día. Con una noche por medio, dirán algunos. Y es verdad. Por tanto, felicidades a ULAD por las más de 5000 reseñas y los más de 5000 días y 5000 noches."

Irene Montero: "He abierto expediente informativo para determinar si en ese blog se respeta la paridad de libros escritos por mujeres (que creo que no), si se presta suficiente atención a las personas del colectivo LGTBIQ+ y especialmente a las personas trans, y para tener constancia de si la proporción de reseñistes es también paritaria, lo que sospechamos que tampoco. Tomen nota y vayan corrigiendo sus micromachismos porque lo exigiremos con toda firmeza."

Benjamín Prado: "¿Sabéis el chiste aquél de la enfermera y el loro?"

Haruki Murakami: "Cuando vuelvo cada día de correr, después de una relajante sauna finlandesa y un exquisito té verde, me gusta sentarme a leer la reseña de Un Libro Al Día, mientras oigo algún disco de suave y melancólico jazz. Me resultan encantadoramente ingenuos, sobre todo porque se empeñan en reseñar los libros de Ryūnosuke pensando que son míos y siempre le ponen una buena valoración."

Santiago Abascal: "Esta gente no parecen muy buenos españoles y, sobre todo, les gustan demasiado los libros, pero, al menos, seguro que son de los que madrugan, aunque sólo sea para llegar a tiempo con sus reseñas."

Elon Musk: "Cuánto me pagaríais por la marca azul?"

Felipe VI: "Todos los españoles merecen una buena reseña. Los Borbones, una mejor."

Donald Trump: "Creo que sois buenos muchachos, pero a mí no me engañáis... ¿Cinco mil entradas? ¿Quién se va a creer que existen cinco mil libros diferentes? De todas maneras, me han dicho que no estáis en Truth Social, eso sí que no puede ser. ¡Venga, venid para acá, será salvaje!"

Vladimir Putin: "El bombardeo de Kharkov de la 00:00 horas y la reseña de Un Libro Al Día de las 12:00 son las dos constantes que marcan mi férrea rutina diaria. Bueno, y el paseo a media tarde con el torso desnudo sobre mi fiero oso Anatol, pero eso lo hago mas por él que por mí."

Samuel Beckett: "Lo leíste. Lo reseñaste. Da igual. Vuelve a leerlo. Reseña otra vez. Reseña mejor."

Don Quijote: "Ah, hideputas, y cómo reseñades. Ríndovos pleitesía por tan tremenda fazaña. Desde Merlino el Reseñador no se veía tamaña labor y tan gratamente desenvolvida. ¡Albricias!"

Leo Messi: "¿Qué leés, bobo? ¿Qué leés, bobo? ¡Andá a leer las reseñas de Un libro al día, bobo! ¡Andá a leerlas!"

Benjamín Prado: "¡Hablando de argentinos! ¿Os acordáis de la frase de Cortázar?"

Plataforma de Escritores Afectados por las Malas Reseñas: "Aficionaduchos" , "No tenéis ni idea", "No habéis entendido mi obra", "Vais de algo"... (extraídas al azar entre seis folios de dedicatorias y tres de amenazas)"

domingo, 22 de mayo de 2022

V.V.A.A.: Buenos Aires Noir

Idioma: español 

Año de publicación: 2019

Valoración: entre recomendable y está bien

No he estado nunca en la ciudad de Buenos Aires, pero ya os digo que, si alguna vez tengo la suerte de caminar por sus calles, sin duda tendré muy presentes (junto con muchas otras páginas de la inagotable literatura argentina) los relatos que componen este Buenos Aires Noir; un libro en el que el título ya lo dice todo: se adscribe al género negro, en diferentes variantes, y se desarrolla en la capital porteña. La peculiaridad es que cada uno de estos cuentos, escritos por catorce autores del género diferentes  -de edades variopintas y de ambos sexos  por igual- y  reunidos por uno de ellos, Ernesto Mallo,  tiene lugar en un barrio distinto de Buenos Aires y casi todos en la época actual, componiendo entre todos un mosaico de lo más interesante para conocer la "vibra" de esa gran urbe. Además, claro está, del disfrute inherente a la lectura de muchos de ellos.

Los relatos, agrupados en tre bloques. Infidelidades, Amor y Crímenes imperfectos, son todos bastante cortos -entre 5 y 15 páginas- y están escrito en un castellano que oscila entre el estándar con los lógicos modismos argentinos y el argot porteño más o menos desatado, que quizá dificulte la comprensión para los  lectores de otras latitudes, aunque entre lo que se deduce simplemente por el contexto y la ayuda de San Google (mi agradecimiento desde aquí también a Google Maps), nadie debería tener mayor problema. Debido a su disposición en diferentes barrios, encontramos aquí ambientaciones de todo tipo desde las zonas más acomodadas a las "villas miseria", pasando por los barrios más célebres y castizos de la ciudad, otros más anodinos, populares, etc.  Repito que uno de los principales atractivos del libro es justamente esta especie de radiografía o escáner que hace de toda una ciudad, con sus diferencias de clase, sus tensiones raciales, los conflictos políticos, la incidencia de la droga... si olvidar el reflejo -o reflujo, más bien- de pasado reciente de la ciudad.

Al tratarse de catorce autores/as diferentes, procedo a consignarlos todos, así como el barrio en el que se desarrollan los cuentos, por si alguien los conoce (o incluso reside en uno de ellos, en el caso de quien nos lea desde aquellos pagos):

  • Inés Garland: La esposa muerta (Belgrano R.) - Quizá el relato que más se ajusta al noir clásico, con un cierto eco a la Rebeca de Daphne du Maurier.
  • Ernesto Mallo: Amor eterno (Once) - Una suerte de parodia dela historia clásica de Pigmalión, con un escultor enamo... bueno, que tiene un lío con su modelo.
  • Verónica Abdalá: El naranja es un color hermoso (Chacarita) - Divertido (dentro del humor negro) ejemplo de cómo se las gasta una mujer traicionada.
  • Elsa Osorio: Tres ambientes con patio (Núñez) - Tensa investigación sobre el paradero de un desaparecido, en plena dictadura militar, por parte de una antigua amante.
  • Claudia Piñeiro: La muerte y la canoa (San Telmo) - Una historia que se desarrolla en el ambiente literario, protagonizada por una especie de Pérez-Reverte un escritor de gran éxito, pero estilo regulero.
  • Pablo de Santis: Una cara en la multitud (Caballito) - Minimalista relato, con poco más de dos personajes, y un regusto a Borges y, sobre todo, al Cortázar de Las babas del diablo.
  • Inés Fernández Moreno: Crochet (Parque Chas) - Historia de ambiente  doméstico -por no decir cozy- en la que la protagonista investiga un crimen que pudo, o no, haberse cometido en el pasado.
  • Alejandro Parisi: La furia del Gusano (Mataderos) - El relato más gore de todos, con una intensidad arrabalera y rabiosa, pero que atrapa, sin duda, al lector.
  • Alejandro Soifer: El camaleón y los leones (Palermo) - Ambientado en el mundo de la cumbia, con un dudoso investigador: un policía veterano de los tiempos de la represión política.
  • Enzo Maqueira: Has dicho mi nombre (Almagro) - Relato de las cuitas de una drogadicta capaz de cualquier cosa -quizás- para evitar el mono.
  • Gabriela Cabezón Cámara: El onceavo dorado (Villa 31 y Barrio parque): Una especie de stream of consciousness anfetamínico de un tipo que quiere salir de la miseria por la vía más expeditiva.
  • Leandro Ávalos Lancha: Los isleños (Recoleta) - Una mujer de clase trabajadora hereda en piso de lujo de su hermano, que fue asesinado en él... Lo que pasa a partir de ahí os sorprenderá...
  • María Inés Krimer: Quema, quema (Monte Castro) - Historia que se desarrolla en un gimnasio durante un corte de luz, con un transfondo trágico que nos sonará a todos, por desgracia...
  • Ariel Magnus: De oficio (Bajo Flores) - Curioso "relato-problema" con sorpresa, en el que un policía fuera de servicio investiga lo ocurrido en su propia escalera de vecinos.
Reconozco no conocía hasta ahora a la mayoría de estos escritores y escritoras, pero resulta una forma de explorar futuras lecturas.En todo este conjunto, como es de suponer, hay relatos más destacables que otros, pero la media general es bastante  notable. Casi todos echan manos del costumbrismo, desde una u otra perspectiva, como marco en el que se desarrollan las tramas y, en muchos casos, de la premisa de que las cosas no son siempre como parecen. Por destacar alguno de los relatos, a mí me han gustado sobre todo (aunque no sólo), la inquietante pero también entrañable cotidianeidad de El naranja es un color hermoso y Crochet, el dominio de la tensión narrativa de Tres ambientes con patio, la energía e intensidad de La furia del Gusano y El onceavo dorado y el cinismo adaptativo, aunque comprensible, que muestran los protagonistas de Los isleños y De oficio; tanto la vida como la literatura  pueden  no ser muy edificante, pero es lo que hay, ché...



miércoles, 16 de febrero de 2022

Lo mejor de 2021: Lo que opinan nuestros lectores

Con cierto retraso y tal como avisamos, estas son las listas que nuestros lectores han enviado indicando sus lecturas favoritas del 2021.

En riguroso orden de llegada.

Os agradecemos vuestra colaboración y, ya que estamos, nos encanta la enorme diversidad de vuestras elecciones.

Salud y cultura, amigos.

Anónimo

Ficción

Libros que merecen mejor valoración en el blog

Si una noche de invierno un viajero de Italo Calvino

Tres tristes tigres de Cabrera infante


Libro que me gustaría que reseñaran nada más que para ver qué valoración le dan

La mano junto al muro/El falso cuaderno de Narciso Espejo de Guillermo Meneses


Libro que llevaba años buscando y finalmente conseguí una copia

El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz de Bryce Echenique


Nada que decir, apuestas seguras

Pedro Páramo y el llano en llamas de Rulfo

Ficciones de Borges

Pantaleón y las visitadoras de Vargas Llosas


Imprescindibles en el blog pero no en mi corazón

Bajo el volcán de Lowry

La insoportable levedad del ser de Kundera


No ficción

Libro que llevaba años buscando y finalmente conseguí una copia

Sociología y pragmatismo de Wright Mills

La distinción de Bourdieu

La selva de los símbolos de Turner


Relectura necesaria

La imaginación sociológica de Wright Mills

Outsiders de Howard Becker

La zona gris de Auyero


Libro de método que parece un fastidio pero que puede ser grato para gente de otras áreas

Los trucos del oficio de Becker

Describir el escribir de Cassany

Decir casi lo mismo de Eco


Clásicos que faltaban

La rebelión de las masas de Ortega y Gasset

Técnica y civilización de Mumford


Libros de mi país o sobre mi país que me gusta releer

Adiós al socialismo de Del Búfalo

La renta y el reclamo de Bautista Urbaneja

El Estado mágico de Coronil


Conseguidos por sorpresa

Orientalismo de Said

La invención de Irlanda de Kiberd

Comunidades imaginadas de Anderson


Gabriel Diz

Les dejo una selección de lo que he leído en 2021. Son 13 libros en total, algo más de uno por mes. Estuve un rato largo intentando dejar la lista en 12 para que fuera un libro por mes pero no lo logré:


1)Jane Eyre (Charlotte Bronte)

2)El corazón del daño (María Negroni)

3)Años luz (James Salter)

4)2666 (Roberto Bolaño)

5)Las tres vanguardias (Ricardo Piglia)

6)La virgen cabeza (Gabriela Cabezón Cámara)

7)Nuestra parte de noche (Mariana Enriquez)

8)La hermana menor (Mariana Enriquez)

9)El sueño de los héroes (Adolfo Bioy Casares)

10)Prins (Cesar Aira)

11)La sangre manda (Stephen King)

12)La llamada del Cthulhu (H.P. Lovecraft)

13)Persecución (J.C. Oates)

Carlos Ávila:

El descubrimiento del año: la escritora mexicana Fernanda Melchor. De

todas formas ha sido un año prolífico en esto con Alejandro Zambra, Óscar

Martínez, Kent Haruf o Andrea Abreu entre otros.

Relectura de clásicos: Memorias de un europeo de Stefan Zweig.

Decepciones: Serge de Yasmina Reza y No tengo tiempo. Geografías de la

precariedad de Jorge Moruno.

Autores que no me fallan: Marín Caparrós y su Ñamérica, Leila Guerriero

con Frutos extraños y Carrère con Yoga.

Buenas investigaciones y muy bien contadas: No digas nada de Patrick

Radden Keefe y Laëtitia o el fin de los hombres de Ivan Jablonka.

Una autobiografía muy potente: Trilogía de Copenhague de Tove

Ditlevsen.

Libros para reírse con ganas y desconectar: Cualquiera de los tres de relatos

de Kenneth Cook.

Lecturas que dejan mal cuerpo pero que es necesario hacer: Antisocial de

Andrew Marantz y Extrema derecha 2.0 de Steven Forti.

Propósito para 2022: Seguir y seguir leyendo cada día y atreverme con

Guerra y paz.

Pablo GP

Libros Preferidos:

- Donal Ryan: Corazón giratorio.

- Fiódor Dostoyevski: Los hermanos Karamazov.

- Donald Ray Pollock: El diablo a todas horas.

- Albert Cohen: Bella del señor.

- Elizabeth Kolbert: La sexta extinción.

- Mario Levrero: La ciudad y El lugar, de la Trilogía involuntaria (París me pareció más flojo).

Libros Destacables:

- Marlon James: Breve historia de siete asesinatos.

- Alan Parks: Enero sangriento.

- Juan Marsé: Últimas tardes con Teresa.

- Jeffrey Eugenides: Middlesex.

- Bruce Chatwin: Colina negra.

- Peter Kaldheim: El viento idiota.

Mención honrosa:

- Alan Parks: Hijos de Febrero.

- Natalia Ginzburg: El camino que va a la ciudad y otros relatos.

- D.H. Lawrence: El arco iris.

- Chriss Offutt: Kentucky seco.

- Emmanuel Carrère: Yoga

Decepciones:

- George Saunders: Lincoln en el bardo.

- Johnny Marr: ¿Cuándo es ahora? Memorias.

- William Gaddis: La carrera por el segundo lugar.

- Hubert Selby Jr: Última salida para Brooklyn.

Maqroll El Gaviero

Mis mejores lecturas del año (las dejo en 9):

- Los siete locos (Roberto Arlt)

- Limónov (Carrère)

- La mano izquierda de la oscuridad (UK LeGuin)

- Glosa (JJ Saer)

- Me llamo Rojo (Pamuk)

- Martin Eden (Jack London)

- Kokoro (Soseki)

- El idiota (Dostoievsky)

- La suerte de Omensetter (W Gass)


Si se pudiera meter poesía: mención especial a Basilio Sánchez (“He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes”) y a Alejandra Pizarnik (cualquier cosa suya).

Ángel Muñoz

El mejor,

No digas nada, Patrick Radden Keefe, minucioso, objetivo (hasta donde uno puede serlo) y muy esclarecedor, el conflicto del IRA explicado casi como si fuera un novela de acción, espectacular.

Me daba perezón pero mira…

Línea de fuego, Arturo Pérez-Reverte, guerra civil y el más famoso de los miembros de la RAE… de entrada lo último que pensaba coger, pero me parece que Arturo sabe dar ritmo a las novelas, sabe transmitir un escenario con verosimilitud, y se intenta alejar de maniqueísmos. Lo fulminé en un plis-plas (¿estará esta expresión reconocida por la RAE?)

Me arriesgué y no me decepcionó

64, Hideo Yokoyama, citando a los inmortales No me pises que llevo chanclas, “Japón, mía que está lejos Japón” Lejos física y culturalmente, y este libro me situó en una sociedad a la que me costaba entender, con una forma de narrar que se aleja de mi zona de confort, pero mereció la pena, novela redonda.

Qué necesidad tenía yo…

A ver, que es que uno es masoca, empezar una serie de libros y dejarlos… me cuesta, y pasa lo que pasa. Entre las sagas en los que mil veces pensé para qué te metes… destaco como horrorosas, Balada de serpientes y pájaros cantores, Suzanne Collins;  La sexta trampa, J.D. Baker y La hora de los hipócritas, Petros Markaris.

Decepción especial para La era de la supernova, Cixin Liu (absurda es decir poco).

Y en el apartado me importa cero lo que me cuentas, Boston. Sonata para violín sin cuerdas, Todd McEwen (recomendación de ULAD, pero yo es que no le veo la gracia) y Contemplaciones, Zadie Smith (¿dónde está la Zadie de Dientes blancos?)

Sorpresas inesperadas

Esos libros que te llegan de algún modo raro y me han dejado impactado, La verdadera vida, Adeline Dieudonne (la violencia hacia la mujer contada de una forma distinta, sin guardar nada pero sin crudezas, obra de arte); El evangelio de la anguila, Patrick Svenson (un libro sobre anguilas, y que se queda corto… no hay mas que decir), Al final siempre ganan los monstruos, Juarma (miedo me daba la expectación creada, y merece la fama que tiene).

Me hicieron reír, mucho

Antes todo esto era campo atrás, Pablo Lolaso (solo para amantes del baloncesto), Subidón, Joaquín Reyes (solo para amantes… pues eso de la muchachada)

Para pasar un buen rato, con ciencia-ficción

Proyecto Hail Mary, Andy Weir (este autor tiene un don cuando habla del espacio) El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, Becky Chambers (exquisito, no es el qué les pasa, son los personajes los que hacen esta novela)

Zoila Blanco

ATRAPA LA LLEBRE (L.Bastasic)

Y LLOVIERON PAJAROS (J.Saucier)

VERA (E. von Armin)

ELS DICS (I.Solá)

LA DRECERA (M.Martin Serra)

LAS LEALTADES (De Vigan)

LA AVERIA (F.Dürrenmatt)

ELS PROSCRITS DE SANTA FE (J, Masanès)

EL RETORN DEL CATO (M. Asensi)

TSUNAMI (A. Pijuan)

LLUM DE FEBRER (E.Strout)

L'ANY QUE VA CAURE LA ROCA (P. Coll)

LA KLARA I EL SOL (I. Kazuo)

AMARILLO (F. Romero)

EL IMPERIO DE YEGOROV (M. Moyano)

LAS GRATITUDES (De Vigan)

Sergio Borao Llop

Ante todo, gracias por las reseñas diarias.

En segundo lugar, os paso la relación de lecturas destacadas de este año que termina (tal vez -mi memoria no es tan precisa- vaya también alguna del 2020). El orden es alfabético por apellido de autor

Americanah, de Chimamanda Ngozi Adichie

La parábola del sembrador, de Octavia E. Butler

Noir, de Robert Coover

Todo lo que muere, de John Connolly

La casa de hojas, Mark Z. Danielewski

Solo el silencio, de R. J. Ellory

X, de Percival Everett

Vivir abajo, de Gustavo Faverón Patriau

Breve historia de siete asesinatos, de Marlon James

El gran cuaderno, de Agota Kristof

El intérprete del dolor, de Jhumpa Lahiri

Cuentos completos, de Mario Levrero

Ánima, de Wajdi Mouawad

Plop, de Rafael Pinedo

Las primas, de Aurora Venturini

Michi:

Mejor novela hispanoamericana: El día del Watusi - Francisco Casavella y Basilisco - Jon Bilbao

Mejor novela de lengua extranjera: Un mapa para un crimen - Collin Harrison y El club de los

mentirosos - Mary Karr

Mejor novela en galego: O paraíso dos inocentes - Antón Riveiro Coello 

Mejor libro de viajes: La frontera - Erika Fatland; Los sótanos del mundo - Ander Izagirre; El río de la luz - Javier Reverte 

Mejor ensayo sobre música: The Stooges: Combustión Espontánea - Jaime Gonzalo y Hotel California - Barney Hoskyns 

Mejor ensayo medioambiente: Sueños Árticos - Barry Lopez 

Mejor ensayo sobre cine: El otro Hollywood - Legs McNeil y Jennifer Osborne 

Mejor novela negra: La playa de los ahogados - Domingo Villar 

Mayor decepción: Desierto Sonoro - Valeria Luiselli y Temporada de Huracanes - Fernanda Melchor 



sábado, 31 de octubre de 2020

Biblio-necrophiliac Quiz 2020: The Year of The (Tiny) Beast

¡Por fin ha llegado Samaín, amiguites! Esperamos que paséis una buena Noche de de Jalogüín (o mejor aún, mala). Como cada año desde que nuestra especie tiene memoria, llega el momento del año en que se diluyen las fronteras entre el mundo de los vivos y el de los muertos, bla, bla, bla... y para celebrarlo, en Un Libro Al Día abrimos las puertas de nuestro Arkham particular para dejar salir por una vez la insania, la sagrada locura que... eeh, vale, de acuerdo,  que éstos me dejan hacer el gamba un rato, a cambio de que no les de la brasa el resto del año.

En fin, a lo que íbamos: como lo de este 2020, para qué nos vamos a engañar, es insuperable como performance de terror y además a un servidor ya se le acaban los recursos, después de una primera edición del Biblio-necrophiliac Quiz dedicada a las tumbas de escritores/as y una segunda que trataba de las maneras curiosas de morir que tuvieron algunos de ellos y ellas... el Biblio-necrophiliac Quiz de este año va dedicado a las truculencias que adornaron las vidas de nuestros queridos (aunque en algún caso, no tanto) juntaletras. Truculencias variaditas, aviso, que no estamos para elegir... ¿Preparado todo el mundo? Are you ready to rock? Pues arreando, que es gerundio...

1- La literaria es una actividad que a veces atrae a personajes turbios, como fue el caso del austriaco Jack Unterwegen, quien, tras asesinar a una mujer en 1974, se dedicó a escribir poemas y obras de teatro en la cárcel, hasta que un grupo de intelectuales (como la luego Nobel Elfriede Jelinek) pidió y consiguió su excarcelación en 1990. Una vez en libertad, Unterwegen desarrolló una notoria carrera como:

A- Tertuliano en programas de televisión.
B- Periodista acompañante de la policía de Los Ángeles.
C- Asesino en serie de prostitutas.
D- Todo lo anterior, a la vez.


2- Otro convicto y condenado a muerte, además, fue José Giovanni, gangster de Pigalle condenado por matar a tres personas durante unos atracos en 1945 y encerrado en la parisina prisión de La Santé, de donde trató de fugarse. Esta aventura la relató luego en una novela que fue llevada al cine por Jacques Becker en la magnífica La evasión (en la que aparece el propio Giovanni). Una vez en libertad, Giovanni llevó a cabo una exitosa carrera como escritor, guionista y director de cine; pero, ¿por qué motivo le fue conmutada la pena de muerte a este ex-hampón?

A- Por entregar a unos antiguos compinches y colaboracionistas de los nazis, que planeaban un atentado contra el general De Gaulle.
B- Por limpiar las playas francesas de minas alemanas.
C- Ocuparse a perpetuidad del mantenimiento de la Torre Eiffel (capa de minio más otra de pintura gris plomo y vuelta a empezar...).
D- Alistarse en la Legión Extranjera y caer herido en la batalla de Dien Bien Phu.


3- Claro que si hablamos de literatos franceses que tuvieron problemillas con la justicia, es  posible que quien se lleve la palma sea el poeta del siglo XV François Villon, que llegó a escribir La balada de los ahorcados, en 1463, mientras esperaba a ser ejecutado en la horca, precisamente. No llegó a serlo, pues le fue conmutada esta pena por la de destierro de París, pero ¿sabéis como murió este singular poeta?

A- Mientras yacía con una dama en su lecho, asesinado por el marido celoso (celoso porque Villon antes lo había seducido a él).
B- Arrojado al mar por unos piratas bretones a los que se había unido y luego tratado de engañar en el reparto del botín.
C- Reventado por la coz de un caballo percherón que trataba de robar de una granja de Picardía.
D- Ni puñetera idea, la verdad...


4- Aunque seguramente el escritor homicida más célebre sea el inefable William S. Burroughs, que en 1951 mató de un disparo a su mujer, Joan Vollmer, mientras trataba de imitar a Guillermo Tell, durante una fiesta que se les fue de las manos (o quizás era muy aburrida y querían animarla) en Ciudad de México. Esta historia es muy conocida, pero, ¿podríais decirnos qué arma utilizó Burroughs para tal "hazaña"?
A- Un revólver Smith & Wesson M1917 de calibre .45 ACP.
B- Una pistola Star 380, fabricada en Eibar por Bonifacio Echeverría S.A.
C- Un fusil de cerrojo Paravicini-Carcano modelo 91-38, fabricado en Terni (Italia).
D- Una pluma estilográfica-pistola, de 9mm., adquirida en Tijuana y de fabricación artesanal.


5- La malograda Joan Vollmer, años antes, había sido compañera de piso en Nueva York de Edie Parker, esposa a su vez de uno de los amigachos beatniks de Burroughs, que se casó con ella a cambio de que sus padres pagaran la fianza de 2500 dólares para sacarlo de la cárcel, pues había sido detenido como cómplice en el asesinato de David Kammerer. ¿Quién era esta joya de yerno (que por cierto, llegó a escribir un libro sobre el crimen con William S. Burroughs, aunque no se publicó)?

A- Jack Kerouac.
B- Neal Cassady.
C- Allen Ginsberg.
D- Lucien Carr.


6- Cambiemos de tercio. Una de las historias más truculentas de la literatura puede ser la que protagonizó el pintor y poeta prerrafaelita Dante Gabriel Rosetti, quien, transido de dolor por la prematura muerte de su joven esposa, enterró junto a ella sus poemas... hasta que, unos años más tarde, decidió recuperarlos, para lo cual hubo que exhumar el cadáver. Se dice, se comenta, se rumorea (aunque posiblemente fuera una mentira del agente del escritor) que el cuerpo de la joven no sólo estaba incorrupto, sino sonrosado y su cabellera había crecido... La historia, además, se ha relacionado con unos supuestos casos de vampirismo que tuvieron lugar en ese cementerio, sobre todo en los años 70 del pasado siglo (y que culminaron con una insólita disputa entre cazadores de vampiros). ¿De qué famoso cementerio estamos hablando?

A- Cementerio de Montparnasse, en París.
B- Cementerio de Highgate, en Londres.
C- Isla de San Michele, en Venecia.
D- Cementerio Acatólico (o Inglés) de Roma.



7- Tampoco es que éste fuese el único vínculo que el bueno de Dante Gabriel tuvo con el tema vampírico, pues guardaba un parentesco muy cercano, vía materna, con uno de los autores pioneros de este género:

A- Johann Wolfgang von Goethe
B- John William Polidori
C- Bram Stoker
D- Joseph Sheridan Le Fanu


8- Para acabar con este asunto: ¿Qué eximio escritor español afirma haber sido mordido en cierta ocasión por un vampiro... un murciélago hematófago, en realidad, y como efecto de la draculina (se llama así, no os riáis) que contiene su saliva, ahora él  goza de una fluidez mayor de la sangre y es alérgico al ajo?

A- Arturo Pérez-Reverte.
B- Fernando Sánchez-Dragó.
C- Alberto Vázquez-Figueroa.
D- Enrique Vila-Matas.


9- Vayamos ahora con la creadora de otro de los personajes inmortales (nunca mejor dicho) de la literatura de terror (?): Mary Wollstonecraft Shelley, casada, como es sabido, con el poeta Percy Shelley, que murió en un naufragio en el Mediterráneo. Su cuerpo, rescatado en la costa del Lazio, fue incinerado por disposición de su amigo Byron, excepto su corazón, entregado a su viuda Mary. ¿Qué hizo ésta con tan simbólico recuerdo?

A- Se lo comió a bocaos, crudo y sin salpimentar, siquiera...
B- Lo guardó, envuelto en seda, en un cajón de su escritorio, de donde lo sacaba para acariciarlo de tanto en cuando.                                           
C- Lo implantó en un cadáver de un mozo de taberna que hizo robar en el cementerio de Kentish Town, donde se había trasladado y trató de hacerlo revivir a base de corrientes eléctricas.
D- Lo enterró junto a la tumba de su madre, lugar de entrañable emoción y recuerdo para ella.


10- Por seguir con nuestra siempre apreciada Mary W. Shelley: es sabido que su segundo nombre se debe al apellido de su madre, Mary Wollstonecraft, notoria escritora feminista, fallecida tras dar a luz a su hija. Para la pequeña Mary la tumba de su madre, en el cementerio de St. Pancras Old Church, se convirtió en un lugar muy especial, llegando a aprender a escribir resiguiendo las letras de la lápida, por ejemplo... Ahora bien, ¿qué otra actividad menos confesable (aunque contada por ella misma) llevó a cabo sobre la tumba?

A- Misas negras con Percy Shelley, Byron, Polidori y su hermanastra Claire Clairmont.
B- Sesiones de espiritismo con Shelley, Byron y Polidori
C- Un mítin político con Shelley y Byron en favor de la independencia de Grecia, para los obreros que construían  la cercana estación de tren y que solían almorzar en el jardín del churchyard.
D- Perder la virginidad. Sólo con Shelley.

Y ahora por fin, la bola extra; una pregunta facilita, para quien quiera realizar un "pleno al once", que entre tanto coronavirus y tanto Trump y otros bichejos no estamos para estrujarnos mucho las meninges: 
11- ¿Qué celebérrimo escritor en lengua inglesa no perteneció (repito: NO perteneció) a la prestigiosa sociedad de flipaos estudiosos de los fenómenos paranormales The Ghost Club, fundada en el Trinity College de la Universidad de Cambridge en 1862?

A- Charles Dickens
B- Arthur Conan Doyle
C- William Butler Yeats
D- John Ronald Reuel Tolkien




Soluciones: 1- D ; 2- B ; 3- D ; 4- B ; 5- A ; 6- B ; 7- B ; 8- C ; 9- B ; 10- D ; 11- D

Valoración de los resultados: 
  • Entre 0 y 3 aciertos: ¿Qué hacéis aquí, parvenus, hipsters o lo que seáis? Idos con vuestros coches eléctricos a salvar las ballenas del Amazonas o lo que sea que hagáis para el postureo de IG y dejadnos las frikadas a los que no tenemos otra cosa en la vida...
  • Entre 4 y 7 aciertos: Humm... tiene un pase, pero seguro que la mayoría las habéis acertado de pura chiripa y no os habéis puesto con el Quiz más que para matar el tiempo mientras fingís tranbajar en vuestros informes u hojas de cálculo o lo que sea por lo que alguien os paga un sueldo. Procrastinadores... el Décimo Círculo del Infierno os aguarda.
  • Entre 8 y 10 aciertos: Esto está mejor; ahí demostrando que sois unos frikis solitarios, impopulares, solitarios y antisociales que se dedican a memorizar datos macabros sobre gente que ya está muerta... ¡Bienvenidos al club!
  • 11 aciertos: Bueno, no os lo creáis mucho, que la undécima era facilita, ¿que no? Pero vale, está muy bien. Tampoco sé qué os puede quedar después de esto... ¿la autoinmolación? Pensadlo; es una opción.

Nota: La ilustración del Carro del Ankou, servidor de la Muerte, al comienzoio de la entrada, me he permitido tomársela prestada al ilustrador Didier Graffet, algunos de cuyos otros trabajos podéis ver: aquí