Mostrando las entradas para la consulta Dante Alighieri ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Dante Alighieri ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de diciembre de 2021

Matthew Pearl: El club Dante

Idioma original: inglés

Título original: The Dante Club

Año de publicación: 2004

Traducción: Vicente Villacampa

Valoración: entre recomendable y está bien

Los lectores más viejunos veteranos de nuestro blog quizá recuerden una época lejana (aunque no lo suficiente) en la que, sin duda a remolque del estupefaciente éxito del El código Da Vinci, en las mesas de novedades florecieron best-sellers, o que pretendían serlo, con tramas esotérico-criminales y que aludían a secretos relacionados con algún personaje histórico-artístico: El enigma Vivaldi, La clave Gaudí, El pintor de sombras (este último no lo nombra en el título, pero se trata de una novela que enreda a Pablo Picasso con los crímenes de Jack el Destripador... alucina pepinillos); entre estas novelas encontramos también, cómo no, la que ocupa la reseña de hoy, El club Dante, del norteamericano Matthew Pearl, al que no le debió de salir mal la cosa, porque luego repetiría la fórmula misterio+nombre de escritor famoso con La sombra de Poe y El último Dickens.

Este El club Dante, no obstante, hace alusión a un "club Dante" auténtico, el que formaron en el siglo XIX el primer traductor al inglés de la Divina Comedia ( y también de las Coplas a la muerte de su padre, por cierto), el afamado poeta Henry Wodsworth Longfellow, junto a otros escritores e intelectuales vinculados a la universidad de Harvard, como el también poeta James Russell Lowell y Oliver Wendell Holmes, muy conocidos por los profesores de literatura norteamericana de las universidades de la Ivy League... En fin, esta panda de dicharacheros letraheridos, profesores y demás, se ve envuelta en la investigación de unos atroces crímenes que tienen lugar en el Boston post-bélico de 1865, ya que el asesino parece haberse inspirado, precisamente, en los castigos que Dante Alighieri reserva en su obra para los distintos tipos de pecadores (sí, a mí el argumento me recuerda también al de cierta exitosa película dirigida por David Fincher, pero vamos a dejarlo ahí...).

La cosa se anima, además, porque de la investigación se ocupa el agente Nicholas Rey (casi como el cineasta), el primer policía negro de la ciudad, aunque en un principio no sea más que el conductor del jefe de policía Kurtz. Digo que se anima porque en el Boston de 1865, recién terminada la guerra de secesión y llena de veteranos tullidos y desempleados, la causa de los negros no es precisamente la más popular; en efecto, el racismo y la falta de apertura de todo lo que viniera del extranjero (estamos hablando de antes de las grandes migraciones europeas hacia EEUU de fines del siglo XIX y principios del XX; en aquellos días casi no había gente de origen italiano, por ejemplo) impregnan toda la historia.

He de ser justo: aunque al principio he relacionado El club Dante con el timo de la estampita que fue la célebre novela de Dan Brown, lo cierto es que no sólo está escrita con una mayor calidad literaria (tampoco era difícil), sino que el misterio criminal resulta entretenido, truculencias aparte -lo aviso para los estómagos delicados- y, lo que es más importante, gracias a esta novela se pueden aprender algunas cosas interesantes o al menos deja esa sensación: por una parte, sobre la historia estadounidense de mediados del siglo XIX; por otra, sobre Dante y su Divina Comedia (aunque ya sé que es una lectura habitual para casi todos vosotros. Igual que para mí, por supuesto). En realidad, más que con el código de marras, esta novela emparentaría en espíritu -como señaló Francisco Casavella en una crítica que le hizo en su momento- con El nombre de la rosa... salvando no pocas distancias, claro.

Em fin, que es una novela bastante entretenida y adecuada para "desengrasar" entre dos lecturas más exigentes, sin tener que sentirse por ello como un idiota ante tramas sonrojantes, presonajes planos y efectismos hueros, aun con todos lo cliffhangers y plot-twists que aconsejan los manuales de cómo escribir un best-seller. El club Dante, al menos, trata a los lectores como adultos funcionales, que no es poco...

Nota exculpatoria: En este 2021 se  han cumplido 700 años del fallecimiento de Dante Alighieri y de la finalización de su Divina Comedia. Fieles a nuestra costumbre, en Un Libro al Día no le hemos hecho ni puñetero caso a esta efeméride le rendimos ahora un homenaje, puesto que la reseña de su obra ya fue publicada hace años.

Vale, sí, que es un homenjae un poco forzado y hasta cutre, pero qué queréis...


viernes, 2 de noviembre de 2012

Dante Alighieri: Divina Comedia (2ª parte: Purgatorio y Paraíso)

Título original:
Divina Commedia                                                         
Idioma original: italiano
Fecha de publicación: (se calcula que hacia 1321, año de la muerte de Dante)
Valoración: Recomendable                                    

Bueno, pues ya está. Ya me he leído la segunda parte de la Divina Comedia, y tal y como prometí, aquí estoy para reseñarla.

En esta ocasión, más que ponerme a describir con pelos y señales lo que el lector va a encontrarse en un viaje fenomenal a realizar de la mano de Dante, Virgilio y Beatriz (en mi imaginario particular yo les veo en plan Frodo, Gandalf y Arwen, qué se le va a hacer), voy a hablar de sensaciones. De las sensaciones que me ha provocado esta obra maestra de la literatura. Y adelanto que más tarde contestaré a ese lector del blog que se mostraba algo mosqueado a raíz de que calificara su primera parte de "Recomendable" en vez de "Muy recomendable" o "Imprescindible", algo que vuelvo a hacer.

Pero ahora hablemos de sensaciones, y para ello mencionaré las palabras del bibliotecario que me cedió, como si se tratará del cáliz de la Última Cena, la primera parte del libro clavándome su mirada celeste (yo creo que estaba maravillado porque le estaban pidiendo semejante obra, entre tanto jardín olvidado y seductor sadomasoquista): "Vas a alucinar, ¡aquí sí que hay verdaderos efectos especiales! Luces deslumbrantes, círculos de fuego, seres voladores, ¡cuando yo lo leí, muy joven, me quedé maravillado! Nunca antes había leído algo semejante...".

Así que la sensación que me provocó la inminente lectura de este libro fue expectación. Luego vendrían la emoción y el regocijo que me concedieron sus versos al ser consciente de que estaba degustando con deleite un texto antiguo, valioso y muy dificultoso. Y también el respeto, que me decía: "Para un poco y sigue mañana, que ya no estás leyendo bien". Esto me pasaba, sobre todo, cuando mi ritmo de lectura se aceleraba demasiado como para tener el cuidado que hay que tener para asimilar bien los continuos pies de página del libro, que ayudan a contextualizar y a entender bien los versos de Dante.

Y cuando terminé la primera parte de la Commedia, la correspondiente al Infierno, la expectación sentida antes de su lectura no hizo sino crecer porque, ¿qué me iba a encontrar yo en el Purgatorio y el Paraíso dantescos?

Pues bien, ésta su segunda parte me ha maravillado aún más, porque si Dante ya nos regalaba anteriormente una visión particularísima, detallada e irrepetible del Hades, en esta ocasión su Purgatorio y su Paraíso son más visionarios y cartesianamente laberínticos que nunca. El primero es una una montaña de cumbre plana que posee laderas escalonadas y redondas, y que es simétrica al Infierno. Cada una de sus cornisas corresponde a un pecado capital. Al principio están los más graves, y a medida que Dante va subiendo la montaña guiado por Gandalf-Virgilio, se va redimiendo de sus pecados. Ni qué decir tiene que una peculiar burocracia underworld mantiene la armonía del lugar y que Dante se encontrará por estos parajes con muchos personajes históricos y mitológicos.

Pero el colmo del alucinaje lo he encontrado en el Paraíso del señor Alighieri, donde la bella Beatriz, la única que puede acercar a Dios a su amado, es la que nos guía por una locura de no-mundo dividido en nueve círculos concéntricos. Los planetas de la Vía Láctea, con su simbología particular, presiden cada taifa divina. Y aquí Dante vuelve a meter al lector en un sinfín de deliciosas locuras en las que dioses, ángeles y no muertos cuasi canonizados cantan sobre la condición humana, siempre cargada de fechorías, debilidades, esperanza y gloriosas gestas.

En este ketamínico reino mi imaginario ha vuelto a hacer de las suyas, y no he podido evitar pensar en los Caballeros del Zodíaco sufriendo sus metamorfosis cósmicas entre hileras de escaleras de mármol y metas en forma de santuarios dirigidos por dioses zodiacales a los que temer y admirar.

Y ahora así, acabando, intentaré responder a ese lector que se mostraba molesto por mi etiqueta de "Recomendable". Pues lo que sucede, lector, damas y caballeros, es que no me atrevo a decir que la Divina Comedia es un libro que hay que recomendar apasionadamente o prácticamente obligar a leer porque creo que puede resultar muy difícil e incluso ingrato a la inmensa mayoría de las personas. Creo yo que además de ser muy paciente y lograr alcanzar el ritmo de lectura idóneo para no saturarse ni quedarse corto, hay que estar en un momento muy especial de la vida para disfrutar de su estilo y su contenido. Porque la obra magna de Dante exige soledad, serenidad, capacidad y deseo de reflexión, y mucha, muchísima curiosidad. El verlo como una tortura debería eximir automáticamente de su lectura.

Y ya está.

No abandonen toda esperanza. Se trata de un libro que se puede leer y gozar...




lunes, 17 de septiembre de 2012

Dante Alighieri: Divina Comedia (1ª parte: Infierno)

Título original: Divina Commedia
Idioma original: italiano
Fecha de publicación: (se calcula que en 1321, fecha de la muerte de Dante)
Valoración: Recomendable

Dante. Renacimiento. Infierno. Dantesco. Beatriz. Virgilio. Florencia. Lucifer… ¿Cuántos nombres y palabras célebres y sugerentes le vienen a uno a la cabeza cuando escucha el nombre de esta obra y, naturalmente, se sabe de lo que se está hablando?

Sin duda alguna, el libro que hoy reseño se trata de uno de esos totems de la historia de la Literatura Universal que, guste más o menos, ha sido analizado, estudiado, citado, halagado, despreciado, usado como fuente de inspiración y tratado como objeto de homenaje cientos y miles de veces, de todas las formas inimaginables. No me quiero poner pesada, que esto, al fin y al cabo, es una reseña literaria, pero sería interesante escribir algo más extenso que citara un buen puñado de obras artísticas (sobre todo cinematográficas, las que más fácilmente recuerdo) que de una forma u otra aluden o le deben mucho a la Divina Comedia. Quizás algún día me anime. Por lo pronto, reseñemos…

Dicen que Dante, poeta toscano y junto a Boccaccio y Petrarca, principal precursor del Humanismo (así me lo aprendí yo en el instituto),  comenzó a escribir su Divina Comedia en 1304 y que terminó de escribirla poco antes de morir, hacia 1321. También dicen que el adjetivo “divina” vino mucho después de la expiración del poeta, que se limitó a llamarla Comedia, y ello porque la obra, poema alegórico, narra el viaje del propio autor a los mundos sobrenaturales: Infierno, Purgatorio y Paraíso. Primero de la mano de su admirado Virgilio, y después, de la de su idolatrada y amada platónica Beatriz.

Por cierto, lo del poeta con Beatriz daría para otro post. Se dice que sólo la vio dos veces en su vida y que jamás habló con ella. ¿Quién dice que el amor más puro e ideal necesita de contacto verbal y/o físico? Aquí está Dante para desmentirlo.

Sigamos…

La Divina Comedia, pura alegoría cristiana medieval, contiene cien cantos de tercetos en decasílabos, con treinta y cuatro poemas dedicados al Infierno, la parte de la obra que hoy nos ocupa ya que en mi querida biblioteca tienen dividida la obra en dos tomos (Infierno por un lado; Purgatorio y Paraíso por otro), y por ahora sólo he leído la primera.

Dante describe el Infierno como una montaña en forma de cono invertido situada en el hemisferio boreal, cerca de Jerusalén, y formada por nueve círculos. Éstos van estrechándose hasta el centro de la tierra, donde vive el mismísimo Lucifer, y como ya se ha dicho, en este primer viaje el poeta tiene como compañero de viaje y guía a Virgilio, que simboliza la lírica y la razón más puras.

En el prólogo, Dante está extraviado en una selva oscura que representa la actitud pecaminosa del ser humano, y luego, enseguida, aparece Virgilio, y  ambos poetas comienzan el alucinante viaje por las tierras del Averno…

En cada uno de los círculos del infierno se encontrarán diferentes personajes llenos de misterios y vicios varios (desde el barquero de los muertos Aqueronte, pasando por Minos, hasta Judas, que vive dentro de una de las tres cabezas de Lucifer, ahí es nada),  y “secciones” como el Limbo (sí, sí, el Limbo en el Infierno, todo es posible para el toscano) o la destinada a los que trafican con cargos públicos (¡¡y hablamos del siglo XIV, damas y caballeros!!).

En resumen: una trama alucinante en todos los sentidos que aunque nos sitúe en territorios fantásticos, al estar los mismos enriquecidos por el denso abono cristiano y mitológico que llevamos aprehendiendo desde niños (al menos por estos lares), se hace más creíble y cercana de lo que pudiera parecer. Eso sí, el lenguaje y las maneras de hace siete siglos aconsejan que su lectura se dilate lo máximo posible para poder saborearla, empaparse de ella y disfrutarla como se merece. Pero aún así no es plato para todos los gustos. Vamos, que conozco a varias personas que confiesan no poder con esta comedia divina, ya que se les hace cuesta arriba tanta lírica antiquísima e imagen alegórica. Anyway, yo la recomiendo con deleite.

Nos vemos en el Purgatorio, y después, en el Paraíso. (Divina comedia 2ª Parte)

viernes, 14 de agosto de 2015

Óscar Esquivias: Inquietud en el Paraíso

Idioma: castellano
Año de publicación: 2005
Valoración: Muy recomendable... como poco

El tópico dice que la literatura -y aún más el cine- española está saturada de obras que tratan sobre la Guerra Civil y sus consecuencias. No sé lo que tiene eso de cierto, pero de lo que sí estoy seguro es de que entre toda esa supuesta abundancia de novelas, pocas o ninguna habrá que se parezca a la trilogía escrita por el burgalés Óscar Esquivias. Por otro lado, esta trilogía, bastante sui géneris, no sólo trata del tema de la guerra: también está inspirada en la Divina Comedia de Dante Alighieri; para empezar, esta primera entrega (denominarla como simple "parte" de la trilogía no sería correcto, pues se trata de tres novelas en casi todo autónomas unas de otras) se dedica al Paraíso, o a lo que podría considerarse como un ambiente paradisíaco -entiéndase en un sentido irónico-, desde el punto de vista de la nostalgia provinciana española: el de la situación justamente anterior a la sublevación militar de Julio del 36, que dio comienzo a la guerra.

La novela nos relata el transcurrir de aquellos primeros días de verano, en la ciudad de Burgos, en los que los burgueses -y burgaleses- paseaban, los proletarios recelaban y los militares conspiraban para subvertir el orden constitucional establecido (resulta significativa la elección de esta ciudad castellana como escenario de la novela, puesto que, aunque la razón principal se debe, sin duda, a que se trata de la localidad natal del autor, no olvidemos que también fue la elegida por Franco para establecer su Estado Mayor y por tanto,resulta de lo más emblemática). en esa capital soñolienta por la modorra veraniega se cruzan personajes de ficción, como el seminarista Rodrigo Gorostiza, el relojero socialista Julián Bayona o el comandante Paisán, con otros reales como fueron los generales Mola y Dávila, inteligencias grises de la sublevación militar o el músico Antonio José, asesinado tras producirse la misma. Entre todos ellos, también un visionario, el penitenciario de la Catedral, don Cosme Herrera, que tiene la extravagante idea de que el Purgatorio escrito por Dante no es, a diferencia del Infierno y el Paraíso, ni literatura ni teología, sino un detallado libro de viajes, crónica del que realizó el propio Dante a tal ilocalizado lugar. y lo que es más, que existe una puerta o vórtice para acceder a él dentro de la catedral de Burgos, junto a la tumba del arcediano Villegas, por lo que él mismo pretende viajar a esa dimensión a través de ella, liderando una expedición cívico-militar.

Irónica, nostálgica, alternativa, incisiva... No se trata, desde luego, de lo que se conoce en modo estricto, como una "novela histórica". Tampoco, claro está, de una de fantasía. En realidad es una novela que trasciende cualquier género y en gran medida eso se debe a lo estupendamente que está escrita: la prosa, trabajada con maestría, resulta de una exquisita claridad y contribuye no poco a que la lectura de esta novela -que ya digo va más allá de la ortodoxia de la novela histórica al uso- sea una delicia. Posiblemente nos encontremos ante una muestra de la mejor ficción que se ha escrito en España en lo que va de siglo XXI. Mucho más que recomendable para todo el mundo.


Otros libros de Óscar Esquivias en Un Libro al Día: Jerjes conquista el mar, Andarás perdido por el mundo, Viene la noche, La ciudad del Gran Rey

sábado, 25 de enero de 2025

Malditas cubiertas: lo mejor de 2024 (Dante's Peak)

Hola a todo el mundo. Un año más, me han dejado salir de la mazmorra para poder ofreceros mi opinión sobre las mejores y peores cubiertas de libros publicados el año 2024. Evidentemente, es una selección personal y limitada a las que he podido ver (para más explicaciones, consúltese la entrada similar del año pasado). Con una diferencia. No sé si debido a mi madurez intelectual o a que empiezo a notar los síntomas de la demencia senil, esta vez he incluido unas cuantas cubiertas cuya valoración me resulta difícil de establecer; no sé si son buenas o malas, adecuadas o improcedentes, hermosas u horrendas... Así que, como homenaje al padre de las letras italianas, el inmortal Dante Alighieri (de ahí la chorrada alusión en el título), y debido también a un guiño personal, puesto que el año pasado tuve la oportunidad de visitar la tumba de tan insigne poeta (no es que me dedique a pasear por cementerios, en plan Mariana Enriquez, es que está en el centro de Rávena), me voy a permitir agrupar estas cubiertas en tres grupos: las que merecen ir al Paraíso, al Purgatorio o directamente al Infierno. 

No obstante, permitidme antes comentar alguna tendencia que me ha parecido advertir en la edición de libros en España y que no sé si han  venido para quedarse o son moda pasajera (en general, casi mejor si se trata de esto último): 

-En primer lugar, el lettering sigue ocupando una plaza importante en las estanterías y mesas de las librerías, pero sobre todo reina en la sección de novela romántica y, más aún, en la de "novela romántica juvenil". Sin embargo, la caligrafía excesivamente informal (también conocida como "letrajas"), tan habitual en las ediciones anglosajonas, parece que está en retroceso, por fortuna:

               

-Otra tendencia más reciente es la de cubiertas "lujosas", con ilustraciones y letras en relieve, sobredoradas, cantos de las páginas pintados, fileteados y demás pijaditas suntuosidades (aunque se trate de un simple cartoncillo), entroncada sin duda con la moda de otorgar a ciertos libros físicos la condición de objetos bellos y "únicos"-o al menos con ediciones limitadas o para coleccionistas-, por más que sepamos que son producto de un proceso industrial, igual que cualquier paperback baratillo. Esta tendencia, sin embargo, puede dar resultados interesantes incluso en tiradas masivas, como la edición por el 50º aniversario de Carrie o las de la exitosa saga Blackwater:

-Una tendencia no sé si reciente, al menos entre las novelas dramatico-románticas de clara vocación comercial (de hecho, se suelen encontrar incluso en los supermercados), es la de incluir en la ilustración una figura de espaldas, generalmente femenina, que se aleja en lontananza, quién sabe por qué (quizás le estén sugiriendo al posible lector o lectora que huyan de ese libro...). Os pongo aquí sólo unos pocos ejemplos, pero os aseguro que hay muchos más:


                     


                                  

-Por último, el inevitable uso de la eufemísticamente llamada Inteligencia Artificial en ilustraciones de diversos estilos (incluso, como se puede ver, el estilo Lowbrow de andar por casa) y resultados. Esto último da lo mismo, en realidad, lo importante es ahorrarse unas perras, que los artistillas ésos encima pretenden cobrar por sus garabatos... (*)
 
                

Y bueno, sí, ya voy con lo que os interesa a vosotres que es hacer sangre... (pero tened en cuenta que si no pongo antes mis elucubraciones no las leeríais). Ahora bien, vamos a comenzar por las cubiertas de 2024 que merecen ir al Paraíso, a jugar con los angelitos. Quizás percibáis un cierto patrón en ellas... ya digo que corresponden a mis gustos personales y quien tenga otros que se jo que nos lo diga en los comentarios, por favor:
 
-La verdad es que aún no tengo claro si Chamanes eléctricos en la fiesta del sol me convenció o no, pero sí que me encanta su magnífica cubierta, llena de un color vibrante y que ser ajusta como un guante al argumento de la novela. Sin duda, una cubierta que hace que te sientas atraído por el libro y lo compres (de hecho, yo lo hice) aunque luego, quizás te arrepientas de ello...








-Exquisitez absoluta para la reedición de Kalpa imperial de Angélica Gorodischer, muy de agradecer, teniendo en cuenta que alguna de sus anteriores ediciones no habían sido ilustradas con tanto acierto, pese a manejar una idea similar. Mis dieces, en este caso.











-Igualmente exquisita la cubierta del libro Todos los ojos, de Isobel English (¿tal vez inspirada por los billetes de dólar?), que no sé si tiene que ver con el contenido del mismo, pero tanto da; me gusta una jartá...

-Con un concepto parecido al de la cubierta del libro de Mónica Ojeda, pero con colores mucho más sobrios y, si se quiere (porque este es un término discutible), elegantes, encontramos la de La mujer de arena, que remite, además a la muy célebre estampa de La gran ola de Kanagawa de Hokusai. Acierto pleno por parte de quien decidiera poner esta cubierta.







-No puede faltar en cualquier selección de las mejores cubiertas del año alguna de las generalmente acertadas y muchas veces bellas que suelen llevar los libros de Impedimenta. En esta ocasión he dudado entre la de Theodoros y otra bien distinta que también me gusta mucho, la de El percherón mortal. Pero como el libro de Cărtărescu es bastante reciente y, además, tiene muchos fans en este blog, me he decidido por la suya.


-Preciosa cubierta de nítidas líneas ésta de El último libro de fútbol de Enrique Ballester; sobran las explicaciones de por qué. Que además cumple perfectamente la función de llamar la atención en el batiburrillo que suelen ser las mesas de novedades. El color amarillo, de todos modos, se debe a seguir la línea de los anteriores libros de este autor en Libros del K.O., que se me pasaron en su momento pero también están muy bien.






-Para finalizar el apartado de mejores cubiertas, me encuentro con una duda, pues no quiero extenderme demasiado, pero tampoco consigo elegir alguna de éstas, todas con dibujos de precioso trazado, así que os pongo las tres y me quedo más ancho que largo... Ustedes mismos/as decidirán...

            

Y, con permiso (pues sé que me estoy extendiendo más de la cuenta) tampoco me resisto a poner aquí algunas cubiertas de libros estadounidenses, en la misma línea gráfica "primorosa" (bueno... ejem, por decirlo así) y que espero se mantengan cuando se publiquen en español:



Lo dejo por hoy, que no quiero ponerme pesado (en realidad, me da lo mismo, pero tampoco me pagan por horas. Bueno, ni por horas ni por nada los malditos tacañ). Domani, juanto a Dante, visitaremos a las almas del Purgatorio y, sobre todo, a las que pasarán la Eternidad penando en alguno de los círculos del Infierno. A éstas no las salva ni John Constantine... 

(*) Nota: tal vez merezca la pena hacer un Malditas cubiertas dedicado al uso y, sobre todo, abuso de la IA, que aquí hay mucha tela que cortar... Por si acaso, permanezcan atentos a sus pantallas (de los móviles u ordenadores, se entiende).

viernes, 1 de noviembre de 2024

Biblio-necrophiliac Quiz 2024: MAKE ULAD GREAT AGAIN

¡Hola a todos los amigos y amigas de Un Libro Al Día! Os deseamos que paséis un feliz Día Internacional de Visitar las Tumbas de Parientes que No Vamos a Ver en Todo el Año... Bueno, aunque esta denominación ya no es del todo exacta, porque lo de visitar cementerios ha dejado de ser una cosa aburrida y cutre (cuando es por imposición familiar) o turbadoramente creepy (cuando se hace por gusto) para devenir en una tendencia cada vez más cool y apetecible, una alternativa de ocio asequible para todo el mundo y un must cuando viajamos a ciudades cosmopolitas o lugares suficientemente exóticos, aunque se trate de poblachos...  Ya que estamos en un blog de libros, debemos recordar que el auge de esta tendencia se debe también, o al menos en parte, al éxito de títulos más o menos recientes como Una tumba con vistas de Peter Ross o, cómo no, Alguien camina sobre tu tumba de nuestra nunca suficientemente admirada Mariana Enriquez (existe también al menos otro libro sobre el tema, aunque de hace más años, escrito por el neerlandés Cees Nooteboom).

Así pues, para todos aquellos y aquellas que vayáis a pasar vuestras vacaciones o cualquier otro momento de asueto visitando cementerios y, sobre todo, buscando las tumbas de vuestros autores y autoras favoritas y decesas, recuperamos hoy nuestro Bibilionecrophiliac Quiz dedicado a las últimas moradas de los y las juntaletras que ya han pasado a mejor vida. Bueno, mejor menos para los que eran unos borrachos, pichabravas, timadores y sinvergüenzas en general, claro, que de esos ha habido unos cuantos... ¿Todo el mundo listo? ¿Comenzamos ya? ¡Pues a jugar!


1- Empecemos con una facilita: este señor  que parece salir de un viaje al centro de la Tierra parando un taxi es, quién si no, el insigne Jules Verne (Julio para los amigos) y ésa es su tumba. Ahora bien, ¿en qué localidad francesa podemos visitarla y llevarle unas flores o una botella de armagnac o lo que sea?

            A/ Nantes.                         
            B/ Amiens.  
            C/ París.        
            D/ Nemours, de donde provenía la familia del Capitán Nemo.

2- Conocida es la costumbre de dejar cositas sobre las tumbas de escritores famosos (o celebridades en general)y sobre todo, por alguna razón que se me escapa, de los enterrados en París: libros, mensajes o cigarrillos en la tumba de Cortázar, bolígrafos y rotuladores en la de Marguerite Duras o besos con pintalabios en la de Oscar Wilde. Por otra parte, muy cercana a ésta, por cierto, ¿qué se acostumbra a dejar sobre la de Marcel Proust? 

            A/ Obvio, magdalenas.                                            
            B/ Relojes rotos, por lo del "tiempo perdido".
            C/ Cera para las guías del bigote.  
            D/ Nada, porque si os ve dejar basura el guarda del Pére Lachaise, os corre a gorrazos por todo el cementerio.

3- ¿De qué tiene forma la tumba que comparte J.R.R. Tolkien con su esposa Edith, en el oxoniense cementerio de  Wolvercote?

            A/ De anillo gigante, con su nombre y el de su esposa grabados en lengua élfica.
            B/ De libro abierto por la página donde está dibujado el mapa de la Tierra Media.
            C/ Reproduce fielmente la tumba de Balin, hijo de Fundin, Señor  de Moria.
            D/ De jardinera donde plantar hierba de los medianos... digo, flores, quizá en homenaje al oficio de Samsagaz Ganyi.


4- Sus cenizas reposan debajo de un almendro... es decir, de este olivo, por lo que si esperáis a que salgan las aceitunas y te comes alguna, estaréis ingiriendo un cachito de este insigne escritor... y cometiendo, en cierto modo, antropofagia (ojo cuidao, que las olivas no se pueden comer directamente del árbol, hay que apañarlas o curarlas antes). ¿De quién estamos hablando?

            A/ José Saramago.
            B/ Curzio Malaparte.
            C/ Naguib Mahfuz.
            D/ Danilo Kiš.

5- Como todo el mundo sabe, la tumba del poeta Antonio Machado es un lugar de peregrinación para muchos españoles -y no españoles-, que la han convertido casi en un museo de banderas republicanas al aire libre. Pero decidnos, en qué hermosa localidad del Rosellón la podemos encontrar?

            A/ Couilles.
            B/ Collier.
            C/ Colliure.
            D/ Perpignan.

6- ¿Cuál fue el fin de los restos mortales de la escritora Ursula K. Le Guin, fallecida hace pocos años?

        A/ Fue sepultada en el mausoleo del Salón de la Fama de la Ciencia Ficción, situado en Henderson (Nevada), junto a Ray Bradbury y Arthur C. Clarke.
        B/ Fue incinerada y sus cenizas arrojadas al espacio en el primer vuelo comercial de la compañía SpaceX, por gentileza de su propietario, Elon Musk.
        C/ Su cuerpo fue donado a la ciencia, como ella había dejado establecido.
        D/ Sus restos fueron dados de comer a los buitres, como se acostumbra en la religión zoroastrista, de la que era fervorosa creyente..

7- Hasta su caída hace un par de años, el árbol de la fotografía (un fresno, para más señas) se encontraba en el cementerio londinense de St. Pancras, rodeado de lápidas desde que se hizo la reforma del cementerio en 1877. Se dice que una de las lápidas pertenece al autor de El vampiro, Lord By... quiero decir John William Polidori. Ahora bien, al árbol se le conoce con el nombre de otro escritor británico del XIX que trabajó como ayudante del arquitecto encargado de la remodelación. ¿De quién se trataba?

        A/ Thomas Hardy.
        B/ Lewis Carroll.
        C/ Anthony Trollope.
        D/ Robert Louis Stevenson.

8- El insigne Dante Alighieri, padre de las letras italianas, tiene dos tumbas, aunque una en Florencia, vacía, y la otra, en Ravenna, ocupada (por sus restos, se entiende... o al menos la mayor parte de ellos). Pero, dejando aparte aquel episodio en que desde Ravenna enviaron un ataúd vacío para trolear a los florentinos, el poeta tampoco es que haya tenido un descanso eterno, puesto que sus restos han estado en diferentes sepulcros e incluso ocultos durante bastante tiempo, por no mencionar que una parte de sus cenizas se perdieron durante 70 años, guardadas en una bolsa en un estante de la Biblioteca Central de Florencia. Por lo que respecta a sus huesos, durante el último año de la II Guerra Mundial los tuvieron escondidos para preservarlos de un posible saqueo en...

A/ Un cofre impermeabilizado, en la cripta inundada de la basílica de San Francesco de Ravenna, junto a su mausoleo.
B/ El obrador del Caffé Pasticceria Palumbo, cerca de su mausoleo.
C/ Bajo un túmulo de tierra cubierto de hiedra, al lado de su mausoleo.
D/ Una granja del pueblo de Coccolia, junto a la carretera de Forlí.

9- Uno de los escritores más emblemáticos del sur de EE.UU., Mark Twain, murió, sin embargo, en Connecticut y fue enterrado en Elmira, estado de Nueva York. Aún así, hay que recordar que el cementerio donde se encuentra tiene otra conexión indiscutible dixie:

A/ En ese terreno hubo un campo de prisioneros confederados, durante la guerra civil.
B/ Allí se encuentra también enterrado el trompetista de jazz Louis Armstrong.
C/ En ese terreno tenía una fábrica Eli Whitney, empresario e inventor de la desmotadora de algodón.
D/ En una vivienda cercana estuvo residiendo una temporada Carson McCullers, antes de que tuviera que trasladarse al hospital de Nyack, también en el estado de N.Y. por sus problemas de salud.

10- Los muchos admiradores de Roberto Bolaño (varios de ellos escribimos en este blog) no podemos ir a presentar nuestros respetos en la tumba de Roberto Bolaño, porque este gran escritor fue incinerado. Ahora bien, ¿qué ocurrió con sus cenizas?

A/ Fueron esparcidas en el Océano Pacífico.
B/ Fueron esparcidas en el Mar Mediterráneo
C/ Fueron esparcidas entre el río Bibío a su paso por Los Ángeles (Chile), el desierto de Sonora, en México y la playa de Blanes (Girona).
D/ Fueron guardadas por su última pareja sentimental hasta el momento en que puedan ser enviadas al espacio para convertirse en una estrella distante.
            

BONUS TRACK (sólo para muy frik... letraheridos):

11- Sabemos que hay muchos "escritores fantasma" (ahora queda mejor que llamarlos "negros") y también escritores que creían en los fantasmas o, cuando menos, que podían comunicarse con los espíritus (caso de Víctor Hugo o Arthur Conan Doyle). No obstante, también ha habido algún escritor/a que tras su muerte, según se dice, se ha convertido en fantasma y se aparece en lugares donde transcurrió algún episodio de su vida. Sería el caso de un/a muy célebre escritor o escritora latinoamericano/a...

        A/ Juan Rulfo
        B/ Alejandra Pizarnik
        C/ Horacio Quiroga.
        D/ Gabriel García Márquez.

  Respuestas correctas:

1- B; 2- D; 3- D; 4- A; 5- C; 6- C; 7- A; 8- C; 9- A; 10- B; 11- C; 

-Entre 0 y 3 aciertos: Incluso un reloj parado da la hora correcta dos veces al día, ¿verdad? Anda pa casa a leer, alma de cántaro...
-Entre 4 y 7 aciertos: No está mal, pero aunque no hace falta que seáis expertos en la vida y milagros de los escritores (o en su muerte, en este caso), no estaría de más salir un poco de los premios Planeta y las novelas románticas de highlanders,  por adictivas que puedan resultar....
-Entre 8 y 10 aciertos: Muy bien, ya sólo os falta pedir ahora las vacaciones en el curro, y aprovecharlo que los modernos llaman la spooky season para ir a visitar cementerios, aunque sea el de vuestro pueblo...
-11 aciertos: Algo me dice que si os tocara la lotería invertiríais el premio en un mausoleo con forma de pirámide en el cementerio de St. Louis, nº 1 en Nueva Orleans, como Nicolas Cage, para estar cerca de la tumba de Anne Rice... (Pues habríais malgastado el dinero, porque está enterrada en el de Metairie).