lunes, 17 de septiembre de 2012

Dante Alighieri: Divina Comedia (1ª parte: Infierno)

Título original: Divina Commedia
Idioma original: italiano
Fecha de publicación: (se calcula que en 1321, fecha de la muerte de Dante)
Valoración: Recomendable

Dante. Renacimiento. Infierno. Dantesco. Beatriz. Virgilio. Florencia. Lucifer… ¿Cuántos nombres y palabras célebres y sugerentes le vienen a uno a la cabeza cuando escucha el nombre de esta obra y, naturalmente, se sabe de lo que se está hablando?

Sin duda alguna, el libro que hoy reseño se trata de uno de esos totems de la historia de la Literatura Universal que, guste más o menos, ha sido analizado, estudiado, citado, halagado, despreciado, usado como fuente de inspiración y tratado como objeto de homenaje cientos y miles de veces, de todas las formas inimaginables. No me quiero poner pesada, que esto, al fin y al cabo, es una reseña literaria, pero sería interesante escribir algo más extenso que citara un buen puñado de obras artísticas (sobre todo cinematográficas, las que más fácilmente recuerdo) que de una forma u otra aluden o le deben mucho a la Divina Comedia. Quizás algún día me anime. Por lo pronto, reseñemos…

Dicen que Dante, poeta toscano y junto a Boccaccio y Petrarca, principal precursor del Humanismo (así me lo aprendí yo en el instituto),  comenzó a escribir su Divina Comedia en 1304 y que terminó de escribirla poco antes de morir, hacia 1321. También dicen que el adjetivo “divina” vino mucho después de la expiración del poeta, que se limitó a llamarla Comedia, y ello porque la obra, poema alegórico, narra el viaje del propio autor a los mundos sobrenaturales: Infierno, Purgatorio y Paraíso. Primero de la mano de su admirado Virgilio, y después, de la de su idolatrada y amada platónica Beatriz.

Por cierto, lo del poeta con Beatriz daría para otro post. Se dice que sólo la vio dos veces en su vida y que jamás habló con ella. ¿Quién dice que el amor más puro e ideal necesita de contacto verbal y/o físico? Aquí está Dante para desmentirlo.

Sigamos…

La Divina Comedia, pura alegoría cristiana medieval, contiene cien cantos de tercetos en decasílabos, con treinta y cuatro poemas dedicados al Infierno, la parte de la obra que hoy nos ocupa ya que en mi querida biblioteca tienen dividida la obra en dos tomos (Infierno por un lado; Purgatorio y Paraíso por otro), y por ahora sólo he leído la primera.

Dante describe el Infierno como una montaña en forma de cono invertido situada en el hemisferio boreal, cerca de Jerusalén, y formada por nueve círculos. Éstos van estrechándose hasta el centro de la tierra, donde vive el mismísimo Lucifer, y como ya se ha dicho, en este primer viaje el poeta tiene como compañero de viaje y guía a Virgilio, que simboliza la lírica y la razón más puras.

En el prólogo, Dante está extraviado en una selva oscura que representa la actitud pecaminosa del ser humano, y luego, enseguida, aparece Virgilio, y  ambos poetas comienzan el alucinante viaje por las tierras del Averno…

En cada uno de los círculos del infierno se encontrarán diferentes personajes llenos de misterios y vicios varios (desde el barquero de los muertos Aqueronte, pasando por Minos, hasta Judas, que vive dentro de una de las tres cabezas de Lucifer, ahí es nada),  y “secciones” como el Limbo (sí, sí, el Limbo en el Infierno, todo es posible para el toscano) o la destinada a los que trafican con cargos públicos (¡¡y hablamos del siglo XIV, damas y caballeros!!).

En resumen: una trama alucinante en todos los sentidos que aunque nos sitúe en territorios fantásticos, al estar los mismos enriquecidos por el denso abono cristiano y mitológico que llevamos aprehendiendo desde niños (al menos por estos lares), se hace más creíble y cercana de lo que pudiera parecer. Eso sí, el lenguaje y las maneras de hace siete siglos aconsejan que su lectura se dilate lo máximo posible para poder saborearla, empaparse de ella y disfrutarla como se merece. Pero aún así no es plato para todos los gustos. Vamos, que conozco a varias personas que confiesan no poder con esta comedia divina, ya que se les hace cuesta arriba tanta lírica antiquísima e imagen alegórica. Anyway, yo la recomiendo con deleite.

Nos vemos en el Purgatorio, y después, en el Paraíso. (Divina comedia 2ª Parte)

7 comentarios:

Santi dijo...

Enhorabuena por la reseña, sobre todo por animarte a reseñar como tú dices uno de los grandes "totems" de la literatura universal.

Yo confieso que empecé la Divina comedia una vez, y no conseguí terminarla, por tres motivos.

El primero, que tú ya comentas, es el lenguaje y la métrica, que hacen que la lectura tenga que ser reposada y paciente.

El segundo es que el libro está lleno de referencias a personajes y hechos contemporáneos de Dante, que por una parte se me escapaban, y por otra me importaban un bledo.

La tercera razón es más pedestre: la edición que encontré por casa tenía una letra minúscula y papel biblia, y me cansé enseguida.

Pero vamos, en algún momento volveré a intentarlo...

Yemila dijo...

Pues es verdad que lo de las citas continuamente cansa un poco bastante, Santi, pero vamos, pillas una cultura impresionante, como para ir a "Saber y ganar" y arrasar... No, en serio, yo al final lo que hice fue tomarme las notas como parte del libro en sí, lo cual multiplica su longitud y su dificultad algunos puntos...
Y en esta clase de libros la edición es FUNDAMENTAL. Si yo sigo creyendo que uno de los motivos por los cuales no pude con el Ulises de Joyce fue por la edición que cogí, una que tiene mi madre con letra diminutas y pastas finísimas, y dividida en dos tomos...
Ya os contaré qué tal me va por el Purgatorio y el Paraíso y a ver qué tal es la ideal Beatriz :)

estoesincreible dijo...

¿Recomendable? :O

Entiendo que ese calificación a la mejor parte de La Comedia aquí significa "me la suda si es un clásico universal"… sobre todo si podrían calificarlo de "imprescindible" o por lo menos con un "muy recomendable". En fin, esto sumado al "se deja leer" puesto a Moby Dick(mi novela favorita), el "esta bien" a la magnifica La Guerra y La Paz y, para poner la cereza al pastel, etiquetar de "aburridisima" a mi novela preferida entre toda la literatura rusa Ana Karenina...

¿en serio? ¿y para cuando proust?

1 tonto con 1 lápiz. dijo...

Lectura obligatoria para mi hijo en clase de lengua & literatura de este curso.

Ya os contaré como lleva el chaval la transición de Mortadelo y Filemón a Dante...

Anónimo dijo...

Incríble lo de las recomendaciones u obligaciones de lectura a los estudiantes, sobre todo en la ESO. No se si la motivación real y oculta de las mismas es hacerlos ignorantes y borregos dóciles por medio de inculcarles el rechazo al conocimiento y la cultura... en fin.

Anónimo dijo...

"El tiempo es tiempo y es rey"; las cosas cambian, está bien? El que escribe creyendo que su mundo es eterno merece el desprecio o el olvido, se llame Dante o haya escrito Ana Karenina o Moby Dick.

Me viene a la memoria un aforismo de los cuadernos de Cioran que viene al caso: "Cada generación vive en lo absoluto, es decir, reacciona como si acabase de alcanzar la cima de la historia". Se entiende? Chau

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con "estoesincreible". Vamos, quizás está bien que juzguen a un libro por su calidad y no por su relevancia histórica, pero... No, en realidad no está bien.
Además, hablamos de una epopeya que seguramente esté (y a buen uso) entre las mejores diez obras jamás escritas. Al lado de colosos como "La historia de Genji" o "En busca del tiempo perdido".
No hay pierde. No se pueden dejar de lado los méritos y tratar el asunto de manera subjetiva. Es absurdo, más que insultante.