viernes, 2 de noviembre de 2012

Dante Alighieri: Divina Comedia (2ª parte: Purgatorio y Paraíso)

Título original:
Divina Commedia                                                         
Idioma original: italiano
Fecha de publicación: (se calcula que hacia 1321, año de la muerte de Dante)
Valoración: Recomendable                                    

Bueno, pues ya está. Ya me he leído la segunda parte de la Divina Comedia, y tal y como prometí, aquí estoy para reseñarla.

En esta ocasión, más que ponerme a describir con pelos y señales lo que el lector va a encontrarse en un viaje fenomenal a realizar de la mano de Dante, Virgilio y Beatriz (en mi imaginario particular yo les veo en plan Frodo, Gandalf y Arwen, qué se le va a hacer), voy a hablar de sensaciones. De las sensaciones que me ha provocado esta obra maestra de la literatura. Y adelanto que más tarde contestaré a ese lector del blog que se mostraba algo mosqueado a raíz de que calificara su primera parte de "Recomendable" en vez de "Muy recomendable" o "Imprescindible", algo que vuelvo a hacer.

Pero ahora hablemos de sensaciones, y para ello mencionaré las palabras del bibliotecario que me cedió, como si se tratará del cáliz de la Última Cena, la primera parte del libro clavándome su mirada celeste (yo creo que estaba maravillado porque le estaban pidiendo semejante obra, entre tanto jardín olvidado y seductor sadomasoquista): "Vas a alucinar, ¡aquí sí que hay verdaderos efectos especiales! Luces deslumbrantes, círculos de fuego, seres voladores, ¡cuando yo lo leí, muy joven, me quedé maravillado! Nunca antes había leído algo semejante...".

Así que la sensación que me provocó la inminente lectura de este libro fue expectación. Luego vendrían la emoción y el regocijo que me concedieron sus versos al ser consciente de que estaba degustando con deleite un texto antiguo, valioso y muy dificultoso. Y también el respeto, que me decía: "Para un poco y sigue mañana, que ya no estás leyendo bien". Esto me pasaba, sobre todo, cuando mi ritmo de lectura se aceleraba demasiado como para tener el cuidado que hay que tener para asimilar bien los continuos pies de página del libro, que ayudan a contextualizar y a entender bien los versos de Dante.

Y cuando terminé la primera parte de la Commedia, la correspondiente al Infierno, la expectación sentida antes de su lectura no hizo sino crecer porque, ¿qué me iba a encontrar yo en el Purgatorio y el Paraíso dantescos?

Pues bien, ésta su segunda parte me ha maravillado aún más, porque si Dante ya nos regalaba anteriormente una visión particularísima, detallada e irrepetible del Hades, en esta ocasión su Purgatorio y su Paraíso son más visionarios y cartesianamente laberínticos que nunca. El primero es una una montaña de cumbre plana que posee laderas escalonadas y redondas, y que es simétrica al Infierno. Cada una de sus cornisas corresponde a un pecado capital. Al principio están los más graves, y a medida que Dante va subiendo la montaña guiado por Gandalf-Virgilio, se va redimiendo de sus pecados. Ni qué decir tiene que una peculiar burocracia underworld mantiene la armonía del lugar y que Dante se encontrará por estos parajes con muchos personajes históricos y mitológicos.

Pero el colmo del alucinaje lo he encontrado en el Paraíso del señor Alighieri, donde la bella Beatriz, la única que puede acercar a Dios a su amado, es la que nos guía por una locura de no-mundo dividido en nueve círculos concéntricos. Los planetas de la Vía Láctea, con su simbología particular, presiden cada taifa divina. Y aquí Dante vuelve a meter al lector en un sinfín de deliciosas locuras en las que dioses, ángeles y no muertos cuasi canonizados cantan sobre la condición humana, siempre cargada de fechorías, debilidades, esperanza y gloriosas gestas.

En este ketamínico reino mi imaginario ha vuelto a hacer de las suyas, y no he podido evitar pensar en los Caballeros del Zodíaco sufriendo sus metamorfosis cósmicas entre hileras de escaleras de mármol y metas en forma de santuarios dirigidos por dioses zodiacales a los que temer y admirar.

Y ahora así, acabando, intentaré responder a ese lector que se mostraba molesto por mi etiqueta de "Recomendable". Pues lo que sucede, lector, damas y caballeros, es que no me atrevo a decir que la Divina Comedia es un libro que hay que recomendar apasionadamente o prácticamente obligar a leer porque creo que puede resultar muy difícil e incluso ingrato a la inmensa mayoría de las personas. Creo yo que además de ser muy paciente y lograr alcanzar el ritmo de lectura idóneo para no saturarse ni quedarse corto, hay que estar en un momento muy especial de la vida para disfrutar de su estilo y su contenido. Porque la obra magna de Dante exige soledad, serenidad, capacidad y deseo de reflexión, y mucha, muchísima curiosidad. El verlo como una tortura debería eximir automáticamente de su lectura.

Y ya está.

No abandonen toda esperanza. Se trata de un libro que se puede leer y gozar...




6 comentarios:

Francesc Bon dijo...

Si una reseña se ha de valorar por cómo estimula la curiosidad hacia el libro no podías hacerlo mejor. Te lo dice un compulsivo lector de literatura contemporánea, al que acabas de sumir en una crisis identitaria.

Yemila dijo...

Gracias, Francesc :)

Anónimo dijo...

El Infierno me pareció excepcional, el purgatorio aburrido y el cielo insoportable, no pude terminar de leerlo.

Por cierto, vuestro Captcha me ha llamado robot 3 veces

H

Anónimo dijo...

Yo no sé si esta forma de presentarnos la Divina Comedia, chisteando a lo barato, es la más recomendable... En fin... Lo primero, recordar que estamos ante un poema narrativo de corte alegórico, "formato" en absoluto ajeno a la literatura medieval hispánica. Lo segundo, hacerse con una buena edición (bien traducida y filológicamente solvente, con notas al pie y estudio crítico que nos guíen e incluso estimulen). Lo tercero, recordar que no se trata de ningún coco y que lo peor que uno puede hacer es enfrentarse a ella bajo los efectos de la Ketamina. Luego se ve lo que no hay. El estado normal es el recomendable. Es muy difícil captarla en toda su profundidad sin tener presente en cada instante el concepto de donna angelicata, que alcanza su cumbre con Dante. Solo así entenderemos la necesidad del "viajecito" que se pega con Beatrice, solo así entenderemos que no podía ser de otra manera.

Es una obra muy bonita pero precisa [de] su tiempo y degustación. Si uno la lee con calma no necesita soltar un vulgaridad del estilo "¡Hala, despachada, ya me la he leído!". Y, por favor, su mensaje es universal y se puede leer perfectamente desde nuestro tiempo. Esa necesidad de tener que contextualizarla (probablemente porque no se entiende) es lo que hace su lectura escarpada. Del mismo modo, hay que guardarle fidelidad absoluta, de modo que permitir que nuestra imaginación la iguale a cualquier producto contemporáneo por el que se pasean seres fantásticos es una cutrez, además de una falta de respeto. Una cosa así se aborda con espíritu festivo y libre de impurezas (hay aspiradores muy potentes hoy [en] día).

Sólo eso.

Anónimo dijo...

Yo estoy de acuerdo con el anónimo del 3 de Noviembre/12. Leí el libro con ganas hasta el purgatorio y actualmente estoy varado en el canto 16 del paraíso convencido de que pierdo el tiempo. El libro a esta altura ha dejado de ser alegórico por completo y se ha vuelto aburrido e inútil, y tal vez doblemente para los que no tuvimos educación católica y no nos importa alabar ni a maria ni a los santos ni a cristo ni mucho menos creemos que elevan el pensamiento quienes lo hacen... en fin, viejas discusiones que ya fueron superadas hace siglos y de las que incluso es vergüenza mencionar. Creo que voy a terminarlo para poder exclamar"¡Hala, despachada, ya me la he leído!" Como censura el anonimo de 4 de nov/12 y chau dante, hasta nunca.

Juan Noguera dijo...

Es nuestra realidad que estamos viviendo por ende los espíritus que no reciben esta educación desde primaria secundaria y en universidades miles viven en libertinage en creencias religiosas o incrédulos y otros piensan que venimos en evolución desde los estados minerales vegetales y animales y volvemos ahí, o los nadaistas que nada existe, no ven la ley eh ignoran donde irán a parar cuando sus instrumentos o vestidos fisiológicos estén deteriorados por el tiempo y deban vivir etericamente como espíritus. por ende este caos de consciencia de esta humanidad, quien hoy existe en desunión, en desigualdad y en libertinage y sin amor consciente. esta filosofía astronómica debe ir allí a los centros educativos para que los espíritus sientan donde irán, si si estudian sus instintos, ya que nuestras fisiologías están formadas de instintos minerales vegetales y animales y estos se manifiestan en emociones sentimientos de miedos, cóleras, curiosidades, ternuras, juegos, amor genesico y amor propio, sinónimos y antónimos que debemos identificar para lograr saciar a voluntad y lograr nuestra anhelada moral y luz en amor consciente que es ley, para esta humanidad, al no existir esta educación miramos al humano pervertido sin respeto y aberrado a estas pasiones naturales del pleno descontrol. por ende la divina comedia, que fue equivocada en su énfasis sintético, podemos entender que existen dentro de este infinito universo clases de planetas embrionarios, donde los espíritus desarrollamos subjetiva mente instintos de combatividad y conservación, en los de pruebas el sistema endocrinologico de las siete glándulas principales, en los primitivos estados primarios de consciencia, para llegar a a una luna de transición y prepararnos obedeciendo que ahí en estos planetas de expiación como este nos debemos amar ya que somos uno con creador y todo, pero llegamos a este planeta y nos desviamos ya sea por las mentiras de creer ne santidad sin lograr educación instintiva, por ende miren a Mahoma allí en uno de los tantos planetas primitivos como se desgarra etericamente por sus estados mitomanos de discordias, que mi dios es más poderoso que ese otro dios y mirad como se encuentran los Islamitas hoy divididos y en plena guerra creyendo que dejándose revestir de dinamita y estrellandosen contra grupos humanos llegaran al cielo donde esta su dios Mahoma, por ende Dante Alighieri nos muestra estos niveles de planetas inferiores y los de comuna donde nos unimos en igualdad y en plena libertad productiva por nuestras fe en obras que son trabajos de desarrollo de nuestras ciencias que benefician al común donde todos trabajamos y allí en estos cielos comunistas no existen vagos parásitos sanganos etc. estos son los cielos o planetas de amor consciente donde existen espíritus morales y jamas santos por que la perfección no existe solo el progreso supera el progreso, por que estamos educados para existir en amor consciente por el progreso comunal ya que todos los avitantes de un planeta somos familia humana que allí en la luna juramos llegar a este planeta a amarnos todos a todos y hoy miles están confundidos divididos por espíritus como Mahomas siembran diferencias para confundir, que viva pues esta obra filosófica de astronómica de la que nunca se nos oriento ni en primaria secundaria ni en la universidad, hoy esta oculta de esta realidad explicada hasta por Bolívar en su delirio del chimborazo. siempre de vds..............