domingo, 4 de noviembre de 2012

Patricio Pron: El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia

Idioma original: Español
Año de publicación: 2011
Valoración: muy recomendable

Debo reconocer que mi condición de bolañista es la que me acerca a este autor por primera vez. Argentino nacido en 1975 afincado en Madrid, y seguidor dicen, notablemente influido por la obra del genial chileno.
Este libro, de largo título que nunca soy capaz de recordar, es un relato autobiográfico sólo ligeramente novelado que se ubica rápidamente en su tiempo y en su lugar. Al principio tiene un cierto tono familiar, pues algunas de las circunstancias del personaje coinciden con las descritas sobre el autor en la solapa. Argentina y esa etapa oscura de su historia, un tema recurrente, como lo es en la literatura española la Guerra Civil. Un hijo que vuelve al hogar paterno al ser citado, por una grave enfermedad del padre, regreso amargo con expectativa trágica, circunstancia  que irrumpe en la normalidad, y que provoca el consabido viaje y el consabido regreso a los recuerdos, y la reflexión sobre ellos. Ese es el punto de partida para esta magnífica obra de un autor joven, 37 años al que pronostico un brillante futuro y al que habrá que tener muy en cuenta. Claro que se nota cierta influencia de Bolaño aquí. El libro entero es reminiscente de ciertos escritos del chileno, en su tonalidad, concretamente de un gris perlado pero vivo, en sus temáticas levemente teñidas de nostalgia, de rabia, de indignación. Pero también en la escritura impoluta y escrupulosa, en el uso de un español neutro que universaliza una trama construida en perfectos bloques, que avanza firme y atrapa a quien lee.
Habrá quien diga que exagero calificando este libro de muy recomendable, por encima de otras reseñas de libros, a primera vista, de autores de más renombre y con voluntad más ambiciosa. Pero ese es uno de los méritos de Pron, narrar con el estilo ameno y adictivo de un escritor de grandes públicos sin descuidar prosa, ni interés, ni coherencia, ni ritmo en la trama. Sin tan siquiera apelar a la cuestión política, al drama local de la junta militar, las desapariciones y la depuración política y sin alcanzar en ningún momento tono sensiblero alguno; no sólo eso, no hay sesgo ideológico detectable más que la humana reprobación de los crímenes perpetrados por criminales que se creen en posesión de la verdad absoluta. Este libro es muy recomendable porque se me hace difícil pensar a quien no pueda gustarle. Pron lo ha hecho todo bien. Destacar un episodio de su experiencia personal, teñirlo de confidencia sin añadirle sentimentalismo, aportarle sentido del suspense, orquestar escenarios que apoyan ese sentido, no emplear páginas de más, usar un estilo impecable. Una sorpresa sumamente agradable.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Que no alcanza en ningún momento tono sensiblero? ¡Anda que...! Lo leí hace unos meses y no me dijo absolutamente nada. Las descripciones son trilladas, aburridas (por ser manidas y esperables, precisamente) y sentimentaloides.

Ya sé que Natu Poblet se deshace en halagos al comentar esta obra, pero lo mismo tiene mal gusto la buena de la señora... O puede que sea poco exigente... O que le diera un arrebato de "compatriotismo"... ¡A saber! Sea como fuere no es ni imprescindible ni muy recomendable. Una novelita más.

Francesc Bon dijo...

Bueno: siempre puede ocurrir que yo no haya leído tanta novela argentina dedicada al tema. A mí me gustó mucho, qué le vamos a hacer; y no conocía a Natu Poblet (por cierto, Poblet es un apellido catalán). Gracias por el comentario, amable desconocida/o.