Siento un libro dentro de mí. Un libro que me atraganta. Un libro que me obstruye la respiración. Y yo no permito que salga. ¡No! Pero ¿por qué?
domingo, 27 de enero de 2013
Semana de literatura argentina: Alejandra Pizarnik: Diarios
viernes, 5 de mayo de 2023
Fight Combo: La condesa sangrienta.
Título original: Erzsébeth Bàthory. La Comtesse sanglante
Año de publicación: 1962
Traducción: M. Teresa Gallego Urrutia e Isabel Reverte
Valoración: más que recomendable
No sé hasta qué punto este libro se considerará canónico sobre el tema, en el ámbito historiográfico, pero, como digo, al menos sí que se considera una obra literaria importante, quizá la principal que ha dado lugar la historia/leyenda de Erzébet Báthory. Y eso se debe a que, si bien parece que Valentine perose buscó y utilizó toda la bibliografía y documentación que pudo encontrar sobre la figura de la condesa Báthory, al final no compuso una biografía al uso. o; mejor dicho, sí que lo hizo, pero no se limitó a eso: este libro es también la crónica de una época y un lugar en pleno cambio, la Hungría de alrededor de 1600, que estaba evolucionando desde la ferocidad -por no decir la barbarie- de una sociedad aún feudal y guerrera (ante la amenaza turca, principalmente), hacia la implantación de un estado fuerte, centrado en la figura del emperador y más orientado a los vientos provenientes de Europa occidental. Pero, sobre todo, es una orgía para los sentidos, un derroche de suntuosidad literaria, tanto en lo que respecta a los aspectos más "ambientales", digamos -las descripciones de fiestas y banquetes, de bosques y castillos, de elementos climáticos, de paisajes urbanos, las genealogías familiares-, como de aquellos otros inevitablemente horrendos, sanguinarios, morbosos... las torturas y los asesinatos, las masacres, incluso, que dejan tras de sí cadáveres, charcos de sangre y hedor.
"Como Sade en sus escritos, como Gilles de Rais en sus crímenes, la condesa Báthory alcanzó, más allá de todo límite, el último fondo del desenfreno. Ella es una prueba más de que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible."
No conozco lo suficiente la obra de Pizarnik como para explicar cómo encaja en ella su "condesa sangrienta" (si a alguien le interesa mucho saberlo, parece que César Aira tiene publicado un ensayo sobre esta escritora. Según él, por lo visto, Pizarnik no quiso seguir por este camino, que para ella quedaba agotado con este libro). Sin duda, su impronta poética ve reflejada en la belleza que consigue sacar de esa pesadilla splatterpunk que suponen los crímenes de la condesa y compañía, algo que se ve reforzado por las magníficas ilustraciones, entre góticas y simbolista, de Santiago Caruso para esta edición de Libros del Zorro Rojo (no es la única ocasión, por cierto, que este ilustrador argentino ha puesto imágenes a la obra de su compatriota). El libro, cierto es, no tiene la riqueza descriptiva ni la ambientación de que hace gala el de Valentine Penrose, pero gana en síntesis y en un esteticismo más depurado, así como en una mirada más "filosófica" (si se quiere decir así) sobre la atracción del abismo que conlleva asomarse a la figura de la condesa Báthory y a sus perturbados crímenes. Ambos libros, en cualquier caso, resultan recomendables, aunque quizá no muy digeribles para según que estómagos, yo aviso...
domingo, 17 de abril de 2022
VV.AA.: Atlas de literatura latinoamericana (arquitectura inestable)
Valoración: Muy recomendable (y precioso)
viernes, 3 de enero de 2020
Gustavo Faverón Patriau: Vivir abajo
Idioma: españolAño de publicación: 2019
Valoración: muy recomendable
Una barbaridad de novela. Una barbaridad de novela es la que ha parido Gustavo Faverón: barbaridad por la forma, abarrocada, excesiva, laberíntica; pero también por lo que cuenta, por el fondo: las barbaridades, las innumerables violencias que se han infligido a América latina -aunque no sólo- durante el perturbado siglo XX (y parece que tampoco sólo el siglo XX, por desgracia). Una barbaridad de novela, alucinada y alucinante, desbordante, aunque dotada al tiempo de una estructura, de una intención más férrea de lo que puede parecer en un principio...
Novela desbordante, ya digo, por laberíntica , por orgánica, si se quiere, que avanza como el magma en el fondo del océano o, más bien como uno de esos gusanos marinos ondulantes, que se enrosca y desenrosca sobre sí mismo y hacia fuera de sí mismo. Novela subterránea como los innumerables caminos secretos que trazan las lombrices de tierra y los topos que se alimentan de ellas; novela que, en cierto, modo, también recrea esa caza ciega, ese escabullirse y encontrarse, de topos y lombrices, en sus túneles bajo tierra.
Porque aquí el título no sólo es metafórico: Vivir abajo se llama así porque hay quien pasa la vida viviendo -si es que eso es vida- abajo, bajo la superficie de la vida aparente y "normal": los presos, los desaparecidos, los torturados, los muertos... Pero también sus carceleros, sus torturadores, sus asesinos llevan una vida subterránea -no en vano, el grabado de una cárcel de Piranesi que ilustra la cubierta española de la novela parece haber sido hecha ex profeso para ella hace casi 300 años-; de todo eso, torturas, violaciones, asesinatos, matanzas, está repleta esta novela, que le saca las tripas, para orearlas y mostrarlas en su miseria, a lo que ha sido la Historia reciente -quizás también la actual, quizás la de siempre- de América y del mundo. todo ello a partir de la figura enigmática y en principio ominosa de George Bennett, cineasta y asesino norteamericano, hijo de un militar y agente de la CIA y una boliviana. Pero no sólo, porque la historia de George se va ramificando en una miríada de historias de quienes le rodean o se topa en su camino y así vamos conociendo las desventuras de niños maltratados, de soldados americanos en Yugoslavia, de cineastas experimentales,de pyragues paraguayos, de un guitarrista peruano, de un preso brasileño, de un superviviviente de Auschwitz, de un bosnio dueño de una librería, de un senderista nadador, de torturadores chilenos, de torturadores norteamericanos, de torturadores alemanes, de nazis de diversa condición y voluntad de serlo... porque el nazismo, como epítome de la crueldad humana, es la matriz a partir de la cual parecen haber sido generados muchos personajes, muchos comportamientos y devenires que aparecen en el libro.
Habrá quien se haya dado cuenta por el anterior párrafo, si es que no lo había notado antes, que esta novela denota una indudable impronta "bolañeana" (o como se diga... si es que se dice); así es, aun con un matiz importante: en las novelas de Bolaño, al menos hasta donde yo conozco, suele haber una cierta laxitud, una mayor incertidumbre, que, buscada o no, contribuye a volverlas inquietantes. En la mayor parte de Vivir abajo, sin embargo, no hay tregua: ni la trama ni el estilo aflojan un ápice y obligan al lector a una tensión constante... bien es cierto que hay toques de humor, aunque bien negruzco, repartidos a lo largo de la novela (sobre todo en la historia del Mano Manzano, escritor incesante chilrno, y en las películas imaginadas por los presos de la cárcel paraguaya). Y aunque no esté explícita, no es sólo la de Bolaño la única presencia tutelar de esta obra: más evidentes -y recurrentes de forms circular- también están las de poetas como el boliviano Jaime Saenz, Alejandra Pizarnik, Robert Frost; cineastas como Klímov y Werner Herzog; pintores como el Bosco; compositores barrocos... y sobre todo, la sempiterna sombra de Shakespeare y de Calderón de la Barca.
Lo repito: una barbaridad de novela que no trata únicamente de la violencia y la represión; es una novela sobre la locura y la redención, la culpa y la venganza, sobre la ficción y la mentira, sobre los padres y los hijos (quizá esto resuma todo lo anterior)... ¿Se trata de la mejor novela publicada el año pasado, o cuando menos en lengua castellana, como en su momento han afirmado algunos "prescriptores literarios" (pero que no me entere yo que le hacéis caso a alguien que no sea de ULAD)? No me atrevo a afirmar tanto, pero sin duda Gusravo Faverómn ha escrito una barbaridad de novela, una brutalidad, un novelón. En serio.
domingo, 30 de agosto de 2026
Claudia Amador: Altasangre
Año de publicación: 2026
Valoración: bastante recomendable (aqunque quizá no para todos los paladares)
He leído calificar esta novela como "gótico caribeño" (hay que aclarar que, hoy en día, parece que toda literatura de terror que no está escrita en inglés se considera como "gótico esto" o "gótico lo otro". Porque así suena más guay o por lo que sea). Es decir, que cualquiera pensaría que estamos ante un cruce entre el género de horror o terror de toda la vida y el realismo mágico. ¿Esto es así, realmente? Pues sí, pero no... Por un lado, es cierto que Altasangre recuerda, en cierto modo, a Cien años de soledad -habida cuenta, además, que la autora es colombiana-, pues también nos cuenta la historia de una peculiar dinastía familiar, los Vanterroso, dominados por la matriarca doña Julia, Señora de la Costa -Claudia Amador, además de colombiana, es natural de Barranquilla-; por otro lado, la novela nos remite a ficciones vampíricas poco ortodoxas y, más en concreto (o al menos a este servidor), a los cómics y pelis de Blade, pues aquí también encontramos todo un worldbuilding en el que el mundo está dominado por los vampiros considerados "purasangre". Aunque, en este caso, no se ocultan, sino que se encuentran bien visibles en lo alto de la pirámide social, económica y depredadora, hallándose por debajo los llamados "mixtos" y los simples humanos.
Desde su mansión o sus aposentos del Altasangre Club -ahí tenemos el título-, doña Julia Vanterroso impera sobre todo este entramado social, aunque, poco confiada en el resto de su descendencia, ha puesto todas sus esperanzas de futuro en su nieta Julieta, que precisamente va a ser la Reina del carnaval de ese año, principal y esperado acontecimiento festivo de la Costa. ya veremos, y no adelanto más, cuales son sus intenciones para la niña. Una niña a la que su naturaleza convierte en extremadamente peligrosa, no sólo para los humanos, sino para los demás vampiros (ya os digo que esto me recuerda un poco a Blade). Ahora bien: no todo van a ser vampiros y baños de sangre a raudales -de esos hay muchos, en todo caso-; en la novela también encontramos todo un despliegue de seres sobrenaturales: diablos y ángeles, presencias incorpóreas pero chismosas, fantasmas que se aparecen en sueños, espantosos mutantes, dioses primigenios... En fin, lo normal en una novela de "fantasía oscura" (porque tampoco estoy seguro de que a esta se la pueda calificar como "de terror", al menos no con todo el sentido que se le da al género). Todos ellos -y aquí encontramods, aún más, lo "caribeño" de la expresión "gótico caribeño"- moviéndose, bailando incluso, al ritmo de cumbias, rumbas, congas, bullarengues y demás música afrocaribeña... Porque la música, aunque no pueda oírse, sí se puede sentir en esta novela, y tiene una importancia fundamental...
Música que se deja sentir, incluso, o sobre todo, en la forma de escribir de Claudia Amador, un estilo exuberante, un tanto abarrocado aunque sin caer en un oscuro conceptismo, de lo que la salva, sobre todo, la extrema ductilidad, la ágil movilidad de una prosaque transita sin dificultad ni rebozo entre lo folletinesco, lo simbólico y el habla popular, que gira y se contonea al ritmo de los tambores y al sonar de las trompetas, al arrullo de unas voces que hablan de amor, de despecho y de pérdida. Un estilo que, y aquí me voy a permitir una poca (más) de pedantería, quizás sea más heredero del de Alejo Carpentier que de un García Márquez... (por su vertiente gore me ha recordado, a su vez, a La condesa sangrienta de Alejandra Pizarnik En todo caso, y a pesar de estar matizado por el humor -más sutil a lo largo de la novela, explícito en el último capítulo, a modo de coda, titulado Cómo quitarle la sangre a una prenda blanca-, entiendo que este despliegue carnavalesco -nunca mejor dicho- y pletórico de un cierto estilo literario pueda atragantársele a algunos lectores/as, más amantes del minimalismo o, simplemente, de las cosas más facilitas... Eso, unido a la , como ya he comentado, profusión sangrienta -y no sólo de sangre-, que puede repugnar a los estómagos más delicados, hace que no me atreva a recomendar esta novela para todo el mundo. Para los amantes del terror, lo fantástico y la diversión aparejada, por supuesto. Para los amantes de la buena literatura latinoaméricana y de la buena literatura en lengua castellana, también.
lunes, 25 de septiembre de 2023
María Virginia Estenssoro: El occiso
Llevaba tiempo detrás de este libro. La constante reivindicación del mismo y de su autora por parte de Liliana Colanzi y Edmundo Paz Soldán, dos de los escritores bolivianos actuales con más proyección internacional, hacía que El occiso estuviera marcado con una cruz desde hace tiempo.
Publicado originalmente en Bolivia en el año 1937, El occiso no fue demasiado bien recibido por los círculos biempensantes de la época. Pero no debemos centrarnos en su supuesto carácter "provocador" o "polémico" ya que el texto posee un alto valor literario que se eleva por encima del contexto sociopolítico del momento en que fue escrito.
Abre el volumen el texto que da título al mismo. El occiso es un poema en prosa en el que se narra la descomposición de un cadáver. Si por algo destaca este primer relato, es por la perfecta combinación de fondo y forma. Sus tres capítulos se corresponden con tres etapas en el proceso de putrefacción. En el primero de ellos, el pánico, el espanto y el miedo de una mente en ebullición frente a un cuerpo en descomposición se presentan bajo la forma de frases (versos) brevísimas, acompañamiento perfecto a la angustia de la que el occiso es consciente; en el segundo la situación cambia y la forma se adapta a ella, la frase se alarga y se vuelve más narrativa hasta dar paso al precioso capítulo final. Es el texto más poético de los tres, el que posee mayor potencia visual y el que colocaría a Estenssoro en el podium del terror gótico.
Continuamos con El cascote, texto que cuenta la interminable espera del amante muerto. Se trata de un relato plagado de presencias y espectros que se sitúa entre la "visión", la evocación y el recuerdo de un amor más fuerte que la muerte.
Y estar ahora el uno hecho trizas, esqueleto descarnado, con los huesos en astillas, estar frío, estar muerto, estar helado, y poder amarlo ahora, como siempre, como nunca.
Cierra el libro El hijo que nunca fue, el más breve de los tres relatos. El título deja poco a la imaginación, pero no importa. Más allá del tema del aborto y el estigma que el mismo supone para su protagonista, el texto destaca por su construcción en base a varias contraposiciones (voz infantil - voz adulta, hijo nacido - hijo no nacido, vida - muerte) y por un cambio de voz final que deja con la piel de gallina.
Creo que con todo lo anterior podéis haceros una idea de dónde situar a María Virginia Estenssoro. En cualquier caso, si queréis algún nombre con quien relacionarla, aquí dejo estos tres: María Luisa Bombal y su La amortajada, el Conde de Lautreaumont / Maldoror y Mircea Cartarescu (quizá añadiría a Alejandra Pizarnik, pero hace demasiado que leí algo suyo y aquí el recuerdo es más vago). Porque la escritura de Estenssoro es oscura, es onírica (pero profundamente humana) y es, sobre todo, terriblemente bella y poética. Porque este libro es una crucifixión y un INRI.
martes, 1 de noviembre de 2022
Entrevista a la Reina del Terror: MARIANA ENRIQUEZ
miércoles, 16 de febrero de 2022
Lo mejor de 2021: Lo que opinan nuestros lectores
Con cierto retraso y tal como avisamos, estas son las listas que nuestros lectores han enviado indicando sus lecturas favoritas del 2021.
En riguroso orden de llegada.
Os agradecemos vuestra colaboración y, ya que estamos, nos encanta la enorme diversidad de vuestras elecciones.
Salud y cultura, amigos.
Anónimo
Ficción
Libros que merecen mejor valoración en el blog
Si una noche de invierno un viajero de Italo Calvino
Tres tristes tigres de Cabrera infante
Libro que me gustaría que reseñaran nada más que para ver qué valoración le dan
La mano junto al muro/El falso cuaderno de Narciso Espejo de Guillermo Meneses
Libro que llevaba años buscando y finalmente conseguí una copia
El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz de Bryce Echenique
Nada que decir, apuestas seguras
Pedro Páramo y el llano en llamas de Rulfo
Ficciones de Borges
Pantaleón y las visitadoras de Vargas Llosas
Imprescindibles en el blog pero no en mi corazón
Bajo el volcán de Lowry
La insoportable levedad del ser de Kundera
No ficción
Libro que llevaba años buscando y finalmente conseguí una copia
Sociología y pragmatismo de Wright Mills
La distinción de Bourdieu
La selva de los símbolos de Turner
Relectura necesaria
La imaginación sociológica de Wright Mills
Outsiders de Howard Becker
La zona gris de Auyero
Libro de método que parece un fastidio pero que puede ser grato para gente de otras áreas
Los trucos del oficio de Becker
Describir el escribir de Cassany
Decir casi lo mismo de Eco
Clásicos que faltaban
La rebelión de las masas de Ortega y Gasset
Técnica y civilización de Mumford
Libros de mi país o sobre mi país que me gusta releer
Adiós al socialismo de Del Búfalo
La renta y el reclamo de Bautista Urbaneja
El Estado mágico de Coronil
Conseguidos por sorpresa
Orientalismo de Said
La invención de Irlanda de Kiberd
Comunidades imaginadas de Anderson
Gabriel Diz
Les dejo una selección de lo que he leído en 2021. Son 13 libros en total, algo más de uno por mes. Estuve un rato largo intentando dejar la lista en 12 para que fuera un libro por mes pero no lo logré:
1)Jane Eyre (Charlotte Bronte)
2)El corazón del daño (María Negroni)
3)Años luz (James Salter)
4)2666 (Roberto Bolaño)
5)Las tres vanguardias (Ricardo Piglia)
6)La virgen cabeza (Gabriela Cabezón Cámara)
7)Nuestra parte de noche (Mariana Enriquez)
8)La hermana menor (Mariana Enriquez)
9)El sueño de los héroes (Adolfo Bioy Casares)
10)Prins (Cesar Aira)
11)La sangre manda (Stephen King)
12)La llamada del Cthulhu (H.P. Lovecraft)
13)Persecución (J.C. Oates)
Carlos Ávila:
El descubrimiento del año: la escritora mexicana Fernanda Melchor. De
todas formas ha sido un año prolífico en esto con Alejandro Zambra, Óscar
Martínez, Kent Haruf o Andrea Abreu entre otros.
Relectura de clásicos: Memorias de un europeo de Stefan Zweig.
Decepciones: Serge de Yasmina Reza y No tengo tiempo. Geografías de la
precariedad de Jorge Moruno.
Autores que no me fallan: Marín Caparrós y su Ñamérica, Leila Guerriero
con Frutos extraños y Carrère con Yoga.
Buenas investigaciones y muy bien contadas: No digas nada de Patrick
Radden Keefe y Laëtitia o el fin de los hombres de Ivan Jablonka.
Una autobiografía muy potente: Trilogía de Copenhague de Tove
Ditlevsen.
Libros para reírse con ganas y desconectar: Cualquiera de los tres de relatos
de Kenneth Cook.
Lecturas que dejan mal cuerpo pero que es necesario hacer: Antisocial de
Andrew Marantz y Extrema derecha 2.0 de Steven Forti.
Propósito para 2022: Seguir y seguir leyendo cada día y atreverme con
Guerra y paz.
Pablo GP
Libros Preferidos:
- Donal Ryan: Corazón giratorio.
- Fiódor Dostoyevski: Los hermanos Karamazov.
- Donald Ray Pollock: El diablo a todas horas.
- Albert Cohen: Bella del señor.
- Elizabeth Kolbert: La sexta extinción.
- Mario Levrero: La ciudad y El lugar, de la Trilogía involuntaria (París me pareció más flojo).
Libros Destacables:
- Marlon James: Breve historia de siete asesinatos.
- Alan Parks: Enero sangriento.
- Juan Marsé: Últimas tardes con Teresa.
- Jeffrey Eugenides: Middlesex.
- Bruce Chatwin: Colina negra.
- Peter Kaldheim: El viento idiota.
Mención honrosa:
- Alan Parks: Hijos de Febrero.
- Natalia Ginzburg: El camino que va a la ciudad y otros relatos.
- D.H. Lawrence: El arco iris.
- Chriss Offutt: Kentucky seco.
- Emmanuel Carrère: Yoga
Decepciones:
- George Saunders: Lincoln en el bardo.
- Johnny Marr: ¿Cuándo es ahora? Memorias.
- William Gaddis: La carrera por el segundo lugar.
- Hubert Selby Jr: Última salida para Brooklyn.
Maqroll El Gaviero
Mis mejores lecturas del año (las dejo en 9):
- Los siete locos (Roberto Arlt)
- Limónov (Carrère)
- La mano izquierda de la oscuridad (UK LeGuin)
- Glosa (JJ Saer)
- Me llamo Rojo (Pamuk)
- Martin Eden (Jack London)
- Kokoro (Soseki)
- El idiota (Dostoievsky)
- La suerte de Omensetter (W Gass)
Si se pudiera meter poesía: mención especial a Basilio Sánchez (“He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes”) y a Alejandra Pizarnik (cualquier cosa suya).
Ángel Muñoz
El mejor,
No digas nada, Patrick Radden Keefe, minucioso, objetivo (hasta donde uno puede serlo) y muy esclarecedor, el conflicto del IRA explicado casi como si fuera un novela de acción, espectacular.
Me daba perezón pero mira…
Línea de fuego, Arturo Pérez-Reverte, guerra civil y el más famoso de los miembros de la RAE… de entrada lo último que pensaba coger, pero me parece que Arturo sabe dar ritmo a las novelas, sabe transmitir un escenario con verosimilitud, y se intenta alejar de maniqueísmos. Lo fulminé en un plis-plas (¿estará esta expresión reconocida por la RAE?)
Me arriesgué y no me decepcionó
64, Hideo Yokoyama, citando a los inmortales No me pises que llevo chanclas, “Japón, mía que está lejos Japón” Lejos física y culturalmente, y este libro me situó en una sociedad a la que me costaba entender, con una forma de narrar que se aleja de mi zona de confort, pero mereció la pena, novela redonda.
Qué necesidad tenía yo…
A ver, que es que uno es masoca, empezar una serie de libros y dejarlos… me cuesta, y pasa lo que pasa. Entre las sagas en los que mil veces pensé para qué te metes… destaco como horrorosas, Balada de serpientes y pájaros cantores, Suzanne Collins; La sexta trampa, J.D. Baker y La hora de los hipócritas, Petros Markaris.
Decepción especial para La era de la supernova, Cixin Liu (absurda es decir poco).
Y en el apartado me importa cero lo que me cuentas, Boston. Sonata para violín sin cuerdas, Todd McEwen (recomendación de ULAD, pero yo es que no le veo la gracia) y Contemplaciones, Zadie Smith (¿dónde está la Zadie de Dientes blancos?)
Sorpresas inesperadas
Esos libros que te llegan de algún modo raro y me han dejado impactado, La verdadera vida, Adeline Dieudonne (la violencia hacia la mujer contada de una forma distinta, sin guardar nada pero sin crudezas, obra de arte); El evangelio de la anguila, Patrick Svenson (un libro sobre anguilas, y que se queda corto… no hay mas que decir), Al final siempre ganan los monstruos, Juarma (miedo me daba la expectación creada, y merece la fama que tiene).
Me hicieron reír, mucho
Antes todo esto era campo atrás, Pablo Lolaso (solo para amantes del baloncesto), Subidón, Joaquín Reyes (solo para amantes… pues eso de la muchachada)
Para pasar un buen rato, con ciencia-ficción
Proyecto Hail Mary, Andy Weir (este autor tiene un don cuando habla del espacio) El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, Becky Chambers (exquisito, no es el qué les pasa, son los personajes los que hacen esta novela)
Zoila Blanco
ATRAPA LA LLEBRE (L.Bastasic)
Y LLOVIERON PAJAROS (J.Saucier)
VERA (E. von Armin)
ELS DICS (I.Solá)
LA DRECERA (M.Martin Serra)
LAS LEALTADES (De Vigan)
LA AVERIA (F.Dürrenmatt)
ELS PROSCRITS DE SANTA FE (J, Masanès)
EL RETORN DEL CATO (M. Asensi)
TSUNAMI (A. Pijuan)
LLUM DE FEBRER (E.Strout)
L'ANY QUE VA CAURE LA ROCA (P. Coll)
LA KLARA I EL SOL (I. Kazuo)
AMARILLO (F. Romero)
EL IMPERIO DE YEGOROV (M. Moyano)
LAS GRATITUDES (De Vigan)
Sergio Borao Llop
Ante todo, gracias por las reseñas diarias.
En segundo lugar, os paso la relación de lecturas destacadas de este año que termina (tal vez -mi memoria no es tan precisa- vaya también alguna del 2020). El orden es alfabético por apellido de autor
Americanah, de Chimamanda Ngozi Adichie
La parábola del sembrador, de Octavia E. Butler
Noir, de Robert Coover
Todo lo que muere, de John Connolly
La casa de hojas, Mark Z. Danielewski
Solo el silencio, de R. J. Ellory
X, de Percival Everett
Vivir abajo, de Gustavo Faverón Patriau
Breve historia de siete asesinatos, de Marlon James
El gran cuaderno, de Agota Kristof
El intérprete del dolor, de Jhumpa Lahiri
Cuentos completos, de Mario Levrero
Ánima, de Wajdi Mouawad
Plop, de Rafael Pinedo
Las primas, de Aurora Venturini
Michi:
Mejor novela hispanoamericana: El día del Watusi - Francisco Casavella y Basilisco - Jon Bilbao
Mejor novela de lengua extranjera: Un mapa para un crimen - Collin Harrison y El club de los
mentirosos - Mary Karr
Mejor novela en galego: O paraíso dos inocentes - Antón Riveiro Coello
Mejor libro de viajes: La frontera - Erika Fatland; Los sótanos del mundo - Ander Izagirre; El río de la luz - Javier Reverte
Mejor ensayo sobre música: The Stooges: Combustión Espontánea - Jaime Gonzalo y Hotel California - Barney Hoskyns
Mejor ensayo medioambiente: Sueños Árticos - Barry Lopez
Mejor ensayo sobre cine: El otro Hollywood - Legs McNeil y Jennifer Osborne
Mejor novela negra: La playa de los ahogados - Domingo Villar
Mayor decepción: Desierto Sonoro - Valeria Luiselli y Temporada de Huracanes - Fernanda Melchor
martes, 15 de abril de 2014
Biografías lectoras: ganadores (2)
TOC, por David Villar Cembellín
Así las cosas, recapitulemos: ¿dónde
comenzó mi afición de lector? No tengo ninguna duda, el germen tuvo lugar a
edad temprana con las historietas de Pulgarcito,
un tebeo que devoraba semanalmente y que proporcionó infantil e infinito placer
al niño que fui. Por supuesto que a esos Pulgarcitos siguieron otros tebeos: la
colección entera de Tintín, de Astérix, Zipi y Zapes, Mortadelos y Filemón,
Grandes Aventuras Ilustradas… mi afición lectora se cimentó sobre una sólidas
raíces: los tebeos. En mi cabeza sonaban Enrique y Ana.
Y en estas llegó mi pubertad,
llegó la adolescencia… y digamos que estuve más preocupado/ocupado de
otras cosas que de leer. Además, en términos estrictamente crematísticos fue mi
adolescencia una época particularmente jodida: fumador precoz, bebedor de fin
de semana y aficionado a los tebeos… muchos vicios para 300 pesetas a la semana
si las notas acompañaban (que no era el caso, para más inri). Pero, oh, de
repente, como maná del cielo, a últimos de mes siempre aparecían 2000 pesetas
en mi mano. ¡2000 pesetas!
Pero si he de elegir una lectura de adolescencia que me
marcó, que me tocó hondo, fue El club
de los poetas muertos de N. H. Kleinbaum. Probablemente será una obra
menor, o tramposa, o maniquea, pero me da igual, no me avergüenza reconocerlo…
en aquel momento quinceañero la leí de un tirón, me habló de mí mismo y agitó
mi anterior como ninguna lectura lo había hecho hasta entonces. En mi
radiocasete sonaban noche y día A night at the opera de Queen, Violator de
Depeche Mode, Disintegration de The Cure y Zooropa de U2.viernes, 1 de noviembre de 2024
Biblio-necrophiliac Quiz 2024: MAKE ULAD GREAT AGAIN
¡Hola a todos los amigos y amigas de Un Libro Al Día! Os deseamos que paséis un feliz Día Internacional de Visitar las Tumbas de Parientes que No Vamos a Ver en Todo el Año... Bueno, aunque esta denominación ya no es del todo exacta, porque lo de visitar cementerios ha dejado de ser una cosa aburrida y cutre (cuando es por imposición familiar) o turbadoramente creepy (cuando se hace por gusto) para devenir en una tendencia cada vez más cool y apetecible, una alternativa de ocio asequible para todo el mundo y un must cuando viajamos a ciudades cosmopolitas o lugares suficientemente exóticos, aunque se trate de poblachos... Ya que estamos en un blog de libros, debemos recordar que el auge de esta tendencia se debe también, o al menos en parte, al éxito de títulos más o menos recientes como Una tumba con vistas de Peter Ross o, cómo no, Alguien camina sobre tu tumba de nuestra nunca suficientemente admirada Mariana Enriquez (existe también al menos otro libro sobre el tema, aunque de hace más años, escrito por el neerlandés Cees Nooteboom).
Así pues, para todos aquellos y aquellas que vayáis a pasar vuestras vacaciones o cualquier otro momento de asueto visitando cementerios y, sobre todo, buscando las tumbas de vuestros autores y autoras favoritas y decesas, recuperamos hoy nuestro Bibilionecrophiliac Quiz dedicado a las últimas moradas de los y las juntaletras que ya han pasado a mejor vida. Bueno, mejor menos para los que eran unos borrachos, pichabravas, timadores y sinvergüenzas en general, claro, que de esos ha habido unos cuantos... ¿Todo el mundo listo? ¿Comenzamos ya? ¡Pues a jugar!



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