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jueves, 16 de diciembre de 2021

Matthew Pearl: El club Dante

Idioma original: inglés

Título original: The Dante Club

Año de publicación: 2004

Traducción: Vicente Villacampa

Valoración: entre recomendable y está bien

Los lectores más viejunos veteranos de nuestro blog quizá recuerden una época lejana (aunque no lo suficiente) en la que, sin duda a remolque del estupefaciente éxito del El código Da Vinci, en las mesas de novedades florecieron best-sellers, o que pretendían serlo, con tramas esotérico-criminales y que aludían a secretos relacionados con algún personaje histórico-artístico: El enigma Vivaldi, La clave Gaudí, El pintor de sombras (este último no lo nombra en el título, pero se trata de una novela que enreda a Pablo Picasso con los crímenes de Jack el Destripador... alucina pepinillos); entre estas novelas encontramos también, cómo no, la que ocupa la reseña de hoy, El club Dante, del norteamericano Matthew Pearl, al que no le debió de salir mal la cosa, porque luego repetiría la fórmula misterio+nombre de escritor famoso con La sombra de Poe y El último Dickens.

Este El club Dante, no obstante, hace alusión a un "club Dante" auténtico, el que formaron en el siglo XIX el primer traductor al inglés de la Divina Comedia ( y también de las Coplas a la muerte de su padre, por cierto), el afamado poeta Henry Wodsworth Longfellow, junto a otros escritores e intelectuales vinculados a la universidad de Harvard, como el también poeta James Russell Lowell y Oliver Wendell Holmes, muy conocidos por los profesores de literatura norteamericana de las universidades de la Ivy League... En fin, esta panda de dicharacheros letraheridos, profesores y demás, se ve envuelta en la investigación de unos atroces crímenes que tienen lugar en el Boston post-bélico de 1865, ya que el asesino parece haberse inspirado, precisamente, en los castigos que Dante Alighieri reserva en su obra para los distintos tipos de pecadores (sí, a mí el argumento me recuerda también al de cierta exitosa película dirigida por David Fincher, pero vamos a dejarlo ahí...).

La cosa se anima, además, porque de la investigación se ocupa el agente Nicholas Rey (casi como el cineasta), el primer policía negro de la ciudad, aunque en un principio no sea más que el conductor del jefe de policía Kurtz. Digo que se anima porque en el Boston de 1865, recién terminada la guerra de secesión y llena de veteranos tullidos y desempleados, la causa de los negros no es precisamente la más popular; en efecto, el racismo y la falta de apertura de todo lo que viniera del extranjero (estamos hablando de antes de las grandes migraciones europeas hacia EEUU de fines del siglo XIX y principios del XX; en aquellos días casi no había gente de origen italiano, por ejemplo) impregnan toda la historia.

He de ser justo: aunque al principio he relacionado El club Dante con el timo de la estampita que fue la célebre novela de Dan Brown, lo cierto es que no sólo está escrita con una mayor calidad literaria (tampoco era difícil), sino que el misterio criminal resulta entretenido, truculencias aparte -lo aviso para los estómagos delicados- y, lo que es más importante, gracias a esta novela se pueden aprender algunas cosas interesantes o al menos deja esa sensación: por una parte, sobre la historia estadounidense de mediados del siglo XIX; por otra, sobre Dante y su Divina Comedia (aunque ya sé que es una lectura habitual para casi todos vosotros. Igual que para mí, por supuesto). En realidad, más que con el código de marras, esta novela emparentaría en espíritu -como señaló Francisco Casavella en una crítica que le hizo en su momento- con El nombre de la rosa... salvando no pocas distancias, claro.

Em fin, que es una novela bastante entretenida y adecuada para "desengrasar" entre dos lecturas más exigentes, sin tener que sentirse por ello como un idiota ante tramas sonrojantes, presonajes planos y efectismos hueros, aun con todos lo cliffhangers y plot-twists que aconsejan los manuales de cómo escribir un best-seller. El club Dante, al menos, trata a los lectores como adultos funcionales, que no es poco...

Nota exculpatoria: En este 2021 se  han cumplido 700 años del fallecimiento de Dante Alighieri y de la finalización de su Divina Comedia. Fieles a nuestra costumbre, en Un Libro al Día no le hemos hecho ni puñetero caso a esta efeméride le rendimos ahora un homenaje, puesto que la reseña de su obra ya fue publicada hace años.

Vale, sí, que es un homenjae un poco forzado y hasta cutre, pero qué queréis...


viernes, 2 de noviembre de 2012

Dante Alighieri: Divina Comedia (2ª parte: Purgatorio y Paraíso)

Título original:
Divina Commedia                                                         
Idioma original: italiano
Fecha de publicación: (se calcula que hacia 1321, año de la muerte de Dante)
Valoración: Recomendable                                    

Bueno, pues ya está. Ya me he leído la segunda parte de la Divina Comedia, y tal y como prometí, aquí estoy para reseñarla.

En esta ocasión, más que ponerme a describir con pelos y señales lo que el lector va a encontrarse en un viaje fenomenal a realizar de la mano de Dante, Virgilio y Beatriz (en mi imaginario particular yo les veo en plan Frodo, Gandalf y Arwen, qué se le va a hacer), voy a hablar de sensaciones. De las sensaciones que me ha provocado esta obra maestra de la literatura. Y adelanto que más tarde contestaré a ese lector del blog que se mostraba algo mosqueado a raíz de que calificara su primera parte de "Recomendable" en vez de "Muy recomendable" o "Imprescindible", algo que vuelvo a hacer.

Pero ahora hablemos de sensaciones, y para ello mencionaré las palabras del bibliotecario que me cedió, como si se tratará del cáliz de la Última Cena, la primera parte del libro clavándome su mirada celeste (yo creo que estaba maravillado porque le estaban pidiendo semejante obra, entre tanto jardín olvidado y seductor sadomasoquista): "Vas a alucinar, ¡aquí sí que hay verdaderos efectos especiales! Luces deslumbrantes, círculos de fuego, seres voladores, ¡cuando yo lo leí, muy joven, me quedé maravillado! Nunca antes había leído algo semejante...".

Así que la sensación que me provocó la inminente lectura de este libro fue expectación. Luego vendrían la emoción y el regocijo que me concedieron sus versos al ser consciente de que estaba degustando con deleite un texto antiguo, valioso y muy dificultoso. Y también el respeto, que me decía: "Para un poco y sigue mañana, que ya no estás leyendo bien". Esto me pasaba, sobre todo, cuando mi ritmo de lectura se aceleraba demasiado como para tener el cuidado que hay que tener para asimilar bien los continuos pies de página del libro, que ayudan a contextualizar y a entender bien los versos de Dante.

Y cuando terminé la primera parte de la Commedia, la correspondiente al Infierno, la expectación sentida antes de su lectura no hizo sino crecer porque, ¿qué me iba a encontrar yo en el Purgatorio y el Paraíso dantescos?

Pues bien, ésta su segunda parte me ha maravillado aún más, porque si Dante ya nos regalaba anteriormente una visión particularísima, detallada e irrepetible del Hades, en esta ocasión su Purgatorio y su Paraíso son más visionarios y cartesianamente laberínticos que nunca. El primero es una una montaña de cumbre plana que posee laderas escalonadas y redondas, y que es simétrica al Infierno. Cada una de sus cornisas corresponde a un pecado capital. Al principio están los más graves, y a medida que Dante va subiendo la montaña guiado por Gandalf-Virgilio, se va redimiendo de sus pecados. Ni qué decir tiene que una peculiar burocracia underworld mantiene la armonía del lugar y que Dante se encontrará por estos parajes con muchos personajes históricos y mitológicos.

Pero el colmo del alucinaje lo he encontrado en el Paraíso del señor Alighieri, donde la bella Beatriz, la única que puede acercar a Dios a su amado, es la que nos guía por una locura de no-mundo dividido en nueve círculos concéntricos. Los planetas de la Vía Láctea, con su simbología particular, presiden cada taifa divina. Y aquí Dante vuelve a meter al lector en un sinfín de deliciosas locuras en las que dioses, ángeles y no muertos cuasi canonizados cantan sobre la condición humana, siempre cargada de fechorías, debilidades, esperanza y gloriosas gestas.

En este ketamínico reino mi imaginario ha vuelto a hacer de las suyas, y no he podido evitar pensar en los Caballeros del Zodíaco sufriendo sus metamorfosis cósmicas entre hileras de escaleras de mármol y metas en forma de santuarios dirigidos por dioses zodiacales a los que temer y admirar.

Y ahora así, acabando, intentaré responder a ese lector que se mostraba molesto por mi etiqueta de "Recomendable". Pues lo que sucede, lector, damas y caballeros, es que no me atrevo a decir que la Divina Comedia es un libro que hay que recomendar apasionadamente o prácticamente obligar a leer porque creo que puede resultar muy difícil e incluso ingrato a la inmensa mayoría de las personas. Creo yo que además de ser muy paciente y lograr alcanzar el ritmo de lectura idóneo para no saturarse ni quedarse corto, hay que estar en un momento muy especial de la vida para disfrutar de su estilo y su contenido. Porque la obra magna de Dante exige soledad, serenidad, capacidad y deseo de reflexión, y mucha, muchísima curiosidad. El verlo como una tortura debería eximir automáticamente de su lectura.

Y ya está.

No abandonen toda esperanza. Se trata de un libro que se puede leer y gozar...




lunes, 17 de septiembre de 2012

Dante Alighieri: Divina Comedia (1ª parte: Infierno)

Título original: Divina Commedia
Idioma original: italiano
Fecha de publicación: (se calcula que en 1321, fecha de la muerte de Dante)
Valoración: Recomendable

Dante. Renacimiento. Infierno. Dantesco. Beatriz. Virgilio. Florencia. Lucifer… ¿Cuántos nombres y palabras célebres y sugerentes le vienen a uno a la cabeza cuando escucha el nombre de esta obra y, naturalmente, se sabe de lo que se está hablando?

Sin duda alguna, el libro que hoy reseño se trata de uno de esos totems de la historia de la Literatura Universal que, guste más o menos, ha sido analizado, estudiado, citado, halagado, despreciado, usado como fuente de inspiración y tratado como objeto de homenaje cientos y miles de veces, de todas las formas inimaginables. No me quiero poner pesada, que esto, al fin y al cabo, es una reseña literaria, pero sería interesante escribir algo más extenso que citara un buen puñado de obras artísticas (sobre todo cinematográficas, las que más fácilmente recuerdo) que de una forma u otra aluden o le deben mucho a la Divina Comedia. Quizás algún día me anime. Por lo pronto, reseñemos…

Dicen que Dante, poeta toscano y junto a Boccaccio y Petrarca, principal precursor del Humanismo (así me lo aprendí yo en el instituto),  comenzó a escribir su Divina Comedia en 1304 y que terminó de escribirla poco antes de morir, hacia 1321. También dicen que el adjetivo “divina” vino mucho después de la expiración del poeta, que se limitó a llamarla Comedia, y ello porque la obra, poema alegórico, narra el viaje del propio autor a los mundos sobrenaturales: Infierno, Purgatorio y Paraíso. Primero de la mano de su admirado Virgilio, y después, de la de su idolatrada y amada platónica Beatriz.

Por cierto, lo del poeta con Beatriz daría para otro post. Se dice que sólo la vio dos veces en su vida y que jamás habló con ella. ¿Quién dice que el amor más puro e ideal necesita de contacto verbal y/o físico? Aquí está Dante para desmentirlo.

Sigamos…

La Divina Comedia, pura alegoría cristiana medieval, contiene cien cantos de tercetos en decasílabos, con treinta y cuatro poemas dedicados al Infierno, la parte de la obra que hoy nos ocupa ya que en mi querida biblioteca tienen dividida la obra en dos tomos (Infierno por un lado; Purgatorio y Paraíso por otro), y por ahora sólo he leído la primera.

Dante describe el Infierno como una montaña en forma de cono invertido situada en el hemisferio boreal, cerca de Jerusalén, y formada por nueve círculos. Éstos van estrechándose hasta el centro de la tierra, donde vive el mismísimo Lucifer, y como ya se ha dicho, en este primer viaje el poeta tiene como compañero de viaje y guía a Virgilio, que simboliza la lírica y la razón más puras.

En el prólogo, Dante está extraviado en una selva oscura que representa la actitud pecaminosa del ser humano, y luego, enseguida, aparece Virgilio, y  ambos poetas comienzan el alucinante viaje por las tierras del Averno…

En cada uno de los círculos del infierno se encontrarán diferentes personajes llenos de misterios y vicios varios (desde el barquero de los muertos Aqueronte, pasando por Minos, hasta Judas, que vive dentro de una de las tres cabezas de Lucifer, ahí es nada),  y “secciones” como el Limbo (sí, sí, el Limbo en el Infierno, todo es posible para el toscano) o la destinada a los que trafican con cargos públicos (¡¡y hablamos del siglo XIV, damas y caballeros!!).

En resumen: una trama alucinante en todos los sentidos que aunque nos sitúe en territorios fantásticos, al estar los mismos enriquecidos por el denso abono cristiano y mitológico que llevamos aprehendiendo desde niños (al menos por estos lares), se hace más creíble y cercana de lo que pudiera parecer. Eso sí, el lenguaje y las maneras de hace siete siglos aconsejan que su lectura se dilate lo máximo posible para poder saborearla, empaparse de ella y disfrutarla como se merece. Pero aún así no es plato para todos los gustos. Vamos, que conozco a varias personas que confiesan no poder con esta comedia divina, ya que se les hace cuesta arriba tanta lírica antiquísima e imagen alegórica. Anyway, yo la recomiendo con deleite.

Nos vemos en el Purgatorio, y después, en el Paraíso. (Divina comedia 2ª Parte)

viernes, 14 de agosto de 2015

Óscar Esquivias: Inquietud en el Paraíso

Idioma: castellano
Año de publicación: 2005
Valoración: Muy recomendable... como poco

El tópico dice que la literatura -y aún más el cine- española está saturada de obras que tratan sobre la Guerra Civil y sus consecuencias. No sé lo que tiene eso de cierto, pero de lo que sí estoy seguro es de que entre toda esa supuesta abundancia de novelas, pocas o ninguna habrá que se parezca a la trilogía escrita por el burgalés Óscar Esquivias. Por otro lado, esta trilogía, bastante sui géneris, no sólo trata del tema de la guerra: también está inspirada en la Divina Comedia de Dante Alighieri; para empezar, esta primera entrega (denominarla como simple "parte" de la trilogía no sería correcto, pues se trata de tres novelas en casi todo autónomas unas de otras) se dedica al Paraíso, o a lo que podría considerarse como un ambiente paradisíaco -entiéndase en un sentido irónico-, desde el punto de vista de la nostalgia provinciana española: el de la situación justamente anterior a la sublevación militar de Julio del 36, que dio comienzo a la guerra.

La novela nos relata el transcurrir de aquellos primeros días de verano, en la ciudad de Burgos, en los que los burgueses -y burgaleses- paseaban, los proletarios recelaban y los militares conspiraban para subvertir el orden constitucional establecido (resulta significativa la elección de esta ciudad castellana como escenario de la novela, puesto que, aunque la razón principal se debe, sin duda, a que se trata de la localidad natal del autor, no olvidemos que también fue la elegida por Franco para establecer su Estado Mayor y por tanto,resulta de lo más emblemática). en esa capital soñolienta por la modorra veraniega se cruzan personajes de ficción, como el seminarista Rodrigo Gorostiza, el relojero socialista Julián Bayona o el comandante Paisán, con otros reales como fueron los generales Mola y Dávila, inteligencias grises de la sublevación militar o el músico Antonio José, asesinado tras producirse la misma. Entre todos ellos, también un visionario, el penitenciario de la Catedral, don Cosme Herrera, que tiene la extravagante idea de que el Purgatorio escrito por Dante no es, a diferencia del Infierno y el Paraíso, ni literatura ni teología, sino un detallado libro de viajes, crónica del que realizó el propio Dante a tal ilocalizado lugar. y lo que es más, que existe una puerta o vórtice para acceder a él dentro de la catedral de Burgos, junto a la tumba del arcediano Villegas, por lo que él mismo pretende viajar a esa dimensión a través de ella, liderando una expedición cívico-militar.

Irónica, nostálgica, alternativa, incisiva... No se trata, desde luego, de lo que se conoce en modo estricto, como una "novela histórica". Tampoco, claro está, de una de fantasía. En realidad es una novela que trasciende cualquier género y en gran medida eso se debe a lo estupendamente que está escrita: la prosa, trabajada con maestría, resulta de una exquisita claridad y contribuye no poco a que la lectura de esta novela -que ya digo va más allá de la ortodoxia de la novela histórica al uso- sea una delicia. Posiblemente nos encontremos ante una muestra de la mejor ficción que se ha escrito en España en lo que va de siglo XXI. Mucho más que recomendable para todo el mundo.


Otros libros de Óscar Esquivias en Un Libro al Día: Jerjes conquista el marAndarás perdido por el mundoViene la nocheLa ciudad del Gran Rey

lunes, 26 de octubre de 2015

Sandrone Dazieri: No está solo

Resultado de imagen de no esta solo dazieriIdioma original: italiano
Título original: Uccidi il padre
Año de publicación: 2014
Valoración: Está bien


Me produce auténtica repugnancia cualquier relato, cinematográfico o del tipo que sea, que utilice a menores para producir morbo. A este llegué sin saber muy bien de qué iba y, en realidad, –advierto con toda la intención– no existe, ni en primer ni en segundo plano, ningún contenido escabroso. Pero la sospecha se mantiene durante toda la novela y aunque finalmente nos enteramos de que no van por ahí los tiros, el hecho de que se mantenga –creo que deliberadamente– esa idea en la mente del lector me molesta y mucho.

Una familia decide pasar un día en el campo. Horas después, el padre aparece en la carretera desorientado, fuera de sí, con un desaliño propio de alguien que no está en sus cabales, sin saber dar razón de lo ocurrido. Cuando se encuentra el cadáver de la esposa y se confirma la desaparición del niño, es considerado presunto autor de los hechos y se le arresta sin más. Este es el punto de partida de una trama que, más que policíaca, debe calificarse de thriller. Aunque con todos sus inconvenientes, muy pocas de sus ventajas y algunas pretensiones que se quedan en eso.

En cualquier serie televisiva, –que es a lo que se asemeja, nada que ver con los clásicos del cine– una acción trepidante agiliza el relato, pero eso mismo expresado en palabras convierte las escenas en tediosas descripciones de actos irrelevantes, que al acompañarse de insustanciales diálogos convierte al conjunto en un puñado de gestos vacíos. Porque, mientras una y otra vez –sin aportar absolutamente nada al argumento– Dante enciende cigarrillos y Colomba sufre crisis de ansiedad, el destino de los niños, el modus operandi del crimen, las peripecias y el proceso psíquico que atraviesa el verdadero responsable o la relación entre los miembros de la banda desde esa lejana fecha de su pasado militar quedan en la zona de sombra, de forma que las cerca de 600 páginas reflejan una acción intrascendente y lenta. Se encuentran, además, repletas de tópicos que alguna vez acuñó la literatura, recogió luego el cine y ahora mismo son patrimonio de los telefilms más mediocres: investigadores curtidos pero traumatizados, escépticos, poco ortodoxos, retadores y rebosantes de conflictos privados. Aburre tanto verlos una y otra vez que pasamos enseguida a otra cosa, y hasta dejamos de preguntarnos qué motivo induce a los autores a seguir poniendo semejantes artefactos en marcha.

El tempo literario, su adecuado manejo, es uno de lo índices fundamentales para medir la calidad de una obra. En el último cuarto de la novela, cuando tiene que preparar el desenlace, justo cuando se arresta al famoso Alemán y para compensar el tiempo perdido en detalles irrelevantes, el narrador comienza a dar las explicaciones pertinentes a todo gas, con poca elaboración previa.

Hasta la elección del punto de vista me parece poco afortunada. No creo que la omnisciencia resulte apropiada para este formato en concreto, pues eso de entrar en los pensamientos y sentimientos de todo el mundo presta un aire bastante irreal a cualquier narración de intriga. Quizá en otros relatos más cinematográficos no importe, pero si aparte de la acción existe tanta introspección, tanto análisis psicológico, sería más acertado expresarlo a través de una sola mirada, o de varias, alternativamente.

Las personalidades no son muy verosímiles. Cuatro rasgos mal escogidos componen un estereotipo, no un individuo con visos de existir. Rovere, sin ir más lejos, a quien se idealiza para convertirle en el héroe que se sacrifica altruistamente, y que no hay quien se crea como podemos ver en esta hipérbole:
“Rovere estaba dispuesto a pasar por un trepa envidioso y mezquino, con tal de implicarla en aquello. Si no hubiera muerto, Colomba habría abandonado el juego, pero ahora sabía que debía recoger su herencia, por muy pesada que esta fuera.”
Todo muy aleccionador, sí.

La figura de Rovere se sublima al morir se mitifica, adquiere connotaciones paternas. Un padre contra otro, el dios malo contra el bueno, que pierde su debilidad al morir y pasar a un plano supra-terreno. Pero este tipo de explicaciones dan todo masticado al lector en lugar de presentarlo directamente para que este saque sus conclusiones.
“Colomba había perdido a su padre cuando era pequeña a causa de un infarto y siempre se había sentido atraída por las figuras masculinas fuertes, que de algún modo ocuparan su lugar.”
Claro que, el apelativo Padre, así con mayúsculas, en nuestra cultura está reservado a dios y solo a él. Se trata de una treta ingeniosa para imprimir su omnipotencia en nuestra mente. El Padre es el dios que todo lo puede. Primero solo lo cree Dante, pero transcurridas unas cuantas páginas nadie lo duda, no solo los personajes, hasta el lector ha llegado a convencerse. Por fin, un poco después del ecuador, Dazieri aborda su figura directamente y no a través de las conjeturas del reparto.

Uno de los aciertos más destacables es ese: el progresivo convencimiento que imprime en el lector acerca de su existencia; pasamos de la absoluta incredulidad a la duda y luego a una certeza sin fisuras que incluso olvida haber cuestionado alguna vez el asunto.  O que todo el proceso se realice al compás de los personajes. O algunos giros argumentales sorprendentes. O que esa relación tan tópica, la de Colomba y Dante, no se concrete finalmente en nada. Pero lo que considero el plato fuerte es la temática: corrupción, asociación ilícita, traumas infantiles, el crimen reiterado con la excusa de hacer avanzar la ciencia, la psicopatía en su vertiente de dominio absoluto de personas y otras muchas cuestiones igual de relevantes.

El resultado es una obra entretenida con altas dosis de intriga y un conjunto de retratos –interesantes aunque con un punto incoherente– que habría podido alcanzar altas cotas si Dazieri, tras construir la complicadísima trama, se hubiese molestado en pulirla.

sábado, 25 de enero de 2025

Malditas cubiertas: lo mejor de 2024 (Dante's Peak)

Hola a todo el mundo. Un año más, me han dejado salir de la mazmorra para poder ofreceros mi opinión sobre las mejores y peores cubiertas de libros publicados el año 2024. Evidentemente, es una selección personal y limitada a las que he podido ver (para más explicaciones, consúltese la entrada similar del año pasado). Con una diferencia. No sé si debido a mi madurez intelectual o a que empiezo a notar los síntomas de la demencia senil, esta vez he incluido unas cuantas cubiertas cuya valoración me resulta difícil de establecer; no sé si son buenas o malas, adecuadas o improcedentes, hermosas u horrendas... Así que, como homenaje al padre de las letras italianas, el inmortal Dante Alighieri (de ahí la chorrada alusión en el título), y debido también a un guiño personal, puesto que el año pasado tuve la oportunidad de visitar la tumba de tan insigne poeta (no es que me dedique a pasear por cementerios, en plan Mariana Enriquez, es que está en el centro de Rávena), me voy a permitir agrupar estas cubiertas en tres grupos: las que merecen ir al Paraíso, al Purgatorio o directamente al Infierno. 

No obstante, permitidme antes comentar alguna tendencia que me ha parecido advertir en la edición de libros en España y que no sé si han  venido para quedarse o son moda pasajera (en general, casi mejor si se trata de esto último): 

-En primer lugar, el lettering sigue ocupando una plaza importante en las estanterías y mesas de las librerías, pero sobre todo reina en la sección de novela romántica y, más aún, en la de "novela romántica juvenil". Sin embargo, la caligrafía excesivamente informal (también conocida como "letrajas"), tan habitual en las ediciones anglosajonas, parece que está en retroceso, por fortuna:

               

-Otra tendencia más reciente es la de cubiertas "lujosas", con ilustraciones y letras en relieve, sobredoradas, cantos de las páginas pintados, fileteados y demás pijaditas suntuosidades (aunque se trate de un simple cartoncillo), entroncada sin duda con la moda de otorgar a ciertos libros físicos la condición de objetos bellos y "únicos"-o al menos con ediciones limitadas o para coleccionistas-, por más que sepamos que son producto de un proceso industrial, igual que cualquier paperback baratillo. Esta tendencia, sin embargo, puede dar resultados interesantes incluso en tiradas masivas, como la edición por el 50º aniversario de Carrie o las de la exitosa saga Blackwater:

-Una tendencia no sé si reciente, al menos entre las novelas dramatico-románticas de clara vocación comercial (de hecho, se suelen encontrar incluso en los supermercados), es la de incluir en la ilustración una figura de espaldas, generalmente femenina, que se aleja en lontananza, quién sabe por qué (quizás le estén sugiriendo al posible lector o lectora que huyan de ese libro...). Os pongo aquí sólo unos pocos ejemplos, pero os aseguro que hay muchos más:


                     


                                  

-Por último, el inevitable uso de la eufemísticamente llamada Inteligencia Artificial en ilustraciones de diversos estilos (incluso, como se puede ver, el estilo Lowbrow de andar por casa) y resultados. Esto último da lo mismo, en realidad, lo importante es ahorrarse unas perras, que los artistillas ésos encima pretenden cobrar por sus garabatos... (*)
 
                

Y bueno, sí, ya voy con lo que os interesa a vosotres que es hacer sangre... (pero tened en cuenta que si no pongo antes mis elucubraciones no las leeríais). Ahora bien, vamos a comenzar por las cubiertas de 2024 que merecen ir al Paraíso, a jugar con los angelitos. Quizás percibáis un cierto patrón en ellas... ya digo que corresponden a mis gustos personales y quien tenga otros que se jo que nos lo diga en los comentarios, por favor:
 
-La verdad es que aún no tengo claro si Chamanes eléctricos en la fiesta del sol me convenció o no, pero sí que me encanta su magnífica cubierta, llena de un color vibrante y que ser ajusta como un guante al argumento de la novela. Sin duda, una cubierta que hace que te sientas atraído por el libro y lo compres (de hecho, yo lo hice) aunque luego, quizás te arrepientas de ello...








-Exquisitez absoluta para la reedición de Kalpa imperial de Angélica Gorodischer, muy de agradecer, teniendo en cuenta que alguna de sus anteriores ediciones no habían sido ilustradas con tanto acierto, pese a manejar una idea similar. Mis dieces, en este caso.











-Igualmente exquisita la cubierta del libro Todos los ojos, de Isobel English (¿tal vez inspirada por los billetes de dólar?), que no sé si tiene que ver con el contenido del mismo, pero tanto da; me gusta una jartá...

-Con un concepto parecido al de la cubierta del libro de Mónica Ojeda, pero con colores mucho más sobrios y, si se quiere (porque este es un término discutible), elegantes, encontramos la de La mujer de arena, que remite, además a la muy célebre estampa de La gran ola de Kanagawa de Hokusai. Acierto pleno por parte de quien decidiera poner esta cubierta.







-No puede faltar en cualquier selección de las mejores cubiertas del año alguna de las generalmente acertadas y muchas veces bellas que suelen llevar los libros de Impedimenta. En esta ocasión he dudado entre la de Theodoros y otra bien distinta que también me gusta mucho, la de El percherón mortal. Pero como el libro de Cărtărescu es bastante reciente y, además, tiene muchos fans en este blog, me he decidido por la suya.


-Preciosa cubierta de nítidas líneas ésta de El último libro de fútbol de Enrique Ballester; sobran las explicaciones de por qué. Que además cumple perfectamente la función de llamar la atención en el batiburrillo que suelen ser las mesas de novedades. El color amarillo, de todos modos, se debe a seguir la línea de los anteriores libros de este autor en Libros del K.O., que se me pasaron en su momento pero también están muy bien.






-Para finalizar el apartado de mejores cubiertas, me encuentro con una duda, pues no quiero extenderme demasiado, pero tampoco consigo elegir alguna de éstas, todas con dibujos de precioso trazado, así que os pongo las tres y me quedo más ancho que largo... Ustedes mismos/as decidirán...

            

Y, con permiso (pues sé que me estoy extendiendo más de la cuenta) tampoco me resisto a poner aquí algunas cubiertas de libros estadounidenses, en la misma línea gráfica "primorosa" (bueno... ejem, por decirlo así) y que espero se mantengan cuando se publiquen en español:



Lo dejo por hoy, que no quiero ponerme pesado (en realidad, me da lo mismo, pero tampoco me pagan por horas. Bueno, ni por horas ni por nada los malditos tacañ). Domani, juanto a Dante, visitaremos a las almas del Purgatorio y, sobre todo, a las que pasarán la Eternidad penando en alguno de los círculos del Infierno. A éstas no las salva ni John Constantine... 

(*) Nota: tal vez merezca la pena hacer un Malditas cubiertas dedicado al uso y, sobre todo, abuso de la IA, que aquí hay mucha tela que cortar... Por si acaso, permanezcan atentos a sus pantallas (de los móviles u ordenadores, se entiende).

miércoles, 26 de mayo de 2010

Balzac: Eugenia Grandet


Título original: Eugénie Grandet
Idioma original: francés
Fecha de publicación: 1833
Valoración: muy recomendable

Cuando lees un clásico te envuelve una atmósfera especial. Puedes estar en tu lugar preferido del sofá, con tu mantita- da igual el calor que haga, es una costumbre que tengo de esas que no pierdes truene o haga calor-, tu gato dormidito al lado, tu pareja viendo una película de esas que no te llaman nada y de las que puedes abstraerte hasta tal punto que ni oyes lo que dicen, y a pesar de todos estos ritos de lectura, te trasladas inmediatamente dos siglos atrás. Son ese lenguaje y esa forma de expresarse lo que te retrotrae atrás en el tiempo.

La historia será similar a las que se escriben hoy día, pero la atención especial a ciertos detalles, la manera de describir los lugares, el aire viciado de casas antiguas con mujeres de la alta sociedad recluidas y viviendo una existencia “ de salón”...todo nos lleva a ese siglo XIX, y a un autor francés, inscrito dentro de la novela realista. Pero al igual que sumamente prolífico, quiso escribir una obra enorme, la Comedia humana, donde pudiésemos encontrar una descripción y un análisis de la sociedad que le rodeaba. Si la Divina Comedia trataba sobre lo divino y el Más Allá, la de Balzac tiene al ser humano como punto de referencia. Y la forma de explicar los acontecimientos cambia.

Balzac tuvo una vida peculiar y conoció de primera mano, por parte de su madre primero, y de sus jefes y compañeros de trabajo después, lo que son la codicia y la avaricia. Ya aparecen en Dante y son el tema central de uno de los círculos. Aquí, también Balzac escribirá sobre ellas,y principalmente en esta novela. Eugenia, que personifica el amor puro y la bondad, como su equivalente Beatriz de Dante, se ve atrapada en un mundo que no es el suyo, donde la enorme avaricia de su padre, sus pretendientes y su amado, deberían condenarla a la venganza y el rencor. Sin embargo, esa pureza y esa fe incuestionable, la hacen reaccionar de otra manera. Pues siempre hay otra manera y Balzac quiere mostrarla a sus contemporáneos.

Muy bien escrita, con moraleja y descripciones de la sociedad francesa del XIX, se convierte en una lectura muy recomendable.

Otras obras de Honoré de Balzac en ULAD: El elixir de la larga vidaEl arte de pagar sus deudas sin gastar un céntimo

viernes, 18 de noviembre de 2011

Cesário Verde: El Libro de Cesário Verde

Idioma original: portugués
Título original: O livro de Cesário Verde
Año de publicación: 1887
Valoración: Muy recomendable

El libro de Cesário Verde fue publicado póstumamente tras la muerte de su autor (claro, si no, no sería "postumamente") con tan solo 31 años a causa de la tuberculosis, enfermedad que también mató a su hermana y a su hermano. Es la recopilación de los poemas publicados en vida por Cesário Verde, recopilados por su amigo Silva Pinto, y organizados de acuerdo al criterio personal del editor. A pesar de su brevedad, que es también reflejo de la brevedad de la vida de su autor, esta antología, casi unas "Obras completas" (solo casi) sirven para colocar a Cesário Verde en un lugar destacado en la historia de la poesía portuguesa del siglo XIX.

Por su estilo, el Libro es un puente que abarca la transición del (post-)Romanticismo al Simbolismo, atravesando también los territorios del Realismo. Su estética resulta sorprendentemente híbrida, con arrebatos sentimentales casi becquerianos, que contrastan con otros poemas irónicos, humorísticos y decadentistas, especialmente los que retratan la vida en la ciudad (Lisboa), frecuentemente identificada con la suciedad, la enfermedad, la pobreza o el vicio. Así, junto a versos sobre "dalias que lloran en brazos de los jazmines", o idílicas descripciones campestres, encontramos otros sobre muelles, trenes, accidentes laborales, costureras, floristas, cafeterías, paseos, luz de gas, Lisboa y el Tajo... Quizás uno de los poemas más emotivos del libro sea "Contrariedades", en el que el sufrimiento del poeta al no poder escribir se contrasta con el de una mujer tísica, arruinada y agotada, a la que ve planchar en la ventana de enfrente.

Es también interesante la visión que Cesario Verde da de las mujeres, idealizadas y ridiculizadas a partes iguales. Hermosas, sofisticadas, intocables, crueles y frías como modernas belles dames sans merci urbanas, el poeta parece no saber a qué atenerse: las desea y las desprecia, y parece sufrir por ambos motivos. Ejemplos de esta ambigua actitud son los poemas "Cabelos", "Responso" o el humorístico "Impossível", que termina con uno de esos raptos de coloquialismo que sorprenden aquí y allá en la poesía de Cesário Verde:
Eu posso amar-te como o Dante amou,
Seguir-te sempre como a luz ao raio
Mas ir contigo à Igreja, isso não vou
Lá nessa é que eu não caio!
Que podría traducirse aproximadamente como:
Yo puedo amarte como Dante amó
Seguirte siempre como la luz al rayo
Pero ir contigo a la Iglesia, eso no,
¡Por ahí sí que no paso!

domingo, 23 de noviembre de 2025

J.M. Coetzee: El polaco

Idioma original: inglés
Título original: The Pole
Año de publicación: 2022 (primero se edita en castellano por movidas de Coetzee)
Traducción: Mariana Dimópulos
Valoración: Está bastante bien

El Polaco (no confundir nunca con el cantante de cumbia argentino) es, probablemente, la última novela de Coetzee, considerando que ya tiene 85 años. Tengo para mí que hubiera sido inmejorable cerrar su trayectoria con la trilogía de Jesús, una gran sorpresa cuando la leí hace varios años; me costaba creer que a cierta edad uno pudiera producir, aún, novelas que estuvieran perfectamente a la par de sus mejores obras (léase Desgracia, La edad de hierro, etc). Pero el buen hombre habrá sentido que le faltaba por decir algo más, y decidió encarar sus temores y obsesiones por el lado de reversionar la historia de Dante y Beatriz (esto tomado con pinzas, incluso el propio libro discute el mito y lo equipara a otros como el de Orfeo y Eurídice, pero es lo que subrayan casi todas las demás reseñas).

La figura de Dante la encontramos en Witold (que a mí me suena a nombre bastante común, pero quizás sea por pensar en Witold Gombrowicz), un polaco "que ronda los setenta, unos setenta vigorosos, es un pianista conocido como intérprete de Chopin, pero un intérprete controvertido". Es un hombre al principio frío, pero luego, cuando conoce a su Beatriz  (una catalana que organiza ciclos y recitales en honor a distintos intérpretes de música clásica) en uno de los conciertos que brinda, le vuelve la pasión en su vida e intenta, por todos los medios y de una forma entre compasiva y lastimera, acercarse a ella, que lo rechaza varias veces y a la vez piensa en el rol que juega en esa extraña relación, la de no querer un nuevo amor (ya tiene una familia armada) y la necesidad de experimentar algo que la saque de esa rutina sin trastocar toda su vida.

Se menciona la originalidad (o al menos que no es costumbre elegirlo) del punto de vista no del que ama, en este caso el pianista Witold, sino de la amada Beatriz (y su nombre es literal). Para mí no es un punto a destacar en el sentido formal de la innovación/estructura, sobre todo cuando la trama es la que he descrito en el anterior párrafo. Es más inusual, pero eso no implica que signifique un descubrimiento acerca de lo que uno piensa y siente cuando otra persona se empecina en acercarse y conocerte. Si acaso, destaco la construcción de la novela en breves notas, como si fuera el diario de un escritor que se plantea cómo escribir esa historia (de hecho, las primeras notas contienen descripciones de ambos y los esbozos de lo que será la trama), y luego la misma cobra impulso y el autor (¿o narrador?) se deja llevar.

Hasta ahí, puede parecer la típica historia de "vos me amás, yo pienso que exagéras, pero mantengamos una especie de contrato donde ninguno salga herido emocionalmente" (que no suele funcionar), pero la historia da un giro con cierto suceso, a lo cual Beatriz se replantea toda su relación y empieza a hacer gestos que uno ve como desesperados e irracionales, y que ella misma los ve así y no sabe por qué los hace (ella se considera una "persona inteligente, pero no reflexiva"), y a raíz de eso el libro profundiza mucho más en las miserias del amor no correspondido, en la incomodidad de la carga que a uno le significa ser amado, verse representado en un altar a los ojos de otra persona, haber participado, aunque un papel mínimo, en esa construcción, y no sentirte correspondido en ese ideal, no saber cómo destruirlo, no tener ni el tiempo ni las ganas de que esa visión se solidifique o derive en algo más profundo.

Es hasta cierto punto divertido leer las justificaciones de un personaje que se considera civilizado y acoplado a todas las normas sociales (y para quien los ideales y los sentimientos son una cosa en la que creer pero no experimentar) y observar cómo se va derrumbando de a poco ese sistema de ideas, no hasta el absoluto, pero lo suficiente para experimentar una transformación. Que de eso se trata el amor, parece decirnos Coetzee (y se suma a la larga nota de pie de los herederos del verdadero romance), de recibir una herida por exponerte y que no puedas permanecer como el mismo de antes.

Más obras de Coetzee acá:









sábado, 31 de octubre de 2020

Biblio-necrophiliac Quiz 2020: The Year of The (Tiny) Beast

¡Por fin ha llegado Samaín, amiguites! Esperamos que paséis una buena Noche de de Jalogüín (o mejor aún, mala). Como cada año desde que nuestra especie tiene memoria, llega el momento del año en que se diluyen las fronteras entre el mundo de los vivos y el de los muertos, bla, bla, bla... y para celebrarlo, en Un Libro Al Día abrimos las puertas de nuestro Arkham particular para dejar salir por una vez la insania, la sagrada locura que... eeh, vale, de acuerdo,  que éstos me dejan hacer el gamba un rato, a cambio de que no les de la brasa el resto del año.

En fin, a lo que íbamos: como lo de este 2020, para qué nos vamos a engañar, es insuperable como performance de terror y además a un servidor ya se le acaban los recursos, después de una primera edición del Biblio-necrophiliac Quiz dedicada a las tumbas de escritores/as y una segunda que trataba de las maneras curiosas de morir que tuvieron algunos de ellos y ellas... el Biblio-necrophiliac Quiz de este año va dedicado a las truculencias que adornaron las vidas de nuestros queridos (aunque en algún caso, no tanto) juntaletras. Truculencias variaditas, aviso, que no estamos para elegir... ¿Preparado todo el mundo? Are you ready to rock? Pues arreando, que es gerundio...

1- La literaria es una actividad que a veces atrae a personajes turbios, como fue el caso del austriaco Jack Unterwegen, quien, tras asesinar a una mujer en 1974, se dedicó a escribir poemas y obras de teatro en la cárcel, hasta que un grupo de intelectuales (como la luego Nobel Elfriede Jelinek) pidió y consiguió su excarcelación en 1990. Una vez en libertad, Unterwegen desarrolló una notoria carrera como:

A- Tertuliano en programas de televisión.
B- Periodista acompañante de la policía de Los Ángeles.
C- Asesino en serie de prostitutas.
D- Todo lo anterior, a la vez.


2- Otro convicto y condenado a muerte, además, fue José Giovanni, gangster de Pigalle condenado por matar a tres personas durante unos atracos en 1945 y encerrado en la parisina prisión de La Santé, de donde trató de fugarse. Esta aventura la relató luego en una novela que fue llevada al cine por Jacques Becker en la magnífica La evasión (en la que aparece el propio Giovanni). Una vez en libertad, Giovanni llevó a cabo una exitosa carrera como escritor, guionista y director de cine; pero, ¿por qué motivo le fue conmutada la pena de muerte a este ex-hampón?

A- Por entregar a unos antiguos compinches y colaboracionistas de los nazis, que planeaban un atentado contra el general De Gaulle.
B- Por limpiar las playas francesas de minas alemanas.
C- Ocuparse a perpetuidad del mantenimiento de la Torre Eiffel (capa de minio más otra de pintura gris plomo y vuelta a empezar...).
D- Alistarse en la Legión Extranjera y caer herido en la batalla de Dien Bien Phu.


3- Claro que si hablamos de literatos franceses que tuvieron problemillas con la justicia, es  posible que quien se lleve la palma sea el poeta del siglo XV François Villon, que llegó a escribir La balada de los ahorcados, en 1463, mientras esperaba a ser ejecutado en la horca, precisamente. No llegó a serlo, pues le fue conmutada esta pena por la de destierro de París, pero ¿sabéis como murió este singular poeta?

A- Mientras yacía con una dama en su lecho, asesinado por el marido celoso (celoso porque Villon antes lo había seducido a él).
B- Arrojado al mar por unos piratas bretones a los que se había unido y luego tratado de engañar en el reparto del botín.
C- Reventado por la coz de un caballo percherón que trataba de robar de una granja de Picardía.
D- Ni puñetera idea, la verdad...


4- Aunque seguramente el escritor homicida más célebre sea el inefable William S. Burroughs, que en 1951 mató de un disparo a su mujer, Joan Vollmer, mientras trataba de imitar a Guillermo Tell, durante una fiesta que se les fue de las manos (o quizás era muy aburrida y querían animarla) en Ciudad de México. Esta historia es muy conocida, pero, ¿podríais decirnos qué arma utilizó Burroughs para tal "hazaña"?
A- Un revólver Smith & Wesson M1917 de calibre .45 ACP.
B- Una pistola Star 380, fabricada en Eibar por Bonifacio Echeverría S.A.
C- Un fusil de cerrojo Paravicini-Carcano modelo 91-38, fabricado en Terni (Italia).
D- Una pluma estilográfica-pistola, de 9mm., adquirida en Tijuana y de fabricación artesanal.


5- La malograda Joan Vollmer, años antes, había sido compañera de piso en Nueva York de Edie Parker, esposa a su vez de uno de los amigachos beatniks de Burroughs, que se casó con ella a cambio de que sus padres pagaran la fianza de 2500 dólares para sacarlo de la cárcel, pues había sido detenido como cómplice en el asesinato de David Kammerer. ¿Quién era esta joya de yerno (que por cierto, llegó a escribir un libro sobre el crimen con William S. Burroughs, aunque no se publicó)?

A- Jack Kerouac.
B- Neal Cassady.
C- Allen Ginsberg.
D- Lucien Carr.


6- Cambiemos de tercio. Una de las historias más truculentas de la literatura puede ser la que protagonizó el pintor y poeta prerrafaelita Dante Gabriel Rosetti, quien, transido de dolor por la prematura muerte de su joven esposa, enterró junto a ella sus poemas... hasta que, unos años más tarde, decidió recuperarlos, para lo cual hubo que exhumar el cadáver. Se dice, se comenta, se rumorea (aunque posiblemente fuera una mentira del agente del escritor) que el cuerpo de la joven no sólo estaba incorrupto, sino sonrosado y su cabellera había crecido... La historia, además, se ha relacionado con unos supuestos casos de vampirismo que tuvieron lugar en ese cementerio, sobre todo en los años 70 del pasado siglo (y que culminaron con una insólita disputa entre cazadores de vampiros). ¿De qué famoso cementerio estamos hablando?

A- Cementerio de Montparnasse, en París.
B- Cementerio de Highgate, en Londres.
C- Isla de San Michele, en Venecia.
D- Cementerio Acatólico (o Inglés) de Roma.



7- Tampoco es que éste fuese el único vínculo que el bueno de Dante Gabriel tuvo con el tema vampírico, pues guardaba un parentesco muy cercano, vía materna, con uno de los autores pioneros de este género:

A- Johann Wolfgang von Goethe
B- John William Polidori
C- Bram Stoker
D- Joseph Sheridan Le Fanu


8- Para acabar con este asunto: ¿Qué eximio escritor español afirma haber sido mordido en cierta ocasión por un vampiro... un murciélago hematófago, en realidad, y como efecto de la draculina (se llama así, no os riáis) que contiene su saliva, ahora él  goza de una fluidez mayor de la sangre y es alérgico al ajo?

A- Arturo Pérez-Reverte.
B- Fernando Sánchez-Dragó.
C- Alberto Vázquez-Figueroa.
D- Enrique Vila-Matas.


9- Vayamos ahora con la creadora de otro de los personajes inmortales (nunca mejor dicho) de la literatura de terror (?): Mary Wollstonecraft Shelley, casada, como es sabido, con el poeta Percy Shelley, que murió en un  un naufragio en el Mediterráneo. Su cuerpo, rescatado en la costa del Lazio, fue incinerado por disposición de su amigo Byron, excepto su corazón, entregado a su viuda Mary. ¿Qué hizo ésta con tan simbólico recuerdo?

A- Se lo comió a bocaos, crudo y sin salpimentar, siquiera...
B- Lo guardó, envuelto en seda, en un cajón de su escritorio, de donde lo sacaba para acariciarlo de tanto en cuando.                                           
C- Lo implantó en un cadáver de un mozo de taberna que hizo robar en el cementerio de Kentish Town, donde se había trasladado y trató de hacerlo revivir a base de corrientes eléctricas.
D- Lo enterró junto a la tumba de su madre, lugar de entrañable emoción y recuerdo para ella.


10- Por seguir con nuestra siempre apreciada Mary W. Shelley: es sabido que su segundo nombre se debe al apellido de su madre, Mary Wollstonecraft, notoria escritora feminista, fallecida tras dar a luz a su hija. Para la pequeña Mary la tumba de su madre, en el cementerio de St. Pancras Old Church, se convirtió en un lugar muy especial, llegando a aprender a escribir resiguiendo las letras de la lápida, por ejemplo... Ahora bien, ¿qué otra actividad menos confesable (aunque contada por ella misma) llevó a cabo sobre la tumba?

A- Misas negras con Percy Shelley, Byron, Polidori y su hermanastra Claire Clairmont.
B- Sesiones de espiritismo con Shelley, Byron y Polidori
C- Un mítin político con Shelley y Byron en favor de la independencia de Grecia, para los obreros que construían  la cercana estación de tren y que solían almorzar en el jardín del churchyard.
D- Perder la virginidad. Sólo con Shelley.


Y ahora por fin, la bola extra; una pregunta facilita, para quien quiera realizar un "pleno al once", que entre tanto coronavirus y tanto Trump y otros bichejos no estamos para estrujarnos mucho las meninges: 
11- ¿Qué celebérrimo escritor en lengua inglesa no perteneció (repito: NO perteneció) a la prestigiosa sociedad de flipaos estudiosos de los fenómenos paranormales The Ghost Club, fundada en el Trinity College de la Universidad de Cambridge en 1862?

A- Charles Dickens
B- Arthur Conan Doyle
C- William Butler Yeats
D- John Ronald Reuel Tolkien



Soluciones: 1- D ; 2- B ; 3- D ; 4- B ; 5- A ; 6- B ; 7- B ; 8- C ; 9- B ; 10- D ; 11- D

Valoración de los resultados: 
  • Entre 0 y 3 aciertos: ¿Qué hacéis aquí, parvenus, hipsters o lo que seáis? Idos con vuestros coches eléctricos a salvar las ballenas del Amazonas o lo que sea que hagáis para el postureo de IG y dejadnos las frikadas a los que no tenemos otra cosa en la vida...
  • Entre 4 y 7 aciertos: Humm... tiene un pase, pero seguro que la mayoría las habéis acertado de pura chiripa y no os habéis puesto con el Quiz más que para matar el tiempo mientras fingís tranbajar en vuestros informes u hojas de cálculo o lo que sea por lo que alguien os paga un sueldo. Procrastinadores... el Décimo Círculo del Infierno os aguarda.
  • Entre 8 y 10 aciertos: Esto está mejor; ahí demostrando que sois unos frikis solitarios, impopulares, solitarios y antisociales que se dedican a memorizar datos macabros sobre gente que ya está muerta... ¡Bienvenidos al club!
  • 11 aciertos: Bueno, no os lo creáis mucho, que la undécima era facilita, ¿que no? Pero vale, está muy bien. Tampoco sé qué os puede quedar después de esto... ¿la autoinmolación? Pensadlo; es una opción.


Nota: La ilustración del Carro del Ankou, servidor de la Muerte, al comienzoio de la entrada, me he permitido tomársela prestada al ilustrador Didier Graffet, algunos de cuyos otros trabajos podéis ver: aquí