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viernes, 2 de octubre de 2026

Fernando Pessoa / Liliana Felipe: Tabaquería

 

Idioma original: Portugués

Título original: Tabacaria

Año de publicación: 1933 / 1997

Valoración: Imprescindible / Recomendable


El poeta portugués Fernando Pessoa jugaba con su identidad y publicaba sus obras bajo distintos nombres. El que puso detrás de Tabaquería fue Álvaro de Campos, pero el nombre que hay que mencionar en esta reseña es el de Liliana Felipe, artista argentina nacionalizada mexicana. Porque lo que aquí comentaremos es no sólo el célebre poema de Pessoa, sino también la adaptación que ésta hizo de él.

Para quienes no la conozcan, Liliana Felipe es todo un personaje, una mujer que lo mismo monta un cabaret que da una charla sobre derechos humanos. En sus apariciones públicas, igual que en las letras de sus canciones, se caracteriza por no tener pelos en la lengua, pudiendo parecer incluso algo grosera. Sin embargo, en su Tabaquería muestra una cara muy diferente, de gran sensibilidad y, por momentos, casi delicada.

Tabaquería es un poema de más de cien versos, de estilo libre y presentados en una estructura abierta y sin estrofas regulares. En él, como en un monólogo interior, su autor hace un repaso de sus frustraciones, reflexiona sobre su existencia, escribe sus pensamientos sin orden ni concierto. El tono es sombrío y melancólico, casi pesimista. Pero en esta espiral dramática, la realidad irrumpe a través de un sencillo gesto cotidiano, y con eso nuestro poeta recupera el temple, terminando la poesía con una sonrisa.

Los versos de Tabaquería ofrecen imágenes inolvidables:

El Destino, conduciendo el carro de Todo

por la carretera de Nada. 

Fui al campo con grandes propósitos

y solo encontré hierbas y árboles. 

Quizás sólo hayas vivido como una lagartija a la que cortan el rabo

y solo seas un rabo moviéndose más allá de la lagartija.

Liliana Felipe nos lleva por esos versos que fluyen a borbotones con su voz y su música, y lo hace mostrando mucha empatía con el atormentado autor del poema. Sintoniza con él e interpreta el sentimiento que le sobrecogiera en cada línea, le acompaña en sus vaivenes de autodestrucción esteticista y los va traduciendo a melodías y ritmos. 

El resultado es una montaña rusa de emociones. A veces intimista, a veces bombástico, escuchar este poema musicalizado es estar con Pessoa en la habitación donde escribía de madrugada para paliar su angustia existencial, es embriagarse de su profunda saudade y sus efímeros momentos de alegría simple e inútil. Es dejarse caer en sus abismos… para finalmente levantarse y asomarse a la ventana con él y congraciarse con la vida.

Tabaquería es un poema imprescindible; la adaptación que hace de él Liliana Felipe es atrevida, original, sorprendente, sin duda recomendable.  


Otras reseñas de obras de Fernando Pessoa y sus heterónimos en ULAD: Libro del desasosiego, Quaresma, descifrador, El banquero anarquista

miércoles, 17 de junio de 2026

Myriam Hache: La belleza del desastre

Idioma original: Español 

Año de publicación: 2026

Valoración: Recomendable 

Esta es la novela de debut de Myriam Hache, joven autora nacida en Argentina y residente en España desde hace varios años. Y estos, que aparentemente son solo datos biográficos, son elementos clave para la novela porque La belleza del desastre tiene un claro componente generacional y porque la identidad personal (y su búsqueda) ocupan un lugar importante.

De entrada, La belleza del desastre es una road-movie medio apocalíptica en la que cuatro mujeres (Florencia, Jana, Rocío y Sara) viajan de Barcelona a Galicia huyendo de una nube tóxica que se aproxima a España. Digo de entrada porque el viaje no es solamente una huida de un peligro externo sino que tiene mucho de huida y/o búsqueda de uno mismo, de vía de refundación personal en un mundo convertido en fantasía transhumanista. Podemos, por tanto, poner tres referencias para ubicar la novela: Thelma y Louise, La carretera y En el camino.

Más allá de estas referencias, uno de los aspectos a mencionar de la novela es la elección de las dos narradoras, las primas Florencia y Jana, pintora aquella y escritora esta, que viajan (sí, más viajes) con las imágenes y la palabra a un pasado común que vuelve a repetirse, a un círculo desesperación - ilusión - fracaso - ansiedad del que se busca salir a través del amor, del sexo, de las drogas, facto de la fe y las flores azules, etc.

Y así los temas se abren porque esto, en realidad, no es una distopía ci-fi sino una novela de formación sobre pasados que se repiten, vidas no vividas, ilusiones traicionadas e intentos de redención. Sobre el miedo a ser uno mismo lejos de familia y orígenes, vaya.

Como aspectos más destacables de la novela hay que mencionar: 

  • La plasticidad de la prosa poética (algo hay del cine de David Lynch).
  • El manejo de los tiempos a la hora de dibujar el mapa de las relaciones interpersonales entre las 4 principales protagonistas.
  • El tratamiento del pasado como carga que se arrastra y de la que uno trata de deshacerse como buenamente puede.
  • La atmósfera, medio onírica pero firmemente anclada en la realidad.
En resumen, un novela que quizá no resulte especialmente novedosa en su premisa pero que sí resulta recomendable por su buen desarrollo posterior, tanto en lo meramente argumental como en lo referente a la psicología de los personajes, y por su potencia e impacto visual.

sábado, 23 de mayo de 2026

GennaRose Nethercott: Bestias, espacios y fábulas de lo extraño

Idioma original: Inglés
Título original: Fifty Beasts to Break Your Heart: And Other Stories
Traducción: Sarai Herrera / Sergio Chesán / Pau Losada Ham-man
Año de publicación: 2024
Valoración: Recomendable

Es bien sabida mi admiración por la llamada literatura de lo extraño. Así que ya os podéis imaginar mi alegría al descubrir que la editorial Horror Vacui había publicado un libro de esta temática.

El libro en cuestión se titula Bestias, espacios y fábulas de lo extraño. Compila catorce relatos de GennaRose Nethercott, escritora estadounidense cuya obra destaca por entremezclar el folclore, la mitología y el surrealismo con las plantas y los animales.

Bestias, espacios y fábulas de lo extraño es una inmejorable puerta de acceso a la narrativa de Nethercott. A fin de cuentas, los relatos de este volumen permiten conocer íntimamente a la autora, su prosa, sus inquietudes, su imaginario y sus personajes (eminentemente femeninos, o bien perversos o bien desgarrados por el desamor).

De la narrativa de Nethercott destacaría lo creativo de sus formatos, lo imaginativo de sus argumentos, personajes y mundos, el trasfondo conceptual, metafórico y emocional (sobre todo metafórico y emocional) de sus historias y la belleza de su estilo.

Llegados a este punto, analicemos uno a uno los relatos de Bestias, espacios y fábulas de lo extraño:

En "Atardecer en la escalera eterna", una peculiar atracción de carretera provoca un extraño comportamiento en una chica joven que trabaja allí, para desasosiego de una compañera que siente atracción por ella. Me gusta el escenario de este relato, que parece sacado de un creepypasta (su geometría imposible, la influencia que ejerce sobre los humanos...), el personaje de Harebell y la forma en que Nethercott plasma la convivencia de lo fantástico con lo cotidiano. Por otro lado, la ejecución global de esta pieza me ha parecido menos pulida que en otras del volumen (por ejemplo, su argumento se antoja en ocasiones algo desordenado y disperso).

En "Abecedario de la adivinación", un grupo de niñas, perversas y con habilidades de brujas, atormentan a una nueva compañera de clase. Retorcida alegoría del bullying escolar, me ha gustado su formato (una serie de párrafos encabezados por distintos métodos de adivinación, como alomancia, bibliomancia o ciclomancia), su narración en primera persona (¿debemos fiarnos de lo que dicen estas niñas?) y su final, aunque el relato en conjunto no me ha acabado de convencer, quizá porque me ha parecido algo más largo de lo estrictamente necesario y porque el inicio y el nudo palidecen al compararlos con el clímax.

En "El niño de hilo", un niño de hilo creado por un brujo se emancipa cuando alcanza cierta edad y entonces conoce a personas y experimenta cosas que, aunque pueden llegar a doler, le hacen crecer. Fábula tierna y preciosa sobre la vida y lo agridulce de madurar y rememorar.

En "Mandíbula de zorro", una mujer lamenta que su amante la haya abandonado. Conmovedora meditación en torno al desamor cargada de tristeza, sensibilidad e imágenes de lo más intuitivas, que tiene una lectura literal y otra de carácter alegórico. 

En "La guerra de la Niebla", una niña relee las notas de su padre, un académico de un pequeño pueblo, y al hacerlo desenmaraña tanto hechos históricos como sus confusos sentimientos hacia el estenógrafo de su progenitor. Relato que se engrandece al experimentarlo en más de una ocasión, que alberga un par de reflexiones magníficas y que encuentra el tono adecuado para proclamarse antibelicista sin caer en moralismos baratos.

En "Lecciones de ahogamiento", un chico tiene que cuidar a su hermana mayor, que por alguna razón desconocida es propensa a ahogarse y resucitar. Me ha fascinado la idea insólita en torno a la cual se articula este relato, y pienso que ésta se desarrolla adecuadamente (explorándola sin por ello restarle un ápice de misterio).

En "La matanza de otoño", una cazadora se acaba negando a llevar a cabo la tarea que los vecinos le han encargado. Magnífico ejemplo de cómo bastan apenas unas pinceladas para crear un mundo único, rico en criaturas, escenarios y detalles fascinantes. 

En "Bestiario sentimental", tres floristas describen a cincuenta seres maravillosos. Este texto (no lo llamo relato, aunque gracias a un puñado de entradas del bestiario conocemos un amago de historia, la relación entre dos de los floristas que lo redactan), este texto, decía, tiene pasajes de una creatividad apabullante, en los que se describe el aspecto y comportamiento de criaturas extraordinarias. Lamentablemente, tiene muchos otros que son bastante insípidos, por lo que, a mi juicio, se deberían haber cribado bastantes. A esta irregularidad debemos añadir que las ilustraciones de Bobby DiTrani me han parecido muy amateurs.

En "Una azuzena es una azuzena", un estudiante que estuvo de intercambio en París y que ha vuelto a Connecticut cuando se le ha caducado el visado echa de menos a la chica de la que está enamorado hasta tal punto que evoca un fantasma con su misma apariencia. Relato simple pero efectivo, que apenas juguetea con su concepto porque le interesa más priorizar la relación entre el narrador, su amada y el fantasma.

En "Querida Henrietta", una mujer escribe una carta a una vieja amiga que incluye ciertas revelaciones y una pequeña sorpresa. Relato original y sorprendentemente tenso en el que la venganza apenas se vislumbra hasta que ya es demasiado tarde.

En "Posesiones", un grupo de jóvenes realiza un ritual ocultista para encontrar a su amiga desaparecida, pero lo único que consiguen es que su ausencia se incremente. Relato que va al grano y está plagado de buenas ideas (el uso del gallo resucitado, la iniquidad del desenlace, etc...).

En "Hogareña", una mujer se va a vivir con un artista al que conoce desde hace poco y empieza a sufrir una metamorfosis. Relato que bordea el bizarro y tiene más profundidad de la que pueda parecer en un inicio.

En "El calendario encantado", hay un microrrelato, un dato o unas instrucciones que giran en torno a los fantasmas por cada uno de los treinta y un días de un mes. Aunque en general resulta un texto curioso, no todas las entradas tienen el mismo impacto.

En "Las ciruelas del fin del mundo", la hija de una mujer humana y una cabra convive con un vampiro que mata por bondad. Fábula con un significado algo difuso, aunque accesible si se le da un par de vueltas.

Resumiendo: Bestias, espacios y fábulas de lo extraño es una colección sumamente recomendable. Así lo ameritan la creatividad de los formatos y premisas de sus relatos, así como la imaginación que éstos desbordan, la vocación alegórica de sus mensajes o la belleza de la prosa con que han sido narrados. 

De manera que leed Bestias, espacios y fábulas de lo extraño para conocer a Nethercott e introduciros en su universo de ejércitos interminables, chicas que devienen cazadoras grotescas, fantasmas que aparecen cuando añoras mucho a una persona, lanas peligrosamente seductoras o mujeres que se transforman en casas para amparar a hombres que no lo merecen. Leed Bestias, espacios y fábulas de lo extraño para experimentar fábulas delicadas como "El niño de hilo" y "Las ciruelas del fin del mundo", narraciones conmovedoras como "Lecciones de ahogamiento" y "Una azuzena es una azuzena" o asombrosos ejemplos de construcción de mundo en pocas líneas como la "La matanza de otoño".

sábado, 13 de diciembre de 2025

Philip Roth: Sale el espectro

Idioma original: inglés
Título original: Exit Ghost
Traducción: Jordi Fibla en castellano para Random House
Año de publicación: 2007
Valoración: entre recomendable y muy recomendable

En la vorágine de publicaciones editoriales, donde cada día aparecen nuevos, uno puede caer en el error de centrarse solo en el presente y olvidar que hay grandes autores de nuestro pasado más reciente que todavía tienen obras no reseñadas en ULAD, como es el caso que nos ocupa. Y a ese defecto hay que hacerle enmienda porque Philip Roth es uno de los grandes escritores de la narrativa norteamericana y eso se percibe claramente en este libro por su un estilo firme, sobrio y sin fisuras.

En el libro que nos ocupa, Roth vuelve a recurrir a su alter ego Nathan Zuckerman para escribir un relato que nos habla de la vejez, de la atracción, de la nostalgia y de la lucha por defender el honor de las personas que admiramos. Con ese propósito, el autor empieza el relato situando a su protagonista en Nueva York, ciudad que abandonó once años atrás para ir a vivir a una casita junto a la carretera, alejado de las personas y de la tecnología, dedicándose a escribir la mayor parte del día. Así, su retorno a la gran manzana es promovido por la necesidad que tiene de una intervención prostática, pues su avanzada edad pasada la setentena le está empezando a hacer mella en su salud. Una visita que es tan temporal como pensaba, pues la partida de su bucólico hogar para trasladarse a la gran ciudad le revitaliza y le estimula, porque tal y como afirma, «cuando llegue a Nueva York, en cuestión de horas la ciudad hizo conmigo lo que hace con la gente: despertar las posibilidades. La esperanza resurge». Una esperanza que se magnifica cuando topa por casualidad con un anuncio en el que una pareja de escritores quiere hacer un intercambio de casa con alguien que viva alejado de la ciudad; así que Nathan se presta a ello a la vez que, sin desearlo ni tan siquiera darse cuenta en aquel momento, queda prendado de la propietaria de treinta años del piso que va a intercambiar. Una primera impresión que impacta profundamente a Nathan, pues tal y como confiesa, «ejercía sobre mí una enorme atracción, una enorme atracción gravitacional sobre el fantasma de mi deseo».

A partir de aquí, vamos viendo los motivos por los que abandonó Nueva York a la vez que nos va introduciendo en una trama de indagaciones periodísticas que remueven su pasado. De esta manera, la novela avanza en diferentes frentes, todos ellos entrelazados y sumamente interesantes pues Roth es muy bueno tejiendo historias, pero también construyendo personajes; este aspecto se pone también de relieve en esta novela pues consigue atrapar al lector desde un inicio, con una trama multicapa de fácil acceso en la que el lector se sumerge de manera irremediable contagiándose del devenir de la vida de Nathan. Roth sabe cuándo frenar y cuando acelerar, donde dejar esos puntos de enganche que tiran del lector hasta llevarlo a donde él pretende, y la trama gira en torno a Zuckerman en forma de una espiral a la que uno es arrastrado llenándose y empatizando con la historia narrada. Porque aquí Roth nos habla de misterios, de deseo, de política, de la Nueva York post 11-S que sobrevuela de manera constante a lo largo de la novela («después del 11-S, cerré la caja de las contradicciones»); nos habla también del paso del tiempo en uno mismo que lo acerca a la vejez, de la salud, pero también de la vigorosidad, de la sociedad y su tendencia a admirar la novedad. 

Con todo ello, Roth escribe un relato que conforma una suerte de triángulo entre una joven, un periodista osado y un escritor ya fallecido. Y la verdad es que se desenvuelve realmente bien desplegando en el relato su habilidad para tejer personajes con claroscuros, historias en apariencia simples pero narradas con toda la meticulosidad que demandan y un estilo que lo envuelve de cierto aire clásico que lo reafirma como uno de los grandes escritores norteamericanos.

Otros libros de Philip Roth en ULAD: aquí

viernes, 29 de agosto de 2025

José Luis Garci: Gun Moll (A Hollywood Story)

Idioma original: Español
Año de publicación: 2025
Valoración: Se deja leer (y a mucha honra)

Gun Moll (A Hollywood Story) es una especie de bolsilibro contemporáneo. Así lo indican tanto el tamaño del libro, que mide 9,5x13cm, como la extensión, temática e influencia norteamericana del relato que contiene.

Sigue a dos mujeres que atraviesan el desierto de Arizona en un Chevrolet para llegar a la frontera mexicana. Llevan mucho dinero en efectivo y un cadáver en el maletero. Una de ellas tiene una herida de bala en el hombro. Follan a menudo, ya sea en plena carretera bajo la canícula de julio o en moteles sin aire acondicionado. 

La historia narrada en Gun Moll (A Hollywood Story) no es nada del otro mundo. De hecho, podríamos considerarla esteriotipada, pues su argumento y personajes ya los hemos visto cientos de veces en el género negro. Sin embargo, la dignifican un pelín su prosa, que sin ser excepcionalmente artística rebasa lo meramente funcional, y su manera de ir dosificando la información al lector.

A estos dos elementos que elevan lo que de otra manera sería un texto bastante sencillito, incluso dentro de los parámetros "pulp" a los que podríamos adscribirlo, hay que sumar la atractiva edición con que Reino de Cordelia lo envuelve: tapa dura, cubierta de textura verjurada y catorce ilustraciones de Miguel Navia, que realzan el alto voltaje erótico (por no decir pornográfico, dada su explicitud y gratuidad) de la obra. 

En fin, que estamos ante un bolsilibro contemporáneo que, además de condensar todo lo bueno de este tipo de literatura en su contenido (falta de pretensiones, entretenimiento, arquetipos, dosis de violencia y sexo...), va acompañado por un continente de lujo.

viernes, 18 de abril de 2025

Agustina Bazterrica: Las indignas

Idioma: español

Año de publicación: 2023

Valoración: bastante recomendable

Lo que ocurre dentro de los muros de un convento siempre ha dado mucho juego en la ficción: luchas por el poder, fanatismos, humillaciones, pasiones prohibidas... en fin, salseos varios, que se dice; ello se puede comprobar en novelas como, por mencionar sólo dos reseñadas en este inimitable blog, La abadesa de Crewe o Extramuros. El que sale en Las indignas no es un convento católico; ni siquiera un beguinaje -si bien está situado en un antiguo monasterio-, pero tanto da. O incluso mejor así para quien lea esta novela, porque el culto que siguen las protagonistas de la misma, aunque inspirado, al menos en cuanto a las formas, en la Iglesia católica, permite, e incluso está fundado, sobre el sacrificio, el castigo corporal, la dominación jerárquica y hasta el sadomasoquismo... elementos totalmente ajenos al cualquier variante del cristianismo, como sabemos todos , sin ninguna duda. Pero que son de lo más sabrosos para aderezar cualquier narración de terror religiosos, que, al fin y al cabo, es lo que encontramos en esta novela.

Convento, pues (permitidme denominarlo así, por comodidad), llamado por sus moradoras la Casa de la Hermandad Sagrada -tal es su "congregación"- y que para ellas es un refugio en medio de un mundo asolado por los desastres medioambientales, el envenenamiento de la Naturaleza, las guerras por los recursos básicos como el agua, las enfermedades contagiosas mutantes, la violencia generalizada y el hambre, más generalizada aún. Es decir, una distopía post-apocalíptica a la que, por otro lado, parecemos dirigirnos sin demasiada preocupación. Así, multitud de chicas van llegando a ese refugio e integrándose en una comunidad religiosa jerarquizada de una forma muy rígida: en lo más alto se encuentra Él, el único hombre del lugar, una suerte de profeta siempre oculto y que deja la organización y, sobre todo, la administración de la disciplina a la férrea e inclemente -o directamente sádica- Hermana Superior (a la que yo imagino como una especie de Lady Dimitrescu, lo confieso). Ésta gobierna sobre un número indeterminado de Indignas -las que podríamos considerar novicias- de entre las cuales son escogidas, de vez en cuando, las Elegidas, -Auras Plenas, Diáfanas de espíritu y Santas menores-, con supuestos poderes pero que son mutiladas para potenciarlos y las perfectas y clarividentes Iluminadas. Todas tienen como criadas a las impuras e incluso deformes Servidoras, la casta más baja dentro de este particular microcosmos femenino cerrado -o casi- sobre sí mismo, en el que, como cualquiera puede suponer, menudean las envidias, las rencillas y las jugarretas, castigadas, cuando se atrapa a las responsables -o a las no responsables, que eso parece dar un poco lo mismo- con una saña y crueldad desorbitada, pero muy adecuada para regir la comunidad con mano de hierro y terror.

Todo esto lo vamos conociendo a través de una indigna que escribe a escondidas su historia, en ocasiones usando su propia sangre, una narradora sin nombre y, si bien no me atrevo a decir que poco fiable, desde luego parcial y subjetiva. No es una santa; pese a que empaticemos con ella, no deja de compartir malos sentimientos, peores propósitos y deleznables actos. Algo la salva, no obstante (no diré qué) de convertirse en la mala de la historia o una de ellas en una narración en la que no escasean. Con no poca justificación, si se quiere, dadas las difíciles circunstancias. Lo otro que salva a la narradora-protagonista de caer en la mezquindad inherente a la supervivencia es el aura lírica que envuelve toda la narración -recordemos que está contada en primera persona-, esa forma de contar la historia con la que Bazterrica consigue dotarla de una poesía un tanto mórbida pero conmovedora, una singularidad que distingue a esta novela de los obvios referentes a los que puede recordarnos: desde La carretera (o cualquier otra narración postapocalíptica al uso) a Hellraiser u -obviamente- cualquier chaladura del marqués de Sade, en el caso de los momentos más terroríficamente BDSM. También tiene algo que recuerda a El cuento de la criada, en la rígida jerarquización de las mujeres y de las funciones que deben cumplir y, por supuesto, de toda la narrativa de terror más gótico-religiosa, que no es escasa, precisamente... O incluso, si tenemos en cuenta referencias no literarias, un toque de Mad Max. Fury Road (a ver, sí, cada cual tiene sus filias), aunque claro está que sin camiones de guerra ni guitarristas de rock lanzando llamas. Da igual, las referencias son múltiples pero el resultado es inequívoco: una novela intensa y perturbadora, impregnada de un aroma entre mágico y alucinógeno, también quizás algo tóxico, que ayuda a que su lectura deje una huella difícil de borrar.  Habrá quien prefiera olvidarla, claro, pero sospecho que le va a resultar difícil...


También de Agustina Bazterrica en Un Libro Al Día: Cadáver exquisito

domingo, 16 de marzo de 2025

Eduardo Rojas: Y apenas nada

Idioma original: Español

Año de publicación: 2025

Valoración: Bastante recomendable 

¡Qué cosas! A veces, te llega un libro de un autor desconocido que, a priori, no te llama demasiado la atención y resulta que, pese a (o precisamente por) esa falta de expectativas, te encuentras con un texto y un autor de esos que prometes que volverás a leer. Eso es lo que me ha pasado con este Y apenas nada del mexicano afincado en Galicia Eduardo Rojas. 

Se trata de una novela breve, de apenas 140 páginas y ¡¡¡95 capítulos!!!, caracterizada por un estilo de lo más personal y una poética del abandono que lo liga a libros como Primero estaba el mar de Tomás González.

La premisa del texto no podría ser más sencilla: Napoleón Chicomóztoc, que no anda muy bien de la chaveta, desaparece persiguiendo la lluvia. 

Ecos de Cien años de soledad en lo argumental, ¿no? No es el único nexo con la obra magna del colombiano. Y apenas nada conecta tanto con el realismo poético como con la forma de hablar del desamparo de García Márquez. Porque está novelita es una historia de seres abandonados, de desgracias y penitencias, de miedos, dolor y recuerdos, de cordura y locura.

Y entonces no le quedaba más remedio que aceptar que el tiempo, otra vez, lo había rebasado por la derecha y que él se había quedado tirado a un lado de la carretera, rodeado de quelites, igual que una chiva atropellada.

Lo que diferencia a Un lugar mejor de Cien años de soledad es la forma del texto. No estamos ante una prosa torrencial. Al contrario, frase breve y capítulos cortos marcan el ritmo de un texto salpicado de imagen con gran carga poética. Por ejemplo, esa bici semihundida en el fango del manglar o la madre manoteando en el barro.

Y allí se quedaron los dos: abrazados como dos condenados que ya no esperan nada, solo - si acaso - que caiga pronto la noche.

En resumen, y con la excepción de alguna que otra reiteración, una más que agradable sorpresa la de este autor y este texto absolutamente desconocidos para mí y para el público en general. ¡A ver si por poco tiempo!

viernes, 1 de noviembre de 2024

Biblio-necrophiliac Quiz 2024: MAKE ULAD GREAT AGAIN

¡Hola a todos los amigos y amigas de Un Libro Al Día! Os deseamos que paséis un feliz Día Internacional de Visitar las Tumbas de Parientes que No Vamos a Ver en Todo el Año... Bueno, aunque esta denominación ya no es del todo exacta, porque lo de visitar cementerios ha dejado de ser una cosa aburrida y cutre (cuando es por imposición familiar) o turbadoramente creepy (cuando se hace por gusto) para devenir en una tendencia cada vez más cool y apetecible, una alternativa de ocio asequible para todo el mundo y un must cuando viajamos a ciudades cosmopolitas o lugares suficientemente exóticos, aunque se trate de poblachos...  Ya que estamos en un blog de libros, debemos recordar que el auge de esta tendencia se debe también, o al menos en parte, al éxito de títulos más o menos recientes como Una tumba con vistas de Peter Ross o, cómo no, Alguien camina sobre tu tumba de nuestra nunca suficientemente admirada Mariana Enriquez (existe también al menos otro libro sobre el tema, aunque de hace más años, escrito por el neerlandés Cees Nooteboom).

Así pues, para todos aquellos y aquellas que vayáis a pasar vuestras vacaciones o cualquier otro momento de asueto visitando cementerios y, sobre todo, buscando las tumbas de vuestros autores y autoras favoritas y decesas, recuperamos hoy nuestro Bibilionecrophiliac Quiz dedicado a las últimas moradas de los y las juntaletras que ya han pasado a mejor vida. Bueno, mejor menos para los que eran unos borrachos, pichabravas, timadores y sinvergüenzas en general, claro, que de esos ha habido unos cuantos... ¿Todo el mundo listo? ¿Comenzamos ya? ¡Pues a jugar!


1- Empecemos con una facilita: este señor  que parece salir de un viaje al centro de la Tierra parando un taxi es, quién si no, el insigne Jules Verne (Julio para los amigos) y ésa es su tumba. Ahora bien, ¿en qué localidad francesa podemos visitarla y llevarle unas flores o una botella de armagnac o lo que sea?

            A/ Nantes.                         
            B/ Amiens.  
            C/ París.        
            D/ Nemours, de donde provenía la familia del Capitán Nemo.

2- Conocida es la costumbre de dejar cositas sobre las tumbas de escritores famosos (o celebridades en general)y sobre todo, por alguna razón que se me escapa, de los enterrados en París: libros, mensajes o cigarrillos en la tumba de Cortázar, bolígrafos y rotuladores en la de Marguerite Duras o besos con pintalabios en la de Oscar Wilde. Por otra parte, muy cercana a ésta, por cierto, ¿qué se acostumbra a dejar sobre la de Marcel Proust? 

            A/ Obvio, magdalenas.                                            
            B/ Relojes rotos, por lo del "tiempo perdido".
            C/ Cera para las guías del bigote.  
            D/ Nada, porque si os ve dejar basura el guarda del Pére Lachaise, os corre a gorrazos por todo el cementerio.

3- ¿De qué tiene forma la tumba que comparte J.R.R. Tolkien con su esposa Edith, en el oxoniense cementerio de  Wolvercote?

            A/ De anillo gigante, con su nombre y el de su esposa grabados en lengua élfica.
            B/ De libro abierto por la página donde está dibujado el mapa de la Tierra Media.
            C/ Reproduce fielmente la tumba de Balin, hijo de Fundin, Señor  de Moria.
            D/ De jardinera donde plantar hierba de los medianos... digo, flores, quizá en homenaje al oficio de Samsagaz Ganyi.


4- Sus cenizas reposan debajo de un almendro... es decir, de este olivo, por lo que si esperáis a que salgan las aceitunas y te comes alguna, estaréis ingiriendo un cachito de este insigne escritor... y cometiendo, en cierto modo, antropofagia (ojo cuidao, que las olivas no se pueden comer directamente del árbol, hay que apañarlas o curarlas antes). ¿De quién estamos hablando?

            A/ José Saramago.
            B/ Curzio Malaparte.
            C/ Naguib Mahfuz.
            D/ Danilo Kiš.

5- Como todo el mundo sabe, la tumba del poeta Antonio Machado es un lugar de peregrinación para muchos españoles -y no españoles-, que la han convertido casi en un museo de banderas republicanas al aire libre. Pero decidnos, en qué hermosa localidad del Rosellón la podemos encontrar?

            A/ Couilles.
            B/ Collier.
            C/ Colliure.
            D/ Perpignan.

6- ¿Cuál fue el fin de los restos mortales de la escritora Ursula K. Le Guin, fallecida hace pocos años?

        A/ Fue sepultada en el mausoleo del Salón de la Fama de la Ciencia Ficción, situado en Henderson (Nevada), junto a Ray Bradbury y Arthur C. Clarke.
        B/ Fue incinerada y sus cenizas arrojadas al espacio en el primer vuelo comercial de la compañía SpaceX, por gentileza de su propietario, Elon Musk.
        C/ Su cuerpo fue donado a la ciencia, como ella había dejado establecido.
        D/ Sus restos fueron dados de comer a los buitres, como se acostumbra en la religión zoroastrista, de la que era fervorosa creyente..

7- Hasta su caída hace un par de años, el árbol de la fotografía (un fresno, para más señas) se encontraba en el cementerio londinense de St. Pancras, rodeado de lápidas desde que se hizo la reforma del cementerio en 1877. Se dice que una de las lápidas pertenece al autor de El vampiro, Lord By... quiero decir John William Polidori. Ahora bien, al árbol se le conoce con el nombre de otro escritor británico del XIX que trabajó como ayudante del arquitecto encargado de la remodelación. ¿De quién se trataba?

        A/ Thomas Hardy.
        B/ Lewis Carroll.
        C/ Anthony Trollope.
        D/ Robert Louis Stevenson.

8- El insigne Dante Alighieri, padre de las letras italianas, tiene dos tumbas, aunque una en Florencia, vacía, y la otra, en Ravenna, ocupada (por sus restos, se entiende... o al menos la mayor parte de ellos). Pero, dejando aparte aquel episodio en que desde Ravenna enviaron un ataúd vacío para trolear a los florentinos, el poeta tampoco es que haya tenido un descanso eterno, puesto que sus restos han estado en diferentes sepulcros e incluso ocultos durante bastante tiempo, por no mencionar que una parte de sus cenizas se perdieron durante 70 años, guardadas en una bolsa en un estante de la Biblioteca Central de Florencia. Por lo que respecta a sus huesos, durante el último año de la II Guerra Mundial los tuvieron escondidos para preservarlos de un posible saqueo en...

A/ Un cofre impermeabilizado, en la cripta inundada de la basílica de San Francesco de Ravenna, junto a su mausoleo.
B/ El obrador del Caffé Pasticceria Palumbo, cerca de su mausoleo.
C/ Bajo un túmulo de tierra cubierto de hiedra, al lado de su mausoleo.
D/ Una granja del pueblo de Coccolia, junto a la carretera de Forlí.

9- Uno de los escritores más emblemáticos del sur de EE.UU., Mark Twain, murió, sin embargo, en Connecticut y fue enterrado en Elmira, estado de Nueva York. Aún así, hay que recordar que el cementerio donde se encuentra tiene otra conexión indiscutible dixie:

A/ En ese terreno hubo un campo de prisioneros confederados, durante la guerra civil.
B/ Allí se encuentra también enterrado el trompetista de jazz Louis Armstrong.
C/ En ese terreno tenía una fábrica Eli Whitney, empresario e inventor de la desmotadora de algodón.
D/ En una vivienda cercana estuvo residiendo una temporada Carson McCullers, antes de que tuviera que trasladarse al hospital de Nyack, también en el estado de N.Y. por sus problemas de salud.

10- Los muchos admiradores de Roberto Bolaño (varios de ellos escribimos en este blog) no podemos ir a presentar nuestros respetos en la tumba de Roberto Bolaño, porque este gran escritor fue incinerado. Ahora bien, ¿qué ocurrió con sus cenizas?

A/ Fueron esparcidas en el Océano Pacífico.
B/ Fueron esparcidas en el Mar Mediterráneo
C/ Fueron esparcidas entre el río Bibío a su paso por Los Ángeles (Chile), el desierto de Sonora, en México y la playa de Blanes (Girona).
D/ Fueron guardadas por su última pareja sentimental hasta el momento en que puedan ser enviadas al espacio para convertirse en una estrella distante.
            

BONUS TRACK (sólo para muy frik... letraheridos):

11- Sabemos que hay muchos "escritores fantasma" (ahora queda mejor que llamarlos "negros") y también escritores que creían en los fantasmas o, cuando menos, que podían comunicarse con los espíritus (caso de Víctor Hugo o Arthur Conan Doyle). No obstante, también ha habido algún escritor/a que tras su muerte, según se dice, se ha convertido en fantasma y se aparece en lugares donde transcurrió algún episodio de su vida. Sería el caso de un/a muy célebre escritor o escritora latinoamericano/a...

        A/ Juan Rulfo
        B/ Alejandra Pizarnik
        C/ Horacio Quiroga.
        D/ Gabriel García Márquez.

  Respuestas correctas:

1- B; 2- D; 3- D; 4- A; 5- C; 6- C; 7- A; 8- C; 9- A; 10- B; 11- C; 

-Entre 0 y 3 aciertos: Incluso un reloj parado da la hora correcta dos veces al día, ¿verdad? Anda pa casa a leer, alma de cántaro...
-Entre 4 y 7 aciertos: No está mal, pero aunque no hace falta que seáis expertos en la vida y milagros de los escritores (o en su muerte, en este caso), no estaría de más salir un poco de los premios Planeta y las novelas románticas de highlanders,  por adictivas que puedan resultar....
-Entre 8 y 10 aciertos: Muy bien, ya sólo os falta pedir ahora las vacaciones en el curro, y aprovecharlo que los modernos llaman la spooky season para ir a visitar cementerios, aunque sea el de vuestro pueblo...
-11 aciertos: Algo me dice que si os tocara la lotería invertiríais el premio en un mausoleo con forma de pirámide en el cementerio de St. Louis, nº 1 en Nueva Orleans, como Nicolas Cage, para estar cerca de la tumba de Anne Rice... (Pues habríais malgastado el dinero, porque está enterrada en el de Metairie).


viernes, 4 de octubre de 2024

Luis Carlos Barragán Castro: Parásitos perfectos

Idioma original: Español  
Año de publicación: 2024
Valoración: Recomendable

Parásitos perfectos agrupa trece relatos de distinta extensión escritos por el colombiano Luis Carlos Barragán Castro. En todos ellos hay elementos de ciencia ficción, toques weird o una interesantísima mezcla de ambas cosas. Algunos de ellos comparten escenarios o premisas.

¿De qué van? En "No es un metro, pero es algo" asistimos a un perturbador reencuentro. En "Simbiosis", al periplo de un adicto después de caer en las garras de una mafia. En "Cefalomorfos", a la reconciliación entre un hombre y su difunta hermana. En "Carretera negra", a la liberación que experimenta una profesora obesa tras adquirir un vehículo y unirse a una tribu de inconformistas. En "Maschalagnia", a las fantasías sexuales de dos individuos obsesionados con las axilas. En el relato que da nombre al conjunto, a un estudiante de PhD de Biología que se une a los «bio», un grupo que infesta voluntariamente sus cuerpos. En "Om-Phalos9", a dos pilotos eunucos que inician una relación. En "Centípode azul", a una anciana tiene la oportunidad de enfrentarse a su difunto marido. En "Túneles", a un hombre que intenta sobreponerse al hecho de que su pareja le dejara. En "La Cara", a un militar cuya reconstrucción facial le permite controlar a los demás. En "Amor de Gulgrumbo", al advenimiento de unas extrañas criaturas que surgen tras el consumo de una droga. En "Teología de los campos de fuerza", a un reducto de civilización en el que los religiosos ostentan el poder. En "Tinnitus", a un conflicto entre dos facciones presente en dos líneas temporales distintas.

Como decía antes, Siempre hay un toque de ciencia ficción o weird adornando estas premisas. La adicción de "Simbiosis", por ejemplo, es a memorias ajenas. La reconciliación en "Cefalomorfos" se da gracias a la mediación de unos hongos que adoptan la forma de cabezas humanas y tienen poderes telepáticos. La tribu de "Carretera negra" se dedica a entrenar a sus carros y a cazar y devorar otros. En "Túneles", la gente abandona sus vidas tediosas y sus responsabilidades sociales atravesando a un «módem».

Algunos de estos relatos comparten mundo. Un mundo para nada futurista, pese a las diferencias geopolíticas y avances tecnológicos que le diferencian del nuestro. Un mundo en el que existe Bogotá2 y Plutón ha sido conolizado. Un mundo en el que insectos de todo tipo se usan de mil formas distintas: como APF Decoder, como vehículo, como método adelgazante, como teléfono móvil, como compañero sexual, como cafetera y un largo etcétera.

En casi todos los relatos, compartan el mundo de los insectos o no, el worldbuilding es muy detallado. A fin de cuentas, cada mundo tiene modas, profesiones y moneda propias, por ejemplo. Asimismo, Barragán Castro explora a consciencia los conceptos barajados hasta exprimir todas sus posibilidades; gracias a esto se nos presentan ideas extremadamente ingeniosas, como por ejemplo las ONG que rehabilitan a «humanos-animal», el rol de los profesores cuando «los niños de 16 saben conceptos avanzados de mecánica cuántica y son capaces de reproducir las formulaciones matemáticas que dan origen al sistema de estándar de la física de partículas» o el grupo de apoyo de Pilotos Eunucos Asociados y Anónimos.

Las influencias de Barragán Castro son, en ocasiones, evidentes. Está claro que "Om-Phalos9" le debe mucho a la novela Crash de J. B. Ballard; asimismo, "Maschalagnia" o "Parásitos perfectos" parecen beber de mangas eroguro de Shintaro Kago sobre fetiches y parafilias. También a Kago recuerdan algunas de las ilustraciones interiores del volumen (de las cuales hablaré en breve), así como la imaginería de "La Cara". Sin embargo, Barragán Castro logra encauzar todas estas referencias hacia un estilo propio y aportar su enfoque particular.

Mis relatos favoritos del conjunto son los más longevos. A fin de cuentas, permiten a Barragán Castro poner a sus imaginativas premisas al servicio de búsquedas temáticas (la precariedad de los inmigrantes, la drogadicción, la corrupción política, la violencia de género, el desencanto vital, la frustración sexual, etc...). 

Los relatos breves, a excepción de un par, no me han gustado tanto. Y es que se limitan a entregar una idea creativa que, o bien carece de enjundia, o bien no es llevada al límite. A eso hay que sumarle que pueden antojarse un tanto reiterativos; a fin de cuentas, varios de ellos narran cómo una especie de parásitos se aprovecha de los humanos para expandirse, o relaciones homosexuales en las que alguna razón dificulta la intimidad sexual. Aun así, incluso estos relatos más flojos funcionan por la viveza de sus escenas, muy explícitas, turbias y desagradables.

Resumiendo: Parásitos perfectos es una antología irregular, pero personal, imaginativa y efectiva en líneas generales que gustará especialmente a los amantes de la ciencia ficción, el weird y el erotismo decadente. Yo mismo releeré sin duda algunos de sus relatos; seguramente los logradísimos e intensos "No es un metro, pero es algo", "Simbiosis", "Carretera negra", "Om-Phalos9" o "Teología de los campos de fuerza".

Ah, no puedo terminar esta reseña de Parásitos perfectos sin alabar las ilustraciones de cubierta e interiores que engalanan el volumen. Se las debemos, al igual que los relatos, a Barragán Castro y, sin ser excepcionales, destacan por la creatividad que dejan entrever; asimismo, el formato de las interiores, dispuestas al final de cada relato a modo de páginas de enciclopedia, resulta bastante pertinente.

martes, 14 de mayo de 2024

Joyce Carol Oates: Un jardín de placeres terrenales

Idioma original:
Inglés
Título original: A Garden of Earthly Delights
Traducción (al catalán): Núria Busquet Molist
Año de publicación: 1966
Valoración: Ambicioso y decididamente recomendable

Menudo novelón es Un jardín de delicias terrenales. Varios son los aspectos por los que destaca esta ambiciosa obra de Joyce Carol Oates: la sensibilidad del conjunto, la voluptuosidad de su prosa, el tono agridulce global, su capacidad para retratar a la América rural y la complejidad de su elenco.

La protagonista indiscutible de Un jardín de delicias terrenales es Clara, quien en un inicio convive con su familia de jornaleros, luego escapa junto a Lowry, se casa con Curt y finalmente cuida de su hijo Swan. 

Los capítulos que subdividen el libro llevan el nombre de tres de los hombres que tanto han marcado la vida de Clara. El primero, por ejemplo, se titula "Carleton", en honor al padre de nuestra heroína; lo siguen "Lowry" y "Swan".

Son numerosos los temas barajados en esta novela. Yo destacaría la pobreza estructural, el maltrato en todas sus acepciones o las esperanzas y los desencantos existenciales. Estos temas se abordan con absoluta maestría a través del argumento y, en menor medida, de las incursiones en la psicología de los personajes. 

Solamente le pondría dos pegas a Un jardín de delicias terrenales. La primera sería su extensión; aunque el libro no se llega a hacer largo o pesado en ningún momento, dilata innecesariamente ciertas escenas. 

En segundo lugar, reprocharía a la novela que repita de vez en cuando información aportada previamente; esto último puede deberse a que Oates quiere enfatizar determinados detalles, pero a mí me sobran, por ejemplo, tantas menciones a la obsesión de Carleton por el tono de piel blanco, o a la idea de que, para Lowry, Clara no es más que un perro encontrado en la carretera. 

Ah, una última cosa: Un jardín de placeres terrenales es la primera novela (autoconclusiva, tranquilos) de una tetralogía llamada Wonderland. Según tengo entendido, el resto de la saga mantiene el nivel, por lo que estamos hablando sin duda de uno de los proyectos narrativos norteamericanos más grandes en lo que a escala y calidad respecta.


También de Joyce Carol Oates en ULAD: Aquí

viernes, 26 de abril de 2024

Amor Towles: La autopista Lincoln

Idioma original: inglés
Título original: The Lincoln Highway
Traducción: Gemma Rovira Ortega para Salamandra
Año de publicación: 2021
Valoración: recomendable


Hay autores que, debido a su poca proliferación literaria, son bastante desconocidos para gran parte del público. Este sería el caso de Amor Towles quien, a pesar de ello y con únicamente unos pocos libros publicados, cada libro que publica es un acontecimiento. Así que, sucumbido a los encantos de «Normas de cortesía» y «Un caballero en Moscú», debía lanzarme a por su tercer y último libro publicado hasta la fecha.

Empieza la historia el 12 de junio de 1954 con la llegada de un joven Emmet a su casa en Nebraska (donde le espera su hermano Billy) tras pasar unos meses en el correccional de Salina por haber sido el causante fortuito de la muerte de otro chico. Emmet, un chico con una gran madurez, que lamenta lo sucedido y que sabe que, a pesar de haber cumplido sentencia, «cuando has puesto fin con tus propias manos al tiempo que otro hombre tenía asignado en esta tierra, demostrarle al Todopoderoso que mereces su misericordia no debería llevarte ni un solo día menos que el resto de tu vida», ve a su vuelta del correccional como un banquero le informa que, a causa de las deudas contraídas por su padre recién fallecido, él y su hermano deberán abandonar la casa pues esta pasará a ser propiedad del banco. Así que, debido a los problemas que podrían tener viviendo en la ciudad donde se produjo la muerte del chico y sin tener lugar donde residir, deciden marcharse a California donde supuestamente vive su madre quien los abandonó ocho años atrás y que a su partida les mandó una postal cada día durante los primeros nueve días desde cada una de las ciudades por las que pasó viajando por la autopista Lincoln hasta Sant Francisco. Pero, justo cuando están planificando el viaje y están dispuestos a partir, aparecen por sorpresa Duchess y Woolly, dos chicos fugados de Salina y amigos de Emmett que tienen otras intenciones muy diferentes.

Bastan apenas cuarenta paginas para cerciorarse del talento de Towles. La familiaridad y el acierto en el retrato de los personajes es magnífica y en la lectura uno se encuentra entre graneros y zonas agrícolas, entre la camaradería entre amigos y la fraternidad entre hermanos. Towles sabe como pocos conseguir que cojas cariño a sus personajes a quienes retrata y perfila con maestría. De esta manera, en un relato que a medida que avanzamos se va convirtiendo en más coral, el autor pone voz a los cuatro chicos que, de manera intercalada, protagonizan el relato y nos trasladan la historia desde su punto de vista con una narración en primera persona que se muestra muy personal y que facilita en gran medida la empatía del lector hacia cada uno de ellos. Así, uno se forma una clara opinión de sus pensamientos y sus diferentes caracteres pues Towles sabe manejar con gran destreza el ritmo narrativo y el reparto del protagonismo, retratando así a la perfección las personalidades de los cuatro protagonistas: Billy, el más joven, pero a su vez más instruido y racional, Emmett, con sus ideales y valores y un propósito firme y constante, Duchess, aventurado intrépido y temerario y Woolly quizá el peor retratado, siempre a la estela de Duchess.

En esta road movie literaria (no me gusta la expresión literatura de viajes pues puede llevar a equívocos), el autor nos describe el día a día de los cuatro personajes durante diez días en un corto espacio de tiempo que a los ojos del lector y de los protagonistas parece mucho más; las desventuras y adversidades por las que transcurren, los cambios de planes y de intenciones, los peligros que enfrentan y las situaciones que viven les hacen madurar de golpe y constatar que el mundo es hostil y que no es recomendable fiarse de cualquiera pues es bien sabido que «la bondad empieza donde la necesidad acaba». Así, las diferentes necesidades e intenciones de los personajes los lleva a descubrir quienes son y cómo son sus relaciones a la vez que vamos descubriendo su pasado. Por ello, lo que en un inicio parece un libro con tintes de aventuras postadolescentes se va tornando reflexivo y profundo, pues Towles ha escrito un relato en el que la madurez azota de golpe e irrumpe en la personalidad de cuatro jóvenes que, emprendiendo la aventura de ir de Nebraska a California, se encuentran con situaciones imprevistas y quienes encontrarán a su vez diferentes personajes que, con voz propia y personalidad bien trazada, les abrirán su mentes y enriquecerán no únicamente su experiencia sino también el relato. De esta manera, escrito de manera coral, el libro muestra una gran variedad de personalidades que se entrelazan y se alimentan, expandiendo de esta manera el cerrado mundo que les auguraba una tierra como Nebraska y ampliando de esta manera costumbres y experiencias a las que el lector los acompaña en sus contiendas. Lamentablemente, esos personajes secundarios que funcionan perfectamente cuando intervienen de manera tangencial en la historia pierden peso y desvían la atención del relato cuando toman parte en la narración del relato, cuando tienen sus propios capítulos y cada uno de ellos se convierte también en narrador en primera persona. Aunque bien es cierto que tanta variedad de personajes expande el arco narrativo, en ocasiones lo hace de manera excesiva perdiendo tal vez foco en la trama principal dejando de lado ocasionalmente a los verdaderos y más interesantes personajes con la intención de hacer una novela que trate más temas y puntos de vista. Es evidente la intención de Towles, pues cada personaje tiene su voz y sus motivos, sus ideales y sus objetivos vitales pero, a excepción de Sally, sus apariciones rompen el ritmo narrativo y causa que el lector, consciente de que se trata de personajes secundarios, aparte a su vez el interés en la historia central. El equilibrio necesario para conseguir que funcione es difícil y el libro lo consigue, aunque solo puntualmente.

Para finalizar, debo confesar que los libros de carretera siempre me han costado. Claro que hay excepciones, como «On the road» de Kerouac pero, aún y así, me cuestan. De todos modos, y a pesar de ello, iba completamente mentalizado de cara a la lectura de este libro porque, siendo escrito por Towles, pensaba que encontraría la manera de hacerlo interesante. Y debo decir que lo consigue, aunque a veces y prácticamente solo en la primera mitad. En cualquier caso, tal y como indica Towles, «para ambicionar, para enamorarnos, para tropezar tanto y, sin embargo, seguir adelante, de alguna forma debemos creer que eso que estamos viviendo nunca lo ha experimentado nadie tal como nosotros lo estamos experimentando». Y así creo que debemos afrontar la lectura, con la mente siempre abierta deseando que los libros nos hagan sentir algo único y quizás irrepetible… hasta la siguiente lectura.

Otras obras de Amor Towles en ULAD: Normas de cortesía, Un caballero en Moscú, Mesa para dos

lunes, 22 de abril de 2024

Jorge Volpi: Una novela criminal

Idioma original: español

Año de publicación: 2018

Valoración: muy recomendable

Una mañana de diciembre de 2005, las televisoras interrumpen su transmisión habitual para hacer un enlace en vivo con un corresponsal ubicado en la carretera México-Cuernavaca, a las afueras de la ciudad. La Policía Federal está por realizar un operativo para ingresar a una supuesta casa de seguridad donde, según la información obtenida por el equipo de inteligencia, se encuentran personas secuestradas. Las imágenes muestran a los agentes de la Agencia Federal de Investigación (AFI), encapuchados y equipados con armas largas, traspasando el portón y desplegando sus unidades por toda la finca, sin encontrar la menor resistencia. 

El audaz reportero, sin importarle su propia integridad, sigue a los encapuchados a través del patio de la finca, los cuales ingresan al cuarto de servicio, donde se ve que la acción ya había comenzado. La cámara muestra cómo los agentes de la AFI someten a un sujeto moreno de pelo corto, en estado deplorable, mientras el reportero hace una descripción detallada de los hechos. Uno de los agentes toma por el cabello al presunto secuestrador y levanta con brusquedad su cara para que pueda ser vista en vivo por millones de mexicanos. La cámara hace un recorrido exhaustivo por el desordenado cuarto, hasta posarse de nuevo de manera momentánea en la cama sobre la cual reposan varios rifles de asalto. El equipo de reporteros continúa su recorrido hasta encontrar a otra persona encogida en un rincón del cuarto, cubierta completamente con una cobija, la cual, al ser retirada por uno de los agentes, revela a una mujer pelirroja de tez pálida y rasgos afilados. El reportero interroga a la mujer (creo que ya está quedando claro lo absurdo de la situación) acerca de su relación con el hombre anteriormente sometido por los policías, que después sabremos es el líder de la banda, Israel Vallarta. La mujer, con el semblante descompuesto por el pánico, niega cualquier relación con Israel y dice desconocer por completo que en ese domicilio se encuentren personas secuestradas, pero es detenida igualmente. Lo que más llama la atención de la güera es su marcado acento francés, Florence Cassez.

Lo que pretendía ser el heroico rescate de unas víctimas de secuestro y el desmantelamiento de una de las bandas de secuestradores más peligrosas del país por parte de la recién creada AFI, resultó ser uno de los episodios más infames del periodismo mexicano. Televisa, la cadena de televisión más grande de México, en colusión con la Policía Federal, fue partícipe de un montaje televisivo que tendría repercusiones políticas, a tal grado de tensar las relaciones diplomáticas entre México y Francia al punto de ruptura, y abriendo viejas heridas producidas por las múltiples invasiones del imperio francés a la soberanía mexicana. 

Jorge Volpi desentraña en esta novela sin ficción (como él la llama) lo que a la postre sería conocido como “El caso Florence Cassez”, el cuál exhibiría ante los ojos del mundo (ahora ya incluso hay un documental en Netflix) lo surreal que es la impartición de justicia en México. Fabricación de evidencia, tortura de testigos, manipulación de la información, etc., todo esto combinado con la más vil y vulgar estupidez de aquellos encargados de establecer el orden. Volpi reitera en varias ocasiones que su libro es una novela “sin ficción”, sin embargo, no tiene reparos en llenar, desde la barrera de la ficción, todos los huecos (que no son pocos) que hay en este magullado caso. Fuera de eso, la novela no podría estar mejor documentada. La revisión de los expedientes es exhaustiva. Volpi incluso se entrevistó personalmente con los involucrados y con sus familiares, así como con los abogados y todas aquellas figuras del ámbito periodístico y jurídico que le pudieran aportar información.

A pesar de que este libro se acerca más al documental que a una obra de ficción, la impecable narración de Volpi hace que su lectura se disfrute como si fuera una novela policiaca (en el buen sentido del término). Lo que añade profundidad al libro es el hecho de que quienes presenciamos el desarrollo del caso en tiempo real, nos forjamos nuestras propias ideas y teorías sobre él. Descubrir detalles que no se hicieron públicos en su momento funciona perfectamente como un giro argumental post hoc. Si acaso, el único reparo que le pondría al libro es que aquellos que no estén familiarizados con el caso (no estoy seguro de qué tanto trascendió fuera de México y Francia) no lo podrán disfrutar al cien por ciento. Si sirve de algo, pueden empezar viendo el video que les dejo abajo para que se den un quemón del marranero que se hizo alrededor de esta historia.

Por cierto, para 2023, Cassez se encontraba viviendo libremente en Dunkerque, Francia, junto a su hija. Israel Vallarta, sus supuesto cómplice y líder de la banda de secuestradores “Los Zodiaco”, lleva 17 años en prisión preventiva, aún sin sentencia. Qué gran diferencia cuando no tienes al presidente de tu país para sacarte de la cárcel.

Caso Florence Cassez: 13 de febrero de 2006

Otras obras de Jorge Volpi en ULAD: Leer la mente, La tejedora de sombras