jueves, 8 de marzo de 2012

Respuestas al Quiz

Con motivo del tercer cumpleaños del blog el pasado 1 de marzo, preparamos este quiz literario para que vosotros, fieles lectores para los que publicamos una reseña al día, pudierais comprobar cuánto habéis aprendido sobre libros, sobre el propio blog y sobre los autores del blog en estos tres años (¡¿TRES AÑOS!?)... o el tiempo que llevéis siguiéndonos.

Como lo prometido es deuda, a continuación encontraréis las respuestas a las preguntas y un baremo uladiense con el que medir el éxito de vuestra participación en el concurso (sí, al más puro estilo Super Pop o Bravo).


RESPUESTAS:

1. ¿En qué obra de teatro isabelina se la lía parda el Correos de la época a una pareja de jóvenes amantes? Romeo y Julieta, de William Shakespeare.

2. ¿Con qué colección de ¿poemas? nos muestra su lado más pícaro un autor que normalmente escribía fábulas sobre cigarras y hormigas? El jardín de Venus, de Félix María Samaniego.

3. ¿Para qué distopía bibliófoba nos vendría bien ir entrenando la memoria, por si las moscas? Fahrenheit 451, de Ray Bradbury.

4. ¿En qué obra de teatro resulta de vital importancia el nombre del protagonista? La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde.

5. ¿Qué libro canónico, poblado de seres verdes y morados y catalogado como "repugnante", confesamos haber reseñado sin leerlo? El Libro de Urantia.

6. ¿Qué novela resulta, debido a la inapropiada -o, ejem, ilegal- relación entre sus protagonistas, repulsiva a la par que deliciosa? Lolita, de Vladimir Nabokov.

7. ¿Qué novela corta, ambientada en una travesía de barco, se articula en torno al ajedrez? Novela de ajedrez, de Stefan Zweig.

8. ¿En qué novela se nos va por las ramas el aristocrático protagonista? El barón rampante, de Italo Calvino.

9. ¿Y en qué novela el autoculpabilizado personaje principal no sale de debajo de las ramas? La higuera, de Ramiro Pinilla.

10. ¿Qué autor es reseñado asiduamente por Jaime, como parte de un taimado plan para dominar el mundo? Jorge Luis Borges.

11. ¿Cuál es el género cuya principal reseñadora es Izas? Cómic / novela gráfica.

12. ¿Qué novela de García Márquez amenaza con provocar un duelo a florete entre Jaime y Santi? El otoño del patriarca.

13. ¿Qué autor portugués usa el nombre de un animal acuático (pero no un pez) para hacer una metáfora del Portugal salazarista? Cardoso Pires (El delfín).

14. ¿Con qué reseña empezamos el blog hace tres años yparecequefueayercómopasaeltiempo? La tregua, de Mario Benedetti.

15. ¿Cuál fue el título español de la novela húngara cuyo título original significa "Las velas ardieron hasta el final"? El último encuentro, de Sandor Márai.

16. ¿En qué afamada y tochácea novela algunos de sus protagonistas llegan al monte de su destino? El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien.

17. Y, puestos a hablar de montes, ¿en qué otra novela el protagonista dice haber llegado "a la cumbre de su buena fortuna"? El Lazarillo de Tormes.

18. ¿Cuál es la novela en la que una roca es la que se encarga de contarnos la historia? Sueño en el pabellón rojo (también llamado Memorias de una roca), de Cao Xueqin y Gao E.

19. ¿Qué gran amor hindú resulta frustrado a causa de la división social en castas? El dios de las pequeñas cosas, de Arundhati Roy.

20. ¿En qué novela valenciana cuyo asunto es la corrupción inmobiliaria se inspira una serie de TV? Crematorio, de Rafael Chirbes.

21. ¿Cómo se llama la adolescente que, por sacar conclusiones precipitadas, cambió el rumbo vital de toda una familia y el suyo propio, y tuvo por ello que expiar su culpa? Briony en Expiación, de Ian McEwan.

22. ¿Qué autor imaginó lo que hubiese ocurrido si EEUU no hubiese participado en la Segunda Guerra Mundial? Philip Roth en La conjura contra América.

23. ¿Qué ensayo, reseñado en este blog con cierto distanciamiento, se considera la "biblia" de los activistas del 15 M? ¡Indignaos!, de Stephan Hessel.

24. ¿En qué serie de libros el invierno parece uno de los protagonistas? Canción de hielo y fuego, de George R. R. Martin.

25. ¿Cuál es la obra en la que el veneno vertido en un oído provoca toda la trama? Hamlet, de Shakespeare.


BAREMO DE SABIDURÍA ULADIENSE:

  • 21-25 respuestas acertadas: "¡SOY EL QUE MÁS SABE DE ULAD DEL MUNDO!".
  • 16-20 respuestas acertadas: "Mi nivel de frikismo uladiense ha llegado a límites inconfesables".
  • 11-15 respuestas acertadas: "Si ULAD fuera El Señor de los Anillos, yo sería Sam. Pero quiero llegar a ser Frodo. O Gandalf. ¡O Sauron!"
  • 6-10 respuestas acertadas: "Que no cunda el pánico: aún soy joven -si no de cuerpo, de mente- y tengo mucho tiempo para ponerme al día con el blog".
  • 1-5 respuestas acertadas: "Bueno, no está mal: sé lo que es un libro. Ahora tengo que averiguar qué son esos bichitos negros que hay en todas las páginas"
  • 0 respuestas acertadas: "Estoy haciendo algo mal con mi vida: debería dejar el trabajo, abandonar a mi pareja, dar en adopción a mis hijos y a mis mascotas y encerrarme en una biblioteca pública hasta el fin de mis días. O hasta que acierte al menos cinco respuestas en el próximo quiz ULAD".

... ¿Y bien? ¿Qué tal os ha ido? ¿Qué respuestas habéis acertado y de cuáles no teníais ni repajolera idea? ¿Os pareció demasiado fácil o difícil el quiz? ¡Contádnoslo en los comentarios!

miércoles, 7 de marzo de 2012

Elizabeth Gilbert: Come, reza, ama

Idioma original: inglés
Título original: Eat, Pray, Love
Año de publicación: 2006
Valoración: repugnante

Pues sí, lo siento, pero este libro se lleva un repugnante. Mira que no me gusta poner esta etiqueta y que siempre intento encontrar algo bueno por lo que catalogar una obra como "se deja leer", pero ni por esas. Ni el mensaje ni la forma de escribir ni la autobiografía (¡ja!) se salvan.

A pesar de haber vendido lo que no está escrito, Come, reza, ama es uno de los peores libros que he leído en mucho tiempo. La novela cuenta la historia (¿autobiográfica? Ay, qué risa) de Elizabeth, una mujer que a sus 31 años estaba casada, era una escritora de relativo éxito, tenía dinero y vivía feliz como una perdiz, salvo cuando se encerraba, de noche, a llorar en el baño sin saber por qué. Claro. Resulta que en medio de esta felicidad casi absoluta, su marido decide proponerle tener un hijo y ella descubre que no le apetece. Así que se divorcia, se embarca en otra relación que la destroza y entonces decide cogerse un año sabático y recorrer el mundo para obtener la paz interior que tanto desea (y aquí me empieza a entrar la risa floja otra vez).

Así que se va a Italia, donde se pasa varios meses comiendo y hablando de comida y convenciéndose de que, incluso después de haber comido mucho y haber engordado un poco, se puede ser feliz (¡gracias al cielo por la aclaración!). Después se va a la India a meditar, se tira varios meses meditando (imprescindible para entenderte a ti mismo, algo que sólo se puede hacer en la India. ¡Nada de encontrarte a ti mismo en Móstoles! ¿Tienes un problema? ¡Pues a la India a solucionarlo! Me sigo riendo), y por último se va a Indonesia, donde encuentra su equilibrio mente-cuerpo, se asombra porque ve a mucha gente pobre (será que en EEUU todos son millonarios) y conoce a un brasileño que le devuelve la fe en las relaciones y le hace volver a reír y a mí con ella.

Por si la historia no resultara lo suficientemente manida, insulsa y buenrollista hasta el insulto (porque, cómo no, la autora llega a la sorprendente conclusión de que la gente pobre es la que más sabe sobre la vida y la que verdaderamente es feliz, y para descubrir eso se tiene que pegar un año viajando por el mundo a cuerpo de rey, claro que sí), resulta que hace años rodaron una película basada en ella y que yo no voy a ver a menos que alguien me pague, y mucho. Porque, vamos a ver, si literariamente la novela no vale demasiado (sí, puede ser mejor que cualquiera de la Meyer, pero eso tampoco es decir gran cosa), si el mensaje que vende es absurdo (¿tienes problemas? Viaja a la otra punta del mundo y vive con gente pobre, verás qué feliz eres) y si encima te venden la historia como si fuera autobiográfica (cuando tiene, al menos, todas las papeletas para ser una biografía más que adornadísima, ya que se supone que la autora pagó el viaje con el adelanto que le dio la editorial por escribir este libro y que ya en 1997 su artículo "The Muse of the Coyote Ugly Saloon" –¿basado? en sus vivencias como camarera en Manhattan– sirvió de base para el guión de Bar Coyote)... lo único que puede quedar tras su adaptación a la gran pantalla es un melodrama de sobremesa con un par de caras conocidas y puestas de sol a tutiplén. Así que va a ser que no.

martes, 6 de marzo de 2012

Jorge Luis Borges: El informe de Brodie

Idioma original: castellano
Fecha de publicación: 1970
Valoración: recomendable

¿Puede ser este el primer "recomendable" que le asigno al Maestro? Me parece que sí. La razón no está tanto en su calidad, tan buena como siempre, sino en que este libro es quizá el menos borgiano de todos los de Borges. Y ya se sabe que eso un verdadero fan lo resiente...

Lo peculiar de El informe de Brodie es que reúne relatos que podríamos llamar realistas. Y sí, ya véis que tengo que usar un circunloquio, porque la verdad es que no está tan claro que puedan considerarse realistas sin más. Hay un par de ellos, de hecho, que tienen su explicación fantástica. Pero incluso esos tienen un tono que no es el habitual. En el prólogo Borges habla de "cuentos directos". No está mal la expresión. Quizá lo que los caracteriza sea precisamente eso, cierta inmediatez en la narración, como si aquí pudiéramos fiarnos del narrador borgiano más de lo habitual. Pero sólo "como si".

Muchos de los cuentos sacan la trama y el tono de la atmósfera de malevos por la que Borges sintió siempre tal fascinación. Solía explicárselo como una nostalgia de la sangre militar de sus ancestros, que no se congraciaba con el destino literario que le tocó en suerte. Esto explica que varios relatos traten de duelos y cuchilleros, y que un par más tengan un contenido relativo a la Historia argentina. Se salen de esta tónica "El Evangelio según Marcos" y el relato que da título al libro. El primero trata de los inesperados efectos que tiene el relato evangélico sobre una recóndita familia analfabeta y tiene adaptaciones al cine y al teatro. "El informe de Brodie" es el único fantástico, pero, en línea con la ironía borgiana, es también el que escoge una forma pretendidamente más objetiva, como el diario antropológico. Parte de Los viajes de Gulliver, para presentar una versión propia de los yahoos, una tribu cruel y de salvajes costumbres.
Enlace
Un libro, en fin, poco conocido que puede deparar más de una sorpresa a quien se haya creído las caricaturas de la obra de Jorge Luis Borges.

Otras obras de Jorge Luis Borges en ULAD: Aquí

lunes, 5 de marzo de 2012

Upton Sinclair: La jungla


Idioma original: inglés
Título original: The Jungle
Año de publicación: 1906
Valoración: Imprescindible

A causa de un encargo para el periódico socialista Appeal to Reason, Upton Sinclair pasó siete semanas trabajando de incógnito en los mataderos de Chicago, tiempo más que suficiente para escribir una novela, La jungla, que llegó a ser una de las más influyentes del siglo XX.

Sinclair nos cuenta en esta obra la vida de Jurgis Rudkus, un inmigrante lituano que llega a Chicago con su familia en busca de un trabajo y, consecuentemente, de una vida mejor. Pero el sueño americano que sirve de motor para sus sacrificios quedará reducido a nada cuando tenga que enfrentarse a unas condiciones de trabajo inhumanas y a las injusticias sociales que se encuentra al llegar a los Estados Unidos. Apaleado por un sistema codicioso y completamente corrupto, Jurgis aprenderá que la única manera de sobrevivir en esa jungla en la que ha caído es la revolución del proletariado y el trabajo conjunto.

Así, lo que tenemos en nuestras manos no es sólo una novela sobre los problemas que tiene una familia de inmigrantes para hacerse un lugar en el nuevo mundo. Lo que Sinclair nos ofrece, sin embargo, es una crítica feroz al capitalismo mediante la descripción más cruda (y, en ocasiones, bastante desagradable) de los mataderos de Chicago, de sus malas prácticas, de la penosa situación de los trabajadores y de los contínuos fraudes y engaños que sufría el proletariado (y los inmigrantes en particular). Todo esto se acaba traduciendo en una serie de demandas necesarias para que tanto la vida de los trabajadores como la sociedad en general sean mejores: derecho a una vivienda, a la educación, condiciones laborales dignas... lo cual deriva en un acercamiento del protagonista hacia el socialismo, aparentemente la única manera de hacer del agujero en el que vive un lugar mejor.

Aunque resulta innegable el valor literario de esta obra, es también indudable que La jungla será recordada por la revolución que causó su publicación (hace ya más de un siglo, no lo olvidemos) y que se tradujo en la aprobación de nuevas leyes que controlaban la manipulación de alimentos y en el inicio de una lucha por los derechos de los trabajadores.

Y, viendo la que está cayendo, no podría imaginar una ocasión mejor para reeditar este libro y ser conscientes del lugar del que venimos y al que desgraciadamente podríamos volver.


También de Upton Sinclair en ULAD: Aquí

domingo, 4 de marzo de 2012

Carmen Martín Gaite: Irse de casa



Idioma original: español
Fecha de publicación: 1998
Valoración: Se deja leer

Aunque me guste mucho Carmen Martín Gaite, creo que ésta es, de todas las novelas de la autora que he leído, la más flojilla.

En ella aparecen varias de las inimitables marcas de la casa Gaite que tanto me agradan (a saber: mujeres maduras con apasionantes mundos interiores, soliloquios que ocupan muchas de sus páginas, reencuentros con primeros amores que no llegaron a buen puerto en su momento, etc), pero pese a ello y a que su calidad literaria sea tan alta como cabría esperar, la novela no me ha parecido nada del otro jueves. Quizás porque en este caso, en mi humilde opinión, el uso que la autora ha hecho del soliloquio ha sido excesivo, llegando incluso a aburrir en varias ocasiones, y haciendo que la marcha de la trama pierda interés sin conseguir remontarla del todo tras esos tramos tediosos.

El argumento es muy martín-gaitiano: Amparo Miranda, una exitosa diseñadora de moda, viaja desde Nueva York, donde reside, a su española ciudad natal, la cual abandonó hace cuarenta años. No sabe por qué vuelve, si se trata de una búsqueda o de una huída, pero ansía volver a ese pequeño y asfixiante microcosmos provinciano que tan mal les trató a su madre (una pobre modista) y a ella.

Amparo se aloja en el hotel más caro de la ciudad y se obsesiona con pasar desapercibida. No quiere que la reconozcan ni tener que das explicaciones sobre su vida en Nueva York, donde tiene dos hijos y una nieta a los que trata poco. Su marido falleció hace un año y con su familia política no se lleva bien precisamente.

A lo largo de su estancia de una semana en su ciudad natal, en un deambular infinito por las calles del lugar, Amparo se cruzará con varios personajes que la enlazan con su pasado. A algunos los reconocerá y a otros no, y algunos la reconocerán a ella mientras que otros creerán que es una mujer rica y extranjera que, inexplicablemente, ha parado en un lugar así.

Entre estos seres que arroparán al personaje de Amparo Miranda en la novela, destacan Manuela Roca, una mujer solitaria que lucha por salvar su fracasado matrimonio; el ex marido de ésta, Agustín Sánchez del Olmo, prestigioso psiquiatra que vive con su hermana Társila, la cual también se relacionará con Amparo, y por último, la especial y también solitaria Olimpia, única amiga de Agustín como también lo fue de la protagonista antes de que se fuera a América.

En fin... El libro describe muy bien esa sensación de estar atrapados en un lugar y en una vida que no terminan de permitirnos disfrutar de la vida tanto como podríamos que arrastramos los seres humanos desde tiempo inmemorial. También trata de la necesidad de reconciliarnos con nuestro pasado volviendo al lugar donde se gestaron nuestros monstruos y fantasmas personales. Pero vuelvo a repetir que me ha parecido una obra en muchas ocasiones tediosa e incluso repetitiva a la que no le hubiera venido mal un poco más de ritmo y menos diálogos interiores.


También de Carmen Martín Gaite en ULAD: Nubosidad variable Entre visillosEl cuarto de atrás

sábado, 3 de marzo de 2012

José Donoso: Coronación


Idioma original: español
Año de publicación: 1957
Valoración: Recomendable

José Donoso, escritor chileno de quien reseñamos su biografía hace unos pocos meses, se inició en el mundo de las letras con esta novela, más literal y menos alegórica que otras suyas ( por ejemplo Casa de Campo) y por tanto menos experimental en el sentido que le es propio: el de indagar en las posibilidades simbólicas de sus argumentos. Es, por tanto, menos original e inquietante, más fácil de entender y, consecuentemente, quizá su mérito sea algo menor. En compensación, eso da lugar a que, a pesar de reducirse al sofocante espacio que con tanta pericia maneja, probablemente sea, de todas las suyas, la más aceptada por el público.

En ella empiezan a intuirse los rasgos que tan presentes estarán más adelante. Las obsesiones, las preguntas trascendentales aparecen ya desde el principio : “Eran todos ciegos… pero ciegos juntos e iguales en medio del desconcierto, un desconcierto que podía transformarse en orden si uno se conformaba con ser incapaz por naturaleza de llegar a la verdad, y no se martirizaba con responsabilidades y preguntas carentes de respuestas. (…) La materia, atrapada en el fenómeno de la vida, aguardaba agotarse. Nada más (…) Lo único que no era misterio era saberse existiendo…, después de la muerte, y entonces ya nada tenía importancia porque todo caía más allá de la experiencia.”

De los dos personajes masculinos centrales, Andrés, el solterón desocupado, y Mario, joven, de extracción popular, el primero está mucho mejor perfilado que el segundo. Es indudable que su mente está mucho más cercana a la del autor, que en este terreno sabe desenvolverse con seguridad, pudiendo permitirse una introspección y una profundidad de pensamiento y sentimiento que no es capaz de conseguir con el segundo. Lo que contemplamos de éste – indecisiones, dilemas, torturas – se hace siempre a través de manifestaciones externas. Conocemos sus actos, también sus motivaciones, pero no se nos muestra su alma porque Donoso no es capaz de comprenderle tan intensamente ni de ahondar en sus procesos mentales como le ocurre con Andrés.

Aparte de las reflexiones del protagonista, Donoso muestra con seguridad y acierto los rasgos característicos de la disolución de un familia. Para ello sigue varios caminos: describir el caserón donde residen, desvelar que la competencia y la capacidad de decisión recaen en realidad en el servicio y no en los verdaderos propietarios y, sobre todo, analizar – con un dramatismo algo trasnochado que recuerda a la narrativa del XIX – el deseo obsesivo del dueño de la casa por una criadita joven que se ocupa de cuidar a su abuela.

Pero donde esta decadencia alcanza su plenitud revelándonos además al Donoso posterior en todo su esplendor es en las últimas y magníficas escenas. Sobre todo la surrealista ceremonia de la coronación – pantomima repleta de significado que desarrolla magistralmente – pero también en esa especie de danza a cámara lenta en la que se escenifican un robo y una seducción doble, ambos simultaneos y frustrados, que exhibe todo el patetismo en que se hallan inmersos los personajes y logra conmover al lector y ponerse en su piel con una intensidad que sólo suele conseguirse en el teatro.

Otros libros de José Donoso en ULAD, o sobre él: Correr el túpido veloEl lugar sin límites

viernes, 2 de marzo de 2012

Jacques Tardi y Jean-Patrick Manchette: El blues de la costa oeste


Idioma original: francés
Título original: West Coast Blues
Año de publicación: 2009
Valoración: Recomendable

George Gerfaut es un hombre de mediana edad, trabaja como comercial y tiene mujer y dos hijas. Lleva una vida aburrida y de lo más anodina, pero no se queja demasiado. Así que pasa los días haciendo su trabajo, cuidando de su familia y prestando no más atención de la necesaria a los problemas del mundo, como cualquier mortal. Hasta que dos desconocidos intentan matarlo. Y, como no lo consiguen, lo intentan otra vez.

¿Qué hace, entonces, George? Para evitar que hagan daño a su familia, se escapa. Y se inicia entonces una persecución que se alargará durante meses y que no sabemos muy bien cómo puede acabar, pues George, a pesar de que ha tenido la gran suerte de que escapar un par de veces de las garras de la muerte, no es un héroe. No sabe manejar un arma o cómo borrar sus huellas para que nadie lo encuentre. Es un comercial, un hombre normal que nunca ha hecho nada a nadie. Pero, si nunca ha hecho nada a nadie, ¿por qué intentan matarlo? ¿Por qué alguien se está tomando tantas molestias para encontrarlo y deshacerse de él?

Así comienza West Coast Blues, un cómic francés que adapta la novela Le Petit Bleu de la côte ouest, escrita por Manchette en 1976. Heredera de la novela negra más cruda, esta obra (en la versión gráfica, al menos) desarrolla la historia de George sin escatimar escenas violentas, errores o imperfecciones, lo cual hace que nos resulte más verosímil que otras historias.

En este cómic no hay grandes discursos ni personajes impresionantes; ni siquiera mujeres fatales que se queden en nuestra memoria para siempre. Tan sólo hay una historia –una buena historia– y tanto el escritor como el ilustrador se toman el tiempo justo (ni más ni menos de lo necesario) para desarrollarla. Todo un descubrimiento.