domingo, 18 de diciembre de 2011

Pilar Donoso: Correr el tupido velo


Idioma original: español
Año de publicación: 2009
Valoración: Recomendable



Cuando pienso en el boom latinoamericano, una de las etapas más prodigiosas de la novela en general, y en particular de la novela en lengua española, me da bastante pena que la mayoría de aquellos genios hayan caído en el olvido, al menos en la península. ¿Quién recuerda ahora a Mújica Láinez, Roa Bastos, Jorge Amado, José Eustasio Rivera, Juan Rulfo y tantos otros? Estos y muchos más son autores de primerísima fila. Esto significa que no sólo cada uno de ellos, incluso una sola de sus obras bastaría para justificar toda una década. Sin embargo, injusticias de la historia, uno por uno han ido quedando cubiertos por capas de telarañas y polvo.

Uno de estos grandes desconocidos para el gran público es José Donoso. Una mente genial, torturada, alegórica, urdidora de monstruos inolvidables y de un mundo no menos atrayente por inquietante y difícil de penetrar. Pero nos dejó hace ahora 15 años y los premios, reconocimientos y homenajes han quedado muy atrás. En cuanto pueda, pienso poner mi grano de arena para que vuelva a la memoria de los lectores del blog, pero antes de hablaros de Coronación, Casa de campo o El obsceno pájaro de la noche tendré que volver a ellas, ya que el sedimento de aquellas lejanas lecturas ha quedado grabado en mí tan hondamente que es preciso que aflore un poco antes de poder trasmitirlo.

Donoso, además de una gran cantidad de novelas breves y largas así como relatos memorables, público en 1972 su celebrada Historia personal del boom, para cuya redacción se sirvió de las anotaciones que hizo durante toda su vida, recogidas en más de sesenta diarios, donde registraba minuciosamente caracteres de personajes, estructura de sus obras – a veces rehechas mil veces – ideas sueltas para sus escritos, así como pensamientos, obsesiones, esperanzas y todo lo que le iba sucediendo. En este caso no se puede hablar de descuido: tuvo muy presente en todo momento el valor documental que todo aquello tenía. Por eso, siendo aún relativamente joven vendió a dos universidades americanas los diarios que había producido hasta entonces. También intentó que su hija y varios conocidos suyos – cada uno de ellos ignorante de que se lo había encomendado también a otros – grabaran una serie de entrevistas para dirigir en vida las biografías que ellos debían escribir tras su muerte. Naturalmente, un encargo tan encorsetado no podía animar a nadie y de hecho ninguno acató estos deseos.

Sólo Pilar, su hija adoptiva y única, si bien a su manera, acabaría por aprovechar diarios, confidencias, lectura de sus obras y, sobre todo, la experiencia de los años vividos junto al matrimonio. La difícil relación de los padres, los viajes, el autoexilio, la tortura de engendrar cada obra, los amigos, las enfermedades, el amor de doble filo que como hija recibió, las adicciones, las depresiones, la enrevesada psicología de dos seres que se aman autodestruyéndose, los intentos por concebir un hijo propio, la política chilena, el carácter balsámico que para el escritor tenía cada vivienda dispuesta a su gusto, los años pasados en España, la conciencia de la vejez, el miedo a la muerte, la falta de inteligencia práctica de marido y mujer, las sucesivas etapas de creación, éxito o fracaso, reconocimiento o ignorancia, el miedo a la ruina económica, las dudas sobre la vigencia de su obra, la conciencia – a veces orgullosa, a veces culpable – de ser todo lo contrario a un escritor comercial, el dolor de no haber podido legar a la hija una genealogía propia, sus esfuerzos por sustituirla de alguna manera… Toda una vida tan intensa como contradictoria se va reflejando en estas páginas donde, tomando como base los diarios del padre (y a veces también de la madre) y completándolos con sus propias aclaraciones, Pilar Donoso nos regala una biografía tan vital como auténtica, pues no trata de resucitar nada, al contrario, deja hablar a José y ella se limita a poner orden y aclarar lo necesario.

Por desgracia, esta publicación tuvo consecuencias tremendas. Debió resultar más que dolorosa, mucha gente no entendió lo que había hecho, le costó su separación matrimonial y quien sabe cuantas angustias. Fue más de lo que pudo soportar, hace un mes, con 44 años, lo dejó todo para siempre. Alto precio para una hazaña que se intuye de por sí dolorosísima y muy difícil de llevar a cabo: perfilar con mano firme el borroso contorno humano de un genial artista a quien le unían lazos más fuertes que la genética.

2 comentarios:

Jaime dijo...

Qué casualidad, justo supe de esta obra el jueves pasado, y me hablaron de ella en muy buenos términos. Impresiona pensar hasta qué punto tuvo que dolerle a la autora su escritura, cómo la escritura puede convertirse a veces en un auténtico veneno..

Montuenga dijo...

Si no me equivoco, estuvo 9 años trabajando en ello. Está bien escrito y tiene el tono justo: sincero, revelando secretos pero con respeto y contención, sin recrearse.

La verdad, no me gustan las biografías. PRIMERO, porque el interés del personaje es su propia obra: baile, arquitectura, poesía, lo que sea. Pero la obra de Donoso es tan misteriosa en sí que incita a conocer lo que tenía dentro. SEGUNDO, porque, ya sean propias y ajenas, no me las creo, pienso que están maquilladas y les faltan cosas. Unos diarios son algo distinto, y más cuando oí hablar de la gran sinceridad de Pilar.

También dijeron que "ésta es la mejor obra de José Donoso". Naturalmente, esto no es más que una boutade de un comentarista radiofónico que dudo haya leído nada del autor (que es grandísimo, palabra). Lo que es cierto es que se trata de una biografía excelente. Y no lo digo sólo yo: Vargas Llosa, Rosa Montero etc. la han elogiado muchísimo.