jueves, 22 de diciembre de 2011

Javier Marías: Los enamoramientos

Idioma original: español
Año de publicación: 2011
Valoración: Se deja leer

Los lectores de este blog tienen dos opciones: creer al 99% de la crítica literaria española, que ha puesto esta novela por las nubes (como prueba, aquí una crítica, y otra, y otra del gran José María Pozuelo Yvancos), y que la han considerado como una de las mejores novelas de 2011; o creer a este humilde bloguero, al que le ha parecido una novela correcta, sin más. [Aunque también hay una tercera opción: que lean la novela y decidan por sí mismos].

En general, ya he dicho alguna otra vez que no comparto esa admiración reverencial que rodea a Javier Marías: a estas alturas ya me he leído unas cuantas de sus obras (Corazón tan blanco, Mañana en la batalla piensa en mí, Todas las almas y esta), y casi todas me han dado la misma impresión: Marías es bueno en las distancias cortas, tiene páginas excelentes -en esta obra, por ejemplo, las paráfrasis de Balzac o de Dumas-, pero no consigue construir tramas profundas, bien desarrolladas, que atrapen al lector. La de esta novela (la muerte de un personaje y sus efectos en las relaciones entre otros tres) es mínima, y no se exploran muchos de los que podrían haber sido sus vericuetos más interesantes [para mí] (como esa ambigüedad final sobre las posibles causas de la muerte del personaje, que se despacha en muy pocas páginas).

Un defecto que encuentro a las obras de Marías (y también de otros escritores españoles, pero ese es otro tema) es que el narrador se empeñe en comentar, explicar, masticar, analizar la acción para el lector, como si este fuera imbécil y no supiera sacar conclusiones a partir de lo que está leyendo. No se limita a decir, por ejemplo: "X tenía los ojos enrojecidos y un pañuelo en la mano", sino "X había llorado por la muerte de su esposo y estaba inconsolable como están inconsolables todas las personas que han perdido a un ser querido" (el ejemplo es ficticio, pero no muy lejano a la realidad). En realidad, toda esta novela es una verbosísima reflexión sobre la muerte, la culpabilidad y el amor, temas esenciales, claro, pero en los que Marías no parece aportar casi nada nuevo, sinceramente

Otra pega que le pongo en concreto a esta novela, y que contraviene algo que he dicho antes, es precisamente el estilo. En otra crítica, positiva para más señas, de la novela, se dice: "Los enamoramientos está narrada por una mujer, pero suena tal como suenan todos los narradores hombres de las anteriores novelas de Marías." Estoy totalmente de acuerdo con esta frase, pero esto para mí no puede ser un motivo de elogio, sino que representa un fracaso. En general, Marías no parece capaz de separarse lo suficiente de sí mismo como para crear un estilo propio para sus personajes: todos ellos, lo mismo la narradora María Dolz que Díaz-Varela, y hasta Francisco Rico, que hace una aparición en plan guest star de teleserie americana, hablan igual. Y ninguno de ellos habla como hablan las personas. En un momento dado, un personaje dice: "Gracias por el cumplido. No te sueles prodigar en ellos" (el ejemplo esta vez es real, aunque citado de memoria). Esa frase no solo es irreal, excesivamente literaria -en el peor sentido del término- sino que es torpe, tópica e innecesaria. Lo que podría decirse de muchas otras frases de la novela.


En fin, todo parece indicar que Javier Marías ganará algún día el Premio Cervantes y quizás hasta el Premio Nobel, si consigue vivir lo suficiente. A mí me parecerá excesivo, sobre todo después de leer esta obra. Pero también afirmo que voy a seguir leyendo sus novelas hasta ver si me convencen de su maestría.

También de Javier Marías: Todas las almas, Los dominios del lobo

5 comentarios:

Elena dijo...

Yo tampoco comparto esa excesiva admiración a JMarías que parece que tiene la gente en este país... No he leído Los Enamoramientos y no creo que lo haga (mis preferencias van ahora por otros derroteros), pero desde luego si es como dices, que mastica la trama al lector para que este no tenga que pensar, ni ganas me quedan de leerlo. No sé si será tanto dudar de la inteligencia de sus lectores, o más bien una falta de confianza en sí mismos: no creen ser capaces de conducirnos de forma sutil hacia su destino ideado y por eso nos van azuzando con el garrote de sus explicaciones... Esto siempre tiene un efecto: el aburrimiento. Es como acudir de nuevo a clase de primaria!

Anónimo dijo...

Marías es un gran escritor de best-sellers que domina magistralmente los trucos del oficio: buena intriga, sentimentalismo apenas disimulado, costumbrismo adocenado y referencias literarias pseudo-cultas (¡ay este Coronel Chabert plagado de erróneas interpretaciones!).

En fin, una auténtica Corín Tellado travestida de Flaubert. Y que conste que no menosprecio a ninguno de los tres.

P.M.

Aurora dijo...

A medida que va escribiendo, sus novelas me gustan menos. Me gustó "Travesía del horizonte", qué pieza más original! y esta me ha mareado el estómago. Con esto digo lo que me parece., no hacen falta más palabras.

Mercedes dijo...

Acabo de leer los enamoramientos y no me ha gustado . Me he aburrido soberanamente. Marías tiene un pensamiento circular obsesivo sobre las ideas que plantea que le impide avanzar de un modo fluido y natural en la trama y en su desenlace Comparto muchas de las opiniones del blog . No entiendo su fama la verdad.

Anónimo dijo...

Jo, pues a mí... me encanta!

Leo todo lo que publica, me encanta su prosa y su sensibilidad.
Me da igual si gana premios o no, si los acepta o no.
Para mí su literatura es de primera.