jueves, 7 de noviembre de 2024

Philip Fracassi: Los chicos del valle

Idioma original: inglés 

Título original: Boys in the Valley

Año de publicación: 2021

Traducción: José Ángel de Dios

Valoración: recomendable 

Por alguna razón (quizás porque los tiempos políticos que estamos viviendo parecen llenos de endemoniados), las historias de posesiones diabólicas gozan últimamente de gran popularidad, tanto en el cine como en la literatura. Tal es el caso de dos narraciones que tuvieron un considerable predicamento el año pasado (sí, ya sé que voy con retraso) entre los aficionados al género del terror, al menos en España: Acércate de Sara Gran y esta Los chicos del valle de Philip Fracassi, autor cuyo apellido no debe llevaros a engaño, porque su novela ha sido todo un éxito (vale, un chiste penoso. Prometo que no lo haré más...).

Resumen resumido: el valle del título es uno casi aislado en el estado de Pennsylvannia en el que, a principios del siglo XX, se erige el orfanato de San Vicente, llevado por curas católicos y los chicos en cuestión son, como es de suponer, los huérfanos acogidos allí. La historia de un orfanato llevado por curas ya sería bastante terrorífica de por sí y, en parte, Los chicos del valle va por ahí, pero, no pareciéndole suficiente, Fracassi mete un elemento ya definitivo: la aparición del maligno o de uno de sus adláteres, cuando menos -de muchos, porque ya se sabe que son legión-; una noche, cuando el invierno ya amenaza el valle, llegan al orfanato un grupo de hombres que traen a alguien digamos, un poco perjudicado... (aviso que a partir de aquí puede haber spoilers, pero es que resulta difícil explicar el libro sin ellos). A partir de ahí la "infección" se extiende rápidamente por el orfanato, como era de prever y la cosa acaba como el rosario de la aurora... y nunca mejor dicho.

La narración alterna los episodios contados en primera persona, desde el punto de vista de chicos como Peter -el protagonista de la historia, en gran medida- o David y la del clásico narrador omnisciente. Además de un estilo que busca la eficacia, sin caer en el simplismo, cabe destacar la panoplia de estupendos personajes que nos ofrece el autor: aparte de los huérfanos ya mencionados, marcados, sobre todo en el caso de Peter, por la tragedia, la dureza devsu situación y la lucha interna de cada cual,  tenemos a los curas -el tiránico Poole, el comprensivo padre Andrew- o al Hermano Johnson, un ex-convicto convertido en el brazo ejecutor de Poole...

La novela resulta eficiente y contundente. Como novela de terror, obviamente (y sin duda satisfará a los aficionados al género que no la hayan leído aún, como ya lo ha hecho a los que sí), pero no sólo, de hecho, es un terror que puede ser desagradable en algún momento, pero no más que el que aparece en muchas películas mainstream, sin ir más lejos; además de que la historia particular de algunos personajes tiene más profundidad de lo que puede parecer. Sin embargo, en mi opinión no resulta demasiado sorprendente; de hehcho discurre por caminos ya transitados y previsibles. Es cierto (y a partir de aquí, insisto, va a haber SPOILERS) que en cierto momento abandona la senda de El exorcista para transcurrir por lo que podría ser de igual modo una novela de zombies o infectados, u otras como El juego de los niños (clásico español del terror que se adelantó a Los chicos del maiz y que habría que reseñar algún día) o incluso El señor de las moscas... pero, aún así, no creo que haya alguien que se pueda llamar a engaño sobre lo que va a pasar en San Vicente. Para empezar, porque situar una historia de posesiones diabólicas en un orfanato aislado ya predispone bastante al lector sobre lo que se va a encontrar y después la narración discurre no sólo por los cauces habituales del terror y sus tropos, sino también del thriller en general. Por último, y quizá sea lo más interesesante de la novela, podemos considerar a ésta como profundamente cristiana; católica, de hecho. No sé si porque refleja las creencias de su autor o porque es necesario que sea así para contar una historia con presencia demoníaca convincente. pero tranquilo todo el mundo: no es necesario ser creyente en la fe católica para disfrutar de la lectura de este historia que, también hay que decirlo, de transcurrir en un orfanato laico resultaría mucho menos verosímil.

En suma, una novela de terror satisfactoria, aunque menos original de lo que las expectativas (hablo de las mías, claro está) prometían. Buena lectura, pues, para pasar un rato inquietante y entretenido, pero tampoco para hacerse popó de miedo; al alcance de todos los públicos, por decirlo así...

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Juan Marsé: La gran desilusión

Idioma original: español
Año de publicación: 2004.
Valoración: recomendable.

Un poco difícil emitir valoraciones sobre libros como éste. Se trata de un curioso experimento literario que solo tiene sentido si reconocemos previamente a Juan Marsé y su obra, de la cual hemos dado cuenta en este blog, como la descomunal influencia que representan en la literatura en español. Un escritor militante y comprometido, de opiniones polémicas y no siempre bien procesadas, pero, que, a tenor de lo leído aquí, fueron coherentes hasta el final y poco serviles - cosa que le procuró algún problema - con el poder establecido. En este sentido, Marsé mantuvo una línea inapelable de reivindicación de dos cuestiones fundamentales: esencia literaria asociada a la realidad y a los entornos que pisaba y conocía, reivindicación del origen , de la condición de clase aún cuando el éxito podía hacer tambalear los principios.
Entonces, no a cualquier escritor se le tienta con que haga una semblanza a posteriori de dos décadas, los años 30 y los 40, de enorme trascendencia en la historia de la humanidad. No a cualquiera se le deja libertad absoluta para que haga de eso, que parecería un cauteloso homenaje otoñal, una atractiva elección de anécdotas, hechos sociales y políticos, elementos culturales de un extenso abanico - aquí se habla de Concha Piquer y se habla de Faulkner - y, por supuesto, porque Marsé es básicamente un cronista social en el sentido estricto, y eso le aporta un matiz político que no por subliminal deja de ser demoledor. Por tanto, como lectores, no siempre disponemos - me viene Chaves Nogales a la cabeza - de la posibilidad de una narración de la historia hecha con la suficiente objetividad y a la vez con el estilo de Marsé, tan esquivo con andarse con las ramas, tan directo y preciso. El valor de La gran desilusión, al margen de que cualquier completista de Marsé pueda necesitar leerlo o cualquier lector esporádico acuda por curiosidad, es esa posibilidad de diálogo directo con su autor sin personaje o trama interpuesta. Marsé escribiendo, porque ese es el ineludible tema central y el nudo argumental no solo de este libro sino de la inentrañable historia de la humanidad de la época, sobre el auge del totalitarismo, sobre el nazismo, el fascismo y el franquismo, la Guerra Civil española, la II Guerra Mundial, sin caer ni en demagogia ni, por un momento, en la mínima sospecha de idolatría por otra cosa que no sean iconos culturales. Sin restar importancia a todo lo que sucedía. Marsé hablando de sus recuerdos de esa época es, simplemente, otra manera de disfrutar de su escritura.

Otras obras de Juan Marsé reseñadas en ULAD: aquí

martes, 5 de noviembre de 2024

Unica Zürn: Primavera sombría

Idioma original: Alemán
Título original: Dunkler Frühling
Traducción: Alba Lacaba Herrero / Raquel Vicedo
Año de publicación: 1967
Valoración: Entre recomendable y está bien

Primavera sombría, escrita por la dibujante, poeta y narradora alemana adscrita al surrealismo Unica Zürn, es una novela de fuerte carácter autobiográfico. Nos zambulle en la vida de una niña privada de afecto y amor que despierta apetitos sadomasoquistas y que, en su desesperación, frustración y soledad, termina suicidándose. Plasma el erotismo y la sexualidad incipientes de la protagonista como un aprendizaje traumático, crudo y desgarrador. 

Se lee con una fluidez extraordinaria, beneficiada sin duda por la fascinación morbosa que irradia. Pero no os penséis que su único valor es el impacto de su temática, porque también presenta cualidades notables; pienso en el atinado retrato psicológico que hace de su protagonista, en la intensidad de ciertas escenas (por ejemplo la de la visita al extranjero) y en su deliciosamente cruel y empapado de humor negro desenlace.

La única pega que le pondría a Primavera sombría es que parece escrita al vuelo. Con esto no quiero decir que esté mal redactada, porque por lo general el estilo cumple e incluso en determinados pasajes está particularmente inspirado. Sin embargo, la obra da la impresión de borrador, lo cual confiere al conjunto una innegable expresividad pero actúa en detrimento del argumento y los personajes (ambos apartados carecen de enfoque, nitidez y cocción).

En efecto, aunque el argumento de Primavera sombría funciona, no sigue una dirección clara, ni desarrolla muchos de los elementos que baraja. Algo parecido sucede con los personajes de la novela, que, a excepción de la protagonista, están esbozados con trazos un tanto endebles; tampoco me convencen las dinámicas e interacciones del elenco, pues no siempre se insinúan adecuadamente. El hermano es, quizá, uno de los secundarios más desaprovechados, pues nunca llegamos a entender su actitud cruel, violenta e hipervigilante.  

En resumidas cuentas, Primavera sombría es, pese a sus defectos, una novela interesante. Es la clase de literatura introspectiva, turbia, oblicua e incómoda que maravillaba a los surrealistas y que, en cambio, hubiera provocado un rechazo visceral en los nazis, quienes sin duda la habrían tildado de arte degenerado.

Por cierto, el prólogo que Lurdes Martínez firma para la edición de Pepitas de calabaza de Primavera sombría me ha encantado. No sólo es muy completo, pues abarca la biografía de Zürn, su obra, sus problemas mentales y su relación con Hans Bellmer, entre otras cosas relevantes, sino que lo hace desde un ángulo de refrescante objetividad.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Gonzalo Torrente Ballester: La boda de Chon Recalde

Idioma original: castellano

Año de publicación: 1995

Valoración: Está bien


Yo creo que la obra de Gonzalo Torrente Ballester, que conozco parcialmente, tiene oscilaciones importantes sobre todo en lo que se refiere al grado de experimentación y al riesgo y potencia de sus argumentos. En concreto, creo que hay un cambio significativo desde que empieza a publicar en una muy famosa editorial allá por finales de los años 80. Puede ser un prejuicio por mi parte, y puede también que alguien me pueda rebatir citando obras que no conozco, pero me temo que por esa época don Gonzalo frena mucho o bastante en su ímpetu creativo, y se dedica a crear historias más bien convencionales con las que cualquier ciudadano medio puede entretenerse sin complicaciones y sin incomodarse por cuestiones de fondo ni de forma.

Lo que pasa es que Torrente sigue escribiendo maravillosamente, y es capaz de no perder nivel ya esté buscando caminos difíciles o se deje llevar por terrenos menos arriesgados. Entonces nos encontramos con historias de rasgos más convencionales que a lo mejor no emocionan tanto pero que brillan de otra manera gracias a la magia del autor. Por ahí se mueve esta novela, en la que nos situamos en una pequeña población gallega donde la aristocracia no se vincula a títulos nobiliarios sino a rangos de la oficialidad de la Armada, punto este en el que puede que esté asomando algo de la creatividad que Torrente se resiste a abandonar del todo.

Unos cuantos años después de terminada la Guerra civil vuelven al pueblo las dos hijas de un almirante republicano, prestigioso experto en la guerra naval, que fue fusilado en circunstancias poco claras por haber puesto en duda la victoria alemana. En general la gente sigue valorando más la pertenencia del finado a la élite militar que su desapego al Régimen, por lo que su familia sigue gozando del respeto mayoritario, pero siempre hay excepciones. Y hay también, como en otros lugares y épocas, una pugna por ascender en el escalafón social, en la que dos jóvenes de buen ver y en edad casadera son una competencia que algunas familias no pueden tolerar.

Porque esta es una sociedad en la que casar bien a una hija es una cuestión prioritaria, y en ese entorno singular casarla bien es buscarle un novio con ascendencia en lo alto del escalafón marítimo-castrense. Así que el argumento se desarrolla como podía hacerlo alguna serie de sobremesa en La 1: amores y desamores con jóvenes oficiales, madres que maniobran para favorecer a sus hijas, envidias y rencillas relacionadas con la peculiar segmentación social, pretendientes silenciosos, hermanos con miradas algo más amplias que se plantean huir de esa sociedad paleta.

Efectivamente, también es posible una lectura un poco más profunda que tocaría temas como el penoso papel de la mujer, predestinada a la búsqueda de un buen partido, o la persistencia del rechazo hacia los perdedores de la guerra aún reciente. En definitiva, un fondo crítico que podríamos considerar como políticamente correcto, explícito pero no sangrante, aceptable para el lector hacia el que entiendo que va dirigido el libro. Incluso he querido ver un asomo de atrevimiento y fantasía en esa estratificación social basada en méritos navales.

Todo bien suavecito, fácilmente digerible y moderadamente entretenido. Pero, claro, viniendo de la mano de Torrente Ballester, todo está tan bien narrado, tan perfectamente dosificado, con esa pizca de ironía y la prosa equilibrada, agradable y elegante, que compensa en buena medida lo melifluo de la historia. Da la sensación de que leer a este autor siempre es una experiencia gratificante, aunque se dedicase a escribir el Plan contable o la lista de la compra. La lástima es que, al menos en esta ocasión, en una de sus últimas obras, no se hubiese decidido a poner ese enorme talento al servicio de algo un poco más valiente.


domingo, 3 de noviembre de 2024

Andrés Pérez Perruca: Vida de un pollo blanquecino de piel fina

Idioma original: Español

Año de publicación: 2024

Valoración: Muy recomendable

Que Vida de un pollo blanquecino de piel fina tenía todas las papeletas para gustarme lo sabía desde el momento en que vi que estaba escrito por Andrés Pérez Perruca, quien fuera batería de El Niño Gusano (y Tachenko y Cangrejus). Porque, si la memoria no me falla, El efecto lupa fue uno de los primeros discos (aunque igual fue alguno de La Buena Vida o de Los Planetas) de música independiente que compré. Y, claro, eso ya es jugar con ventaja. Ya lo decía Astrud: LA NOSTALGIA ES UN ARMA.

67 capítulos (uno por cada canción publicada por esta panda de descerebrados), 862 páginas* y 500 notas al pie (como los buenos pases de Juan (Soy Ruso) Señor) componen este loco, obsesivo y quizá, solo quizá, demasiado largo texto en el que hay música, cine, alcohol, fútbol, baloncesto, risas, lágrimas y literatura de la buena.

Vale, pero... ¿Qué es esta Vida de un pollo blanquecino de piel fina: una autobiografía personal, una biografía de un grupo pop, una Quadrophenia baturra, una crónica del indie español de finales de los 90, una novela generacional, un artefacto posmoderno, todas las anteriores, ninguna de las anteriores? Lo que no es es un libro sobre música. O, al menos, no es exclusivamente un libro sobre música. O, al menos, no es exclusivamente un libro al uso sobre música. Porque ya El Niño Gusano era un grupo (quien diga banda deberá batirse en duelo con Perruca y conmigo) muy particular dentro del panorama nacional y un libro escrito por uno de sus componentes no podía ser un libro "normal y corriente". Vamos, que no esperéis eso de sex, drugs and R&R porque ellos eran más bien de Futbolín, Vermut y POP.

Sea como fuere, yo prefiero quedarme con dos palabras: juego y homenaje. 

Si algo queda claro desde la primera página del libro es que aquí hemos venido a jugar, con ese guiño a Rayuela en el "orden de lectura recomendado para un mejor seguimiento cronológico (o tal vez no)". El juego prosigue y Vida de un pollo flirtea con la panda de OuLipo en cuanto a tono e intención, con John Kennedy Toole o los Monty Python en cuanto a humor, diálogos y situaciones, con los escritores posmodernos en las digresiones infinitas, en las ramificaciones que toma el texto en diversas direcciones, etc. Porque la vida es un juego absurdo y aquí hemos venido a jugar y hay hueco para juegos surrealistas, dadaístas, hedonistas, chistes de Chiquito (mecagoendios**, ¿chistes de Chiquito?), etc. Y también, obviamente, porque yo no sé contar lo que pasa en la realidad y lo que hay que hacer es acercarse a la realidad desde otro enfoque.

La parte "homenaje" es clara. Y aquí tengo que irme a Los seres queridos, canción del último disco de LHR ("Por todos los amigos que nos han dejado aquí seguimos, recordando los años que pasamos juntos, a su lado...") porque Vida de un pollo blanquecino es un claro homenaje a los amigos de juventud que ya no están (Algora, ese Poeta Cabezón***, pero también Genzor, JosephO, Rafa Anguso, etc) y a un tiempo, finales de los 90, en el que todavía éramos jóvenes y alocados. Todo ello a través de recuerdos, anécdotas, chascarrillos vinculados o no a la música. Con nostalgia y cariño (¿o se dice Caliño?), sí, pero sin ñoñerías ni idealizaciones tipo Yo fui a EGB.

Resumiendo. Me lo he pasado en grande, me he reído a carcajada limpia y se me ha escapado alguna lagrimica con las andanzas del Gusano Loco, con sus historietas, sus coñas, sus juegos, con este texto cargado de vida, con este artefacto literario del que creo que disfrutarán más quienes anden por los 45-50 años, con este pavo real entre animales innobles y despreciables comensales.

* En el año 862, el príncipe Rastislav invita a Cirilo y Metodio a predicar el cristianismo en lengua eslava en la Gran Moravia. ¿Será casualidad?

** En español en el original (N. del T.)

** Tengo que buscar su Poesía Completa, leerla y reseñarla

sábado, 2 de noviembre de 2024

F. Anstey: La declaración de Stella Maberly

Idioma original: Inglés
Título original: The Statement of Stella Maberly
Traducción: ¿Cris García?
Año de publicación: 1897
Valoración: Recomendable (con matices)

La declaración de Stella Maberly, novela de apenas doscientas páginas que el escritor Thomas Anstey Guthrie publicó bajo el pseudónimo de F. Anstey, es harto interesante. Clásico victoriano en toda regla, su querencia por lo gótico y lo psicológico la dotan de cierta originalidad y espesura.

Aunque transcurre en escenarios británicos opulentos y abiertos, tiene una lograda a la par que sutil atmósfera sórdida y claustrofóbica. Trata sobre Stella, con cuyo temperamento hosco y carácter perverso aleja a los demás y se martiriza a sí misma. Stella trabaja como dama de compañía de una antigua compañera del colegio, la hermosa, generosa y rica Evelyn. Un día, Hugh, un apuesto y adinerado conocido de Evelyn, empieza a frecuentar a ambas jóvenes. Eso preocupa a Stella, pues cree que perderá a su única amiga si ésta se casa con Hugh, a la vez remueve los celos y envidia que siempre ha sentido hacia ella.

La historia se nos narra retrospectivamente en primera persona por la propia Stella. Aunque Stella intenta convencernos de la veracidad de sus palabras y punto de vista, pronto nos damos cuenta de que no debemos fiarnos de ella; entre líneas le adivinamos un ápice de locura y le reconocemos un desesperado intento de convencer a los otros y a sí misma con respecto a su inocencia en el terrible destino de Evelyn y Hugh.

Ciertamente, los personajes secundarios de La declaración de Stella Maberly son algo simples. A la linealidad de sus caracterizaciones hay que añadir que su forma de ser resulta intrínsecamente inverosímil; Evelyn antepone la felicidad de Stella a la suya propia y le es excesivamente devota, la señora Maitland  es una ingenua incapaz de intuir la perversidad de la dama de compañía de su sobrina y Hugh es un pretendiente demasiado caballeroso. Aunque Anstey es consciente de esto y lo plasma en su propio texto; por ejemplo, Stella dice de la señora Maitland que «Podría haber esperado que me considerara una rival y me tratara con cierta reserva, cuando no con una hostilidad reprimida, pero su saludo fue tan cordial como obviamente sincero» (pg. 31).

Sea como fuere, el elenco de secundarios no llega a lastrar la historia, pues Stella la sostiene ella sola sobre sus hombros. Y es que su voz contradictoria y su psicología dostoyevskiana la convierten en una figura de lo más memorable, compleja y fascinante, con la que es muy fácil simpatizar pese a sus múltiples defectos (o quizá gracias a ellos).

Quizá le falta un poco de ambigüedad a La declaración de Stella Maberly, ya que, a mi juicio, queda bastante claro que la protagonista es una narradora no fiable que sufre de un trastorno psiquiátrico. En cualquier caso, su percepción de una Evelyn poseída por un tétrico demonio parece tan sincera que el elemento sobrenatural, aunque aparentemente ficticio, resulta extremadamente nítido, lo cual hará las delicias de los amantes del terror.

Resumiendo: recomiendo La declaración de Stella Maberly. Si vuestra interpretación es similar a la mía, encontraréis una novela de suspense entretenida, inquietante y bien escrita aderezada con una protagonista perversa y nada fiable, celos, rivalidad, obsesión, paranoia y racionalizaciones criminales. Aunque quizá pertenezcáis a aquéllos que se decantan por una también interesante obra de terror más ambigüa, en la que se relatan una posesión demoníaca y una venganza.

Por último querría hablar de la edición de La declaración de Stella Maberly que yo he leído. Pertenece a Beetruvian, una editorial caída en desgracia por una polémica que la acusaba de no emplear a traductores en sus publicaciones (y la verdad es que la obra de Anstey, aunque acredita a una tal Cris García, presenta una traducción cuyo estilo, si bien no me ha llegado a sacar nunca de la historia, parece a menudo sospechosamente forzado o redundante). Lo cual es una lástima, porque tanto el catálogo de Beetruvian como su apartado gráfico son tremendamente atractivos. Espero que, en caso de ser verdad las acusaciones vertidas contra la editorial, ésta rectifique a tiempo y siga trayéndonos joyitas únicas como la que hoy he comentado, aunque mimando el contenido de sus obras tanto como hacen con su continente.

viernes, 1 de noviembre de 2024

Biblio-necrophiliac Quiz 2024: MAKE ULAD GREAT AGAIN

¡Hola a todos los amigos y amigas de Un Libro Al Día! Os deseamos que paséis un feliz Día Internacional de Visitar las Tumbas de Parientes que No Vamos a Ver en Todo el Año... Bueno, aunque esta denominación ya no es del todo exacta, porque lo de visitar cementerios ha dejado de ser una cosa aburrida y cutre (cuando es por imposición familiar) o turbadoramente creepy (cuando se hace por gusto) para devenir en una tendencia cada vez más cool y apetecible, una alternativa de ocio asequible para todo el mundo y un must cuando viajamos a ciudades cosmopolitas o lugares suficientemente exóticos, aunque se trate de poblachos...  Ya que estamos en un blog de libros, debemos recordar que el auge de esta tendencia se debe también, o al menos en parte, al éxito de títulos más o menos recientes como Una tumba con vistas de Peter Ross o, cómo no, Alguien camina sobre tu tumba de nuestra nunca suficientemente admirada Mariana Enriquez (existe también al menos otro libro sobre el tema, aunque de hace más años, escrito por el neerlandés Cees Nooteboom).

Así pues, para todos aquellos y aquellas que vayáis a pasar vuestras vacaciones o cualquier otro momento de asueto visitando cementerios y, sobre todo, buscando las tumbas de vuestros autores y autoras favoritas y decesas, recuperamos hoy nuestro Bibilionecrophiliac Quiz dedicado a las últimas moradas de los y las juntaletras que ya han pasado a mejor vida. Bueno, mejor menos para los que eran unos borrachos, pichabravas, timadores y sinvergüenzas en general, claro, que de esos ha habido unos cuantos... ¿Todo el mundo listo? ¿Comenzamos ya? ¡Pues a jugar!


1- Empecemos con una facilita: este señor  que parece salir de un viaje al centro de la Tierra parando un taxi es, quién si no, el insigne Jules Verne (Julio para los amigos) y ésa es su tumba. Ahora bien, ¿en qué localidad francesa podemos visitarla y llevarle unas flores o una botella de armagnac o lo que sea?

            A/ Nantes.                         
            B/ Amiens.  
            C/ París.        
            D/ Nemours, de donde provenía la familia del Capitán Nemo.

2- Conocida es la costumbre de dejar cositas sobre las tumbas de escritores famosos (o celebridades en general)y sobre todo, por alguna razón que se me escapa, de los enterrados en París: libros, mensajes o cigarrillos en la tumba de Cortázar, bolígrafos y rotuladores en la de Marguerite Duras o besos con pintalabios en la de Oscar Wilde. Por otra parte, muy cercana a ésta, por cierto, ¿qué se acostumbra a dejar sobre la de Marcel Proust

            A/ Obvio, magdalenas.                                            
            B/ Relojes rotos, por lo del "tiempo perdido".
            C/ Cera para las guías del bigote.  
            D/ Nada, porque si os ve dejar basura el guarda del Pére Lachaise, os corre a gorrazos por todo el cementerio.

3- ¿De qué tiene forma la tumba que comparte J.R.R. Tolkien con su esposa Edith, en el oxoniense cementerio de  Wolvercote?

            A/ De anillo gigante, con su nombre y el de su esposa grabados en lengua élfica.
            B/ De libro abierto por la página donde está dibujado el mapa de la Tierra Media.
            C/ Reproduce fielmente la tumba de Balin, hijo de Fundin, Señor  de Moria.
            D/ De jardinera donde plantar hierba de los medianos... digo, flores, quizá en homenaje al oficio de Samsagaz Ganyi.


4- Sus cenizas reposan debajo de un almendro... es decir, de este olivo, por lo que si esperáis a que salgan las aceitunas y te comes alguna, estaréis ingiriendo un cachito de este insigne escritor... y cometiendo, en cierto modo, antropofagia (ojo cuidao, que las olivas no se pueden comer directamente del árbol, hay que apañarlas o curarlas antes). ¿De quién estamos hablando?

            A/ José Saramago.
            B/ Curzio Malaparte.
            C/ Naguib Mahfuz.
            D/ Danilo Kiš.

5- Como todo el mundo sabe, la tumba del poeta Antonio Machado es un lugar de peregrinación para muchos españoles -y no españoles-, que la han convertido casi en un museo de banderas republicanas al aire libre. Pero decidnos, en qué hermosa localidad del Rosellón la podemos encontrar?

            A/ Couilles.
            B/ Collier.
            C/ Colliure.
            D/ Perpignan.

6- ¿Cuál fue el fin de los restos mortales de la escritora Ursula K. Le Guin, fallecida hace pocos años?

        A/ Fue sepultada en el mausoleo del Salón de la Fama de la Ciencia Ficción, situado en Henderson (Nevada), junto a Ray Bradbury y Arthur C. Clarke.
        B/ Fue incinerada y sus cenizas arrojadas al espacio en el primer vuelo comercial de la compañía SpaceX, por gentileza de su propietario, Elon Musk.
        C/ Su cuerpo fue donado a la ciencia, como ella había dejado establecido.
        D/ Sus restos fueron dados de comer a los buitres, como se acostumbra en la religión zoroastrista, de la que era fervorosa creyente..

7- Hasta su caída hace un par de años, el árbol de la fotografía (un fresno, para más señas) se encontraba en el cementerio londinense de St. Pancras, rodeado de lápidas desde que se hizo la reforma del cementerio en 1877. Se dice que una de las lápidas pertenece al autor de El vampiro, Lord By... quiero decir John William Polidori. Ahora bien, al árbol se le conoce con el nombre de otro escritor británico del XIX que trabajó como ayudante del arquitecto encargado de la remodelación. ¿De quién se trataba?

        A/ Thomas Hardy.
        B/ Lewis Carroll.
        C/ Anthony Trollope.
        D/ Robert Louis Stevenson.

8- El insigne Dante Alighieri, padre de las letras italianas, tiene dos tumbas, aunque una en Florencia, vacía, y la otra, en Ravenna, ocupada (por sus restos, se entiende... o al menos la mayor parte de ellos). Pero, dejando aparte aquel episodio en que desde Ravenna enviaron un ataúd vacío para trolear a los florentinos, el poeta tampoco es que haya tenido un descanso eterno, puesto que sus restos han estado en diferentes sepulcros e incluso ocultos durante bastante tiempo, por no mencionar que una parte de sus cenizas se perdieron durante 70 años, guardadas en una bolsa en un estante de la Biblioteca Central de Florencia. Por lo que respecta a sus huesos, durante el último año de la II Guerra Mundial los tuvieron escondidos para preservarlos de un posible saqueo en...

A/ Un cofre impermeabilizado, en la cripta inundada de la basílica de San Francesco de Ravenna, junto a su mausoleo.
B/ El obrador del Caffé Pasticceria Palumbo, cerca de su mausoleo.
C/ Bajo un túmulo de tierra cubierto de hiedra, al lado de su mausoleo.
D/ Una granja del pueblo de Coccolia, junto a la carretera de Forlí.

9- Uno de los escritores más emblemáticos del sur de EE.UU., Mark Twain, murió, sin embargo, en Connecticut y fue enterrado en Elmira, estado de Nueva York. Aún así, hay que recordar que el cementerio donde se encuentra tiene otra conexión indiscutible dixie:

A/ En ese terreno hubo un campo de prisioneros confederados, durante la guerra civil.
B/ Allí se encuentra también enterrado el trompetista de jazz Louis Armstrong.
CEn ese terreno tenía una fábrica Eli Whitney, empresario e inventor de la desmotadora de algodón.
D/ En una vivienda cercana estuvo residiendo una temporada Carson McCullers, antes de que tuviera que trasladarse al hospital de Nyack, también en el estado de N.Y. por sus problemas de salud.

10- Los muchos admiradores de Roberto Bolaño (varios de ellos escribimos en este blog) no podemos ir a presentar nuestros respetos en la tumba de Roberto Bolaño, porque este gran escritor fue incinerado. Ahora bien, ¿qué ocurrió con sus cenizas?

A/ Fueron esparcidas en el Océano Pacífico.
B/ Fueron esparcidas en el Mar Mediterráneo
C/ Fueron esparcidas entre el río Bibío a su paso por Los Ángeles (Chile), el desierto de Sonora, en México y la playa de Blanes (Girona).
D/ Fueron guardadas por su última pareja sentimental hasta el momento en que puedan ser enviadas al espacio para convertirse en una estrella distante.
            

BONUS TRACK (sólo para muy frik... letraheridos):

11- Sabemos que hay muchos "escritores fantasma" (ahora queda mejor que llamarlos "negros") y también escritores que creían en los fantasmas o, cuando menos, que podían comunicarse con los espíritus (caso de Víctor Hugo o Arthur Conan Doyle). No obstante, también ha habido algún escritor/a que tras su muerte, según se dice, se ha convertido en fantasma y se aparece en lugares donde transcurrió algún episodio de su vida. Sería el caso de un/a muy célebre escritor o escritora latinoamericano/a...

        A/ Juan Rulfo
        B/ Alejandra Pizarnik
        C/ Horacio Quiroga.
        D/ Gabriel García Márquez.

  Respuestas correctas:

1- B; 2- D; 3- D; 4- A; 5- C; 6- C; 7- A; 8- C; 9- A; 10- B; 11- C; 

-Entre 0 y 3 aciertos: Incluso un reloj parado da la hora correcta dos veces al día, ¿verdad? Anda pa casa a leer, alma de cántaro...
-Entre 4 y 7 aciertos: No está mal, pero aunque no hace falta que seáis expertos en la vida y milagros de los escritores (o en su muerte, en este caso), no estaría de más salir un poco de los premios Planeta y las novelas románticas de highlanders,  por adictivas que puedan resultar....
-Entre 8 y 10 aciertos: Muy bien, ya sólo os falta pedir ahora las vacaciones en el curro, y aprovecharlo que los modernos llaman la spooky season para ir a visitar cementerios, aunque sea el de vuestro pueblo...
-11 aciertos: Algo me dice que si os tocara la lotería invertiríais el premio en un mausoleo con forma de pirámide en el cementerio de St. Louis, nº 1 en Nueva Orleans, como Nicolas Cage, para estar cerca de la tumba de Anne Rice... (Pues habríais malgastado el dinero, porque está enterrada en el de Metairie).