lunes, 14 de marzo de 2016
Izaskun Gracia Quintana: Crónicas del encierro
Año de publicación: 2016
Valoración: Recomendable
Hace algunos años, y durante algunos años, tuvimos el placer y el privilegio de que Izaskun Gracia Quintana (aka "Izas") fuese la Gran Dama de ULAD: quien bucee en los archivos de los años 2010, 2011, 2012, verá que una de cada cuatro reseñas aproximadamente lleva su firma. Así que reseñar ahora su primer libro de relatos (no "su primer libro", porque ya ha publicado varios poemarios) es un acto de justicia que nos llena de orgullo y satisfacción.
Pocos libros he leído últimamente en los que el título describa mejor el contenido que en estas Crónicas del encierro. Porque, de hecho, los relatos que componen este libro son en su mayor parte un conjunto de variaciones sobre el tema del aislamiento, el enclaustramiento, el secuestro, la reclusión, voluntaria o involuntaria, y sus consecuencias físicas y mentales (un tema, por cierto, que comparte con Iván Repila y su Niño). En "Tap" (el relato que abre el volumen), es un hombre tumbado en una cama; en "El vestido azul", una mujer que hace recuento de las posesiones de su madre, a la que ha cuidado incansablemente durante años; en "El pozo", son dos niños que juegan en un túnel subterráneo; en "Diario nocturno", un hombre que sufre una extraña enfermedad que no le permite salir de casa durante el día...
Hay algunos relatos que escapan a esta temática del encerramiento, entendida en sentido literal (aunque quizás no tanto si lo interpretamos en sentido metafórico): en "Barcos hundidos", un hombre con una casi completa falta de empatía relata entrecortadamente su relación con sus padres, con su hermana, con su novia... Y en "Vacaciones", una niña aparentemente inocente se prepara para irse de viaje con sus padres, y descubre que le faltan unos lapiceros...
Pero en los cuentos de Izaskun Gracia casi nada es inocente. Es un libro claustrofóbico (¡claro!), explícito, directo y cruel. Ya, ya sé que me repito, porque también dije que era cruel el libro Modelos animales de Aixa de la Cruz, y El límite interior de Nere Basabe, y Cicatriz de Sara Mesa... Pero es sin duda con Aixa de la Cruz con quien tiene más similitudes, por su forma gráfica, desinhibida y hasta juguetona de presentar la violencia, la degradación física o mental. "El triángulo de cerámica" es el más explícito de los relatos, acercándose al final (aunque sin decidirse a entrar del todo) al territorio del gore tipo Hostel de Eli Roth.
No tengo la seguridad de si los cuentos están dispuestos en orden cronológico de escritura, pero da la impresión de que a medida que avanza el libro, van ganando peso, densidad y complejidad, dando vueltas en espiral alrededor del tema común. Así, "Tap" es casi un esbozo, muy desnudo, de la idea del abandono y la rendición física y mental; el mismo tema vuelve a aparecer en "El vestido azul", ya con más matices psicológicos, y luego en "Barcos hundidos", con una forma más poética y experimental, y por fin en "Diario nocturno", el relato más largo del libro, con algunas implicaciones psicológicas, distópicas y hasta post-apocalípticas más insinuadas que exploradas.
En algunos aspectos se puede notar, quizás, que Crónicas del encierto es un primer libro de relatos: creo que en el futuro veremos a Izaskun Gracia Quintana escribiendo relatos (o novelas) en los que haya un mayor desarrollo de los temas y de los personajes, una mayor experimentación con la técnica, el punto de vista, la voz o el estilo, y también relatos en los que las tensiones y las violencias sean más sutiles y subterráneas, pero no por ello menos terribles. Está claro en todo caso que, como poeta o como narradora, Izaskun está aquí para quedarse. Y nosotros encantados de que se quede, claro.
También de Izaskun Gracia en ULAD: Artikoa / Ártica
domingo, 24 de febrero de 2013
Izaskun Gracia: Artikoa/Ártica
husturik vaciada
eta poliki-poliki ez daukadanak bihurtu y poco a poco lo que carezco
ninduen harresi] me volvió muralla]
lunes, 20 de diciembre de 2021
2021: No nos lo hemos leído todo, pero... (antiguamente conocido como Lo mejor del año)
- Mejores libros de relatos: Sacrificios humanos de María Fernanda Ampuero y Lo que ruge de Izaskun Gracia Quintana.
- Mejor novela histórica: Hamnet de Maggie O'Farrell.
- Debut más deslumbrante: Panza de burro de Andrea Abreu.
- Mejor novela gráfica: Todo bajo el sol de Ana Penyas.
- Más novelas gráficas/cómics estupendas (es que he leído muchas este año): Heimat de Nora Krug, Angola Janga de Marcelo D'Salete, Nieve en los bolsillos de Kim, Los ignorantes de Étienne Davodeau, Aventuras de un oficinista japonés de José Domingo.
- Novela ilustrada: Flor fané de Sara Morante.
- Novela de dar (un poco de) miedito: La casa al final de Needless Street de Catriona Ward.
- Libro de no ficción (aunque a veces no lo parezca): Territorios improbables de Pedro Torrijos.
- Libro que más me ha costado leer (y no por mal escrito): El monstruo pentápodo de Liliana Blum.
- Libro que no me atreví a reseñar: El hombre de hielo de Philip Carlo.
10. Humo de José Ovejero
9. No es un río, de Selva Almada8. Simpatía de Rodrigo Blanco Calderón7. Alguien camina sobre tu tumba de Mariana Enríquez6. Caracas muerde de Héctor Torres5. La canción de NOF4 de Raúl Quinto4. Contra vosotros de Mercedes Soriano3. La última niebla / La amortajada de María Luisa Bombal2. Nuestra parte de noche de Mariana Enríquez (Juan: no te reto a duelo porque en el fondo te tengo cariño)1. Los galgos, los galgos de Sara Gallardo
- Clásicos olvidados: Un guiso de lentejas de Mary Cholmondeley, Todos los hombres del rey de Robert Penn Warren.
- Clásicos que merecen una relectura: Tereza Batista cansada de guerra de Jorge Amado, La conciencia de Zeno de Italo Svevo.
- Otros clásicos destacables: Y no dijo ni una palabra de Heinrich Böll, El lugar sin límites de José Donoso, El día de la lechuza de Leonardo Sciascia, El mortal inmortal de Mary Shelley.
- Novelón del siglo XXI: Yo confieso de Jaume Cabré.
- Novela actual más reivindicativa: Las alegres de Ginés Sánchez.
- La más rompedora en contenido y estructura: Seis formas de morir en Texas de Marina Perezagua.
- Más textos actuales destacables: Babilonia de Yasmina Reza, No es un río de Selva Almada.
- Mejor ensayo: El siglo del populismo de Pierre Rosanvallon.
- Mejor texto de investigación científica: El extraño orden de las cosas de Antonio Damasio.
- Mejor crónica contemporánea: Las grietas de América de Mikel Reparaz.
- Novela decepcionante de autor prestigioso: Muerte de Sevilla en Madrid de Alfredo Bryce Echenique.
- Volumen de relatos que abandoné por indigesto para la mentalidad actual: Pájaros de fuego de Anaïs Nin.
- Texto de auto ficción más anodino: El sistema del tacto de Alejandra Costamagna.
- El más flojo e inconexo (Sin género definido): Devoción de Patti Smith.
- Un testamento vital decepcionante: Gratitud de Oliver Sacks.
- Biografía peor documentada: La virgen roja de Fernando Arrabal.
- Autobiografía más tópica y repetitiva: El lugar de Annie Ernaux.
- Mejor novela: La isla de los jacintos cortados, de Gonzalo Torrente Ballester
- Libro de relatos: Las armas secretas, de Julio Cortázar
- Novela gráfica: Travesti, de Baudoin (a partir de Cartarescu)
- Mejor clásico (aunque nada del otro mundo): Papa Goriot, de Honoré de Balzac
- Relectura anual: El rey Lear, de William Shakespeare (reseña pendiente)
- Tocho anual, o casi: Middlemarch, de George Eliot
- Libro de viajes: ex-aequo Una pesadilla con aire acondicionado, de Henry Miller, y Héroes de la Antártida, de Javier Cacho
- Ensayo:
- sobre deporte, pero mucho más: Del boxeo, de Joyce Carol Oates
- asuntos sociales de actualidad: El síndrome Woody Allen, de Edu Galán, y La España de las piscinas, de Jorge Dioni López (reseña mañana)
- política: Contra la izquierda, de Jordi Gracia
- arte: De cómo Nueva York robó la idea de arte moderno, de Serge Guilbaut
- filosofía: Discurso del método, de René Descartes
- Obra de teatro: Los Gondra / Los otros Gondra, de Borja Ortiz de Gondra
- Libro del año: Napalm al cor, de Pol Guasch
- Ensayo del año: Los legados, de Lluís Calvo
- Autobiografía del año: Trilogía de Copenhague, de Tove Divletsen
- Grandes debuts en narrativa: Pol Guasch, Carlota Gurt
- Descubrimientos del año (autores): Clarice Lispector, Octavia E. Butler, Jordi Benavente, Xavier Mas Craviotto (en poesía), Tor Ulven
- Consagraciones del año: Ali Smith, por su cuarteto estacional
- Experimento exitoso del año: Santiago López Petit, por su "Tan cerca de la vida"
- Caerán más libros de: Clarice Lispector, Siri Hustvedt
- Propósitos para el 2022: más poesía y (aún) más ensayo
- Lo mejor en narrativa: Un pequeño demonio, La mano izquierda de la oscuridad, Stoner y El caso del señor Crump. También las relecturas de Ethan Frome y Memorias del subsuelo, obviamente
- Lo mejor de no ficción (aun con sus limitaciones): La envidia igualitaria, El mito de la Izquierda / El mito de la Derecha
- Extravagancias varias: El Gran Miedo en la montaña, Demencia 21, Las once mil vergas, El sueño de los jueces, Crímenes selectos, Solo de trompeta, Nuevas alertas de empleo, La casa de arenas movedizas, El pare mort, El derrumbamiento, Los extraños, De miedo en miedo, Bienvenidos al bizarro, Reproducción por mitosis y otras historias
- Truños estratosféricos: Por qué soy monárquico, todo lo que necesito existe ya en mí
- Editoriales descubiertas: Quid Pro Quo, Áltera, InLimbo, Huso, Colectivo Juan de Madre, consonni, Pentalfa, Aristas Martínez
- Propósitos para el 2022: Publicar la antología Para los que estáis irreconocibles, escribir un guión, leer la misma cantidad de libros que antaño pese a trabajar una jornada de cuarenta horas
- Lo mejor en narrativa, del novelón a la novela corta: Expiación y Mejillones para cenar.
- El clásico imprescindible: Johnny empuñó su fusil
- Expectativas frustradas, cada cual a su manera: El hombre que susurraba a los caballos y Serge
- Relectura gratificante: Terra baixa
- Lecturas reivindicativas: Hay algo que no es como me dicen y La armadura del Rey
- De rabiosa actualidad (por desgracia): El consentimiento
- Lectura fetiche (mi Delphine de Vigan nunca me decepciona): Las gratitudes
- Propósitos para el 2022: (1) ampliar el abanico de autores sin llevarme demasiados chascos y (2) tirar al máximo de biblioteca pública, que cada vez queda menos para libros.
- Libro del año - por su modestia y por su panorámico alcance casi involuntario: Anna Ajmátova, de Eduardo Jordá - o como cubrirlo todo - ficción, historia, crónica, crítica, poesía - en unas cuantas páginas.
- Medalla de plata, ex aequo - Rafa Lahuerta Yúfera: Noruega, o cómo gestionar el aire nostálgico con elegancia y sin sonarse los mocos. Y un 10 absoluto por su enorme valentía. Y Jordi Amat: El hijo del chófer que, aparte del orgullo intrínseco de mostrarse contestatario con el statu-quo, es un inmenso ejercicio de periodismo crítico, que empezaba a parecer un oxímoron.
- Pelotón - demasiados y demasiado dispersos, algún ensayo muy disfrutable en su momento, pero algo ligero y, por lo tanto, no siempre memorables como para fortalecer las convicciones, así que me ahorro las menciones, perdonen los afectados.
- Rezagados - un nutrido grupo de lecturas para cubrir el expediente, que incluyen alguna tenue decepción: Revancha tampoco es la obra de madurez de Kiko Amat, El teatro de Sabbath me tuvo demasiadas páginas preguntando por Zuckerman, y sigo sin comprender como, al margen del voyeurismo social, se ensalza tanto el valor de Valle inquietante o de Mi año de descanso y relajación, que me parecieron, ambas retratos de una sociedad o de un mundo ajeno y casi elitista.
- Descalificado por tramposo (y por pesado) - Casi que voy a tirar la toalla con Javier Cercas, que en Independencia demuestra que está tan obstinado en usar sus libros para restregarnos sus rancias quejas ideológicas que se ha olvidado de interesar a sus lectores, gustarles o aportar algo relevante. Así que le enseño amablemente la puerta de salida. Adeu siau.
- Propósitos para 2022: más tiempo para alternar re-lecturas (no reseñables, ay) con algo que mitigue mi encasillamiento.
- Ana Starobinets: Tienes que mirar (este diría que ha sido mi Libro del Año)
- Elena Fortún: Oculto sendero (reseña programada para esta misma semana)
- Jane Lazarre: El nudo materno
- Edurne Portela: Los ojos cerrados
- Antonio Lobo Antunes: Memoria de elefante
- Berta Dávila: Carrusel
- Alejandro Melero Salvador: El secreto de la hierba
- Txani Rodríguez: Los últimos románticos
- Guadalupe Nettel: La hija única
- Ana Flecha Marco: Piso compartido (reseña programada para la próxima semana)
- María Fernanda Ampuero: Sacrificios humanos
- Silvia Moreno-García: Gótico
- J.M. Sala: Arde Torrevieja
- Izaskun Gracia Quintana: Lo que ruge
Un clásico que tenía pendiente: La mano izquierda de la oscuridad de Ursula K. LeGuin
También leí pero no me animé a reseñar: Tú también vencerás, de Jose||González; Días de euforia, de Pilar Fraile; Causas naturales, de Claudia Hernández.
miércoles, 2 de junio de 2021
Izaskun Gracia Quintana: Lo que ruge
lunes, 8 de junio de 2026
Reseña + entrevista: Mal de bosque de Izaskun Gracia Quintana
Título original: Basokoa
Traducción: la propia autora
Año de publicación: 2026
Valoración: más que recomendable
Quien no haya pasado aún por el poco agradable trance de tener que vaciar la casa de algún familiar fallecido puede estar seguro/a de que, probablemente, antes o después le tocará hacerlo; se trata, por tanto, de una situación relativamente común, proclive a servir de marco para narraciones sobre dramas familiares más o menos melancólicos o catárticos. En principio, eso es lo que les ocurre a las dos protagonistas de esta novelette, cuando muere su abuela en su caserío junto al bosque y ellas acuden allí para llevar a cabo tan ingrata tarea. La historia, por tanto, podría transcurrir por los caminos más o menos trillados del drama familiar y, de hecho, lo hace, aunque no por los lugares comunes que cabría esperar, puesto que su familia guarda -"guarda" en el sentido más amplio del verbo- un terrible secreto que niega la felicidad a sus miembros. La primera frase de la narración (que remite, en cierto modo, a uno de los comienzos más célebres de la Historia de la literatura), lo deja bastante claro: "Todas las familias nacen de una mentira". A partir de ahi, el lector o lectora ya intuye lo que puede esperar...
Claro, que cualquiera que haya leído Lo que ruge, el anterior libro, de relatos de Izaskun Gracia Quintana, o, sin ir más lejos, muchas de sus reseñas en Un Libro Al Día (porque sí, amigas y amigos en este blog tuvimos el honor de que Izas fuera "una de las nuestras"... O lo sea aún, porque uno o una puede dejar ULAD, pero ULAD nunca le deja a una) conoce la querencia de esta autora por la literatura fantástica y, sobre todo de terror... Un terror que ya vamos intuyendo desde el comienzo de la novela, pese a que, en un principio, pueda parecer que nos hallamos, sin más (o sin menos) en un drama familiar al uso. El componente fantástico/terrorífico, no obstante, va escalando, avanzando de forma gradual hasta ocupar la mayor parte del espacio narrativo y alcanza su momento climático sin necesidad de recurrir a giros rocambolescos y ni tan siquiera sorpresivos, como suele ocurrir en tantaas obras de este género. El mérito de esta novela consiste en que, sin los consabidos plot twists, cliffhangers y demás viejas argucias con nombre modernete, consigue que quien comience su lectura no pueda despegar los ojos de sus páginas hasta llegar al final. Gracias, en buena medida, a una muy adecuada dosificación de la tensión narrativa, que también va incrementándose poco a poco hasta el clímax.
Se agradece también, o, al menos, yo lo hago, que la novela no utilice ciertos componentes ya un poco tópicos, contra lo que cabría esperar... ¿Una historia de terror que se desarrolla en un caserío vasco al lado de un bosque impenetrable? Cualquiera esperaría un defile del basajaun, galtzagorriak y lamiak, pero no, por ahí no va la cosa y sí por derroteros más atávicos, si cabe, del acervo popular europeo y puede que universal. Algo parecido se puede decir sobre la utilización del espacio doméstico -aunque no exactamente en oposición al de la naturaleza-; cabría esperar la enésima versión de la casa encantada, y si bien, en cierto modo, lo es, el resultado es mucho más ambiguo y sutil de lo que se supone en un principio.
No quiero acabar esta reseña sin retomar la otra pata sobre la que se apoya la historia, junto con el componente fantástico y terrorífico; se trata de las, a menudo, escurridizas relaciones intrafamiliares, y en concreto entre mujeres de una misma familia -en el libro aparecen algunos hombres, pero como personajes secundarios e incluso contingentes-: hermanas, madres e hijas, abuela y nietas... Con seguridad no soy la persona más adecuada para analizar las sutilidades de las relaciones femeninas, pero sí puedo asegurar a quien esté más dotad... dotada, quiero decir, para ello que aquí encontrará suficiente material para la reflexión sobre el asunto. En todo caso, puedo asegurar que, independientemente de cualquier circunstancia, es ésta una lectura que no decepcionará a ningún lector o lectora, incluyendo a quienes no sientan especial atracción por el terror. Porque, sobre todo, esta es una novela corta muy bien escrita y, como ya he dicho, de lectura absorbente hasta su final. Lo que no es poco, hoy en día... O incluso se podría decir que ya es mucho.
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Izaskun ha tenido la gentileza y paciencia de responder a unas cuantas preguntas, me temo que bastante más abstrusas que sus respuestas, siempre interesantes:
-Mal de bosque peertenece claramente al género fantástico y de terror, del que sé que eres devota, tanto en tu vertiente lectora (y reseñista) como en la de escritora. Lo interesante es cómo consigues utilizar, en una novela tan corta, varios tropos del género, desde la casa encantada o la brujería lo que podríamos considerar "horror lovecraftiano", de forma natural y sin que se atropellen unos elemntos con otros. ¿Este despliegue de componentes propios de la narrativa de terror era algo que tenías planeado antes de ponerte a escrribir o fue surgiendo a lo largo del proceso de creación de la novela?
-No lo planeé antes de escribir. No de manera consciente, al menos. Todo surgió de la escena final, que fue la primera imagen que tuve sobre esta historia en la cabeza. A partir de ella fui construyendo el resto, el «cómo hemos llegado a este desenlace», y esos elementos surgieron de manera natural. Puede que en parte se deba a que, como soy muy fan del terror, como bien has dicho, tengo todos esos tropos del género muy naturalizados y salen solos.
-También es una novela que se podría relacionar, en cierto modo, aunque derive en una forma harto diferente, con dos novelas españolas recientes escritas por mujeres y que comparten , más o menos, elementos como el espacio axfisiante de una casa, la nieta narradora/protagonista o la abuela casi bruja (o sin casi), como son Carcoma de Layla Martínez y Termita de Garazi Albizua. ¿Las has tenido en cuenta a la hora de plantearte esta historia? ¿En cualquier caso, qué influencias más o menos directas has tenido?
-Antes de empezar a escribir, había leído Carcoma, pero no Termita (creo que ésta se publicó poco antes de Basokoa, pero corrígeme si me equivoco). Todo lo que leemos (tanto si nos gusta como si no) nos influye cuando escribimos, todo deja su poso, pero no suelo tener ningún libro en cuenta a la hora de desarrollar una historia. Creo que me limitaría mucho, no dejaría que la narración fluyera como debe.
Uf, influencias... Recuerdo que, cuando escribía la novela, estaba leyendo a autores como Tananarive Due, Stephen Graham Jones, gemma Files... que, si bien escriben obras de terror, estas son muy diferentes a mal de bosque (los temas, el estilo, la extensión: todo es distinto), así que no sé... Como he dicho, todo lo que leemos nos influye, pero no sé cómo, exactamente.
-Me resulta curioso que, tratándose de una historia ambientada, en el País Vasco y además escrita originalmente en euskera, no recurras, como se prodría esperar en un principio, a ciertos personajes propios de lo que conocemos como mitología vasca (estoy pensando sobre todo en el Basajaun) y recurras más bien a elementos del folklore británico como el Hombre Verde (aunque también podríamos hablar del Silvano romano o del dios Cernunnos de los celtas) y el mito del "bosque que se mueve", que aparece, en distintas formas, incluso en Shakespeare y Tolkien... Pretendías precisamente evitar lo más obvio o ha sido también una decisión más bien espontánea?
-Por otra parte, el terror en general es un género que ahora mismo está viviendo un cierto auge, tanto en lo que se refiere a la literatura como, sobre todo, al cine (y, por cierto, debo decirte que a mí Mal de bosque me parece una historia de lo más apta para ser adaptada a una película que lo pete en Sitges, sin necesidad de demasiado presupuesto, además... aunque seguramente habría que meter un poco de CGI). Como, ya digo, conocedora y cultivadora del género, ¿a qué crees que se debe este auge y que, en todo caso, el terror esté dejando de ser algo propio de frikis macabros o, como mucho, de entretenimiento de serie B, para ser visto con más"respeto" (tampoco sé si es la palabra adecuada)?
-Siento también curiosidad sobre cómo, siendo como ere, hasta donde yo sé, una persona urbanita, has afrontado la dicotomía Naturaleza/Espacio Humanizado, en este caso Bosque/Caserío. Y si lo has visto de forma distinta al escribir en euskera o al traducir al castellano, habida cuenta de que en la lengua vasca la diferencia no es tan grande, al decirse el caserío baserri o pueblo del bosque, por lo que no deja de formar parte de él...
-En este sentido, no te voy a preguntar por las dificultades o matices de traducirse a una moisma, pero sí sobre el detalle del cambio de título, que mencionas en los agradecimientos,,, ¿Quizás se debe a que Basokoa supone un ciwerto espoiler?
-Uf, prefiero traducir obras ajenas, no me gusta nada traducirme a mí misma. Lo hago, de todas maneras, pero me da la sensación de que estoy siendo demasiado intransigente con el texto.
El cambio de título, más que a un espoiler, se debió a que la traducción literal no me gustaba nada, jajaja, «Lo del bosque» (o cualquier variación) me parecía muy sosainas, así que decidí que en castellano tenía que ser algo diferente.
Para finalizar, agradecer de nuevo su amabilidad a esta escritora que nos resulta tan cercana y desearle suerte, tanto con Basokoa/Mal de bosque como con sus proyectos futuros que seguro que sertan tan sugestivos como éste. Mila esker!
Más libros de esta autora reseñados en Un Libro al Día: Artikoa/Ártica, Crónicas del encierro, Lo que ruge
miércoles, 30 de agosto de 2023
VV.AA.: Ellas, las extrañas
- "El reloj de Bagdad", de Cristina Fernández Cubas. Me ha dejado tan buen sabor de boca como la primera vez que lo leí. Está narrado de forma exquisita y aprovecha al máximo las ambiguedades del lenguaje y la primera persona.
- "La Voivodina rehén", de Pilar Pedraza. Aunque su contenido, bastante clásico, no me ha impresionado, la erudición de que hace gala Pedraza y la calidad que la escritora imprime a su prosa valen muchísimo la pena.
- "Plantas aéreas", de Pilar Adón. Tengo la impresión de que no lo he entendido al cien por cien, pero aun así me ha gustado. Además, creo que la confusión que deja es un efecto premeditado; en ese caso, ¡buen trabajo, Pilar!
- "Perros naranja", de Marian Womack. Una joyita que crea un mundo propio en apenas unas páginas y explora conceptos sumamente complejos con tanta seriedad como atractivo literario.
- La imaginería de "Cinco hermanas", de Alicia Sánchez Martínez.
- El enfrentamiento ante el que nos sitúa "Jaque al pastor", de Ángeles Mora.
- El tono y mensaje de "Funeral de hadas", de Patricia Esteban Erlés.
- La contundencia de Vacaciones", de Izaskun Gracia Quintana.
- La apropiación de fórmulas y materiales previos perpetrada por "Rómulo y Julieta", de Gemma Solsona.
- El humor negro de "Ofrendas", de Ana Martínez Castillo.
- La simpática sátira de "Nunca pronuncian bien su nombre", de Sophia Rhei.
- Ese pastiche argumental que es "Una mujer de ojos muy tristes", de María Zaragoza.
- El toque carveriano de "Una buena amiga", de Tamara Romero.
- El trasfondo semiapocalíptico de "El ojo de la mente", de Sére Skuld.
- La crueldad de "Última oportunidad", de Isabel del Río.
- La sorpresa final de "Vías", de Elisenda Solsona.
- El enfoque estructural, narrativo y temático de "#5funeralselfies", de Nerea Pallares.
- Compila tanto joyitas como obras más rutinarias.
- No consideraría que todos los cuentos entren en lo que entiendo por extraño o insólito.
- "Una buena amiga" y "El ojo de la mente" son autoconclusivos, pero ciertos detalles delatan que en realidad pertenecen a una historia mayor, lo cual puede llegar a desconcertar al lector.
miércoles, 13 de julio de 2016
¡Sorteo de #shelfies!
Los participantes:
Han participado en el sorteo todas las personas que nos enviaron sus #shelfies dentro del plazo indicado, a través del email, de facebook y de twitter. En total, 27 personas, que se han agrupado en tres grupos de nueve, tal y como se indica en la parte inferior de esta página. Así, a cada participante le corresponde un grupo del 1 al 9; esos serán los números que usemos para realizar el sorteo.
El premio:
Antes de pasar al sorteo, recordamos cuál es el premio: un lote de tres libros, Estrómboli de Jon Bilbao (ed. Impedimenta); Crónicas del encierro de Izaskun Gracia Quintana (ed. Salto de Página) e Imposibles impensables de Santi Pérez Isasi (ed. Nazarí).
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| El premio. |
La mano inocente:
¿Alguien ha visto alguna vez mano más inocente que esta?
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| Fluzo, el gato inocente |
En una mesa se han dispuesto nueve pedazos de papel con los nueve números, y unos montoncitos de comida de gato encima. Los ganadores del sorteo serán los participantes indicados con el primer número al que Fluzo se dirija; los indicados con el segundo número quedarán como suplentes, en caso de que los ganadores renuncien o no consigamos hacerles llegar los libros.
| La mesa con los números distribuidos aleatoriamente |
El resultado:
Por lo tanto:
Los ganadores son los participantes marcados con el número 9: Gonzalo Puebla Gil (que nos envió su #shelfie por email); @inmomag (que lo hizo por twitter) y Montserrat Sans (que lo hizo por facebook). En caso de que alguno de ellos renuncie al premio o no pueda recibirlo por algún motivo, pasarán a sustituirlos, respectivamente, Lina Dianellou, Sebastián Soto y Saga Goodreads.
En las próximas horas nos pondremos en contacto con los ganadores, para ver a qué dirección podemos hacerles llegar los libros, y mañana publicaremos una selección con los #shelfies que nos habéis enviado.
¡Enhorabuena a los premiados y muchas gracias a todos, incluido Fluzo, el gato inocente!
miércoles, 15 de junio de 2016
¡Concurso de #shelfies!
Podéis enviarnos vuestros shelfies por email, por twitter con el hashtag #ShelfiesULAD o por facebook, en los comentarios a esta misma entrada, hasta el final de este mes.
¿Y qué podéis ganar si nos enviáis una foto de vuestras estanterías?
Efectivamente: libros. Entre las personas que nos envíen sus shelfies antes del final de este mes sortearemos tres lotes de libros compuestos por Estrómboli de Jon Bilbao (ed. Impedimenta), Crónicas del encierro de Izaskun Gracia Quintana (ed. Salto de Página) e Imposibles impensables de Santi Pérez Isasi (Ed. Nazarí).
Y ahora, para inspiraros, aquí van nuestros propios shelfies. Que cosnte que nosotros mismos no podemos ganar ninguno de los premios...
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| Montuenga |
| Carlos Andia |
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| Koldo |
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| Juan G. B. |
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| Santi |










