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martes, 5 de diciembre de 2023

NOVELAS PIRAÑA #2 : La promesa de Friedrich Dürrenmatt

Idioma original: alemán

Título original: Das Versprechen

Traducción: José María Valverde

Año de publicación: 1958

Valoración: Recomendable alto


El ritmo es, me parece a mí, un elemento esencial en una obra literaria. El ritmo debe adecuarse a lo que se cuenta y a cómo se cuenta, sincronizado con la prosa y marcando el paso al lector. Hay mil ejemplos de esa sintonía y otros tantos de su ausencia, y me da la impresión de que esta semana temática dedicada a textos más bien breves y contundentes está estrechamente relacionada con el ritmo, porque si un libro de pocas páginas no consigue atinar con el ritmo idóneo casi seguro que terminará siendo desechable aunque ofrezca otras virtudes.

Si ven la valoración que pongo arriba, habrán podido suponer con acierto que esta novela corta de Friedrich Dürrenmatt (cuya recomendación tengo que agradecer a Oriol) da en el clavo con el ritmo, y hasta se podría decir que es su mayor activo. Porque la historia en sí es más bien poco rompedora si consideramos los montones de películas y libros que llevamos en la mochila a estas alturas. Se trata de una serie de crímenes que tienen como víctimas a niñas que aparecen asesinadas y probablemente, no se dice de forma explícita, objeto de violencia sexual. A partir de ahí se desarrolla una trama policial encabezada por un inspector muy capacitado que se tomará el asunto como algo personal. A la dificultad de la investigación se suman factores que la hacen aún más ardua, como la absoluta ausencia de indicios, la presencia de alguien con toda la apariencia de culpabilidad, la furia de los vecinos de las víctimas o los intereses mezquinos de otros mandos policiales. Nada demasiado especial, como se ve.

Pero el talento para narrar algo puede convertir una historia más o menos convencional en algo mucho más valioso. Está el ritmo al que me refería al principio, la cadencia exacta para mantener la tensión sin abrumar al lector, pero hay más. Un relato construido a partir de niñas vestidas de forma similar que son asesinadas mientras deambulan por un bosque tiene el punto insano de una reinterpretación cruda del cuento de Caperucita, claro está, además de la sospecha que sobrevuela sobre los habitantes de las apacibles poblaciones suizas donde se desarrolla.  Y ciertas escenas (el disparatado desenlace de una larga vigilancia, la desesperante disertación de una anciana) recuerdan, con cuarenta años de antelación, a algunas extravagantes secuencias de Twin Peaks, donde también asistíamos a momentos disruptivos donde el absurdo surgía de improviso en un contexto de máximo dramatismo.

Pinceladas que dan al libro un aire moderno, novedoso, una forma de tratar la novela policiaca desde un ángulo diferente engrandeciendo así el relato. Como lo hace un ligero rasgo metaliterario que se queda en amago aunque sobrevuela suavemente todo el texto. Son virtudes que hacen muy atractiva la lectura y que nos hacen perdonar algún pequeño pecadillo, como recurrir a un relativo, aunque bien elaborado, deus ex machina para resolver alguna cuestión. 

Tratándose de un texto más o menos breve y que consigue captar toda la atención sin apenas momentos de relajación, me parece que encarna muy bien ese concepto de novela piraña, lo que quiera que eso sea, al que hemos querido dedicar estas entradas prenavideñas. Y oiga, para un regalito no muy caro y con garantía de éxito también es muy válido.


Otras obras de Friedrich Dürrenmatt reseñadas en ULAD: La sospecha, El juez y su verdugo, La visita de la vieja dama, El túnel

sábado, 22 de julio de 2023

ULAD hace Historia #6: La gran matanza de gatos y otros episodios en la historia de la cultura francesa, de Robert Darnton

Idioma original: inglés

Título original: The Great Cat Massacre and Other Episodes in French Cultural History 

Traducción: Carlos Valdés

Año de publicación: 1984

Valoración: Muy recomendable


Usualmente, la enseñanza de la Historia se ha asociado a reyes, guerras, conquistas, revoluciones, fechas y lugares, es decir, lo que llamaríamos Historia política. A ello se han ido añadiendo elementos como la economía o los cambios sociales, el arte y la cultura. No basta con el relato de batallas y alianzas o rupturas entre gobernantes, importa la sociedad, el pensamiento, los avances científicos. Pero hay algo más, otras perspectivas a ras de tierra, lo que últimamente se denomina microhistoria, y Robert Darnton (norteamericano pero muy afrancesado él) llama Historia de la mentalité, que sin mucho esfuerzo traducimos como la mentalidad, la idiosincrasia de los ciudadanos, cómo piensan y sienten, cómo razonan, qué cosas les emocionan o les sublevan, qué tienen a su alrededor, a partir de hechos o documentos muy concretos que en principio pasarían inadvertidos. Darnton se sitúa en la Francia del siglo XVIII, su especialidad, el Siglo de las Luces, las últimas décadas del Antiguo Régimen, el tiempo de la Enciclopedia, cuando fermenta la Revolución.

Es un asunto difícil, claro, meterse en la cabeza de personas que vivieron hace trescientos años, a quienes solo podemos aproximarnos, y únicamente mediante indicios, a través de noticias o documentos alejados de la retórica oficial, materiales directamente relacionados con personas anónimas, campesinos, artesanos o estudiantes que dejan en ellos el reflejo de una sensibilidad colectiva. El autor lo intenta a través de seis pequeños ensayos en torno a otros tantos documentos muy singulares:

  • Los cuentos de Charles Perrault en relación con otras variantes, así como con la tradición oral
  • El relato de un impresor sobre una matanza de gatos (la que aporta el muy llamativo título) en un barrio de París
  • La detallada descripción que un ciudadano hace sobre la ciudad de Montpellier
  • Un informe policial sobre los escritores franceses del momento
  • El árbol del conocimiento descrito en la Enciclopedia
  • Los pedidos de libros de un joven lector a una editorial suiza

Reconoce Darnton que la empresa tiene sus riesgos, porque cabe la tentación de generalizar a partir de testimonios no extrapolables a lo colectivo, pero ahí está el trabajo del historiador, desbrozar lo excepcional para encontrar el camino correcto hacia lo que es realmente significativo para definir la personalidad de la sociedad en un momento determinado. El resultado me parece espectacular.

Por señalar muy por encima algunas de las aportaciones del libro, quedémonos de momento con una pequeña descripción de la sociedad del momento:

Los campesinos (…) habitaban un mundo de madrastras y huérfanos, de trabajo cruel e interminable, y de emociones brutales, crudas y reprimidas. 

Por eso los cuentos recuperados de la tradición oral, reflejando esa realidad, están repletos de crueldad en grado muy superior a lo recopilado por Perrault, y mayor aún que en las adaptaciones posteriores de los hermanos Grimm, por ejemplo.

La vida es 'sórdida, brutal y breve', y la picaresca es un arma para intentar sobrellevarla, nunca una tendencia a subvertir el orden establecido.  La brutalidad se muestra igualmente en la matanza de gatos, surgida un poco por casualidad a partir de unas desavenencias entre el patrón y los trabajadores de una imprenta. Tampoco hay sin embargo una auténtica voluntad de rebelión, sino más bien una gran gamberrada en la que los gatos (animal siempre asociado con el misterio y las desgracias) llevaron la peor parte, en un episodio que por otra parte tampoco era tan excepcional en una sociedad en la que, con pocas excepciones, los animales no son precisamente objeto de respeto.

Sirvan estas dos pinceladas como muestras más gráficas del contenido del libro, aunque se incide también en cuestiones de orden quizá más intelectual. Un peculiar informe policial, que más que un seguimiento de posibles actividades revolucionarias, que también, es una especie de estudio casero que incluye el estilo, fisionomía y entorno social de un montón de escritores, sirve para presentar la realidad del mundo de las letras, ajeno entonces al moderno concepto de mercado editorial, y donde era impensable no contar con un ‘padrino’. O las algo ingenuas descripciones de la sociedad de Montpellier, que dan para un análisis de la estratificación social vista desde un pequeño burgués de provincias.

El ensayo en torno a la Enciclopedia, quizá el de lectura más ardua, ahonda en su aportación el sistema del conocimiento humano y su contraste con los conceptos anteriores de Bacon y Chambers. Y finalmente, la abundante correspondencia del joven ansioso de lecturas permite indagar nada menos que en la forma de leer de los franceses en el siglo XVIII: 

Nada puede ser más erróneo (…) que suponer que la gente siempre ha leído como lo hacemos hoy en día. (…), y comprender cómo leían entonces es comprender cómo pensaban.

Cuestión sumamente interesante, incluido el propio formato de los libros y el número de títulos disponibles, que se completa con una amplia exposición de las reacciones populares a la obra narrativa de Rousseau, llena de emotividad, y muy alejada de su aportación a la filosofía política.

Es Robert Darnton uno de los más importantes especialistas del mundo en la Francia de la época a la que nos estamos refiriendo, y es una maravilla contemplar con qué profundidad y rigor examina y analiza cada una de las cuestiones. Como es también un placer volver a tener entre manos, muchos años después, una exquisita publicación de la venerable editorial Fondo de Cultura Económica. Qué más se puede pedir para, a través de este puñado de trabajos, entender un poco mejor a quienes vivieron hace más de dos siglos y, ganando un poco de humildad, asumir que se movían en un mundo muy diferente, con códigos y valores que no deben ser juzgados en base a los parámetros actuales.


domingo, 31 de enero de 2021

Semana del ensayo #7: Regreso a Reims, de Didier Eribon

Idioma original: francés 

Título original: Retour a Reims

Año de publicación: 2009

Valoración: Recomendable

 

El ensayo biográfico permite abordar cuestiones de interés con todas la licencias propias de este género literario (desorganización, proporción desigual de los temas tratados, opiniones personales en lugar de realidades científicas, divagaciones sin límite etc.), y el aspecto narrativo le proporciona un plus de amenidad. Demasiada para mi gusto en este caso, y es que el contenido autobiográfico me parece excesivamente extenso, incluso reiterativo, en detrimento de la parte teórica. Pero esta es mi opinión, solamente.

Autor de una obra extensa y variada, Didier Eribon  ha escrito varios tratados en los que –siguiendo la estela de Genet y (su biografiado) Foucault– plantea el largo y arduo proceso de la salida del armario. Aquí trata de la suya propia y del concepto en sí con todas sus implicaciones. El camino fue largo para alguien nacido en 1953, primero lo mantuvo en secreto, pero poco a poco tuvo que resignarse a la perspicacia de su entorno y con el tiempo acabó reuniendo un amplio corpus teórico en el que analiza la homosexualidad desde diversas perspectivas. No solo había superado la fase de ocultación, supo además convertir su realidad personal en asunto de investigación y reflexión, eso le proporcionó el respeto personal, un prestigio profesional indiscutible... y un día falleció su padre. Entonces fue consciente de que el secreto, alimentado por la vergüenza, no era solo su orientación sexual, que su origen social seguía a salvo de todas las miradas pues durante toda su vida había ocultado su pasado, y cuando las preguntas le parecían demasiado indiscretas, se veía obligado a mentir. (“Formulémoslo de la siguiente manera: me fue más fácil escribir sobre la vergüenza sexual que sobre la violencia social”).

Esa procedencia, que describe con todo detalle, era de hecho tan humilde que él mismo considera milagroso su ascenso en la escala social. Tras el fallecimiento del padre –del que le separaba un abismo cultural e ideológico, incluso de talante, que los mantuvo alejados durante años– no había razón para dejar de visitar el hogar, que ya no estaba en el Reims de su infancia pero que, al margen de traslados, conservaba la esencia del lugar dónde se crió. Su visita permitió una comunicación madre-hijo insólita hasta entonces, que lo devolvía a sus auténticos orígenes y le abría las puertas a esa zona de su conciencia de la que se había desvinculado hasta el momento. De esa especie de catarsis, e inspirado por los autoanálisis llevados a cabo por Annie Ernaux y su amigo Pierre Bourdeau (del que, opina, se quedó corto), surgió Regreso a Reims. Una obra cuya sinceridad incomoda a veces, que no elude la autocrítica más cruda y que, gracias a su faceta ensayística, va más allá de la confesión personal. Examina los férreos  mecanismos de reproducción del determinismo social e indaga sobre la movilidad de clase (transfuguismo) y los efectos que produce, tanto en la unidad familiar como en aquel que ha cambiado de rango.

Según dice, y demuestra, la conciencia de pertenecer a una clase no es tan habitual como podría parecer. En un extremo situaríamos al entorno de su infancia (padres, vecinos etc.) que votaron siempre al Partido Comunista y, en un momento dado, se sintieron traicionados por la izquierda y seducidos por el discurso de Marine Le Pen, o bien, analiza el frecuente rechazo a la instrucción de esas clases populares por considerarla ocio improductivo, así como la creencia de que el abandono escolar es una elección libre. En el otro, a un estudioso como Raymond Aaron que, desde su posición, consideraba las clases sociales como una realidad de otra época. Eribon opina que esas son las palabras de un privilegiado y que solo los burgueses pueden permitirse ignorar la pertenencia de clase. La combinación de ambas posturas reproduce el determinismo social (“Es como si la línea que divide ambos mundos sociales fuera impermeable casi por completo”). Pero si hasta el teórico de lo social reniega de su origen, no parece que vaya a cambiar nada. (“En lo político, estaba con los obreros, pero odiaba tener raíces en su mundo. Probablemente, ponerme del lado del “pueblo” me habría provocado muchos menos tormentos internos y crisis morales si el pueblo no hubiera sido mi familia.”). Aunque, realmente, son las estructuras sociales quienes condicionan ese inmovilismo, en particular, el sistema educativo, que Eribon considera una auténtica trampa, la forma más efectiva de perpetuar la desigualdad. Incluso él se engañó en cierto modo pues, al carecer de la información propia de las élites, siguió un itinerario carente de prestigio que ha condicionado su carrera.

Como pueden suponer, toda su trayectoria supone un largo y costoso proceso de construcción personal cuyo resultado consiste en aceptar y conciliar sus diversas identidades.

“¿No nos compete a nosotros construir discursos y teorías que permitan que nunca descuidemos tal o cual aspecto, que nunca dejemos fuera del campo de la percepción o fuera del campo de acción ningún ámbito de opresión, ningún registro de dominación, ningún señalamiento de inferioridad, ninguna vergüenza asociada a la interpelación injuriosa?”.


Traducción: Georgina Fraser 

lunes, 1 de julio de 2019

Semana de la Arquitectura y el Urbanismo #1: De qué hablamos cuando hablamos de arquitectura


Decía Walter Gropius que el proyecto arquitectónico abarca desde el diseño de un tenedor hasta el de una ciudad; y es que bastaba con que Walter Gropius —fundador de la Bauhaus y conocido con el sobrenombre de Príncipe de plata— abriera la boca para que sus discípulos convirtieran en dogma cualquier cosa que saliera de ella. Gropius aparte, la experiencia y la práctica del oficio han demostrado que, efectivamente, en el acto de proyectar un tenedor o una ciudad, el único factor que difiere es la escala. No obstante, dada la complejidad y la pluridisciplinariedad que subyace en el proyecto urbano, me resisto a subyugar el término urbanismo y, por lo tanto, me referiré siempre a la arquitectura y el urbanismo (en adelante, A&U). 

La Semana de la A&U tiene como objetivo dar visibilidad a unas cuantas obras en las que la A&U juega un papel protagonista; pero hay tantos libros que se ajustan a tal premisa que resulta imposible ofrecer una muestra representativa en solo una semana ya que, por más que hayamos establecido un marco temático, esto no deja de ser ULAD donde, por definición, reseñamos lo que queremos. De todos modos, y conscientes de que os vamos a dejar con ganas de más —y ahora que mis compañeros no me escuchan—, no es descartable que repitamos fórmula en un futuro para recoger más obras de interés que no hayan tenido cabida en esta primera incursión. Así que se aceptan sugerencias. 

El hecho de que las novelas, biografías, ensayos o novelas gráficas que versan alrededor de la A&U sean tan numerosas se debe a la fuerte atracción que dicha disciplina/arte/oficio ejerce sobre la mente humana. ¿Por qué será? 

1. Porque todo proyecto de A&U trata de aunar necesidades de distinta naturaleza o, lo que es lo mismo, de encontrar el equilibrio entre conflictos de diferente naturaleza. Y como todo el mundo sabe, si hay un conflicto, hay una historia. Y la A&U es una cantera de conflictos, algunos tan genuinos como: 
  • ¿Arte o Pragmatismo?
  • ¿Yo o el Colectivo?
  • ¿Cuál es la apuesta estética?
2. Porque toda obra de A&U modifica su espacio y las dinámicas vitales del ser humano. Y eso significa poder. Y tal vez por eso aquellos que ostentan o ansían el poder siempre han visto la A&U como una herramienta para alcanzar sus propósitos. 

3. Porque todo proyecto de A&U aúna gran cantidad de elementos y actuaciones que sólo pueden combinarse de un único modo (existe una metáfora muy efectiva: por más que mezcles huevo, aceite, sal y vinagre, la mayonesa no existirá si no logras ligar debidamente todos los ingredientes). Del mismo modo, todo proyecto de A&U aúna gran cantidad de manos y mentes —dejemos atrás de una vez el paradigma del arquitecto solitario— que deben coordinarse para llevar la obra a buen puerto y ese hecho también da lugar a multitud de situaciones y conflictos dignos de ser contados. 

4. Porque EL ARQUITECTO —a pesar de lo que acabo de decir justo antes— sigue siendo para el imaginario colectivo una figura enigmática. (¿Quién estaba detrás de todo el invento de Matrix?. Curiosamente, un arquitecto).

Podría pasarme la semana entera con mis elucubraciones. En todo caso, esta primera Semana de la A&U de ULAD ofrece una selección para todos los gustos en la que la novela gráfica tiene, además, una representación notable. En términos genéricos y para no hacer ningún spoiler: 
  • Ensayos sobre arquitectura y urbanismo. 
  • Reflexiones alrededor de la vivienda como icono arquitectónico y como elemento fundamental para la vida del ser humano. 
  • La arquitectura en su vertiente más constructiva y cotidiana. 
  • Las facetas del arquitecto como figura pública y como figura privada. 
  • La relación de la arquitectura con el poder.  
  • La siempre conflictiva relación de la arquitectura con mamá Arte. 
Esperamos que os guste.