jueves, 24 de marzo de 2011

Stefan Zweig: Mendel el de los libros

Idioma: alemán
Título original:
Buchmendel
Fecha de publicación: 1929
Valoración: muy recomendable

Y volvemos al fin, después de muchos meses, al que ha sido uno de nuestros autores fetiche desde que arrancó este blog: Stefan Zweig. Uno vuelve a sus páginas como quien pisa de nuevo la casa de sus abuelos, después de muchos años, y encuentra que todo está en su sitio y es correcto y huele a antiguo. Sin duda, su prosa es limpia, precisa, con las dosis justas de retórica para atraer sin cansar, pero creo que no es esto lo que más me atrae. Lo mejor de Zweig es su capacidad para mostrar, en pocos trazos, la esencia de sus personajes.

En este caso, en realidad, todo el libro (el librito: apenas 50 páginas) se reduce a eso. Quiero decir que la trama consiste en el desvelamiento de una persona: Mendel, el de los libros. Zweig nos lo presenta magistralmente, sacándolo de entre las sombras del olvido, y sentándolo ante nuestros ojos en la mesa del café Gluck, donde el viejo se volcaba de la mañana a la tarde sobre las páginas amarillentas de su mercancía. Nos hace presenciar el milagro al introducirse a sí mismo, de joven, haciéndole una consulta bibliográfica, y recibiendo como respuesta un increíble torrente de títulos, autores, editoriales, precios y librerías de viejo.

Mendel, el librero judío del café Gluck, encarna esa contradicción extrema entre lo más alto y lo más pequeño, que raya con la vivencia religiosa. Un anciano miope y sucio, encerrado en la trastienda de un café, encarnaba la memoria más portentosa que conoció la Europa de su tiempo. Una memoria que, como al Funes borgiano, le incapacitó para la vida y, por eso mismo, le dio un aura de santo, de monstruo, de prodigio viviente.

Zweig atrapa al lector en la descripción extasiada de esta extraña mente y con la afligida narración de las circunstancias que la perdieron para siempre. Paradójicamente -o no-, Mendel el de los libros es en el fondo un ensayo sobre el olvido.

También de Zweig: Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Novela de ajedrez, El mundo de ayer, Fouché. Retrato de un hombre político y María Antonieta.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Mendel el de los libros, !esto es literatura¡

Anónimo dijo...

Zweig es sencillamente impresionante...

Anónimo dijo...

Yo descubrí este autor gracias a vosotros, al leer "Veinticuatro horas en la vida de una mujer".
Ahora me leeré este.

Gracias
Luciernaga

Maese_Salakov dijo...

Librazo. A la altura -o incluso superior- de "Novela de ajedrez".

Con esto queda todo dicho.

Francesc Bon dijo...

Pues como el buscador no funcionó bien, voy y leo el libro y lo reseño y entonces, zas!, ya está reseñado.

Esta es mi: venganza

Anónimo dijo...

Sublime!!