sábado, 14 de mayo de 2016

Stefan Zweig: Viaje al pasado

Idioma original: alemán
Título original: Reise in die Vergangenheit
Traducción: Roberto Bravo de la Varga
Año de publicación: 1.929
Valoración: Está bien

Hasta algo de miedo me da reseñar aquí algo de Stefan Zweig, porque resulta que es quizá uno de los autores que más veces ha tenido el honor de merecer una entrada en este blog (igual hay incluso alguna estadística al respecto), y sé de buena tinta que tiene seguidores de esos que van con uno hasta el fin del mundo. Y encima es que el librito que voy a postear pues tampoco es que me haya entusiasmado mucho. Pero vamos allá.

Viaje al pasado es una novela corta (no llega a 100 páginas), que se lee mientras se toma el café de sobremesa, sin que éste se llegue a enfriar del todo. Podría decirse incluso que es más un relato que una novela, aunque eso se lo dejaremos a los técnicos en la materia. Se trata, todo él, de una relación amorosa entre un joven de origen humilde y hecho a sí mismo, que entra a trabajar en casa de un rico empresario, y la esposa de este último, mujer madura y dotada de una elegancia natural. El muy breve idilio se ve interrumpido por circunstancias externas que imponen la separación, primero de índole laboral y más tarde, el advenimiento de la Primera Guerra Mundial.

Y en este punto, abriendo el paraguas para protegerme de los tomatazos, tengo que decir que la cosa no me ha convencido nada. La historia es sumamente simple y por completo previsible, al igual que los personajes, y la prosa, pues qué quieren que les diga, me suena rancia, con una irritante tendencia a sobreadjetivar -no hay sustantivo que viaje solo-, y más parece la redacción de un estudiante aplicado que la pluma de un reconocido escritor. Confieso que no conozco mucho más de la obra de Zweig (sí que me cargó un poco en este mismo sentido en la biografía de María Estuardo), pero lo que veo no me gusta.

Pero, no obstante recorrer las páginas con una cierta desgana, llegamos al reencuentro de los enamorados (no es espoiler, el relato empieza justo ahí), bastantes años después. Y aquí parece que encontramos algo de mayor interés. El desenlace nos remite directamente al título, porque la recuperación de ese amor que las circunstancias habían hecho imposible termina siendo únicamente un viaje al pasado. Es lo que buscan los protagonistas -en especial, él-, recuperar la relación tal y como fue en su momento, ignorando el tiempo transcurrido. Pero, claro, los años han pasado realmente, y hacerlos desaparecer no es tan sencillo, bien porque las personas han cambiado, o porque el tiempo ha alterado la perspectiva de lo ocurrido, porque todo fue idealizado, o porque ha perdido su brillo. 

Si entendemos que esta cuestión es el centro de gravedad del relato y no la relación amorosa en sí, poco importa la escasa entidad de aquélla y nos dan un poco igual los personajes, e incluso justifica la existencia de alguna escena (un desfile nazi) que en apariencia no aporta nada: todo queda difuminado para subrayar lo decisivo del paso del tiempo, cómo el entorno de la pareja y el mundo en general han cambiado, y poco se puede hacer contra ello. Resistencia de la realidad es precisamente el título alternativo que tenía el relato: de tan feo lo podríamos calificar de antiliterario, pero desde luego resulta muy descriptivo. 

Así que empezamos la lectura con vibraciones bastante malas, sigo manteniendo que me fatiga ese estilo que siempre parece necesitar de adornos; pero también admito que las últimas páginas consiguen, de una forma abierta y poco convencional, hacer reflexionar sobre cuestiones como la ausencia y el paso del tiempo, que en demasiadas ocasiones vemos tratadas de forma frívola y superficial.

Otras obras de Stefan Zweig en ULAD: El mundo de ayer¿Fué él?Los ojos del hermano eternoFouché. Retrato de un hombre políticoMendel el de los librosMaría AntonietaTiempo y mundoCarta de una desconocidaNovela de ajedrezVeinticuatro horas en la vida de una mujer

2 comentarios:

zumo de poesia dijo...

Puesto que he leído toda la narrativa de Zweig, no individualizo bien esta obra. Creo que es una de sus primeras producciones. Aconsejo al lector interesado en Zweig empezar por "Mendel el de los libros" o "Una novela de ajedrez", donde el estilo de Zweig ya está consolidado. En su ideario estaba, como máxima esencial, eliminar de una narración todo lo superfluo y prescindible. Por eso me choca el reproche que la reseña hace a la sobreadjetivación. Les aseguro que en la mayoría de su producción el reto que Zweig se puso fue exactamente el contrario.

Carlos Andia dijo...

Creo que el relato se publicó junto con otros en algún tipo de volumen recopilatorio -aparte, claro está, del ejemplar que aparece en la imagen. Tendría que comprobarlo. Y también es posible que se trate de una obra menor. Pero sí te aseguro que no exagero nada en relación con el estilo. Estaría bien que lo leyeras y nos dieses tu opinión.

Muchas gracias por el comentario.