miércoles, 14 de febrero de 2018

Stefan Zweig: Miedo

Idioma original: alemán
Título original: Angst
Traducción: Roberto Bravo de la Varga
Año de publicación: 1920
Valoración: muy recomendable

¡No leáis la contraportada del libro!

Lo escribo ya aquí, de manera destacada, para que a nadie se le pase por alto, pues la contraportada explica más de lo que debería y su lectura podría estropear, en parte, el disfrute de este gran libro. Hecho el aviso, vamos a por la reseña.

Quienes ya conocéis la obra de Stefan Zweig podéis haceros una idea general de lo que os encontraréis, al menos en cuanto al entorno, las costumbres sociales, la caracterización de los personajes, etc. De esta manera, el autor austriaco, tal y como nos tiene acostumbrados, nos sumerge en un mundo de alta burguesía para narrar, en esta ocasión, una historia de pasiones, dudas, remordimientos, deseos y miedo.

En esta breve novela (muy breve, diría), Zweig plantea una reflexión sobre la infidelidad y sus consecuencias, sobre aquello que se esconde tras la arriesgada tentación de romper la cotidianidad de la vida de una pareja estable y acomodada, de relación monótona y rutinaria, para dar cabida a una aventura sentimental. El misterio que subyace en el secreto guardado forma parte del atractivo de la situación, y el miedo a ser descubierto incrementa el atractivo de la nueva relación. O al menos en su inicio. Porque como en toda aventura, no todo es perfecto, no todo sale como uno espera, siempre hay elementos incontrolables. Y en eso abunda el libro, en la sensación que uno tiene cuando no sabe cómo afrontar una situación que no únicamente depende de uno mismo, y en la dificultad de tener que lidiar con el miedo que aparece cuando la incertidumbre ataca y afecta el día a día de una persona.

El libro sorprende, y lo hace positivamente. Porque cuando uno lee Zweig puede presuponer qué se encontrará, en términos generales. Sabe que habrá personajes de la alta sociedad y que tratará sobre relaciones emocionales, sobre pasiones y enamoramientos, sobre remordimientos y posibilidades, pero en esta novela, aunque extremadamente corta pero con el número de páginas exacto para lo que pretende contar, encontramos algo diferente en la prosa de Zweig: sentimos angustia, desespero y miedo a los propios sentimientos, o a expresarlos, y experimentamos cierto temor cuando empatizamos con la protagonista en una situación que la supera, que la abruma, que la sobrepasa; somos testigos del sufrimiento que reside en ella, un sufrimiento que crece de forma incesante, contagiándonos su angustia a medida que avanzamos en la lectura y nos transmite la intensidad de sus sentimientos, su temor y su miedo.

De esta manera, en la que probablemente sea la novela más oscura de Zweig, menos luminosa, más negativa hacia el ser humano, más intrigante y enigmática, el autor nos brinda una excelente ocasión para analizar la complejidad del ser humano, sometiéndonos a la reflexión que supone tener que afrontar aquellos secretos que residen en uno (o que incluso lo persiguen) y cuestionarnos qué haríamos nosotros ante tal situación, cómo lo resolveríamos, y cómo sentiríamos. Con este propósito, Zweig nos plantea un escenario de dudas y miedos, en el que la habitual calidad de la prosa de Zweig fluye en cada página, pero, además, en esta ocasión, lo hace con tintes más enigmáticos, más oscuros de lo que nos tiene acostumbrados, conduciéndonos de forma inexorable a través de un camino dirigido a la oscura intimidad de nuestro ser.

PD: Aprovecho la ocasión que me brinda la publicación de esta reseña para recordar la figura del excelente traductor de Zweig al catalán, Joan Fontcuberta, fallecido esta misma semana. Nos deja como legado sus traducciones de indudable valor y gran calidad literaria. D. E. P.

Otras obras de Stefan Zweig en ULADEl mundo de ayer¿Fué él?Fouché. Retrato de un hombre políticoMendel el de los librosMaría AntonietaTiempo y mundoCarta de una desconocidaNovela de ajedrezVeinticuatro horas en la vida de una mujerViaje al pasadoLos ojos del hermano eternoLas hermanasMontaigneLa piedad peligrosa o La impaciencia del corazón, Clarissa

20 comentarios:

Beatriz Garza dijo...

Marc, menos mal que es corta porque la voy a leer seguro!
Fantástica y entusiasta reseña. Gracias.

Beatriz

Marc Peig dijo...

Muchas gracias, Beatriz. ¡Espero que te guste!
Ya nos contarás.
Saludos
Marc

El Puma dijo...

Stefan Zweig no defrauda nunca.
Y me causa especial satisfacción que ULAD se ocupe de él con tanta frecuencia.

Marc Peig dijo...

Muchas gracias, Puma. Ciertamente, Zweig es una apuesta segura, uno de los mejores escritores de todos los tiempos. Y es cierto que en ULAD hay muchas de sus obras reseñadas, pero aún (por suerte) queda alguna pendiente que ya la tengo en mi lista para un futuro.
Gracias por comentar la entrada y por tus palabras.
Saludos
Marc

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

Pendientes de traducir al español (o descatalogados) están el teatro de Zweig (así, el drama Jeremías) y su producción poética. Descatalogada está su (para mí) mejor obra biogŕáfica: Magallanes. No sé a qué obedecen estas carencias.

Sandra Suárez

Marc Peig dijo...

Hola, Sandra. Efectivamente, parece que la obra teatral de Zweig es menos conocida (también menor en cuanto a obras publicadas). De todos modos, sí he visto «Jeremías» traducida y disponible (no haré publicidad, pero la he visto por internet en una cadena de librerías bastante conocida, por si te sirve). En cuanto a Magallanes, espero que lo reediten y, viendo la popularidad de Zweig, tampoco me extrañaría que lo hicieran. Tocará esperar ;-)
Saludos, y gracias por comentar y reivindicar la obra de Zweig.
Saludos
Marc

javo dijo...

Muy buena reseña Marc, va directo a mi lista de futuras lecturas.

Saludos

Marc Peig dijo...

Muchas gracias, Javo. ¡Espero que la disfrutes!
Saludos
Marc

julian bluff dijo...

Lo de las contraportadas de los libros, en este país, es de Juzgado de Guardia. Los editores lo consienten. No sólo eso, sino que a veces encargan el prólogo a algún escritor local aun a sabiendas de que van a destripar el argumento. Y les da igual que la novela sea de intriga. Eso pasa. Lo prometo. Pasa

Marc Peig dijo...

Hola, Julian. Te creo, y estoy de acuerdo contigo. Yo mismo, muchas veces, las leo muy por encima o incluso no las leo del todo, porque ocurre lo que indicas. No es necesario explicar qué ocurre en un libro para captar la atención del lector, y a veces incluso va a la contra. En cuanto a los prólogos, depende de cómo empiece los dejo para el final, una vez terminado el libro, aunque hay de todo, está claro. Pero sí, es un tema que debería tratarse con cuidado, pues puede estropear la lectura del libro.
Gracias por el apunte, y por comentar.
Saludos
Marc

Anónimo dijo...

No es un poco exagerado decir que es uno de los mejores escritores de todos los tiempos? Lo pregunto humildemente porque no he leído tanto de él.

Gabriel

Marc Peig dijo...

Hola, Gabriel. Para mí, sí lo es, aunque claro, es mi humilde opinión, válida como cualquier otra. De todos modos, en ULAD están reseñados bastantes libros suyos y hay unos cuantos imprescindibles y, en general, los comentarios que recibidos coincides bastante en que es un gran autor. Pero claro, contra gustos...
Saludos, y gracias por comentar.
Marc

Anónimo dijo...

Soy muy admiradora de Stefan Zweig. A quien haya leído o quiera leer Miedo, le recomiendo Ardiente secreto, o Veinticuatro horas en la vida de una mujer, otras obras muy cortas también de este autor. Bueno, creo que recomiendo el 90% de la obra de este autor.
Estoy de acuerdo con lo que decís de las contraportadas, pero a veces uno las lee inocentemente y no se da cuenta de que te han destripado medio libro. Recuerdo la contraportada de Las cárceles del alma. Una novela muy larga, y en la contraportada contaban acontecimientos que no se producían hasta la página 300 y pico.
Zumo de poesía, yo encontré Magallanes en una biblioteca, y si no, siempre nos quedará Iberlibro o Uniliber. A mí me encantó esa obra, es Historia pero se lee casi como una novela de aventuras.

Marc Peig dijo...

Hola, Anónimo. Justamente "Ardiente secreto" es una de las obras de Zweig pendientes de reseñar, por lo que la tengo en mi lista desde hace algún tiempo para leerla y reseñarla como es debido.
Respecto a lo de las contraportadas, lo dicho, creo que es una parte importantísima en un libro por ser uno de los primeros canales por los cuales se conoce una obra, ya que a menudo nos fijamos en el autor y el argumento. Siendo así, deberían ser mejor tratadas.
Muchas gracias por comentar la entrada.
Saludos
Marc

eduideas dijo...

Otro libro para la lista de los que caen seguro, gracias por las reseñas

Marc Peig dijo...

Hola, Eduideas. Gracias a tí por comentar, y espero que disfrutem del libro.
Saludos
Marc

Anna dijo...

Hola Marc,

alguien te comenta por ahí si no es exagerado decir que Zweig es uno de los mejores escritores de todos los tiempos, y yo no tengo ninguna duda: es uno de los mejores.

El viernes compré "miedo" y ahora que leo esta reseña no veo el momento de empezarlo. Lo compré en castellano, a pesar de que la semana pasada murió su traductor al catalán. Soy catalanohablante, pero el motivo es que siempre he leído a Zweig en castellano y las traducciones de Acantilado también son excelentes.

Por cierto, si por algo Zweig es uno de los mejores es por sus biografías. En mi hall of glory particular están, sin ninguna duda, las biografías de María Antonieta, de María Estuardo y de Fouché y, por supuesto, los "Momentos estelares de la humanidad". No hay nada que se pueda comparar a esas biografías, es un escritor extraordinario.

Cuando murió mi abuelo entré en su biblioteca y "robé" para mí sus "Memòries d'un europeu" antes de que mis primos y hermanos pudieran tener tentaciones. Lo tengo en la cabecera de mi cama, aún sin leer. Traducción de Joan Fontcuberta. Vaya tres gigantes, que ya no están en este mundo.

Marc Peig dijo...

Hola, Anna. Me alegra coincidir en la valoración de la obra de Zweig en general. Respecto al idioma de lectura de los libros, es cierto que a veces uno le pone una voz, o un idioma, a un autor, y sigue toda su obra con ese mismo idioma. Es lógico que así sea, y una suerte poder disponer de la literatura en diferentes lenguas y elegir aquella con la que nos sintamos más a gusto, caso por caso.
Respecto a las biografías, leí hace un tiempo la de Montaigne (que reseñé también en ULAD), y me encantó también, no solo por laprosa de Zweig, sino también por la figura del humanista.
Me alegra saber que los libros de Zweig pasan de generación en generación, lo cual da una idea de su calidad,, y es un recuerdo más que te llevas de tu abuelo, que en paz descanse,
Espero que esta novela te guste, y que las altas expectativas no jueguen a la contra. ¡Ya nos contarás!
Saludos, y gracias por comentar la entrada.
Marc

Jan Arimany dijo...

Com sempre, les teves ressenyes són estupendes, des de la primera advertència -imperdonable la contraportada de Acantilado que, per cert, no vaig llegir gràcies al teu avís- al tribut final a Joan Fontcuberta.

Jo precisament l'he acabat avui i, com totes les historietes de Zweig que he llegit, m'ha encantat. Dius que potser és la història de Zweig més fosca. A mi em va semblar més fosca la seva novel·la de suspens "¿Fue él?". M'encanta com als seus llibres es desdibuixen tots els personatges, tots els llocs, absolutament tot a favor del remolí de sentiments i emocions dels seus protagonistes.

En breus publico ressenya, però sens dubte estem d'acord :)

Marc Peig dijo...

Hola, Jan, muchas gracias por tus elogios. Te respondo en castellano, para mejor comprensión del resto de lectores ;-)
Ciertamente, la contraportada no es muy lograda por lo que llega a explicar y sí, el tributo final al traductor Fontcuberta era obligado, pues gracias a él hemos podido disfrutar de este gran autor en catalán.
La novela de suspense que mencionas no la he leído (aún), aunque tengo gran curiosidad en leer a Zweig en clave suspense. La anoto en mi lista de lecturas pendientes.
Leeré tu reseña, siempre son de alto nivel y no me pierdo ninguna.
Saludos, y gracias por comentar.
Marc