domingo, 18 de febrero de 2018

F. J. Barbero: Pet Shop Boys: Plural


Idioma original: español

Año de publicación: 2015
Valoración: imprescindible para fans, anecdótico para profanos

He de ser justo, no quiero que me recriminen mi querencia por los libros sobre músicos y por los libros sobre los músicos que me gustan. Pero hay cuestiones, perdonad la palabra algo pedante, insoslayables. Y es que cuando se publica un libro, por mucho que se cuente con la seguridad de quienes lo comprarán casi "a ciegas", uno ha de ser considerado con cualquier lector. Y 500 páginas sobre la obra de un grupo importante pueden parecer muchísimas, pero resulta que yo echo algunas cosas en falta. 

En contenido: no creo que hubiera resultado superfluo añadir una sección con opiniones reflejadas en entrevistas. Si es que era imposible una entrevista directa. Pues se está hablando en todo momento del contenido intelectual y las letras y las influencias clásicas y contemporáneas y parece poderse pasar de puntillas por las opiniones, sean previsibles o conocidas o no, de este par de músicos cuya carrera supera las tres décadas.

En espíritu: ¿y la cuestión crítica? No querremos un producto para fans, uno de esos mamotretos autocomplacientes donde uno lee exactamente lo que quiere leer y gusta de solazarse en los mismos hitos una y otra vez. Esto falta en Plural, y sobran (o podrían haberse dejado para un anexo) las relaciones exhaustivas de lugares y fechas de conciertos, listas de bailarines, farragosas descripciones de los aspectos escénicos. Porque creo y coincido en que está muy bien reivindicar al dúo, hacerse eco de su influencia, glosar sus cualidades, divulgar su obra. Pero entonces me choca ese uso de la primera persona del plural en la narración: "creemos", "consideramos", "hemos". Que interpreto como una creación de distancia, como una intención de desapasionamiento que luego el texto desmiente. Y si bueno es no parecer un fan capaz de reír todas las gracias, bueno es también colocarse con firmeza tras una opinión y no mostrarla de manera tibia. Un grupo hace magníficos discos que lo elevan a los altares del éxito masivo y el reconocimiento crítico. Las dos cosas, y a la vez, muy pocos lo han conseguido: luego se sucede casi siempre la decadencia. Puede que el voraz mercado busque caras nuevas y las inversiones promocionales se destinen a otros fines. Pero la pérdida de inspiración cuenta. Vamos si cuenta. Y Barbero parece no querer reconocerlo en estas páginas: atribuye la disminución del éxito del grupo errores en la secuencia de los discos, malas elecciones en el sonido, en la designación de los discos sencillos. Justifica enormes dispendios en montajes escénicos, decisiones que son muchas veces producto de una reivindicación de la coherencia artística. Todo eso queda descrito y disculpado en este texto, algo deslabazado y repetitivo en lo estilístico (¿atribuible en parte a la profusión de adjetivos elogiosos?), aunque no es lo que a estos libros se les exige. En lo primordial, un exhaustivo repaso no solo a sus registros sonoros sino a sus shows, un trabajo colosal. En otros aspectos, en lo de estimular al no adepto hacia la indagación, algo irregular pues el entusiasmo se mantiene muchas veces por encima de lo objetivamente aceptable, lo cual lamentablemente inhibe al potencial lector curioso, a aquel que, ajeno al impacto al grupo, escarbaría en su obra en función de lo leído aquí. 

Y una pequeña objeción a la que no puedo resistirme: no pueden acabarse 500 páginas cerrando el epílogo con una última frase tan mal redactada. Por favor.


6 comentarios:

El Puma dijo...

Me gustan mucho los Pet Shop Boys. Sin declararme fan del dúo, los sigo desde que escuché West End Girls por primera vez, allá por mediados de los 80. Compré un par de sus discos, alguna recopilación, suelo ver sus recitales en youtube, aún los más recientes. Tengo pendiente verlos en vivo. Gracias por la reseña. Dudo que alguna vez lea este libro.

Anónimo dijo...

Pet Shop Boys es un grupo importante? Pues esto sí que es una novedad.

Gabriel

Francesc Bon dijo...

Pues sí: un grupo importante aunque hayan entrado en una fase prolongada de decadencia.

Carlo Milan Olivares dijo...

Es un grupo importante para quienes lo conocemos.

La reseña no me brindó sino confusión a si debiera o no leerlo. Pero supongo que me quedo en su propuesta musical que para mí es sensacional.

Un libro al día dijo...

Carlo: gracias por comentar. Y lamento la confusión acerca de la reseña: si te gusta el grupo hasta el punto de sentir curiosidad por sus aconteceres, obviamente, y más en español, pocos libros te vas a encontrar con un seguimiento tan exhaustivo. Otra cosa es que le quieras exigir en lo literario, ritmo de lectura, interés de los comentarios, objetividad, sentido crítico. Ahí le he visto muchas limitaciones.

Un libro al día dijo...

Perdón: el comentario es como Francesc Bon (incluído este, claro). Google y sus cierres de sesión.