sábado, 3 de febrero de 2018

Ted Lewis: Carter


Idioma original: inglés
Titulo original: Jack's Return Home
Año de publicación: 1970
Traducción: Damià Alou
Valoración: recomendable

Michael Caine impecable en su terno y con la escopeta de cañones recortados en ristre. Escribía hace algún tiempo sobre portadas y, aún contando con la ventaja de la categoría de culto de la película, no me negaréis que, incluso alineándose con la estética de las portadas de Sajalín, ésta es particularmente icónica, con ese levantamiento de ceja y esa mirada fría y calculadora. Perdonemos incluso la adaptación del titulo original con obvios fines y comprendamos ciertas licencias de género, sobre todo aquellas que tienen que ver con la situación de la época. ¡Narices, algunas escenas de esta novela se resolverían llamando al móvil! Hoy, claro. Pero no en 1970 donde se sitúa la historia. Una historia sencilla a priori. Jack Carter regresa a su pueblo natal (entendemos un pueblo en la Inglaterra industrial, parece cerca de Manchester) desde el Londres urbano donde ejerce de eficaz sicario para un par de hermanos (importante: se está acostando con Audrey, novia de uno de ellos, y tienen bastante avanzado un plan para largarse a Sudáfrica). El motivo del regreso: Frank, su hermano, ha fallecido en un accidente cuyas circunstancias son muy poco claras. Y Jack no abandonará su pueblo hasta aclararlas. Así que van surgiendo personajes relacionados con el entonrno de Frank y con el pasado de Jack y todo empieza a encajar. A Jack le hubiera bastado con enterrar en paz a su hermano y volverse a Londres, pero la cosa se ha empezado a enredar y sus sospechas empiezan a tomar cuerpo.

Ted Lewis, fallecido a los 42 años como consecuencia de su afición a la bebida (reflejada en Carter, incluso tipos que están a punto de matarse no dudan en servirse un vaso de whisky para afrontar tal tarea con el debido tono), escribe con una simplicidad y un estilo directo muy propio. Jack en primera persona todo el rato es un personaje poderoso, decidido, con esa fascinante y particular ética del criminal que preserva ciertos principios (la familia, el primero) y que deja pocos resquicios a todo lo demás. Un ser primario que no duda en patear a quien se ponga por medio (sea hombre o mujer) mientras el fin lo justifique, un tío violento y rudo que sería el objeto, si apareciera en este mundo nuestro de hoy en día, de críticas por docenas, por su machismo, sus escasos escrúpulos, su frialdad.

Lewis retrata una Inglaterra industrial previa a la crisis del petróleo de los 70, una sociedad de pubs y alcohol a destajo, de pequeños pueblos o suburbios feos pero funcionales, contenedores de working class o fuerza de trabajo, esperando, parece, a que el thatcherismo los debaste en unas pocas décadas, donde el único remedio para la miseria o el aburrimiento es trasegar cerveza y trapichear, pueblos de calles vacías y ventanas entornadas, gente con poco glamour y con poca paciencia, cuestión que nos genera una cercanía que puede incomodarnos.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Buena reseña, pero, por el recuerdo que tengo de ella, yo daría a ésta novela un muy recomendable.

Juan G. B. dijo...

La peli molaba mogollón, según recuerdo ; )

Sir Robin dijo...

Gracias por la reseña, poco entusiasta para ser recomendable ¿no Don Juan?... En cualquier caso la escopeta más que cañones recortados querrías decir de repetición supongo: chac,chac. Había leído buenas críticas desta novela, aunque el género negro tan en boga no es especialmente de mi agrado, le había echado el ojo, ahora lo meditare un poco más. Poco, poco. Saludos.

Juan G. B. dijo...

Don Francesc, que yo sólo he visto la peli... ; )

Cities: Moving dijo...

Poco después de empezar con Das Bücherregal abrí otro blog para tratar otras aficiones mías al margen de la literatura (cine, series de tv, arquitectura, etc). Pero quien mucho abarca poco aprieta, así que resistió poco más de un año aun cuando muchos posts no tenían demasiada sustancia. Casualmente una de las pocas películas que tuve tiempo de comentar fue Get Carter, así que para no repetirme ahí os dejo la reseña por si os pica la curiosidad.

Francesc Bon dijo...

Hola a todos y gracias por los comentarios. Pues habrá que culpar a Sajalín por publicar a Edward Bunker, al que le atribuyo la "esencia de la autenticidad narrativa como criminal". Ted Lewis no lo hace nada mal y esta es una buena novela, pero me da la impresión que el paso del tiempo la ha convertido en algo ingenua.

Pablo GP dijo...

No está mal. Yo la dejaría en recomendable.
No he visto la película, pero al leerla uno ya se imagina la versión cinematográfica de la novela. No sé si esto es bueno o malo, pero parece que se haya escrito pensando en la película.

Francesc Bon dijo...

En recomendable se quedó, Pablo.