martes, 29 de marzo de 2011

¿Puede la literatura cambiar el mundo?

Hace unos meses, en un programa televisivo con Roberto Saviano, autor de Gomorra, el director Roberto Benigni pronunció una frase hermosísima: "Cuando un hombre con una pistola se encuentra a un hombre con una pluma, el hombre con una pistola es hombre muerto". La frase fue muy aplaudida, repetida, compartida, twitteada. ¿Pero es cierta además de hermosa? ¿Sigue teniendo la palabra tanta fuerza como para cambiar la realidad? ¿Alguna vez la tuvo?

Dos entradas recientes de este mismo blog están dedicadas a dos escritores que han creído en la necesidad de escribir desde el compromiso ideológico, y en la capacidad de su escritura para cambiar el mundo (a pequeña o mayor escala): me refiero a Gabriel Celaya y a Stéphane Hessel (esta segunda entrada, por cierto, ha resultado ser bastante polémica). Y Mario Benedetti es uno de los faros que han iluminado este blog desde su primera entrada. ¿Cómo podemos entonces renegar del valor social, político, ideológico de la literatura?

Probablemente las personas que escribimos este blog tengamos una opinión distinta al respecto: por eso esta entrada está planteada como pregunta, y por eso no dará ninguna respuesta. Pero es casi inevitable ser algo escéptico sobre el poder real de la palabra, en un mundo en el que hasta la política parece estar supeditada a la economía; y sobre todo, en un mundo en el que otras formas de arte o de comunicación (el cine, la música, la televisión, el propio internet) han absorbido gran parte del poder de influencia que en otro tiempo tuvo (puede pensarse) la literatura.

Y sin embargo, no faltan hoy en día los escritores (literatos, periodistas, blogueros) amenazados, perseguidos, exiliados, detenidos, censurados en todo el mundo; y en este mundo occidental nuestro, en que no existe la censura institucional, existe también, y cada vez más poderosa, la censura (que muchas veces se convierte en autocensura) de lo políticamente correcto. Y si tantos esfuerzos se hacen por controlar o mutilar la libre expresión a través de la palabra, ¿no será que algún poder conserva? ¿No será que decir y escribir lo que se piensa sigue siendo en sí mismo un acto de rebeldía? ¿Y un acto de consecuencias imprevisibles?

Al fin y al cabo, quizás la literatura sí conserve la capacidad de cambiar a las personas; y las personas, al fin y al cabo, son las que pueden cambiar el mundo.

8 comentarios:

javier dijo...

Creo que con la frase final que has escrito ya está todo dicho, sublime.
Yo creo que sí, pero es una forma de cambiar el mundo mucho mas laboriosa y sutil que empuñar un arma por ejemplo y a veces aunque produzca cambios tampoco somos capaces de verlos.
A mí me puede marcar o condicionar un libro para actos futuros y ni yo mismo darme cuenta, no sé si me explico jeje.Es mi humilde opinion.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Como en el cine, en el teatro, en la literatura debe de haber entretenimiento y compromiso social, al igual que en nuesta vida.
Disfrute personal de la vida de uno sin olvidar el entorno que a uno le rodea y que es bueno que desee transformar.
Está claro que un libro, una obra de teatro no van a cambiarte, pero pueden ser la chispa necesaria para que uno se sienta interpelado a realizar cambios en la vida de uno y en la sociedad en la que vive.

Luciernaga

Maese_Salakov dijo...

Puede.

Myrcrisher dijo...

He escuchado decir que la literatura va dos pasos más allá de la historia. En realidad creo que la literatura impulsa nuevas ideas y pensamientos que forman las bases de las futuras acciones. Sin embargo un libro como El Arte de la Guerra de Sun Tzu puede ser interpretado y puesto en acción de formas tan diversas a lo que seguramente el autor se imaginaba o buscaba. Pienso en Jean Paul Sartre y su influencia en la Unión Soviética sin visualizar los excesos stalinistas o Miguel de Unamuno y sus cambios de postura frente a la Guerra Civil Española. Es difícil responder si es la literatura la que cambia el mundo, pero definitivamente estoy convencida que cualquier cambio de la humanidad nace con una idea y una persona dispuesta a asumirla y a vivirla.

Myrcrisher dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

hola gente de UN LIBRO POR DIA... les dejo mis humildes felicitaciones por el blog... espero que sigan haciendolo... hoy los descubri jaja queria asegurarme de que inmortalidad de kundera era algo bueno para regalr y me convencieron las frases del post. sigan asi. saludos. GOETHEGERO SALTA

Anónimo dijo...

ahora bien con el tema del ultimo post me remito a esta Pregunta: la literatura cambio alguna vez su vida? en mi caso y supongo que en el de la mayoria de los lectores la respuesta es si. mi vida cambio luego de leer los sufrimientos del joven Werther por ej. o lobo estepario. entonces si puede hacerlo personalmente supongo que PUEDE. GOETHEGERO SALTA

nino dijo...

Indiscutiblemente la literatura a través de sus más diversas formas de expresión, es capaz de modificar conductas, moldear carácteres y más aún, la literatura consolidada en torno a mensajes bien dirigidos, cargada de astusia y del lenguaje preciso, es capaz inclusive de amedrentar la conducta del insensible. La pluma y el papel durante siglos a constituido un arma de incuestionable valor para muchas generaciones en los más diversos espacios geográficos y en los más disímiles momentos históricos. En la era más pujante de la globalización se ha potencializado mucho más el papel protagónico de la literatura en la lucha del hombre y la mujer por su liberación. Vivimos en una época en la cual, el desarrollo del internet y la telefonía digital, más que mera tecnología, se han convertido en fieles aliados tanto de los que afanosamente buscan el contacto íntimo y peremne con la literatura, como de los que no escatiman esfuerzos para extender a todos su hilo inagotable e incentivador de creatividad en la lucha por sus erechos, por su librtad, por su dignidad.