sábado, 12 de marzo de 2011

Arthur Schnitzler: La cacatúa verde

Idioma original: alemán
Título original: Der grüne Kakadu
Año de publicación: 1898
Valoración: Muy recomendable

TÚ: ¿La cacatúa verde? Pues no me suena de nada
YO: Ya, a mí tampoco me sonaba, fui al teatro a verla porque el director era Luís Miguel Cintra, uno de los más conocidos y mejores de Lisboa. Pero de la obra, no sabía nada...
TÚ: ¿Y este Arthur Schnitzler, que tiene nombre de salchicha, quién es?
YO: Pues un novelista y dramaturgo austriaco que vivió a caballo entre el siglo XIX y el XX. En España no es muy conocido, pero en su época fue un escritor influyente y polémico, admirado por Freud y censurado por su representación del sexo y el poder. Por ejemplo, seguro que no sabes que Eyes Wide Shut, la película de Kubrick, se basa en un relato suyo...
TÚ: Vale, ¿y la obra?
YO: Pues la obra es una comedia...
TÚ: ¿Una comedia? Bah...
YO: Oye, espera, espera, que hay comedias y comedias. Y esta es de las buenas, de las que vale tanto como cualquier tragedia. Buena, buena, buena.
TÚ: Si tú lo dices...
YO: Que sí, que sí... Me recordaba a El inspector de Gogol, o a las obras de Darío Fo, porque utiliza el humor para hablar de cosas muy serias, y desenmascarar la realidad.
TÚ: ¿Y de qué va?
YO: Pues es un poco complicado de explicar. A ver: se sitúa en París, durante la Revolución Francesa, exactamente la noche de la caída de la Bastilla. En una taberna llamada La cacatúa verde...
TÚ: Aaaaaaaaah, de ahí viene el título.
YO: Sí. Pues en esta taberna se juntan dos tipos opuestos de personajes: por un lado, un grupo de ex-actores, que ahora se gana la vida haciéndose pasar por criminales y maleantes, y por otro gentes de la aristocracia parisina, que vienen atraídos por la posibilidad de mezclarse con los "bajos fondos", vivir peligrosamente y dar rienda suelta a pasiones e instintos que normalmente tienen que reprimir.
TÚ: Pues suena bien.
YO: Y sobre todo, que la obra está muy bien construida, como un crescendo constante, con cada vez más personajes y más confusión en el escenario, varias subtramas de relaciones entre personajes, y claro, Schnitzler le saca mucho partido a la mezcla entre realidad y teatro dentro del teatro.
TÚ: Oye, pues me has puesto los dientes largos, ¿dónde puedo conseguir un ejemplar?
YO: Pues me temo que está difícil: a comienzos del siglo XX se publicó una traducción de la obra en español, pero desde entonces no se ha vuelto a traducir. Mira a ver si en las bibliotecas de tus alrededores, o en alguna librería de segunda mano...
TÚ: Oye, pues gracias...
YO: De nada, hombre. Y recuerda: "la muerte es la máscara de la revolución, la revolución es la máscara de la muerte, la muerte es la máscara de la revolución, la revolución es la máscara de la muerte"..ñ
TÚ: Ahá, sí, estooooooooooo... que me tengo que ir, ¿eh? A seguir bien...

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