jueves, 17 de marzo de 2011

VV.AA.: Arte, ideología y capitalismo

Idioma: castellano
Fecha de publicación: 2008
Valoración: está bien

Decíamos ayer que las transcripciones de conferencias no acaban de convencerme. Creo que voy a tener que retractarme. Está claro que todo buen conferenciante domina algunos trucos retóricos que en vivo sirven para meterse al público en el bolsillo y transcritos se desinflan sin remedio. Además, una ponencia está sujeta a circunstancias del momento (o incluso del espacio) y soporta por lo general argumentos menos exhaustivos y prolijos que un ensayo. Sin embargo -o quizá por eso mismo-, una conferencia transcrita tiene una gran ventaja frente a un texto concebido desde el principio como tal: la frescura. Un autor se atreverá a decir cosas que se pensaría mucho antes de poner por escrito. Quien la transcribe y publica comete, en este sentido, una traición; pero una traición que ofrece jugosas sorpresas.

En este caso el responsable de la elogiable traición es el Círculo de Bellas Artes de Madrid, que desde hace varios años edita una colección de libritos con las intervenciones de las muy autorizadas voces que por allí pasan. Quienes no vivimos en Madrid no podemos más que agradecerles la idea. El libro del que hablo surge de una visita de Slavoj Zizek (en realidad no se escribe así, pero quien sepa poner sobre las zetas un acento circunflejo invertido que tire la primera piedra). Para quien no le suene, este señor es probablemente el filósofo más polémico sobre la faz del planeta. Abundan sus intervenciones en youtube, que no suelen aburrir. Por citar dos que recuerde: una disquisición sobre las diferencias entre los váteres alemanes y franceses, y la demostración inapelable de que Sonrisas y lágrimas es un film propagandístico pro-nazi.

Dicho esto, podéis suponer que merece la pena leer lo que el bueno de Zizek tiene que decir acerca de varias películas, entre ellas Titanic, Los pájaros, El código Da Vinci o El perfume. En estos y otros especímenes ejercita su agudísima capacidad de análisis, deudora de Marx y Lacan, levantando las máscaras de los más renombrados productos ideológicos del capitalismo actual. Sus comentarios se ilustran con fotogramas de las películas, lo que resulta muy útil para no perderse. También resulta útil tener ciertas nociones de Filosofía y Psicoanálisis, no lo vamos a negar.

Se completa el libro con dos intervenciones más, de Jorge Alemán y César Renduelles, que abundan en los mismos temas. La primera, sinceramente, me dejó bastante frío. Será que no entiendo a Lacan lo suficiente para apreciar su posible aportación a una nueva renovación de la izquierda política. En cuanto a la segunda, Renduelles demuestra con admirable rigor cómo gran parte del cine actual comulga de un sueño de redención violenta que nos salve a todos del ciclo de consumo desbocado que nos engulle. El club de la lucha, por ejemplo. Lo curioso, dice (y concuerdo), es que estos sueños no hacen sino reforzar, al nivel más profundo, la lógica que pretenden criticar, olvidando "que el consumismo es un epifenómeno material de un sistema social monstruosamente espiritual".

Se trata, en fin, de un librito que no te cambiará la vida, pero sí te deparará unos cuantos golpes de genio y unos cuantos destellos de lucidez sobre las apariencias cotidianas que nos rodean. Y eso no es poco, ¿no?