
Título original: L'avalée des avalés
Idioma original: francés
Año de publicación: 1967
Valoración: No procede
Pues nada menos que "la novela que inspiró a Jean-Claude Lauzon en su obra maestra Léolo". Eso dice la portada.
Léolo es, con diferencia, mi película favorita. La primera vez que oí hablar de ella fue en el colegio, cuando el profesor de música, un tipo pequeño con tremendo bigotazo, llegó una tarde a clase traumatizado por la película que había visto el día anterior. Yo era pequeño, pero oír al tipo ese hablar indignado de que la monstruosidad cinematográfica aquella trataba sobre las masturbaciones y las cagadas de un niño pequeño hizo que memorizara el título de por vida. Cosas de la cabeza.
La segunda vez, ya en la Universidad, me habló de ella Sergio Oiarzabal, buen amigo y extraordinario poeta, desaparecido el año pasado, del que ya hemos reseñado en este blog alguno de sus libros. Nada más mencionarla, el título y el recuerdo de mi profesor vinieron de golpe a mi cabeza, y esa misma noche pude, por fin, después de tantas masturbaciones y cagadas, verla. Desde entonces, no he parado. De verla, tampoco.
Como este es un blog de crítica de libros, no voy a contaros la peli. Pero podéis imaginaros mi sorpresa y mi emoción cuando descubrí, en una librería, "la novela que inspiró a Jean-Claude Lauzon en su obra maestra Léolo".
Desgraciadamente, no he podido pasar de la página 90.
- ¿Acaso la novela era rematadamente mala?
- No, al menos no lo creo. Tiene buena pinta.
- ¿Acaso el autor es un personaje repugnante y eso te ha obligado a dejar de leer?
- No. Al contrario: el autor es un tipo misterioso, con varias novelas, guiones de cine, canciones, esculturas y collages. No concede entrevistas. Además, es de Québec, lo que le da un punto curioso: no conocía ningún autor quebequés.
Por lo que dice la contraportada, la novela trata de una "niña prodigio, disertadora, políglota, actriz, intérprete de diversos instrumentos, bailarina, experta en montar y desmontar armas de un solo vistazo. Desgraciada, lúcida, destinada al suicidio o dispuesta a envejecer...". Rozamos el record guiness de calificativos en una contra. Sigue diciendo: "De su mano y de la de su autor, atravesaremos el libro de las maravillas, saltando del relato oral a la fábula, del ars lírica al ars dramaticae y la retórica, del Libro de las Crónicas y de Ester al Calígula de Camus, pasando por los clásicos y la mitología, leyendas y hazañas de todos los tiempos y toda clase de cuentos, finamente sazonado con guiños y referencias a Céline, Descartes, La Fontaine, Flaubert, Proust y Poe, entre otros". JODER. ¿ENTRE OTROS? Pero, ¿es que acaso queda alguno, algún autor, algún género literario, algo, que no "atravesemos de su mano y de la del autor"? ¿Hacen pruebas de doping a las gentes que escriben las contraportadas?
Sí: ya me pareció, cuando leí el texto precedente, que alguien se había pasado con el diccionario de sinónimos. Pero lo achaqué a la pura emoción de editar "la novela que inspiró a Jean-Claude Lauzon en su obra maestra Léolo" (¿a que ya empieza a chirriar?).
Y para no ponerme más en evidencia por reseñar un libro que NO he sido capaz de leer, terminaré explicandoos la razón de esta renuncia: porque la edición es un puñetero desastre. Un desastre mayúsculo. ¡Un tsunami en la imprenta! ¡El apocalipsis bibliográfico! ¡El Doctor Hyde de Guttemberg! ¡Gadafi revisando galeradas! ¡La desintegración del Libro! ¡Quiero la verdad! ¡Tú no puedes encajar la verdad! ¡¿Ordenó usted el código rojo?!
Solo para que os hagáis a la idea: tomemos la solapa.
Línea 2: "Réjean Ducharme, (1941,Saint-Felix-de-Valois,"
Falta un espacio después de la coma.
Línea 6: "autor que, además de nue-ve novelas y cuatro"
¿"Nue-ve"?
Línea 17: "General, que le fue en-tregado en Canadá por"
¿"En-tregado"?
Línea 25: "separado, han sido: _____Prix Cánada-Belgique,"
Se les ha ido la mano con el doble espacio (el subrayado es cosa mía, para distinguirlo).
A lo largo del texto, además, escriben Montreal y Montréal indistintamente.
¡¡¡¡Y todo esto solo en la solapa!!!!!!
Os podéis imaginar lo que pasa en el libro, donde hay, podríamos decir, muchas más palabras y párrafos: erratas monumentales, dobles espacios, falta de espacios, tipografías confusas, líneas huérfanas, líneas viudas, líneas suegras, notas al pie a distintas alturas según la página, números de página mal alineados, falta de coherencia total en el uso de guiones, espacios, comillas..., páginas cuya última línea termina mucho antes de donde debería, o mucho después...
Una fiesta, vamos.
Entiendo que es cosa mía. Que a mucha gente semejante cantidad de erratas no le supone ningún problema, pero en mi caso la distracción continua y la mala leche creciente me impiden disfrutar de la lectura, porque algo dentro de mí pasa a un "estado de alerta" que me va separando del texto y me centra exclusivamente en el libro. Y cuando me pasa esto ya no leo, solo miro. Y me tropiezo. Y me vuelvo a tropezar. Y llega un punto en el que me alejo del libro antes de que acabemos mal.
Todo esto venía a que si alguien se lo lee, que me cuente qué tal, de qué va, esas cosas.
11 comentarios:
Dicen que ahora, con la crisis, algunas editoriales se están ahorrando a los correctores de estilo. Y se nota, se nota mucho, traducciones literales del inglés, errores de puntuación,... Yo te entiendo perfectamente, a mí me entra tan mala leche que renuncio directamente a leer el libro.
Yo no entiendo gran cosa del mundo editorial, pero pienso que, si yo escribiera un libro y los lectores me dijeran que había tal cantidad de erratas que no han podido terminarlo, me sentiría ESTAFADA. (Lo pensé hace poco con un libro que leí y ahora me ha vuelto a la cabeza gracias a tu entrada).
A mí con la tipografía no creo que me ha pasado, pero sí con las traducciones: cuando se nota que una traducción es mala, que hay calcos del idioma original, frases que no se entienden, palabras extrañas que nadie ha usado desde el siglo XII, me roba completamente el placer de la lectura...
Creo que estamos saliendo del enfoque del blog. Me hubiera gustado que se haga mas hincapie en la reseña del libro, en vez de comentar los errores garrafales de esa edición (que de más esta decir que coincido en su punto de vista).
Bueno Alejandro, la verdad es que, mirando en perspectiva las entradas publicadas a lo largo de estos dos años, el enfoque del blog es una cosa bastante ambigua, me parece, incluso anarquista en algunos momentos... De todos modos, y sin faltarte razón, como digo en el propio texto, esta es mi crítica: no fui capaz de terminarlo, ni apenas de meterme en él, debido a la pobreza y el descuido de la edición. Si alguien es capaz de hacerlo, de verdad que agradecería una contracrítica. Gracias por leernos.
y cuando a uno le apasionan los libros y la buena literatura se siente violado al ver tales ediciones. me paso con el fausto de Goethe (que me salio muy barato asi que debi habelro sospechado). me resultaria imposible leerlo. ahora bien con el tema del libro la onda "marquez de sade" no me es muy atractiva, pero no hay que desprestigiarla. la pelicula es buena (en mi opinion no la mejor que vi, ni por cerca, pero es buena) y no dudo que el libro ha de ser bueno... no se si, como dice raquel, es por la crisis o por qué, pero las editoriales son cada vez peores y cada vez que compras un libro debes estudiarte el traductor, la editorial y la edicion para asegurarte de que no tiras tu dinero. una pena.
SALUDOS
GOETHEGERO SALTA
Comparto tu frustración, yo no pude continuar con una edición en la que Heathcliff le hablaba a una tal Catalina..
De todas formas me apunto la peli.
A mí "Léolo" también me turbó, me ensoñó, me encantó. Pero no es mi película favorita. Ni siquiera mi película canadiense favorita: en ese lugar están "Las invasiones bárbaras".
Y hablando de cine canadiense, por cierto, el míercoles me acerqué a los Multis a ver "Incendies" y vale mucho la pena. Narra una historia en el Líbano de los 70-80 y los cruentos enfrentamientos entre nacionalistas cristianos y refugiados palestinos. Es dura y triste, pero vale mucho la pena. Lo único que me coleó... el final, demasiado cerrado, demasiado perfecto, demasiado demasiado.
Pues eso, que es una buena peli. Acérquense a verla. Que no solo de libros vive el hombre...
Yo lo compré con la misma ilusión que tu y también estoy algo decepcionada... y por qué? porque cuando me gusta un libro no lo puedo soltar y con éste llevo 7 meses intentando terminarlo pero me agota. A veces lees capítulos que parecen incluso reveladores, super bellos, pero muchas frases carecen de sentido y te pierdes en ellas. Aún así, me he comprometido a terminarlo para ver si cambio de opinión, y si lo hago, te lo haré saber ;)
decir que en la versión que tengo de Domaverso, traducción Miguel Rei, las notas al pie atañen sólo el origen de las palabras y los juegos que usa Ducharme y están al final de cada capítulo para no estorbar, que no son esas engoladas de lo que siente y percibe el traductor y es a mi gusto una obra hirientemente perfecta y apuñaladora. Despierta como el LSD.
Yo también me hice con esta edición, la única que encontré, a raíz de lo que me gustó la peli. Y es verdad que deja algo que desear. Eso de no poner las notas a pie de página, por ejemplo, no me gusta nada. Por no hablar de que quién sabe cómo será la traducción.
Pero, más allá de la edición, creo que la novela se hace difícil de leer por ella misma. Muchas frases sin sentido, narración en presente y en primera persona todo el rato...
Le tuve paciencia porque imaginé que esos recursos tenían su porqué, ya que respondían a la locura de la protagonista. Y bueno, al final acabé disfrutando de ese universo oscuro y caótico de Ducharme. Fue como sumergirme en una extraña pesadilla.
Han pasado muchos meses y apenas recuerdo argumento alguno, solo algunos pasajes y sensaciones. Para mí, es una lectura interesante. Pero desde luego nada fácil.
Un saludo,
María.
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