viernes, 29 de abril de 2011

Arthur Schnitzler: La señorita Else

Idioma original: alemán
Título original: Fraülein Else
Año de publicación: 1924
Valoración: Muy recomendable

Bien, vamos allá, a ver qué tal esta novela, la verdad es que a Schnitzler solo lo conozco como autor teatral, y si vamos a ser sinceros, hace un mes y medio ni siquiera sabía quién era, pero bueno, venga, vamos allá. Empieza: vale, me sitúo, es el monólogo interior de una muchacha de diecinueve años, algo pagada de sí misma y algo tontita pero no tanto como la gente piensa. Está en un hotel de montaña con unos familiares, se aburre, coquetea con su primo Paul que coquetea con su prima Cissy. ¿Costumbrismo? ¿Novela psicológica? A ver, a ver, paciencia, sigo.

Ah, aquí estalló el conflicto: a la chiquilla le llega un telegrama de su madre, necesitan dinero, tienen deudas, su padre está en peligro de prisión, pero ¿cómo conseguir ese dinero? Qué cara dura la de la madre, sugerir a la pobre Else que se lo pida al señor Dorsday, ese viejo verde. Y claro, se veía venir, ¿es que la madre no lo veía venir? ¿O sí lo veía? Qué cara dura. Bueno, no voy a contar más, que luego los lectores de ULAD se quejan de que les destripo los libros. Ay, cómo sufre la pobre Else, cómo se debate entre unas opciones y otras, cómo le gustaría que su primo le hiciera caso a ella en vez de a la niña mimada de Cissy.

Pasan las páginas y ni me doy cuenta. Qué bien escrito está esto, pardiez. Cómo mezcla los pensamientos lógicos de la chavala con los no tan lógicos, las asociaciones espontáneas, los diálogos. Y cómo consigue que la acción se comprenda perfectamente solo con esos pensamientos. Qué personaje más curioso esta Else, dan ganas de abrazarla y de darle una bofetada al mismo tiempo... Ay, qué tensión, ya se acerca el final de la novela. Jejeje, mira, ha incluido unos cuantos pentagramas de música en medio del texto, qué original. Vaya, ya se ha acabado la novela, qué sensación más tonta de vacío. Voy a escribir una reseña, a ver si se me pasa...

También de Arthur Schnitzler: La cacatúa verdeEl teniente Gustl

1 comentario:

Anónimo dijo...

Se te pegó el "influjo" de la "novela".