miércoles, 20 de abril de 2011

Agustín Fernández Mallo: El Hacedor (de Borges). Remake

Idioma original: castellano
Fecha de publicación:
2011
Valoración: prescindible

[Un Libro al Día ofrece en exclusiva para sus lectores un extracto de la entrevista que realizará en el 2061 a Augusto-Fernando Mállez, autor de un remake del célebre libro de Agustín Fernández Mallo, El hacedor (de Borges), Remake.

ULAD-Así que se define Vd. como un apropiacionista.

AFM-Eso es. Un apropiacionista de tomo y lomo. Pero no crea que me lo invento yo, no. Tengo mis predecesores, como todo el mundo. Allá a comienzos del siglo XX, por ejemplo, los ultraístas ya se apropiaban de anuncios publicitarios en sus poemas. Era su manera de introducir el collage en literatura.

ULAD-Así que en realidad Agustín Fdez. Mallo no era demasiado original al repetirlo a comienzos del XXI, ¿no cree?

AFM-Bueno, Fdez. Mallo llevó esta idea más lejos, apropiándose de todo un libro completo. Pero, de todas maneras, su originalidad consistía precisamente en no buscar la originalidad. Fue capaz de inventar una nueva épica de la copia, y ese fue sin duda su mayor legado.

ULAD-¿No comparte entonces, la extendida opinión de que las apropiaciones de Fdez. Mallo estaban totalmente injustificadas? Su remake de El Hacedor, sin ir más lejos, contiene ejemplos notables. Es bien conocido que sustituyó "El poema de los dones" de Borges por una transcripción de un viejo spot: "Don don, ding ding don, don don, toma Lacasitos".

AFM-Sí, en efecto, un ejercicio de pudor timorato que me he encargado de remediar. En su remake, Fdez. Mallo se cree muy audaz por incorporar algo considerado extra-literario: un anuncio. Ahora bien, es obvia la narratividad de esa tonadilla, que sigue presa en los límites de la letra escrita. En mi remake del libro he sustituido ese pasaje por una ración de croquetas.

ULAD-¿Disculpe?

AFM-Sí, verá, mi intención es la de violentar los límites de la literatura, así que primero pensé en ofrecer Lacasitos al lector, para salvarle de la esclavitud de la letra (a la que Fdez. Mallo seguía condenándole). Pero hubiera sido un ejercicio de apropiación demasiado evidente, así que opté por la croqueta. No se le escaparán, supongo, las muchas lecturas intertextuales que pueden hacerse.

ULAD-Desde luego, desde luego... Oiga, ¿y qué me dice de todas esas páginas en las que sólo encontramos la frase "Me la sopla"?

AFM-Fdez. Mallo, como sabe, siguió en su libro exactamente la misma estructura del libro de Borges. Hubo textos de Borges que a Fdez. Mallo no le dijeron nada, de modo que dejó el título y debajo puso, por ejemplo, "Éste me lo salto". Pero, de nuevo, se pasó de cauto. Leyendo su remake se hace evidente que la relación de muchas páginas con las equivalentes del libro de Borges es puramente incidental, traída por los pelos, que se decía entonces. (risas)

ULAD-(risas)

AFM-Lo que yo hago es reconocer mi verdaderos sentimientos hacia el texto original que estoy versionando. Ser más sincero, vaya. De ahí que la mayor parte de capítulos consten solamente de una frase, a saber, "Me la sopla".

ULAD-¿No le preocupa caer en la más absoluta trivialidad?

AFM-Más bien lo busco con todas mis fuerzas. ¿Qué hay menos trivial que lo trivial?

ULAD-Ya...

2 comentarios:

Iván dijo...

Muy buena carga. Incluso podrías haberle atizado un poco más fuerte, y continuar la entrevista hasta mañana. No sea que se escape con vida y vuelva a hacerlo.

Santi dijo...

Pues tenía cierta curiosidad por leerme este libro, a ver qué había hehco el bueno de AFM, pero ya se me han quitado las ganas. Precisamente hace nada me leí Postpoesía, del mismo autor, y me puso de muy mal humor el tono mesiánico y autoglorificador del libro...