viernes, 1 de abril de 2011

Zoom: La tortuga, de Patricia Highsmith

Título original: The turtle
Idioma original: inglés
Fecha de publicación: 1975
Valoración: Recomendable

"La tortuga" es un relato incluído en Crímenes bestiales, un libro de cuentos de una de las grandes damas de la literatura negra: la norteamericana Patricia Highsmith.

No hace demasiado, cierta escritora compatriota de la Highsmith sacó al mercado un libro biográfico poniendo a la célebre autora, al menos humanamente, verde que te quiero verde. Pero es que según se cuenta, Patricia Highsmith, una mujer muy guapa en su juventud y de buena familia, adolecía de un carácter más bien reservado, arisco, poco sociable e incluso desagradable.

Marcada por una relación amor/odio con su madre (la cual, al quedarse embarazada muy joven y pasar el padre del tema, llegó a confesarle a su hija que estuvo a punto de provocarse un aborto envenenándose) y sus tendencias homosexuales, y acusada de muchas cosas malas (antisemitismo inclusive), las creaciones de miss Highsmith supuran negritud a mansalva. Pero son muchos los que reivindican la obra de este genio procurando separarlo de lo que fue el ser humano que lo contenía.

En numerosas ocasiones su obra ha sido llevada al cine gracias a la riqueza de sus retorcidos personajes y sus tramas asfixiantes. Pocos serán los que no hayan visto alguna película del oscuro suplantador Ripley o la magna Extraños en un tren, basada en la primera novela de la autora.

El cuento que hoy reseño forma parte, como ya he indicado, de un compendio de relatos que como su propio título indica, cuenta historias en las que animales con cualidades humanas son el autor/detonante de asesinatos de todo tipo.
Dejo al lector que descubra qué pasa con la tortuga de agua que da título a este cuento en el que una madre dominanta e insoportable que trata a su hijo como si fuera un muñeco manipulable y ridículo, aparece un día en casa con una linda tortuguita, al parecer, una mascota para el crío...

El final, seguro que deja a más de uno con la desagradable sensación que a mí me dejó ya que la crueldad de los adultos con los niños y los animales, y el deseo de vendetta de un infante quedan más que bien condensados y nos dan pistas de lo que la Highsmith sentía por su madre.

PD: "La tortuga" puede leerse en Ciudadseva, esa maravillosa página que nos permite disfrutar de maravillosos cuentos de todas las épocas y autores...

1 comentario:

Federico Escudero dijo...

Una autora de las que te hace mirar debajo de la cama y dudar si el vecino realmente planta rosales porque le gustan las flores o porque quiere disimular un cadáver enterrado. La tortuga es una pequeña obra maestra. El olor al guiso fatídico flota en el ambiente.