lunes, 25 de abril de 2011

Pierre Michon: Rimbaud el hijo

Idioma original: francés
Título original: Rimbaud le fils
Fecha de publicación: 1991
Valoración: Muy recomendable

Acabo de terminar un libro que me ha encantado pero no sé muy bien cómo hablar de él, cómo catalogarlo, cómo hacer que los lectores de este post se digan a sí mismos: "Vaya, pues si lo localizo, me lo leo sin dudarlo".

El problema de Rimbaud el hijo es que no es ni un ensayo-ensayo, ni una novela-novela, ni un poema en prosa-poema en prosa, ni una biografía-biografía. No, qué va: lo es todo, algo que puede fascinar o provocar rechazo a esa clase de lector que no está para que se lo pongan complicado ya desde la base. Pero en este caso, ya sea por el apasionado tempo de la obra, ya sea por el loable análisis que el francés Michon hace de la persona (atentos a la alargada sombra de la mamma de Arthur Rimbaud, Vitalie Cuif) y existencia de su amado compatriota, recomendaría a estos lectores que fueran pacientes y que se dejaran embrujar por Rimbaud el hijo.

Y bueno, esto ya no es un problema, pero sí es cierto que para disfrutar de este híbrido creado como homenaje deslumbrante y entrañable (en el sentido más orgánico de la palabra) al príncipe de los poetas malditos, es necesario saber un poco de dónde salió Arthur Rimbaud, cómo se hizo célebre, cómo conoció a Verlaine y la clase de turbia relación que ambos mantuvieron, por qué dejó de escribir y cómo acabó sus días. Si no, el que lea este libro no entenderá por qué Michon saca a colación cietos nombres y ciertas figuras.

Pero gracias a Dios yo no he tenido ningún problema de este tipo. Qué va decir una que lleva una docena de años leyendo todo cuanto cae en sus manos del padre de El barco ebrio, el hermosísimo enfant terrible de los versos franceses nacido en Charleville, pervertido en París y deshumanizado en el norte de África. Vamos, que le doy las gracias desde aquí a Pierre Michon: no ha hecho sino engrosar aún más la lista de libros impecables engendrados en honor a Arthur Rimbaud.

1 comentario:

Nuria dijo...

La voz de Michon es siempre de un lirismo incomparable. Me parece un autor complejo, exigente con el lector, pero que sin duda cautivará a quien quiera echarle un poquito de ganas. De él, que no lo he leído todo, por ahora me quedo con Mitologías de invierno/ El emperador de Occidente.