lunes, 4 de abril de 2011

Chico Buarque: Budapest

Idioma original: portugués
Título original: Budapeste
Año de publicación: 2003
Valoración: Muy recomendable

Budapeste no es, como yo creía, la primera novela de Chico Buarque, sino la tercera (la última, que ya reseñamos aquí, es Leche derramada). Pero sí es la más aclamada por la crítica, y la que confirmó que no se trata de un cantante que en sus ratos libres escribe libros, sino de un creador polifacético capaz de adaptarse a distintos medios. Y efectivamente, Budapest es una novela excelente, poética y sorprendente por su historia y por sus personajes, tanto como por su estilo.

Budapest cuenta -con cuidado desorden y desconcierto- la historia de José Costa (luego, Zsozse Kósta), escritor fantasma (lo que popularmente se conoce como "negro") especializado en escribir artículos, discursos y autobiografías ajenas; en uno de sus viajes, Costa aterriza accidentalmente en Budapest, y allí se enamora del idioma húngaro, de sus sonidos y de su propia dificultad. Entonces empieza una doble vida entre Rio de Janeiro y Budapest; entre su mujer, Vanda, presentadora de la televisión brasileña, y su profesora de húngaro, Kriska, con la que mantendrá una escurridiza relación.

No hay que dejarse engañar por el título: esta no es una novela sobre Budapest; de hecho, Chico Buarque ha reconocido que no había estado en Hungría cuando escribió la novela. El tema fundamental, diría yo, es la actitud del protagonista (y del autor) hacia la palabra: una palabra que, por un lado, en su trabajo como "negro", utiliza y manipula y viola y prostituye; pero que todavía conserva su enorme capacidad de atractivo exótico cuando se convierte en un idioma extraño y misterioso. La misma fascinación por la palabra que demuestra Chico Buarque en su estilo, preciosista y poético.

También de Chico Buarque en ULAD: Leche derramada

4 comentarios:

Geronimo Nicolas dijo...

pido Werther de Goethe en una de la prox entrada podra ser?

Paula dijo...

No puedo creer que no la hubiera reseñado todavía. Geronimo Nicolas, la reseña está en el horno ;) Eso sí, no será en la próxima entrada, pero sí esta misma semana seguramente.

Pistacho dijo...

A mí no me gustó nada este libro. Me parece que el argumento carece de interés y es confuso. Los retratos psicológicos de los personajes están mal hechos. Y todo eso, admitiendo la gran fantasía e invención sobre un país que ni es Hungría y una lengua que no es el húngaro. Se usan palabras que no existen en húngaro. Ni siquiera el nombre de la mujer, Kriska, existe. En el diario ELPAÍS titularon la reseña de este libro como "Laberinto mental". Es muy raro para mí que le hayan dado un premio... Creo que deberían mejor premiar a quien escribe de lo que sabe.

Santi dijo...

Sí, es verdad que la novela es irreal en su tratamiento de Budapest, de Hungría y del idioma húngaro: incluso la forma de aprender la lengua, una de las más difíciles que existen, es irreal. Pero eso tiene una importancia relativa; el Budapest de la novela es una pura fantasía, que ni es ni intenta ser el Budapest real.

Por lo demás, la novela es caótica y desordenada, pero de un modo deliberado; vamos, que a mí no me parece un defecto. A mí es que una "novela [que] se escribe para que la lea sólo el narrador", como dice la reseña de El País, suelen gustarme bastante...