martes, 12 de abril de 2011

Zoom: Daisy Miller de Henry James

Idioma original: inglés
Título original: Daisy Miller. A Study.
Año de publicación: 1878
Valoración: Recomendable

Desde el atrevimiento que da la ignorancia, afirmo: Henry James es mucho mejor escritor de novellas o relatos, que de novelas largas. Y esto lo digo después de haber leído solo una de las segundas (Washington Square, que me pareció un peñazo) y tres de las primeras: Otra vuelta de tuerca (algo desfasada pero muy bien escrita); Los papeles de Aspern (magnífica, magistral, sensacional, algún día escribiré la reseña) y esta de hoy, Daisy Miller, que no me ha parecido tan genial como Los papeles..., pero que desde luego es un ejemplo de técnica narrativa y creación de personajes.

En realidad, Daisy Miller tiene una curiosa mezcla de comedia sentimental y tragedia clásica. De hecho, he leído que hay dos versiones (la de 1878 y otra "remasterizada" por el propio escritor en 1909), y que la primera es más ligera; la segunda más trágica. No sé de cuál de las dos es traducción el texto que he leído yo, pero la impresión que me ha dado es de un progresivo adensamiento y oscurecimiento de la trama, a medida que pasan las páginas.

Todo empieza de la manera más inocente, con un encuentro casual entre la encantadora Daisy Miller, muchacha americana inigualablemente hermosa, despreocupada y coqueta, y Winterbourne, un joven también americano, más preocupado por las convenciones sociales; un encuentro casual en Suiza al que sigue un encuentro premeditado en Roma, donde la joven Daisy reparte sus encantos entre el tal Winterbourne y otro joven no tan joven, el italiano Giovanelli; y donde las habladurías la condenan y la estigmatizan por su conducta demasiado libre y su excesivo trato (¡a solas! ¡y de noche!) con hombres solteros.

Esta misma mezcla de comedia y tragedia hace que me surjan dudas respecto al mensaje moral (si es que hay alguno) que transmite la novela: ¿culpa James a la joven Daisy por su conducta inapropiada, por no saber adaptarse a las normas sociales o, por lo menos, por no comprender que la opinión de los demás puede tener efectos en nuestras vidas? ¿O por el contrario la presenta como una mártir del convencionalismo y la represión burguesa que impiden que las personas ser libres y felices? En la primera mitad de la novela da la impresión de lo segundo: el lector, como Winterbourne, se enamora de la naturalidad, la gracia y la belleza de Daisy; pero luego, ya en Roma, cuando el propio Winterbourne parece condenarla y rechazarla, ya no queda tan claro. ¿Y si toda individualidad y excentricidad no fuera aceptable, ni deseable?

En realidad, probablemente no importa, probablemente sea imposible saberlo. Daisy Miller es una obra literaria cervantina en ese aspecto: tiene la cualidad de presentar a sus personajes sin juzgarlos y sin manipularlos para hacerles decir lo que el autor quiere decir. Y encima solo tiene 30 páginas...