viernes, 22 de abril de 2011

Frank Kafka: América (El desconocido)

Título original: Amerika – Der Verschollene
Idioma original: alemán
Fecha de publicación: 1927
Valoración: imprescindible

Nunca podré agradecerle lo suficiente a Max Brod el que hiciera caso omiso de lo que su amigo le pedía con tanta vehemencia: quemar su obra. Si lo hubiese hecho, no habría conocido a uno de mis autores de mesilla. Lo confieso, me gusta Kafka. Mucho. Ya en otras reseñas he señalado mis preferencias por la literatura de corte existencialista (y digo de corte, porque si bien no podemos aplicarle estrictamente este apelativo a K., podemos decir que tiene “un aire”), y este autor es uno de mis ejes al respecto.

Vale, El proceso es imprescindible, y El castillo, y ¿América- El desconocido? (aprovecho para decir que el verdadero nombre de esta novela inconclusa parece ser que es El desconocido, y no América, título atribuido después al texto por el mismo Brod). Si navegáis por la red podréis encontrar multitud de referencias a esta obra tildándola de positiva, alegre, menor, no tan imprescindible...sin embargo, discrepo. Y DISCREPO en mayúsculas.

La historia narra en sus únicos siete primeros capítulos escritos y un capítulo final inacabado, el viaje de Karl Rossman a América. Sus padres envían a este joven de 16 años a casa de su tío, un empresario de éxito, para tapar el hijo ilegítimo que ha tenido Karl con una de las sirvientas de su casa. El hecho de que el autor no espere a que Karl desembarque para contarnos sus surrealistas o kafkianas situaciones podría indicarnos que no, que el título de América no está demasiado bien elegido. Además, Kafka nunca pisó suelo americano, de ninguno de los dos hemisferios. Más bien, utiliza la referencia a ese nuevo mundo precisamente para eso, para introducirnos en uno de esos viajes personales y desoladores a los que nos tiene acostumbrados.

Ya digo que lo describen como libro alegre. Bueno,sí, encontramos un humor que no vemos en otras de sus obras, pero es irónico tirando a muy satírico y aunque nos provoque una sonrisa, no tiene nada de gracioso. También El proceso o El castillo, en algunos momentos, pueden parecernos hilarantes por lo absurdo, pero se trata de una hilaridad oscura. Además, el final, realmente sorprendente si lo comparamos con otros, no es el auténtico final del autor. Vamos, que si lo leéis, seguramente estaréis seguros de que, en un par de páginas más, la historia podría darse la vuelta y Karl podría volver a verse desengañado otra vez.

¿Menor? Puff, escrita antes que las dos obras es aquí donde podemos ver el germen de algunas de las ideas que después desarrollará más extensamente en el resto de sus obras. No olvidemos que se trata de una obra apenas esbozada, hay que juzgarla desde otro prisma.

En fin, creo que queda claro que para mí es otro imprescindible. (Y recomiendo leerlo en el orden en el que se escribieron, así que deberíamos empezar por esta obra, luego El castillo y El proceso.)

También de Kafka: Carta al padre, Un médico rural y Sueños.

1 comentario:

Jaime dijo...

Para mí que "verschollen" es más bien "desaparecido", y no "desconocido". Además tendría más sentido si lo que hacen es que desaparezca el prota, ¿no?... Interesante juicio, en cualquier caso, yo siempre había oído que esta era la obra más prescindible de Kafka.. Habrá que intentarlo;).