También de Stephen King en ULAD: Aquí
viernes, 27 de diciembre de 2013
Stephen King: Carrie
También de Stephen King en ULAD: Aquí
sábado, 27 de noviembre de 2021
Marina Yuszczuk: La inocencia
Valoración: Bastante recomendable
jueves, 15 de agosto de 2024
VV.AA.: The King
Año de publicación: 2019 (como libro)
Traducción: David Muñoz Mateos
Valoración: recomendable para friki... digo, fans
El subtítulo de este libro (por si no había quedado claro con lo de The King... y no digamos ya la magnífica ilustración de la cubierta) resume a la perfección de qué va la cosa: Bienvenidos al universo literario de Stephen King. Y eso es lo que encontramos aquí: una serie de artículos o ensayos escritos por autores tanto norte como hispanoamericanos (incluyo a una catalana en esta categoría) sobre diferentes aspectos de la obra y también, en más de un caso de la vida, de Su Graciosa Majestad don Stephen King (*).
Ojo cuidao, de todas formas, para quien se espere encontrar en este libro un mero recorrido anecdótico, simpaticón, por la trayectoria del monstruo de Maine (nunca mejor dicho), puesto que, si bien las aportaciones de los autores hispanohablantes o hispanoescribientes son más ligeras o, cuando menos, más llevaderas para el eventual lector/a, las que están redactadas originalmente en inglés, resultan un pelín más densas. He puesto el participio "redactadas" porque, salvo en el primero de los capítulos, se trata de artículos o pequeños ensayos (no me atrevo a llamarles papers, que me parece un término más académico y, por tanto, engañosamente campechano) escritos por profesores/as de filosofía, Ciencias políticas e Historia del arte y tratan sobre las implicaciones filosóficas sociológicas y políticas presentes en la obra del Rey... Tranquis todos, porque una cultura medianita basta para seguir estas disertaciones -que seguro que sus autores/as se tomaron como un divertimento, un respiro ligerito entre tanto sesudo trabajo-, pero vamos, tampoco me parecen dirigidas a todos los públicos, por decirlo así... Huelga decir que no tengo ni idea de quienes son todos estos y estas docentes de varias universidades norteamericanas e ignoro si con prestigio y prestancia académicas, puesto que hasta el momento, yo sólo conocía a los hispanoescribientes del libro, a saber: los argentinos Rodrigo Fresán y Mariana Enriquez -no podía faltar, en este libro-, la catalana Laura Fernández y el boliviano Edmundo Paz Soldán.
Trataré de ser breve, pero creo que lo mejor, para una mejor comprensión del libro, será ir explicando de qué va cada capítulo o ensayo, o, por lo menos, reseñar su título:
- Esta recopilación se abre con una interesante entrevista realizada por Tony Magistrale -profesor de Literatura y escritura creativa- al propio Rey en 2003, sobre las adaptaciones de sus libros a la pantalla (se entiende que hasta ese momento): La versión de Steve: una entrevista con Stephen King.
- Sigue un recorrido algo rutinario de Rodrigo Fresán por -algunos de- los muchos niños y adolescentes que aparecen en su obra: El King de los chicos.
- El filósofo Greg Littmann especula sobre qué habrían pensado Platón, Aristóteles y David Hume sobre los libros de King y de terror, en general, en Stephen King y el arte del horror.
- Algo parecido a Rodrigo Fresán, aunque con mayor profundidad, hace Mariana Enriquez: "Para Tabby, que me metió en esta...". Un recorrido por las mujeres en la obra de Stephen King, un estudio de varios arquetipos femeninos que aparecen en las novelas del Rey.
- Otra filósofa, Katherine Allen en "A veces es preferible la muerte". Stephen King, Dédalo, dragones tiranos y mortalidad, expone la oposición transhumanismo vs. bioconservacionismo a través de Cementerio de animales y Tommyknockers (según ella, estas novelas de King advierten sobre los peligros de trascender los límites humanos).
- La novelista Laura Fernández, tras el chiripiflaútico título "Cuidado con lo que sueñas porque podrían salirle colmillos y empezar a correr detrás de ti" o la realidad (deseada) como monstruo en tres actos que son tres obras de Stephen King y a partir de La pata de mono de William Wymark Jacobs, explora cómo Cementerio de animales, La larga marcha, Misery y La tienda, son parábolas del viejo adagio de que se ha de tener cuidado con lo que se desea (aviso para los reticentes al estilo de esta escritora, con sus habituales (PARÉNTESIS) y cursivas que pueden parecer aleatorias... y quizás lo sean: en este artículo no abusa tanto de ellas, pero de vez en cuando le da el siroco le da por poner varias seguidas)
- Joseph J. Foy y Timothy M. Dale (profesores de Ciencias Políticas), en Distopía en las pantallas. Poder y violencia en El fugitivo y La larga marcha, pues hablan justamente de eso, relacionando ambas novelas con Sobre la violencia de Hannah Arendt.
- La filósofa Kellye Byal en La subjetividad femenina en Carrie nos presenta a la protagonista de la primera novela de Stephen King como epítome del destino femenino, vista a través de El segundo sexo de Simone de Beauvoir.
- De nuevo un filósofo, Thomas W. Manninen, pergeña en Apuntes sobre precognición, verificación y contrafactuales en La zona muerta, según sus propias palabras (quizás con un poco de coña) un "ensayo sobre las cuestiones metafísicas que plantea La zona muerta de Stephen King".
- Garret Merriam en "Gan ha muerto". Nietzsche y el eterno retorno de Roland, nos ilustra sobre la conocida brasa algunos conceptos filosóficos nietzscheanos ejemplificándolo en la saga La torre oscura.
- La profesora de Historia del Arte y Estudios sobre Cine Elizabeth Hornbeck expone en El hotel Overlook o la heterotopía del terror cómo podemos considerar el célebre hotel de El resplandor dentro de las "heterotopías", según el concepto acuñado por Foucault: esto es, espacios que "se encuentran en relación con todos los demás espacios, pero invirtiendo las relaciones sociales normales"
- Por último, el escritor Edmundo Paz Soldán pasa de tanto ensayo y nos ofrece en Planetario un relato de terror basado en alguno de los más célebres del Rey (musofóbicos, abstenerse).
Los capítulos que más me han interesado y gustado, sin hacer de menos al resto, son el de la Reina Mariana (como no podía ser menos) sobre los arquetipos femeninos en la obra de King; enlazando con éste, el de Kellye Byal que analiza la figura de Carrie White y, sobre todo, el de Elizabeth Hornbeck sobre el Hotel Overlook como ejemplo de heterotopía. Sin olvidar, por supuesto, la entrevista al propio Stephen King, algo que siempre resulta interesante y esclarecedor. Ahora bien, ésta es mi preferencia personal y es muy probable que a otro lector o lectora le atraigan más otros ensayos o que incluso le parezcan más sesudos y dignos de consideración; en eso radica la gracia de este libro, que ahonda en diferentes aspectos de la obra de este grandísimo autor y constructor de un mundo propio, pero, como puede comprobarse en esta compilación, enraizado no sólo en la realidad (algo que se ha dicho ya muchas veces), sino en el sustrato que alimenta la cultura occidental.
(*) Lo de "Graciosa", justificado sobre todo por su gran afición a los chistes y juegos de palabras de pésima calidad, como puede atestiguar cualquiera que siga su cuenta de Twitter. Afición, por cierto, que comparte con más de un miembro de este benemérito blog.
Mogollón de libros del Rey reseñados en Un Libro Al Día: aquí
viernes, 31 de mayo de 2013
Anna Starobinets: Una edad difícil
También de Anna Starobinets en ULAD: La glándula de Ícaro. El libro de las metamorfosis
viernes, 17 de octubre de 2025
Desirée de Fez: Reina del grito
Año de publicación: 2020
Valoración: entre recomendable y está bien
Para quien no la conozca, Desirée de Fez es una crítica de cine especializada en los géneros fantástico y de terror, colaboradora de programas televisivos, miembro (¿al final se podía decir "miembra" o no?) del equipo del Festival de Sitges y conductora del recomendable podcast Marea Nocturna, además de, como queda hoy patente, escritora de libros sobre, como es fácil de adivinar, el cine fantástico y de terror. De eso mismo, de hecho, va este Reina del grito... o quizás no del todo. O no sólo, mejor dicho. Porque la clave de este ensayo la podemos encontrar en el subtítulo: Un viaje por los miedos femeninos. Un viaje, eso sí de la mano de, cómo no, el cine fantástico y, sobre todo, de terror.
Porque, precisamente, lo que nos explica la autora, que se confiesa no ya asustadiza o timorata, sino directamente aterrada por las diferentes circunstancias que se encuentra y se ha ido encontrando por la vida, es cómo las películas de este género (aclaremos ya que no necesariamente se trata de películas que dan "mucho susto", sino, en general, películas que utilizan los diferentes elementos característicos y el lenguaje propio del género de terror para contarnos sus historias) le han ayudado de una u otra manera a identificar y enfrentarse con sus miedos e incluso, aunque parezca paradójico, a superarlos. Por citar solamente los ejemplos más obvios, la película Carrie le sirvió para asumir el paso de la infancia a la adolescencia (simbolizada en la primera regla, como es más que evidente); La posesión, la superación de una relación de pareja tóxica; Rosemary's Baby (me niego a repetir el título que se le dio en España a este film), los miedos inherentes al embarazo y El exorcista, el miedo a la posibilidad de fallar en su labor como madre... No son las únicas películas, que aparecen, claro, sino que muchas más son mencionadas y, en más de una ocasión, comentadas con cierta atención, a los largo de los diecinueve capítulos del libro. Desde clásicos setenteros como La profecía o Halloween a títulos más recientes de lo que algunos llaman "terror elevado", como Babadook o Hereditary, pasando por The Conjuring, ¿Quién puede matar a un niño?, Amenaza en la sombra... en fin, que el libro puede ser una buena fuente para sacar una lista de títulos para quien quiera adentrarse en el género. pero no es, que quede claro, un ensayo cinematográfico sobre el mismo; que no busque nadie aquí un análisis de los subgéneros -aunque de alguno que otro sí se habla-, los directores/as -ídem-, interpretaciones -lo mismo-, recursos escénicos, técnicos y narrativos, y demás pormenores que se suelen detallar en los ensayos sobre cine. Anécdotas, que también es algo que aparece con frecuencia en esta clase de libros, sí que hay, a montones, de hecho. pero no son anécdotas referentes a rodajes, promociones de pelis, etc. -de festivales sí que hay alguna que otra-, sino que en su gran mayoría se refieren a la vida privada y laboral de la autora, a sus recuerdos de infancia y juventud, y a sus dificultades para desenvolverse con soltura en los entornos en los que ha ido transcurriendo su vida. Dificultades por cierto, que, en su aspecto profesional, se refieren principalmente al hecho de haber sido, hasta hace poco, una de las pocas mujeres y joven, por añadidura, que desempeñaba su labor en un entorno muy masculinizado...
Así que sí: este libro se trata, más que de un ensayo sobre un tipo particular de cine, de una suerte de memorias de la autora, concretadas a través de esos dos vectores, sus miedos particulares (o generales, pues muchos de ellos seguramente sean compartidos por buena parte de sus congéneres) y las pelis de terror. Es decir, una piedra más en el muro de literatura autorreferencial o "literatura del yo" que se ha ido erigiendo (y cerrando) alrededor de los indefensos lectores/as a lo largo de este siglo XXI. Como, personalmente, odio casi toda turra ególatra que nos viene emparedando ya digo, en lo que va de siglo, lo lógico, habrá quien piense, hubiera sido abandonar este Reina del grito en cuanto me olí la tostada o, en último caso, haberlo puesto a caer de un burro en esta reseña, lo que tampoco estoy haciendo (dejadme acabar); hay, sin embargo, ciertas particularidades del libro que han propiciado que mi parecer vaya por otros derroteros, más favorables. A saber:
- Que, si bien se trata de un ensayo que podemos considerar memorialístico, no es, en ningún caso, un libro de la llamada (y malhadada) autoficción; es cierto que en él la autora habla continuamente de si misma, de sus miedos y las circunstancias, reales o imaginadas, que los provocan, pero creo yo que cualquiera que escribe autoficción lo hace para poder mixtificarse a sí mismo/a y presentarse ante el mundo como más cool de lo que es realidad, ya sea embelleciendo o encanallando su vida, mientras que también estoy seguro de que Desirée de Fez es, en la realidad, más guay de lo que aparece en este libro.
- Esta falta (sospecho que intencionada) de "guayotismo" se compensa con el sentido del humor, autoparódico, incluso, que muestra la autora en muchas partes del ensayo y que hacen que se la mire con inevitable simpatía. El devenir autobiográfico del libro, que refleja vivencias desde que la escritora y crítica era una niña hasta ser una profesional de prestigio y madre de familia, de la infancia a la mediana edad, pasando por todo el resto de etapas -adolescencia, juventud, primera madurez- está muy bien hilado a través del recurso a las diferentes películas y se lee con suficiente agrado, siendo un poco reiterativo, tal vez, pero no redicho.
- Por último, aunque quizás debería ser el primer punto, el tema del libro me resulta muy interesante; cómo, ante la gran variedad de miedos que podemos sentir los seres humanos en la actualidad (es decir, más allá de morirse de hambre o en un bombardeo israelí. O ahogarse al cruzar el Mediterráneo en una patera, que esos son miedos mucho más reales y acuciantes) y, en especial, los miedos más atávicos que han agobiado siempre a las mujeres, me temo, el cine de terror, en este caso, sirva no ya de representación de los mismos, sino incluso como catarsis y, en cierto modo, remedio contra esos miedos, a modo de medicina homeopática, si se quiere (que ya sé que es un timo, pero esto es sólo una metáfora) o de terapia de choque. Pero el caso es que puede funcionar...
sábado, 28 de agosto de 2021
VV.AA.: Aquelarre de cuentos
"La enana en el tren" y "En la silla de ruedas", de Ana María Shua, son dos ejercicios de surrealismo en formato breve.
"Las pisadas del hambre", de Ana María Fuster Lavín, es una historia de vampiros que logra rehuir lo convencional y tiene buenos momentos, aunque su acabado y estructura no me acaban de convencer.
"En paz", de Claudia Salazar Jiménez, resulta entretenido y alberga saludables dosis de humor negro.
"Cosita", de María del Carmen Pérez Cuadra, es tan perturbador como absurdo (conste que esto último lo digo como un halago).
"Afrodita", de Alicia Fenieux, presenta un detallado escenario distópico. Reflexiona acerca de la sexualización de las menores de edad y la delgada línea que separa el ocio voluntario de la presión de grupo.
"María", de Alexandra Pagán Vélez, es muy lineal en su escueto planteamiento, pero alberga descripciones bastante asquerosas que harán las delicias de aquéllos a los que este tipo de cosas nos interesan.
"La joya", de Daína Chaviano, parece salido de la pluma de un Edogawa Rampo occidentalizado y nos obsequia con un desenlace propio de uno de esos hentai directos a DVD de los noventa.
"El Ojo", de Liliana Colanzi, recuerda sobremanera a Carrie, pues contiene una turbia dinámica entre una madre y su hija, fanatismo religioso y puritanismo trasnochado.
En resumen, Aquelarre de cuentos es un volumen agradecidamente ecléctico. La calidad promedio de los componentes del mismo es, cuanto menos, elevada. ¡Así da gusto participar en una misa negra!
domingo, 22 de junio de 2025
Stephen King: Apocalipsis (The Stand)
Título original: The Stand
Traducción: Lorenzo cortina
Año de publicación: 1978
Valoración: Muy recomendable
Un clásico.
Y no lo digo en sentido abstracto. A casi cincuenta años de su publicación, esta novela inevitablemente se lee desde una perspectiva histórica, distinta a la época en la que fue concebida. Pienso que una obra con semejantes pretensiones difícilmente encontraría cabida en el ecosistema literario actual. Incluso, no podría abordarse con la misma mentalidad que una novela contemporánea. El tiempo transcurrido desde su publicación hasta hoy es casi el mismo que separa a esta novela de En busca del tiempo perdido. Siempre he pensado que la lectura de esta última era propia de una época en la que la gente carecía de televisión, se consumía sin prisa, capítulo por capítulo, como se publicaban muchas novelas en ese entonces. Del mismo modo, para sumergirse en The Stand es necesario prepararse para un viaje extenso, agotador, en ocasiones tedioso, pero, sin duda, épico.
The Stand es una novela de fantasía post-apocalíptica. Una pandemia fulmina en pocos días a la mayor parte de la humanidad, dejando solo a unos cuantos supervivientes inmunes al patógeno. Siguiendo con la idea del párrafo anterior, una sinopsis así ofrece una visión general, pero la pandemia es solo el pretexto para explorar una humanidad llevada al límite. Es como si se abriera la tierra y las personas, que en circunstancias normales conforman una población homogénea, fueran separadas y experimentaran una regresión hacia una era maniquea en la que sus rasgos más primitivos los llevan al camino del bien o del mal. Parece que en situaciones extremas los humanos intensifican al máximo su personalidad y sus creencias; basta observar el surgimiento de guerras recientes para notar lo ávidos que están todos por tomar un bando.
Otro punto importante es la cantidad abrumadora de personajes. Como es natural en un libro de estas dimensiones, el elenco es inmenso. Al inicio puede resultar complicado identificarlos y diferenciarlos claramente, lo cual exige del lector un ejercicio considerable de memoria y atención, algo que, dado el ritmo actual de vida, es como pedirle peras al olmo. Sin embargo, si uno decide comprometerse con la lectura y prestar atención, descubrirá un atractivo singular en cada uno de ellos, particularmente en los protagonistas. El desarrollo de estos personajes a lo largo de la novela es, en general, sustancial, presentando un amplio abanico de personalidades, conflictos y experiencias. Precisamente, la riqueza y complejidad en estos personajes hacen que la novela sea memorable.
Para no hacer spoilers, no entraré en detalles sobre cómo se desarrolla la novela a partir de, más o menos, la segunda mitad. Sin embargo, el hecho de que esté clasificada como "dark fantasy" puede dar una pista de que la trama va mucho más allá de una simple historia de supervivencia postapocalíptica. Solo diré que hay un componente sobrenatural, simbólico y espiritual que se intensifica conforme avanza la historia, y que lleva el enfrentamiento humano a un terreno más amplio y alegórico, donde el bien y el mal adquieren formas concretas.
The Stand es una obra monumental, tanto por su extensión como por la complejidad temática y narrativa que propone (según wikipedia, King pretendía hacer su propio Lord of the Rings, lo cuál, a mi parecer, no consigue). No es una lectura ligera ni inmediata, pero ofrece una experiencia que puede ser profundamente gratificante.
Otros libros de Stephen King en ULAD: La niebla y otros cuentos, El ciclo del hombre lobo, Revival, It (Eso), Las cuatro estaciones, Tommyknockers, El fugitivo, Bellas durmientes, Cementerio de animales, La historia de Lisey, Carrie, El hombre del traje negro, 22/11/63, Buick 8, un coche perverso, Joyland, Blockade Billy, Mientras escribo, El Instituto, Insomnia, Cell, La cúpula, Misery, El resplandor, Billy Summers, Doctor Sueño, El misterio de Salem's Lot, El juego de Gerald
miércoles, 26 de marzo de 2014
Barbara Comyns: La hija del veterinario
También de Barbara Comyns en ULAD: Y las cucharillas eran de Woolworths, El enebro
viernes, 8 de abril de 2016
Gitty Daneshvari: Escuela de Frikis
Año de publicación: 2009
Traducción: Laura Manero
Valoración: está bien
Dicha escuela y la propia Mrs. Wellington son harto peculiares, así como sus métodos para erradicar las fobias de sus alumnos - que ella llama "concursantes", pues afronta su educación como si participaran en un concurso de belleza, similar a los que ella ganó de joven-, lo cual acarreará más de un sobresalto y momento poco agradable a Madeleine, Lulu, Theo y Garrison, los cuatro "pacientes" (aunque sería más correcto escribir "padecientes") de ese verano. Gracias a ello y a la chocante personalidad de la directora de la escuela -sin olvidar la de su viejo conserje Schmitdy- la novela abunda en episodios insospechados, de un humor desconcertante y hasta algo surrealista; así como arriesgadas aventuras y alguna que otra sorpresa que no vamos a revelar aquí. Pero, para los posibles reticentes a este libro, aclaro que hay poco del ingenuismo almibarado que solía asociarse a la literatura infantil y pre-young adult (o como diantres se diga). Las enseñanzas de Roald Dahl parecen haber ido dando sus frutos.
En suma, un libro creo que bastante adecuado para esa edad incierta que es la pubescencia, al menos en su primera etapa, cuando los chicos son seres fascinantes pero aún básicamente asquerosos y las chicas, entidades indescifrables y quizás por ello desdeñables... hasta que, de forma indefectible, van atrayendo cada vez más nuestra atención. La edad en la que cada uno/a se siente invisible y, al tiempo el centro de todas las miradas, objetos del juicio más inmisericorde por todas nuestras rarezas, reales o imaginarias, nuestras manías y nuestros miedos, sin que, por lo general, haya una Mrs. Wellington que sepa ponernos en nuestro sitio.
Un par de objeciones: primero, que resulta más adecuado el título original "Escuela de Miedo" que el que se le ha puesto a la edición en español, por más que, lo reconozco, todos seamos frikis.... o al menos un servidor. En segundo lugar, que las fobias que padecen los cuatros jóvenes protagonistas son bastante comunes y, tal vez hubiese dado más juego alguna de las que la autora nos va dando noticia antes de cada capítulo: optofobia, o miedo de abrir los ojos, didascaleinofobia, o miedo a ir al colegio, consecotaleofobia (miedo a los palillos chinos)... O la que sin duda es mi favorita: araquibutirofobia, el miedo a que la mantequilla de cacahuete se te pegue al paladar. Ya he confesado que soy un poco friki...
(Las ilustraciones son de Carrie Gifford, antes de que se me olvide.Y a quien le guste la novela, que sepa que es la primera parte de una trilogía, amén de que puede leer otros grandes éxitos de Daneshvari: la serie de libros de Monster High).
sábado, 25 de enero de 2025
Malditas cubiertas: lo mejor de 2024 (Dante's Peak)
Hola a todo el mundo. Un año más, me han dejado salir de la mazmorra para poder ofreceros mi opinión sobre las mejores y peores cubiertas de libros publicados el año 2024. Evidentemente, es una selección personal y limitada a las que he podido ver (para más explicaciones, consúltese la entrada similar del año pasado). Con una diferencia. No sé si debido a mi madurez intelectual o a que empiezo a notar los síntomas de la demencia senil, esta vez he incluido unas cuantas cubiertas cuya valoración me resulta difícil de establecer; no sé si son buenas o malas, adecuadas o improcedentes, hermosas u horrendas... Así que, como homenaje al padre de las letras italianas, el inmortal Dante Alighieri (de ahí la chorrada alusión en el título), y debido también a un guiño personal, puesto que el año pasado tuve la oportunidad de visitar la tumba de tan insigne poeta (no es que me dedique a pasear por cementerios, en plan Mariana Enriquez, es que está en el centro de Rávena), me voy a permitir agrupar estas cubiertas en tres grupos: las que merecen ir al Paraíso, al Purgatorio o directamente al Infierno.
No obstante, permitidme antes comentar alguna tendencia que me ha parecido advertir en la edición de libros en España y que no sé si han venido para quedarse o son moda pasajera (en general, casi mejor si se trata de esto último):
-En primer lugar, el lettering sigue ocupando una plaza importante en las estanterías y mesas de las librerías, pero sobre todo reina en la sección de novela romántica y, más aún, en la de "novela romántica juvenil". Sin embargo, la caligrafía excesivamente informal (también conocida como "letrajas"), tan habitual en las ediciones anglosajonas, parece que está en retroceso, por fortuna:





sábado, 1 de marzo de 2025
Stephen King: El juego de Gerald
Título original: Gerald's Game
Traducción: María Vidal Campos
Año de publicación: 1992
Valoración: Está bien
El fin de semana pasado vi la película basada en este libro de Stephen King. La premisa me pareció interesante; es uno de esos thrillers en los que una situación absurda da un giro desastroso a una vida aparentemente normal y aburrida.
Una pareja casada, que celebra su vigésimo aniversario, se escapa a una solitaria casa en el bosque. En un intento ridículo por mantener viva la llama de la pasión, incursionan en un juego de rol en el que la mujer termina esposada a la cama, utilizando esposas reales de policía y toda la cosa. El marido, tras su fallida representación de semental, sufre un colapso y acaba muerto al pie de la cama. Aquí comienza el meollo de la historia: la mujer se ve atrapada en un juego macabro, obligada a liberarse de sus ataduras antes de que la sed, el hambre (o algo más, tan-tan-taan) la consuman.
La situación límite a la que se enfrenta la protagonista desata recuerdos de traumas de su infancia, provocándole alucinaciones y paranoias. Estos elementos de irrealidad aportan una sazón interesante a una premisa ya atractiva.
Lo que me impulsó a leer el libro tras ver la película fue que, en esta última, existe una especie de epílogo que nada tiene que ver con la historia principal; pareciera más bien una trama paralela que no pudo desarrollarse plenamente debido a las limitaciones temporales de una película. Estaba seguro de que, de haberse desarrollado a plenitud, la historia se habría enriquecido sustancialmente.
Desafortunadamente, la película es una fiel adaptación del libro. Lo que comienza como una historia atrapante y prometedora no termina de cuajar, con muchos cabos sueltos y un epílogo forzado que intenta darle una conclusión a la trama.
Sin embargo, si no nos enfocamos demasiado en esos detalles, la novela posee todos los elementos para ofrecer una lectura satisfactoria. Lo más destacable es que prácticamente toda la obra se presenta como un monólogo interior; en este “monólogo” habitan voces, alucinaciones, apariciones (tal vez) y fantasmas del pasado de la protagonista. Aunque todos los diálogos supuestamente se desarrollan en su mente, queda la duda de si se trata de recuerdos, delirios o, acaso, posesiones. Esta riqueza narrativa se refleja, en cierta medida, en la adaptación cinematográfica, que utiliza alucinaciones y fantasmas para recrear esa atmósfera opresiva.
Tanto la novela como la película presentan altibajos. Mientras la adaptación cinematográfica peca de apresurada y deja cabos sueltos, la obra literaria destaca por su profundidad psicológica y su interesante uso del monólogo interior (aunque a veces un tanto exasperante). Un libro que se puede disfrutar si se pasan por alto ciertos detallitos.
Otros libros de Stephen King en ULAD: La niebla y otros cuentos, El ciclo del hombre lobo, Revival, It (Eso), Las cuatro estaciones, Tommyknockers, El fugitivo, Bellas durmientes, Cementerio de animales, La historia de Lisey, Carrie, El hombre del traje negro, 22/11/63, Buick 8, un coche perverso, Joyland, Blockade Billy, Mientras escribo, El Instituto, Insomnia, Cell, La cúpula, Misery, El resplandor, Billy Summers, Doctor Sueño, El misterio de Salem's Lot,
sábado, 9 de julio de 2022
Stephen King: El misterio de Salem's Lot
Título original: Salem's Lot
Año de publicación: 1975
Traducción: Marta I. Gustavino
Valoración: muy recomendable (imprescindible para fans del género y del autor)
Revisando las reseñas publicadas en este nuestro y vuestro magnérrimo blog (prácticamente la única actividad a la que dedico mis días), me he dado cuenta de que faltan por reseñar muchas de las obras clásicas e incontestables del único y verdadero King of the kings, nuestro cuatro ojos favorito, el tipo más cool del planeta Tierra, por más que se esfuercen mendrugos como Elon Musk... en fin, no sigo con los elogios, pues no le hacen falta, pero... ¡coño, esto no puede ser! Que no hayamos reseñado todos sus libros, pase, pues ya ha publicado más de cien a lo largo de su carrera, pero es que fijaos: ¡aún no está El misterio de Salem's Lot, una de las novelas de terror que causan más ídem que se hayan escrito! Hay que remediar esta situación, todo sea por nuestros seguidores y en honor y loa al único y verdader... bueno, vale, al tío Stephen...(*)
El misterio de Salem's Lot, segunda novela publicada por el Pasmo de Maine, después de Carrie (y quien quiera, en efecto, quedarse pasmado, que le eche una ojeada a la lista de títulos firmados por King en los diez primeros años de su carrera literaria... justo antes de publicar It, además), no sólo supone una mayor ambición y complejidad literaria con respecto a ésta, sino que además entró directamente en el Top 5 (e incluso en el Top 3) de novelas sobre vampiros. Y ahí sigue. Porque, como es obvio y bien sabido, estamos hablando de una historia de vampiros, la versión del Rey sobre esta figura clásica del terror, que no le pudo salir más redonda. El argumento, por lo demás, no puede ser más sencillo ni tampoco más efectivo -según King, idea de su esposa Tabitha-: en una pequeña localidad de Maine llamada Salem's Lot o "el Solar", se instala un vampiro de incierto origen centroeuropeo junto a su "demonio familiar" y poco a poco va a apropiándose de la localidad, convirtiendo a sus habitantes en su corte vampírica. Como antagonistas tendrá a Ben Mears, un escritor (**) que también se ha instalado en el pueblo, obsesionado por la casa que ha comprado el vampiro, y a un pequeño, pero variopinto grupo de lugareños que tratarán de detener a las fuerzas del Mal.
Tres son, en mi opinión, las claves que propician la excelencia de esta novela y muestran la maestría de King, incluso a la temprana edad en que la escribió:
- Clasicismo: tanto en lo que se refiere a la estructura narrativa clásica como al estilo, nada rebuscado -aunque con momentos que están a la altura de la mejor prosa norteamericana del siglo XX- y se desarrolla de forma lineal, excepto en los prólogo y epílogo, que transcurren en un tiempo posterior. Lo mismo ocurre con las características y aptitudes de los vampiros, enraizadas en la tradición de la ficción sobre estos seres, pese a que la novela se desarrolla lejos de los habituales ambientes "góticos". Igualmente y de forma muy habilidosa por su parte, King introduce el tema de la "casa encantada", sin obviar las referencias a una de sus maestras en el género del terror, la gran Shirley Jackson.
- Focalización: la historia se desarrolla en un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, no en una ciudad o un territorio mayor -esto, al parecer, también fue idea de Tabitha-, lo que nos permite conocer su geografía, idiosincrasia y, sobre todo, la personalidad y costumbres de muchos de sus habitantes, a los que seguimos en su avatar a lo largo de la novela, como si los conociéramos desde siempre. El pequeño grupo de "cazavampiros" también parece haber sido escogido con sumo cuidado por parte del autor.
- Detallismo o costumbrismo: relacionada de manera indisoluble con el punto anterior, King despliega una de las características principales de casi toda su obra, el truco que le ha servido siempre para enganchar al lector y hacer verosímil incluso sus ficciones más fantásticas: sus personajes beben, fuman (o fumaban), ven películas de su época, conducen coches de modelos conocidos, juegan al billar, pasean al perro...VIVEN, más allá de la trama principal de la historia y lo hacen de una forma común y corriente, con la que nos podemos identificar quienes lo leemos.
(*) Sí, sé que os parezco un pesado con estas cosas, pero mirad, son las servidumbres que conlleva ser monárquico...
(**) Por lo general, huyo, en la medida de lo posible, de las novelas protagonizadas por escritores, pero es un defecto literario que le perdono al Rey, cómo no... Por otra parte, sin ser el protagonista, quizás el personaje más interesante y, desde luego, más complejo de la historia sea el sacerdote católico del pueblo, el padre Callahan.
domingo, 20 de diciembre de 2015
Stephen King: Revival
Título original: Revival
Año de publicación: 2014
Valoración: está bien
En este blog tenemos debilidad por Stephen King, se ve que somos un poco morbosos: hemos reseñado algunos de sus grandes clásicos, como It, Carrie o Misery, pero también algunos de los libros que ha publicado en los últimos años, a pesar de que (seamos sinceros) ya no parece que estén al mismo nivel de los primeros. Da la impresión de que Stephen King escribe a estas alturas con el piloto automático, conoce los engranajes de la escritura y de la lectura y, a partir de unas cuantas obsesiones personales, es capaz de producir una novela de cuatrocientas páginas como esta en unos pocos meses de trabajo. Y no es que esté mal, de hecho esta novela me entretuvo durante un vuelo de varias horas que habría sido mucho más duro sin él; pero no creo que se pueda esperar ya que Stephen King descubra nuevos territorios para el terror contemporáneo, como sí hizo (creo) en sus primeras novelas.
Revival gira en torno a dos personajes, que se encuentran y reencuentran a lo largo de varias décadas y cuyos destinos están estrechamente relacionados: Jaime Morton, el narrador, que es un niño al principio de la novela, luego un músico heroinómano y por último un adulto sano e integrado; y Charles Jacobs, joven predicador obsesionado por la electricidad y al que la muerte de su mujer y su hijo apartan del camino recto. Lo que por momentos parece una simple novela psicológica sobre la relación entre dos personajes íntimamente unidos, se vuelve hacia lo sobrenatural en la segunda parte, cuando los experimentos eléctricos del predicador para curar todo tipo de enfermedades provocan inesperados efectos secundarios en sus pacientes.
Por momentos, Revival es una novela lenta y digresiva: la historia de las bandas de música en las que participa Jaime, o de sus primeros amores, o de sus primeros empleos, tiene poca influencia en la trama. Es, más bien, una forma de engordar al personaje, y de paso a la novela, con una biografía por otra parte no demasiado original. Los capítulos propiamente terroríficos son escasos, y ni siquiera hay en esta novela un ambiente angustioso como el de El resplandor, que lleve progresivamente al desenlace. Así que quien lea esta novela esperando que le ponga los pelos de punta o le provoque pesadillas, pues en fin, salvo que sea realmente impresionable, probablemente salga bastante decepcionado.
En realidad, Revival es una novela de terror en un sentido muy tradicional, casi decimonónico; en una especie de pórtico, Stephen King reconoce la influencia de una docena de autores, entre los que destacan Mary Shelley y H. P. Lovecraft. (Sorprende que Poe no aparezca en esa lista, por cierto). Y de hecho, las últimas páginas son una mezcla de Frankenstein y de Reanimator, con la presencia del Necronomicon para darle un aire sobrenatural y mí(s)tico al asunto.
En fin, cuando se llevan ya cuatro décadas escribiendo novelas, imagino que aprende ciertos trucos. (Dos que Stephen King usa hasta el exceso: anunciar los acontecimientos terribles que van a suceder después en la novela -aunque estos acontecimientos después no sean tan terribles-; y terminar los capítulos con una frase breve, lapidaria y presentada en un párrafo separado). Eso es Revival, un producto de artesanato más que de arte; pero oye, para sobrevivir a un vuelo de unas cuantas horas, siempre viene bien.
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