martes, 28 de enero de 2025
Jules: Drácula
lunes, 14 de octubre de 2024
Zoom: El vampiro de John William Polidori
Título original: The Vampyre
Año de publicación: 1819
Traducción: en esta edición no consta
Valoración: imprescindible para fans del género. Para los demás, está bien
Les presento, damas y caballeros al primer y genuino vampiro, el que ha dado lugar a todos los que en la literatura, el cine o incluso los dibujos animados han sido, el original e inimitable vampiro imaginado por John William Polidori, médico de Lord Byron, aquella legendaria noche del 18 de junio de 1816, "el año sin verano", en la Villa Diodati, a orillas del lago Leman, y que también vio nacer a otra mítica criatura de manos de Mary Wallstonecraft Godwin (aún por entonces), el llamado monstruo de Frank... ¿Cómo? ¿Que no? ¿¡Cómo que no!?
Pues no. O no del todo así, al menos. Para empezar, el de Polidori no es el primer vampiro que aparece en la literatura, aunque sí el arquetipo vampírico que más éxito ha tenido: el vampiro seductor, fascinante, de modales e incluso títulos aristocráticos, subyugador de mujeres y dominador de hombres... ¿A alguien le suena esta descripción?
En segundo lugar, no está tan claro que este relato surgiera aquella famosa noche, cuando Lord Byron propuso a sus compañeros la escritura de sendos cuentos de terror,-al parecer, tras la estimulante lectura del libro Fantasmagoriana, de gran éxito por entonces-; por lo visto, Polidori escribió o al menos pergeñó otro cuento y fue con posterioridad a esa noche cuando compuso El vampiro, a partir de una idea lanzada... por el propio Byron. Porque esa es otra: a pesar de que la primera edición se publicó con la autoría del poeta romántico por excelencia -¿artimaña de los editores para vender más ejemplares, quizá?- no hay duda de la autoría por parte de su médico personal -por breve tiempo-, Polidori. Pero asi la idea original pudo deberse a Lord Byron o no, lo que sí está claro es que él fue la inspiración `para el vampiro de la historia, un noble que causaba sensación en los salones y demás reuniones sociales, especialmente entre las damas, a las que seducía, "utilizaba" (esto suena un poco antiguo, ya lo sé) y luego dejaba tiradas como a un kleenex... más o menos, de lo que se acusaba a Byron en su época (aunque no llegara a beber la sangre de sus "víctimas", que se sepa). Más aún: incluso el nombre del vampiro, Lord Ruthven es una alusión directa a Byron, pues es el nombre que éste recibía en Glenarvon, un roman à clef escrita por Caroline Lamb, amante despechada de éste y parecida ese mismo año. Siguiendo su ejemplo, parece que lo que Polidori escribió fue, ante todo, una venganza contra su eventual patrón, con quien no se llevaba demasiado bien.
Ahora bien, ¿a quién le importa todo esto? Si el infeliz Polidori se ha llevado la gloria por haber creado a todo un arquetipo clásico no ya del género de terror, sino de toda la literatura y lo hizo como una invectiva contra su antiguo jefe, eclipsando, si no la fama de su nombre, sí la de su obra, bien está, después de las burlas y desdenes que hubo de soportar de Byron y sus amigos pijos. Y con esop, además, ya es bastante, porque la novelita en sí -relato largo, más bien- tampoco es que dé para mucho: en ella, el tal Lord Ruthven, después de fascinar a la sociedad londinense, se embarca en un viaje por la exótica Europa continental junto con un joven más bien pánfilo llamado Aubrey -exactamente igual que hicieron Byron y Polidori, casualmente- ; pánfilo y todo, Aubrey acaba descubriendo, aunque sea tarde, que su compañero de viaje no es sino un infame vampiro.... y no os cuento más porque, pese a que, como ya digo, la novela es breve, aún hay algún que otro plot-twist interesante.
El estilo, como cabe suponer en una obra literaria de hace doscientos años, por gótica que sea, resulta hoy en día un tanto relamido y no menos enfático, pero se deja leer con facilidad y aun gusto por un lector actual estándar (yo mismo, por ejemplo). En cualquier caso, el libro se lee en un ratillo...Así que no sé a qué estáis esperando para echarle un ojo: recordad que antes que Bram Stoker, antes que Anne Rice y antes, claro, que Stephen King, estuvo John William Polidori, quizá no el primero, pero desde luego no el último de los creadores de vampiros.
¡Ah, y esta edición cuenta con un prólogo de Mariana Enriquez, que no me negaréis que es un plus!
martes, 25 de octubre de 2022
VV.AA.: Lo siniestro
Vaya por delante que Lo siniestro, antología que compila diez relatos terroríficos de varios autores españoles, me ha gustado. Aun así, los textos aquí reunidos son, a mi juicio, mejorables. En primer lugar, porque se hubieran beneficiado de una corrección ortotipográfica y de estilo más severa. También porque la mayoría de premisas, argumentos y caracterizaciones podrían haberse optimizado.
Dicho esto, abordemos brevemente las piezas que componen Lo siniestro:
- De "Inventora de muertes" (Espido Freire) destacaría su naturaleza metaficcional, su narradora no fiable y su estructura laberíntica.
- De "Ellos, los monstruos" (Francisco Bescós) resaltaría los tres personajes principales, amén del clímax que los entremezcla.
- De "Denn die Toten segeln schnell" (Salomé Guadalupe Ingelmo) alabaría su rigor histórico, aunque tanto su concepto como su factura y sus reflexiones dejan un regusto a historia leída con anterioridad.
- "Azufre" (Rebeca Tabales) merece una mención honorífica, pues entrega un enfoque relativamente original en lo que a la mitología del hombre lobo respecta y tiene pasajes e imágenes muy potentes.
- "Puertas" (Javier Gutiérrez) baraja ideas interesantes, pero a mi juicio no logra que éstas acaben de cuajar. En cualquier caso, valoro su ambientación, su intento de difuminar la realidad y la ambición de su mensaje.
- "Venido del infierno" (Félix J. Palma) exhibe un oficio envidiable. Recuerda, de hecho, a esos clásicos de la literatura victoriana de fantasmas que combinan una factura irreprochable con un fondo entretenido. La única pega que le pondría es que no resulta muy memorable.
- "El salón de los espejos" (Rafael Mateos Cela) ha conseguido fascinarme con su voz, su crítica política y sus metáforas. Sin embargo, me ha desconcertado hasta tal punto que me siento incapaz de valorarlo.
- "Amor de absenta" (David Felipe Arranz) es bastante lineal, mas lo reivindico por evocar un París bohemio y un Bram Stoker ebrio de alcohol y amor.
- En "Monocromático" (Yolanda Arias) se juntan lo macabro con la mala leche y el humor negro.
- "Espasmo" (Martín Parra) deja un poso de angustia y resuena con la falta de control que el individuo experimenta sobre su propia vida.
En resumen: Lo siniestro es una antología heterogénea que, pese a su calidad fluctuante y su margen de mejora, recomiendo a los amantes del género de terror patrio. Explora toda clase de miedos; miedos que oscilan entre lo psicológico y lo material, la cotidianidad y lo sobrenatural, el intimismo y la hipérbole; miedos que involucran a asesinos, caníbales, espectros y vampiros; miedos que demuestran que el monstruo puede humanizarse y el humano puede convertirse en un monstruo; miedos que, recurran a la tradición o a lo experimental, se nos transmiten con seriedad, firmeza y solvencia.
sábado, 31 de octubre de 2020
Biblio-necrophiliac Quiz 2020: The Year of The (Tiny) Beast
En fin, a lo que íbamos: como lo de este 2020, para qué nos vamos a engañar, es insuperable como performance de terror y además a un servidor ya se le acaban los recursos, después de una primera edición del Biblio-necrophiliac Quiz dedicada a las tumbas de escritores/as y una segunda que trataba de las maneras curiosas de morir que tuvieron algunos de ellos y ellas... el Biblio-necrophiliac Quiz de este año va dedicado a las truculencias que adornaron las vidas de nuestros queridos (aunque en algún caso, no tanto) juntaletras. Truculencias variaditas, aviso, que no estamos para elegir... ¿Preparado todo el mundo? Are you ready to rock? Pues arreando, que es gerundio...
1- La literaria es una actividad que a veces atrae a personajes turbios, como fue el caso del austriaco Jack Unterwegen, quien, tras asesinar a una mujer en 1974, se dedicó a escribir poemas y obras de teatro en la cárcel, hasta que un grupo de intelectuales (como la luego Nobel Elfriede Jelinek) pidió y consiguió su excarcelación en 1990. Una vez en libertad, Unterwegen desarrolló una notoria carrera como:
Y ahora por fin, la bola extra; una pregunta facilita, para quien quiera realizar un "pleno al once", que entre tanto coronavirus y tanto Trump y otros bichejos no estamos para estrujarnos mucho las meninges:
A- Charles Dickens
B- Arthur Conan Doyle
C- William Butler Yeats
D- John Ronald Reuel Tolkien
- Entre 0 y 3 aciertos: ¿Qué hacéis aquí, parvenus, hipsters o lo que seáis? Idos con vuestros coches eléctricos a salvar las ballenas del Amazonas o lo que sea que hagáis para el postureo de IG y dejadnos las frikadas a los que no tenemos otra cosa en la vida...
- Entre 4 y 7 aciertos: Humm... tiene un pase, pero seguro que la mayoría las habéis acertado de pura chiripa y no os habéis puesto con el Quiz más que para matar el tiempo mientras fingís tranbajar en vuestros informes u hojas de cálculo o lo que sea por lo que alguien os paga un sueldo. Procrastinadores... el Décimo Círculo del Infierno os aguarda.
- Entre 8 y 10 aciertos: Esto está mejor; ahí demostrando que sois unos frikis solitarios, impopulares, solitarios y antisociales que se dedican a memorizar datos macabros sobre gente que ya está muerta... ¡Bienvenidos al club!
- 11 aciertos: Bueno, no os lo creáis mucho, que la undécima era facilita, ¿que no? Pero vale, está muy bien. Tampoco sé qué os puede quedar después de esto... ¿la autoinmolación? Pensadlo; es una opción.
jueves, 1 de noviembre de 2018
Biblio-Necrophiliac Quiz 2018:

Quien acierte todas las respuestas podrá participar en el sorteo de una fabulosa, aunque escalofriante, velada espiritista a cargo del Profesor Eggbá, sacerdote de la religión yoruba, reconocido sanador de todo tipo de enfermedades, incluidos el SIDA, el ébola, la alopecia y las hemorroides, experto en hechizos de amor, salud y trabajo, y célebre médium, intermediario en la comunicación con los muertos, a voluntad y bajo pedido... (ya sé que tal currículum resulta asombroso, pero si no te fías de un folleto que te dejan en el limpiaparabrisas del coche, ¿de qué te vas a fiar?).
Pues en palabras del, en cambio, inmortal Peter Pan: Here we go! Prohibido, eso sí, consultar la wikipedia o similares; no seáis tramposillos. Ni tramposillas... ; )
1- Venga, una facilita para empezar: ¿En que hermosa localidad mallorquina (perdón por la redundancia) se halla la tumba del escritor Robert Graves (perdón por otra redundancia)?
A/ Palma
B/ Calviá
C/ Deiá
D/ Magaluf
2- ¿Qué dejan sus muchos admiradores, según marca la tradición, en el sepulcro parisino de Oscar Wilde?
A/ Cartas de amor
B/ Besos
C/ Lazos de cintas arco iris
D/ Cajas de ansiolíticos
3- ¿Y sobre la tumba de qué famosa escritora lo que se deja son corazones formados con piedrecitas?
A/ Marguerite Duras
B/ Colette
C/ Barbara Cartland
D/ Patricia Highsmith
4- Ya puestos: ¿junto a la tumba de qué escritor, un pelín dipsómano, una figura misteriosa dejó durante muchos años una botella de coñac, en cada aniversario de su nacimiento?
A/ Edgar Allan Poe
B/ Malcolm Lowry
C/ Charles Bukowski
D/ Ernest Hemingway
5- ¿En la lápida de qué otro exitoso escritor podemos ver grabado un drakkar o barco vikingo?
A/ Stieg Larsson
B/ Michael Crichton
C/ Edison Tesla Marshall
D/ Jorge Luis Borges
6- ¿Qué famoso/a escritor o escritora está enterrado/a en plena naturaleza, al pie de un haya centenaria?
A/ Virginia Woolf
B/ Lev Tólstoi
C/ Isak Dinesen
D/ Bruce Chatwin
7- ¿De qué eximio autor, gloria de las letras de su patria, no estamos por completo seguros de dónde yacen sus restos (o al menos todos sus restos)?
A/ Miguel de Cervantes
B/ Fernando Pessoa
C/ William Shakespeare
D/ Todos ellos
8- ¿Y, en cambio, qué otro poeta, no menos insigne, dispone para su descanso eterno de dos sepulcros, dos (aunque sólo repose en uno de ellos, como es lógico)?
A/ Dante Aligheri
B/ Walt Whitman
C/ Reiner Maria Rilke
D/ Pablo Neruda
9- ¿En la tumba de qué gran escritor del género fantástico podemos contemplar una escultura que representa, precisamente, a ese autor saliendo de su propia tumba, cual walking dead ansioso por merendarse nuestros cerebros?
A/ Jules Verne
B/ H. P. Lovecraft
C/ Bram Stoker
D/ Richard Matheson
10- ¿Junto a la tumba de qué conocido/a autor /a de novelas detectivescas, situada en el no menos célebre Poet's Corner de Westminster, sus seguidores tienen permiso, por su cumpleaños y siempre que vayan vestidos como los personajes de sus novelas, a tomar el té con sandwiches de pepino?
A/ Arthur Conan Doyle
B/ Agatha Christie
C/ Michael Innes
D/ Esto es un INVENT como el Big Ben de grande, porque yo estuve en Londres de viaje con el insti y no recuerdo que ninguno de ésos estuviese enterrado allí...
Y para los obse... eruditos del tema, bonus extra, ya para nota:
11- ¿El cantante de qué mítica banda de heavy-metal intervino recientemente en la inauguración de una nueva lápida en la tumba del poeta, pintor y visionario William Blake, de quien es devoto admirador?
A/ Ozzy Osbourne, de Black Sabbath
B/ Bruce Dickinson, de Iron Maiden
C/ James Hetfield, de Metallica
D/ Jon Bon Jovi, de... vale, olvidémoslo
Las respuestas correctas, después de la preceptiva visita al tío Marcel:
Respuestas lúgubre y aproximadamente correctas:
1-C/ 2-B/ 3-A/ 4-A/ 5-D/ 6- C/ 7-D/ 8-A/ 9-A/ 10-D/ 11-B/
Valoración de los resultados:
De 1 a 3 aciertos: Reconoced que habéis seguido el mismo método que os sirvió para aprobar (a la cuarta vez) el examen teórico del carnet de conducir: poner las respuestas a boleo. Hala, venga, idos a comer huesos de santo o panellets, que os van a aprovechar más...
De 4 a 7 aciertos: Pscháa... podría estar mejor, sinceramente. Tiene un pase, pero pensad que con un cuatro, ni siquiera aprobaríais una asignatura de la ESO. Ahora bien, sí que podríais liderar un partido político español, así que no todo está perdido.
De 8 a 10 aciertos: ¡Enhorabuena: sois unos auténticos biblionecrófilos/as! Cuando hacéis un viaje lo primero que vais a visitar son las librerías y los cementerios; os gusta disfrutar de la paz de los camposantos leyendo y paseando entre sus tumbas... Vale, tenéis pocos amigos y además os llaman cada vez menos, pero cuando llegue el apocalipsis zombi ya veremos si logran rehuiros, ya... (a no ser que os toque ser zombis de ésos que van despacico, que entonces sí. Sorry).
11 aciertos: ¿Once? ¿En serio? Ejem... ¿No sois un poco raritos/as, eh? Y mirad que de raritos en este blog sabemos bastante. Por favor, dejad de leernos, no sigáis Un Libro Al Día... y si tratáis de contactar con nosotros os denunciaremos por ciberacoso. Hacedle un favor a la sociedad y acudid a un psiquiatra, o a un exorcista o lo que sea. O mejor no salgáis nunca de casa... aquí tenéis una página web para que os vayáis entreteniendo; os prometo horas y horas de diversión:
https://www.findagrave.com/
jueves, 11 de octubre de 2012
Jane Austen: Orgullo y prejuicio
Idioma original: inglés
Fecha de publicación: 1813
Valoración: Recomendable
"Es reconocida como verdad absoluta aquélla que afirma que un hombre soltero dueño de una gran fortuna ha de sentir algún día la necesidad de casarse...". Toma ya... Así empieza una de las novelas decimonónicas inglesas más célebres de la historia de la literatura y que, aunque parezca mentira, aún no ha sido reseñada en ULAD.
No creo que haga falta presentar a la audiencia a la autora, la celebérrima Jane Austen, que incluso cuenta con una película de hace unos pocos años mostrando el que se dice que fue un decisivo episodio de su vida: su renuncia al amor del único hombre al que quiso por temas ajenos a los sentimientos. Porque Jane Austen se quedó soltera (y hablamos de la primera mitad del siglo XIX, lo cual lo convertía en una lacra social bastante insoportable), y escribió casi toda su obra en cuadernitos en los que trabajaba incluso rodeada de familiares. Algo meritorio, ¿no? Pero eso no ha impedido que la autora haya sido duramente criticada por otros famosos escritores como Mark Twain, que soltó una violenta barbaridad sobre que iba de sacar a la Austen de la tumba y volver a matarla golpeándola con uno de sus huesos o algo así... Y creo que a Charlotte Brontë tampoco le gustaba mucho el estilo de su paisana, pese a que ambas tuvieran bastante en común.
También es probable que muchos de los que nos leen sepan de qué va Orgullo y prejuicio gracias a la bonita película que se hizo en 2005, con la siempre cotizada Keira Knightly como protagonista, o a cierta serie de televisión inglesa que quizás hayan tenido la oportunidad de ver.
Pero como aquí estamos para hablar de libros, vayamos un poquito más allá de lo audiovisual...
Lo primero de todo, decir que yo leí Orgullo y prejuicio en su idioma original, y he de reconocer que me pareció mucho menos difícil de lo que pensaba y que casi no tuve que tirar del diccionario. Su tono y su lenguaje tienen todos los ingredientes imprescindibles de una novela de alta carga romántica (hay muchos personajes guapos a rabiar, vestidos con gran gusto y muy educados; viviendas preciosas; paisajes ajardinados o salvajemente borrascosos; ciertas tragedias del pasado no aclaradas del todo que vuelven a aflorar en el presente, etc.), sí... Pero también posee una picajosa ironía que impregna muchos diálogos, especialmente cuando la protagonista se tiene que defender de maestros y maestras del dudoso arte de lanzar darditos verbales al prójimo sin perder los buenos modales.
La historia que cuenta es la siguiente: los Bennet son una familia inglesa formada por un matrimonio ya maduro con cinco hijas jóvenes que vive en una zona campestre cerca de Londres. Discurren los últimos coletazos del siglo XVIII y mamá Bennet ve peligrar la moderadamente desahogada posición de la familia ya que es inevitable que a la muerte de papá Bennet la mayor parte de sus pertenencias vayan a parar a manos de un primo clérigo suyo, el señor Collins. Todo, por culpa de una peculiar figura jurídica de la época. Por eso, la señora Bennet está obesionada con casar con hombres ricos a sus hijas, y la mujer cree que se le aparece la Virgen cuando por la zona recalan los ricos Charles Bingley y su amigo Fitzwilliam Darcy. El primero, prácticamente será obligado a enamorarse de la bella y dulce hermana mayor, Jane, mientras que el segundo iniciará una extraña, atractiva e irregular relación de amor/odio con la segunda hermana, la rebelde e inteligente Elizabeth, la heroína de la obra, una inconformista jovencita que me recuerda mucho a la Jo March de Mujercitas.
Así que la novela narra, principalmente, la historia de amor/no amor de Elizabeth y el señor Darcy, que en un primer momento rechaza a Lizzy por no considerarla lo suficientemente bella y por tener una familia poco ejemplar. Pero poco a poco, el galán irá cayendo rendido ante sus encantos... Por su parte, Elizabeth abandonará progresivamente la imagen de soberbio y de ricachón que tiene del reservado Darcy. Y de por medio tendremos falsos enamoramientos, fugas, matrimonios secretos, rechazos, mentiras y desenmascarados...
Yo me lo pasé muy bien leyéndola.
Casi como para disuadirme, me habían advertido de que se trataba de una comedia romántica que acababa bien, que todos se casaban con quien querían y comían perdices para siempre, pero esto no me frenó a la hora de leerla, de la misma manera que uno puede leer con placer Drácula de Bram Stoker sabiendo más o menos cómo acabará el buen conde transilvano.
Por todo ello, la lectura de esta famosa novela de Jane Austen me dejó muy buen sabor de boca: no me esperaba muchísimo más de lo que obtuve. Y la recomiendo. Para su época, y teniendo en cuenta la dama que la escribió, está muy bien.
También en ULAD de Jane Austen: Mansfield Park, La abadía de Northanger
domingo, 5 de septiembre de 2010
Zoom: "Berenice" y "Ligeia", de Edgar Allan Poe
Título original: "Berenice" y "Ligeia"Fecha de publicación: 1835 y 1838
Valoración: recomendable
Algunos juegos de mesa me han descubierto grandes lecturas. Así, la primera vez que jugué a Juego de Tronos, descubrí la maravillosa saga de Canción de hielo y fuego, y lo mismo me ocurrió con la imprescindible Dune. Pues bien, en este caso un amigo de mis hermanos se ha comprado el juego de Drácula, basado en la obra de Bram Stoker. Recomiendan leer el libro para poder disfrutar al máximo del juego.Y hablando sobre el tema vampírico (que además ahora está nuevamente de moda) nos planteamos cuáles eran los inicios de esta literatura gótica. Y entre varias y diferentes cosas, encontré a Poe como pionero de relatos con cierto sabor vampírico.
El primero de ellos, "Berenice", es un relato corto con un final sobrecogedor. Narra la incipiente boda entre Egaeus y su prima, Berenice, y las enfermedades y problemas que adolecen ambos. Poe dota a sus líneas de una atmósfera agobiante, perturbada, que lleva al lector a experimentar en su propio cuerpo escalofríos y desesperación. Sumamente bien descrita toda la escena, la maestría del autor consigue angustiar en una pocas páginas. De hecho, hay párrafos que fueron censurados por los editores ante las quejas de sus seguidores.
En "Ligeia" nos encontramos con una atmósfera parecida, aunque no tan enfermiza. Muertes de mujeres jóvenes y extraños sucesos, que pueden ser considerados vampíricos o no, pues el final es bastante abierto.
Relatos góticos, sí, pero ambiguos. Forman parte de sus primeros escritos, ya iniciándose en el genero de terror y buscando esos ambientes cargados y oscuros. Interesantes lecturas para indagar el origen de lo vampírico, sumamente distinto de lo que podemos encontrar hoy en día. Estos vampiros sí asustan.
Además, el relato de "Ligeia" tiene varias adaptaciones cinematográfias.
También de Edgar Allan Poe en UnLibroAlDía: Narraciones extraordinarias, El pozo y el péndulo, El gato negro
jueves, 8 de abril de 2010
Zoom: El entierro de las ratas, de Bram Stoker
Idioma original: inglésTítulo original: The Burial of RatsFecha de publicación: 1891Valoración: recomendable
Quiero leer algo...uhm...pero algo corto. Sí, hace meses que leo demasiadas sagas, trilogías y libros con miles de páginas...quizá lea un relato, por ejemplo. Veamos, ¿qué tengo por aquí? Vaya, tengo varias cosas de Bram Stoker. ¿Es que acaso tiene algo más publicado aparte de Drácula? Hala, varias colecciones de relatos y otras novelas. No, novelas no, hemos dicho que algo más corto. A ver si me va a dar por el ciclo Stoker. Además, la novela gótica de época victoriana se hace bastante rutinaria...bueno, pero Drácula es EL CLÁSICO del género. Ya, pero resulta raro que aparte de eso no se le conozca por nada más, ¿no? Leamos títulos: El Huésped de Drácula -uhm, no, algo distinto de Drácula-, La casa del juicio -en otro momento quizá, ahora no me llama...-, El entierro de las ratas -uhm...ratas, ¿eh?, bueno, es bastante corto. Venga, este pues.
Y nos adentramos en el París de 1850, con un guía inglés que lleva vagando más de seis meses por Europa a causa de su profundo amor. Los padres de su amada le exigen una prueba al novio, por la que tiene que estar un año sin contactar con su amada, de ninguna forma. Así que este inglés enamorado se dedica a viajar por Europa, y nos lleva directamente a los peores barrios de París en su búsqueda de nuevos conocimientos. Se empeña en conocer de primera mano el mundo de los traperos. Y allá vamos con él.
Sufrimos las experiencias del protagonista. Y nos sorprenden las reflexiones que se dejan caer en los momentos más tensos. Se pueden leer frases realmente interesantes. Vaya con el relato corto, no está nada mal. Cuando os apetezca leer algo de este estilo narrativo, leed esto.
Además, nos lo narra maravillosamente, al más puro estilo victoriano y gótico que hemos mencionado antes. De lectura muy rápida, casi sin aliento, recorremos las pocas páginas disfrutando de un agradable rato de mano de un autor del que leeré más cosas a partir de ahora.
Ahora toca encontrar información sobre este relato. Vaya, resulta que lo escribió durante su luna de miel, en 1878. Uhm... lo mencionamos como algo anecdótico pero obviamos el resto de comentarios, supongo, ¿no? Sí, mejor, porque se supone que la reseña debe resultar terrorífica, no irónica, ni jocosa. Vale.
Bueno, ya lo hemos leído y reseñado. ¿A por otro relato?
También de Bram Stoker en ULAD: Drácula
sábado, 9 de enero de 2010
Bram Stoker: Drácula
Idioma original: inglésTítulo original: Dracula
Fecha de publicación: 1897
Valoración: recomendable
He aquí un clasicazo del terror de todos los tiempos. Bueno, no, más bien del XIX, y bien que se nota. Sobre todo porque más o menos la mitad del libro (y es gordo) consiste en exclamaciones del tipo: "Oh, Dios mío, dame fuerza para soportar tantas penurias" o "vea en este brazo tendido, mi amada señora, un apoyo sempiterno en el dolor" etc. Digamos que las manos implorantes, las voces temblorosas y los rostros lívidos sobreabundan. Pero eso precisamente le da un aura que hace que nosotros, modernos y cínicos lectores del XXI, descubramos en esta novela algunos placeres que no pudo proporcionar en su tiempo.
Por Wikipedia me entero de que Drácula no fue ningún best-seller instantáneo; fueron más bien las adaptaciones al cine las que fueron dándole su tardía popularidad. Para el público victoriano aquello no pasó de una buena historia de aventuras. Y eso es justo lo que más me ha gustado a mí: encontrarme los recursos que puede usar hoy día el mismísimo Dan Brown, pero rodeados de un aura inconfundiblemente decimonónica. Me explico. Un truco típico para mantener el ritmo en las novelas de acción y, de paso, lograr verosimilitud es el de dar la hora exacta en que suceden los acontecimientos. Bueno, pues Bram Stoker ya lo sabía, así que podemos leer cosas como ésta: "En este mismo momento, mientras le escribo, me acaba de llegar un telegrama de Jonathan diciendo que sale esta tarde de Launceston a las 6.25 y que estará aquí a las 10.18." No sé a vosotros, pero a mí me produce mucha ternura ese evidente deseo de expresar modernidad en un mundo de fonógrafos, trenes a vapor y telegramas...
De hecho, creo que esa exhibición de modernidades no es nada anecdótica en el propósito general de la obra. Tal y como queda retratado aquí, Drácula es la perfecta encarnación del monstruo anti-moderno. En un mundo que ya estaba sumido en un constante flujo de informaciones y mercancías, Drácula es un ser vinculado por necesidad a un lugar (un perverso genius loci). Toda la novela gira en torno a su traslado a Londres desde Transilvania, es cierto, pero sólo puede hacerlo llevando consigo la tierra de sus antepasados, en la cual descansa. Para hacerle frente, Jonathan Harker y sus amigos, comandados por el sabio Van Helsing, deben olvidar su mentalidad escéptica y científica, y abrazar supersticiones que creían superadas. Lo que se narra es la lucha de la modernidad por imponerse, pero, curiosamente, ésta sólo puede vencer traicionándose a sí misma. Al fin y al cabo no hay mejor imagen para "el retorno de lo reprimido" que un difunto que vuelve de su tumba, ¿no?
En fin, psicoanálisis aparte, Drácula es una novela que sigue enganchando, y a la que los años le añaden cierta graciosa inocencia. Eso sí, que nadie se engañe, porque Stoker no inventó el género, ni mucho menos, como bien explicaba Santi en aquella entrada rumana de su blog. Ni siquiera es segura la habitual filiación histórica entre Drácula y Vlad Tepes: ya nos comentó Ian aquí que la condesa Báthory también le pilló el punto a los donantes de sangre. Si uno lo piensa bien, resulta que lo único que hizo Stoker fue dar con el nombre definitivo, que no es poco. Una cosa más y termino. Drácula es un tipo con encanto aristocrático y que parece dejar embobadas a sus bellas víctimas, pero eso sí: su casa apesta y le encanta convocar ejércitos de ratas. Que los de Crepúsculo se han tomado unas cuantas licencias, vaya.
Si estáis vampíricos, os recuerdo esta otra entrada de Ian, quien, por cierto, seguro que puede contarnos cosas interesantes sobre las muchas adaptaciones al cine.
También de Bram Stoker en ULAD: El entierro de las ratas
viernes, 18 de septiembre de 2009
Javier García Sánchez: Ella, Drácula
Idioma original: españolAño de publicación: 2005
Valoración: Muy recomendable
Mi amiga Leire, sabedora de mi fascinación por el lado oscuro de la naturaleza humana, me prestó el libro que hoy protagoniza mi post.
Cuando me lo trajo (metido en una elegante bolsita de cartón blanca y negra de una boutique con nombre italiano, aunque no sé por qué lo menciono, quizás para causar contraste entre el continente y el contenido…) me advirtió de lo “difícil” de leer que era, ya que estaba plagado de escenas moral y éticamente obscenas, colmado de aberraciones y torturas que dejaban como simples aficionados a los soldados tarugos de la base estadounidense de Guantánamo.
Pero yo me hice el tipo duro, ¡buah!, mira que tratar de herirme la sensibilidad a mí, que me vi enterita y sin cerrar los ojos ni una sola vez Saló o los 120 día de Sodoma de Pier Paolo Passolini… Y una buena noche, un poco a regañadientes (porque aquello olía a best-seller, el horror-el horror) saqué de la primorosa bolsita de boutique el libro de mi amiga y comencé a leer la historia de esa condesa húngara pirada del siglo XVI, Erzsébet Báthory, de la que hasta hacía poco no sabía mucho, sólo que era un especie de draculina con tendencias lésbicas aficionada a darse baños de sangre de doncellas vírgenes. Vamos, una Vlad Tepes al uso, una noble rica, aburrida y locuela (a causa, quizás, de la espesa sangre endogámica que corría por sus venas), que en vez de matar malditos e infieles turcos como hacían los varones de su entorno, obedecía a sus instintos infrahumanos martirizando a jóvenes sirvientas.
Pero una cosa era quedarse con la idea general de semejante señora, y otra, ahondar en la bestia…Y con la obra de García Sánchez, créanme que lo hice…
Ella, Drácula cuenta la vida de la que fue la materia prima perfecta con la que Bram Stoker podría haber modelado a su monstruo, uno de los titanes no sólo de la literatura de horror, sino de la literatura universal: el atormentado y violento conde Drácula; aunque la versión oficial dice que el tipo con colmillos y aficionado a la sangría tuvo como fuente de inspiración directa al ya citado malandrín de Vlad Tepes, llamado el Empalador (adivinen por qué…).
El libro está narrado desde el punto de vista de un personaje ficticio, un cura que en su infancia vivió en el castillo de Erzsébet Báthory, ya que su madre era lavandera allí. Así, el pequeño que luego se convertiría en religioso, vio con sus propios ojos lo que las sencillas gentes de la zona rumoreaban: que las decenas y decenas de jovencitas que iban a servir a la condesa (y que jamás volvían o morían en bloque, de extrañas enfermedades) eran en realidad objeto de las mayores vejaciones y torturas inimaginables por parte de la monstruosa aristócrata, madre de cuatro hijos a los que prácticamente no veía y viuda joven de un mata-turcos excepcional que se pasaba el día batallando.
No voy a describir aquí (es duro, muy duro) qué es lo que les hacía exactamente a sus víctimas la Drácula ésta, al parecer, una dama bellísima, amante de los trajes de terciopelo y los corsés, y muy culta, pero también una desequilibrada morbosamente atraída por el esoterismo y la brujería desde muy joven. Se cuenta que su obsesión por bañarse en sangre de muchachas fue a causa de un accidente: una de sus criadas, al cepillarle su larga melena oscura, le dio sin querer un tirón; la condesa la golpeó hasta hacerla sangrar; la sangre de la chica le salpicó la mano, y cuando se limpió la mano creyó comprobar cómo la piel que había entrado en contacto con la sangre había milagrosamente rejuvenecido. Así empezó todo.
El libro, por tanto, cuenta, desde el punto de vista del chiquillo/cura la sanguinaria senda existencial de la Báthory, siempre ocupada en recolectar jovencitas de familia humilde a las que apresaba en sus castillos para torturarlas y arrebatarles lo que ella consideraba el secreto de la belleza y juventud eternas. El problema de la criminal, siempre ayudada por un séquito de colaboradores necesarios que incluía un jorobado de pesadilla y un par de brujas, fue que su cada vez más desatada locura le hizo cometer un error inexcusable: empezar a buscar sus víctimas entre jóvenes de mayor posición social. Los nobles no perdonaron sus vilezas, y acabó siendo condenada a vivir hasta el fin de sus días confinada en su cuarto, empaladas la puerta de entrada y las ventanas, con lo que su único contacto con el exterior era una rendija encima de su cabeza y el huequito por el que le pasaban comida y agua cada quince días.
Cuatro años después de su encierro y la ejecución de sus colaboradores, la encontraron muerta entre alimañas de toda clase, especialmente de murciélagos, vestida de negro y con su sempiterno cuello alzado... ¿Bram Stoker se inspiró en Vlad qué…?
Por otra parte (morbo aparte, quiero decir), este libro es buena prueba de la excelente labor de documentación e información realizada por el autor, ya que el lector puede conocer mejor el contexto político y bélico de la época, y además, García Sánchez utiliza un lenguaje, unas expresiones y unos símiles poco usados actualmente, de tipo romántico y gótico pero nunca pretencioso, que le da a uno la sensación de estar leyendo una fábula cruel y violenta, en la línea de los cuentos de hadas originales (vamos: antes de ser corrompidos por Walt Disney): cuentos en los que los lobos eran corruptores de menores y las hermanastras feas se rebanaban los talones con el cuchillo más afilado de la cocina con tal de que les cupiera el zapatito de cristal y pudieran llevarse al altar al príncipe más azul del reino. Colorín colorado, cómo nos han engañado...
PD: ¡Películas recientes sobre la Báthory! Una checa de 2008 (con Anna Friel), y la última, de 2009, dirigida e interpretada por la francesa Julie Delpy, y con Daniel Brühl y William Hurt. A ver cuándo estrenan ésta...












