jueves, 6 de agosto de 2026

Colaboración: Una muerte muy dulce, de Simone de Beauvoir

Idioma original: Francés

Título original: Une mort très douce

Traducción: María Elena Santillán 

Año de publicación: 1964

Valoración: Bastante recomendable


Simone de Beauvoir, aparte de ser un icono feminista de mediados del siglo pasado, de ser la musa del filósofo existencialista Jean Paul Sartre, de ser una intelectual enorme que resquebrajó las estructuras psicosociales de identidad de género, y de ser una persona pública comprometida con causas políticas, aparte de todo eso, Simone de Beauvoir era un ser humano. Y en este libro, esa es la voz que narra. 

Una muerte muy dulce es la cuarta novela autobiográfica que escribió la autora, y trata sobre la muerte de su madre. Es un libro corto y está escrito como si de un diario se tratara: comienza con el ingreso de la madre en el hospital y termina con su fallecimiento pocas semanas después. En ese tiempo, acompañamos a de Beauvoir en gestiones administrativas, conversaciones con médicos y enfermeras, acuerdos logísticos con su hermana y con su pareja, idas y venidas, noches de insomnio, reflexiones sobre la vida y la muerte; en fin, todas esas cosas, grandes y pequeñas, que conforman los días de la gente. Y es una experiencia profunda y enriquecedora, porque Simone de Beauvoir es muy inteligente y escribe con agudeza. 

En las 150 páginas que tiene este libro, la autora aborda temas muy complejos: la responsabilidad de amar, las relaciones madre-hija, la religiosidad, la existencia humana. No se explaya con ninguno, pero es certera en sus razonamientos. De forma casi clínica, disecciona sus pensamientos sobre estas cuestiones y expone sus opiniones con claridad, sin sentimentalismo. Se agradece. La prosa destila lucidez y humanidad.

Y luego está el tema de lo que significa ser mujer en el tiempo que le tocó vivir a de Beauvoir. Curiosamente – y digo curiosamente porque Simone no se solía andar con rodeos respecto a este asunto – en este libro no trata el tema de manera frontal, pero está siempre presente. Está presente cuando habla de su madre, de qué tipo de persona era, qué motivaciones tenía; habla de ella con respeto y cariño, pero también con distancia, desde cierta perspectiva crítica, quizás por sentirse lejana de esas motivaciones. Pero sobre todo el tema está presente en las escenas que transcurren en el hospital: la arrogancia de los médicos (todos hombres) hacia Simone, su madre y su hermana, la violencia con que despachan sus opiniones y peticiones, la superioridad que emanan, y la consiguiente sumisión y resignación por parte de ellas, todo esto describe de manera infalible cuál era la actitud que se esperaba (quiero pensar que mi uso del pretérito aquí es acertado) de las mujeres. Sin embargo, como dije, no hay nada subrayado de manera explícita. Y también esto se agradece. Porque si fuera de otro modo, el libro quizás resultara panfletario, y no sería justo, porque es – parece – un libro sincero. Bastante recomendable.

Firmado: Yaiza P.

Otras obras de Simone de Beauvoir reseñadas en ULAD: Los mandarinesLa mujer rota

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