sábado, 13 de mayo de 2023

Carson McCullers: La balada del café triste

 Idioma original: inglés

Título original: The ballad of the sad café: The shorter novels and stories of Carson McCullers

Año de publicación: 1951

Traducción: María Campuzano

Valoración: entre recomendable y está bien

No vamos a descubrir, a estas alturas, a la escritora norteamericana Carson McCullers, más que apreciada desde hace tiempo, mucho antes, incluso, de la actual corriente de justa reivindicación de autoras más o menos olvidadas o poco valoradas por su condición de mujeres. Ya hemos reseñado en este blog varios de sus libros, aunque de entre los más conocidos nos faltaba esta Balada... con la que vamos hoy. Se trata de un libro de cuentos compuesto por seis de no excesiva extensión y otro, el que da título al volumen, bastante más largo; de hecho, ocupa la mitad del libro. 

La balada del café triste, es preciso señalarlo, resulta un título engañoso, puesto que, si bien no se puede decir -o no del todo- que se trate de un relato cómico, sin duda denota un tono humorístico, asombrado y algo naïf, al estilo de los cuentos tradicionales que se cuentan o contaban junto al fuego las noches de invierno, sobre personajes, hechos y gros argumentales extraordinarios. Narra el nacimiento, esplendor y decadencia del único café en un pueblo del "profundo Sur" de EE.UU., propiedad de la virago Miss Amelia Evans, una mujer digna de cualquier epopeya de la Antigua Grecia y el "triángulo de amor bizarro" que establece con su marido, el criminal Marvin Marcy y su jorobado y enano -perdón: persona de físico divergente- primo Lymon. La cosa, aclaro porque sé lo que estaréis malpensando, no va tanto por el lado erótico como por el de la fascinación, el rencor y la violencia. En fin, un cuento muy divertido que bien podría haberse desarrollado en macondo o algún otro escenario del realismo mágico latinoamericano, salvo que McCullers lo escribió varios años antes de que esta corriente literaria eclosionara. Cierto es que también podría tratarse del guión de un episodio de Popeye el marino, pero es que ahí radica la gracia del asunto...

El segundo relato, Wunderkind, cuenta las tribulaciones de Frances, una pianista adolescente que siente que ha perdido su condición de "niña prodigio". Este relato, que fue, al parecer, el primero publicado por McCullers, está con seguridad basado en su propia experiencia como joven y prometedora estudiante de piano.

El jockey nos presenta, justamente, a un jinete de caballos de carreras, Bitsy Barlow, bastante trastornado desde que su mejor amigo y también jockey sufrió un accidente en una carrera. El siguiente relato vuelve a tocar el tema de la música, aunque de forma determinante: la protagonista de Madame Zilensky y el rey de Finlandia es una compositora y profesora bastante peculiar, cuyo jefe en la universidad norteamericana que la ha contratado, Mr. Brook, sospecha que se trata de una una mentirosa compulsiva.

El transeúnte, que junto con el siguiente, es el cuento narrado desde un punto de vista más subjetivo, está protagonizado por John Ferris, un periodista residente en parís que, de paso un día por Nueva York, ve a su ex-mujer, Elizabeth, caminando por la calle y decide visitarla. En cambio, en el caso del siguiente relato, Dilema doméstico, el protagonista, Martin Meadows, lo que teme es volver a casa junto a su mujer, Emily, pues ésta tiene un evidente problema de alcoholismo.

Por último, Un árbol. Una roca. Una nube es quizás el cuento más original y, en cierto modo, poético de todos, en el que un chaval repartidor de periódicos escucha una sorprendente disertación sobre el amor de un desconocido.

Los relatos más logrados son, en mi opinión, el primero, con su aire de fábula algo delirante y el último, el más desconcertante pero, como ya digo, también poético. También destaca, creo yo, el de madame Zilensky, que plantea un pequeño misterio y lo resuelve de un modo enternecedor. El resto, sin ser en absoluto desdeñables, corresponden más a un tipo de cuento psicológicoen el que lo más importante son las cuitas y el desarrollo de los personajes, más, quizás, que el arco narrativo . Todos son individuos que experimentan una crisis de algún tipo en sus vidas y el interés reside, sobre todo, en ver cómo la superan o sucumben a ella.

En cualquier caso, en todos los relatos destaca la excelencia estilística de la autora, especialmente diestra en lo que respecta a las descripciones, ya se traqte de los personajes, de los ambientes o incluso de los cambios atmosféricos. de hecho, y aunque también lo hace a través de de los diálogos y, más allá, de los pensamientos de sus criaturas, a menudo son estas descripciones físicas las que nos indican los cambios de ánimo de las mismas o hacia dónde se va dirigiendo la acción. Aunque sólo sea (que no sólo es) por esta habilidad técnica y por la fluidez y calidad de su prosa, desde luego que merecen leerse los relatos de esta escritora.


Otros libros de Carson McCullers reseñados en ULAD: Reflejos en un ojo doradoEl aliento del cieloEl mudo y otros textosEl corazón es un cazador solitario

1 comentario:

Anónimo dijo...

La balada del café triste me parece un excelente relato. Refleja, por un lado, ese pesimismo polvoriento, sureño y “confederado” de la América menos cosmopolita y , por otro, el optimismo vital y casi involuntario, a modo de supervivencia, que muchas veces desprenden los personajes humildes y marginales, tanto de la literatura como de la vida misma.

Está muy bien escrito y es un texto muy disfrutón. Una delicia de lectura, la verdad.

Altamente recomendable.