Idioma orginal: FrancésTítulo original: Le temps retrouvé
Traducción: Consuelo Berges
Año de publicación: 1927
Valoración: Muy recomendable
Llegamos, por fin, al último tomo de la monumental "En busca del tiempo perdido": "El tiempo recobrado", publicado en 1927, cinco años después del fallecimiento de Marcel Proust.
Pese a su título, que a algún lector desprevenido podría llevar a pensar en algo alegre por aquello de la recuperación del tiempo perdido, se trata del tomo más otoñal, más melancólico de toda la obra. La guerra, la Primera Guerra Mundial, la muerte y la enfermedad sobrevuelan todo el libro. Viejos conocidos de tomos anteriores reaparecen en "El tiempo recobrado" (hay que tener en cuenta que la obra transcurre varios años despúes de "La fugitiva") y lo hacen envejecidos y cambiados. El narrador también ha cambiado y es que el Tiempo, con mayúsculas, ha hecho su oscuro trabajo.
La obra, a pesar de que se presenta sin separaciones ni capítulos, podemos dividirla en dos partes.
La primera se centra, fundamentalmente, en los encuentros de nuestro protagonista con dos viejos conocidos: su amigo Roberto de Saint-Loup y el barón de Charlus. También nos reencontraremos con personajes fundamentales de otras partes de la obra, como Odette, Gilberta o la duquesa de Guermantes. A raiz de estos encuentros y de su impresión en el narrador, comenzará la reflexión del autor sobre el Tiempo, sobre su efecto sobre las personas y los hechos, que creíamos de determinada forma y, por culpa del Tiempo, ahora vemos bajo una perspectiva diferente. Esto le llevará a repasar y repensar hechos y personas fundamentales de su vida.
La segunda parte podríamos definirla como el "epílogo" de En busca del tiempo perdido. En ella, Proust se entrega a un ejercicio de... ¡metaliteratura! Sí, todo está inventado.
Analiza la relación del Arte en general, y la Literatura en particular, con la vida. Explica la función, según Proust, de la Literatura. Y explica lo que trata de obtener o de representar con su obra. Verdaderamente, se trata de un muy buen colofón a la incesante busca y resulta muy interesante para tratar de comprender el sentido o el objetivo de tan magna obra.
Analiza la relación del Arte en general, y la Literatura en particular, con la vida. Explica la función, según Proust, de la Literatura. Y explica lo que trata de obtener o de representar con su obra. Verdaderamente, se trata de un muy buen colofón a la incesante busca y resulta muy interesante para tratar de comprender el sentido o el objetivo de tan magna obra.
En este último tomo, a diferencia de los anteriores, asistimos a más diálogos entre los personajes. La prosa es más ágil o, al menos, esa impresión me ha dado. A pesar de esto, el estilo de Proust es el que es. O lo amas o lo detestas. Nada puede cambiarlo y no es necesario añadir más.
Solamente, para cerrar, decir que, aunque esté ligeramente por debajo del nivel de "La prisionera" o "La fugitiva", "El tiempo recobrado" es un muy buen final para "la gran novela sobre la memoria", una verdadera experiencia como lector.
El resto de "En busca del tiempo perdido" en ULAD:
En busca del tiempo perdido I: Por el camino de Swann
En busca del tiempo perdido II: A la sombra de las muchachas en flor
En busca del tiempo perdido III: El mundo de Guermantes
En busca del tiempo perdido IV: Sodoma y Gomorra
En busca del tiempo perdido V: La prisionera
En busca del tiempo perdido VI: La fugitiva
En busca del tiempo perdido I: Por el camino de Swann
En busca del tiempo perdido II: A la sombra de las muchachas en flor
En busca del tiempo perdido III: El mundo de Guermantes
En busca del tiempo perdido IV: Sodoma y Gomorra
En busca del tiempo perdido V: La prisionera
En busca del tiempo perdido VI: La fugitiva





