sábado, 23 de enero de 2021

Etgar Keret: Tuberías

Idioma original: hebreo
Título original: Tzinorot
Año de publicación: 1992
Traducción: Roser Lluch i Oms
Valoración: entre recomendable y está bien

Tuberías es o fue el primer libro de relatos publicado por el escritor, guionista y director de cine israelí Etgar Keret, allá por el fúlgido año de 1992. Escritor, guionista, etc. confieso que desconocido para mí hasta ahora, aunque sí que parece ser un personaje relevante del mundo de la cultura en su país. Los relatos, sin que puedan calificarse de "micro-" son en su mayoría cortitos: en este volumen encontramos más de cincuenta, de ehcho. Como característica común, casi todos tienen un aire o un trasfondo costumbrista (en general, también un toque "surrealista"... siempre entrecomillado, eso sí); en muchos casos se trata de historias de amor y desamor, relaciones familiares, situaciones que se dan entre los alumnos de un colegio o instituto, o en ambientes de cualquier barrio popular... es decir, situaciones que podrían transcurrir, cambiando ligeramente el contexto, casi en cualquier lugar del mundo.

Ahora bien, también hay bastantes de estos relatos que tienen como protagonistas a soldados, a veces en labores de patrulla o incluso en situación de combate abierto, otras, realizando la instrucción... Estos relatos digamos que bélicos, también se pueden calificar como "costumbristas", en realidad, pues no hará falta recordar la peculiar situación del estado de Israel y la aún más peculiar de los territorios palestinos ocupados por el estado de Israel -en 1992 aún daba coletazos la primera Intifada, a la espera de la segunda-; recordemos también que las y los jóvenes israelíes están obligados a servir en su ejército durante al menos dos años... excepto los llamados "ultraortodoxos", facción o grupo religiosos hacia el que Keret lanza más de uno de los dardos de su ironía.

Porque ésa es otra de las características -incluso más definitoria- de estos cuentos. la casi permanente presencia del humor, la ironía, el sarcasmo o lo que se tercie... Excepto en tres o cuatro de ellos -alguno de los mejores, como Terminal, sobre la relación entre dos enfermos con tumor cerebral-, este humor lo podemos encontrar, en mayor o menor medida, en todos, con alguna de sus variantes... Por mencionar sólo algunos de los mejores cuentos, tenemos desde la amable y sentimental ironía, aunque no poco absurda, de Pegamento loco o Tuberías -sobre un tipo que construye una tubería y llega al Paraíso-, a su revés sarcástico en Anette y yo follamos en el Infierno, que trata justamente de eso, un pareja que fornica en el Infierno como parte de su castigo eterno... Del costumbrista pero surreal humor (un poco "a lo Cortázar", para entendernos, de Sólo por 19'99 shekels (IVA y gastos de envío incluidos) al no menos divertido pero más exótico (para un israelí, se entiende) de Relato traducido: "El vampiro o el señor McTaggarth", uno de los pocos que no está ambientado en Israel o aledaños, sino en el Tennessee redneck... También encontramos el socorrido y socarrón humor de las historias de cuernos en el matrimonio, como en Búmeran y La plaga de los primogénitos (spoiler: no todos los  que se suponía eran primogénitos). El tema religioso lo encontramos de nuevo en Dios el enano...Y, por supuesto, los que tiene como protagonista a soldados, como los tres cuentos de humor absurdo de Koji y el  protagonizado por un nieto con una exigente abuela, que conocemos en Nísperos, uno de los mejores relatos, para mi gusto.

Entre los cuentos que no tienen esa vena humorística predominan, como es lógico, aquellos que hacen alusión a la situación político-bélica de la región o a la pérdida de seres queridos por culpa de la misma: Julia, Como murciélagos, Arcadi Hilweh coge el autobús 5, Un árabe bigotudo, No son personas...  Aunque también otros que tocan temas como el bullying -Shlomo homo cara de mono- o tienen un carácter más "metafísico", por decirlo así: El problema con la hybrys, Gulliver en islandés...

En suma, un libro de relatos bastante recomendable para hacer se una idea de lo que es y ha sido la vida en el reciente y conflictivo Israel (ya que estamos, recomiendo también el cómic Jamilti y otras historias, de Rutu Modan, que yo diría que tiene bastante en común con los cuentos de Keret). bastante más parecida a lo que ocurre en nuestros lares (y supongo que en cualquier otro) de lo que pensamos, por cierto...

7 comentarios:

Luis G dijo...

No tenía noticias de este señor. Y no es precisamente un desconocido, por lo que estoy viendo. Grazie por iluminarnos.

Carme dijo...

Gracias por la reseña. Descubrí a Keret hace uno 2 años con "Los 7 años de abundancia" que es un registro de su vida durante esos 7 años, y desde entonces procuro leer todo lo que va publicando.

Juan G. B. dijo...

Hola a ambos dos:
Yo tampoco conocía a este escritor, pero una vez leído algo de él, creo que no será lo último.
Gracias a vosotros por los comentarios.

Agustín H. dijo...

Buenas. Estoy leyendo su recopilación "Un libro largo de cuentos cortos". Leyendo y disfrutándolo. Escritura concisa, sencilla, variadísima temática,irónica,a veces cínica y aparentemente banal. Ideal para entrar sin miedos en los vericuetos de la tan desconocida sociedad israelí, ayudándonos a quitarnos de encima tantos y tantos prejuicios que muchos, creo, tenemos. Y si el relato sale a 20 céntimos (130 relatos) la inversión no puede ser más rentable. Muy muy aconsejable.
La verdad es que si no fuera por vuestra reseña dudo mucho que jamás hubiera conocido y me hubiera interesado por este escritor.
Thanks

Juan G. B. dijo...

You're wellcome, Agustín! Yo tampoco sabía de este escritor hasta que leí "Tuberías", pero parece que es bastante conocido en su país y fuera de él... En todo caso, éste no será el últino de sus libros que lea, seguro...
Un saludo y gracias por tu comentario.

Manuel Ramos dijo...

Keret no está mal pero tampoco vamos a exagerar. Se ve que es un tipo con una imaginación desbordante pero eso no es suficiente para ser un buen escritor. Prueba de ella es que, en general, donde destaca sobremanera es en los microrelatos (no me atrevo a llamarlos microcuentos), que no superen las 3, a lo sumo 4 páginas, bastantes de los cuales son sencillamente excelentes. El problema aparece en aquellos que superan este tamaño; ahí ya las historias o cuentos flojean y Keret, como narrador, queda en evidencia. Apunta, dispara pero la bala a medida que transcurre el cuento pierde fuerza, tanta que muchas veces pierde el sentido, la gracia y lo que es peor el interés.

Por lo tanto, humildemente yo lo dejaría en un está bien, como parece apuntar inicialmente Juan. El lector se deleitará con muchos de sus chispazos pero que no busque a un buen cuentista. Un tipo peculiar, sin duda, porque talento desde luego tiene pero...





Lupe dijo...

A mi me parece un escritor interesante. No es el mejor cuentista pero merece la pena.