martes, 9 de agosto de 2011

Arturo Pérez Reverte: Cabo Trafalgar. Un relato naval

Idioma original: español
Año de publicación: 2004
Valoración: está bien

Aquí viene Arturito a poner las cosas en su sitio, que lo de Pérez Galdós estuvo bien, pero ya se ha quedado un poco viejo. Bien, Benito, bien, hiciste lo tuyo pero deja ya paso a las nuevas generaciones. Aunque también, Arturo, se te ve un poco aprovechado con esto de las conmemoraciones, ¿eh? ¿Que se van a cumplir doscientos años de Trafalgar? Toma: Cabo Trafalgar. Un relato naval. ¿Que si doscientos años del sitio de Cádiz? Pumba: El asedio. Que vale, está bien, son temas que te pegan, que te hinchan la vena patriótica, la irónica, la satírica y otras venas que no se pueden mencionar porque hay señoritas delante; pero no me negarás que algo de estrategia comercial también hay, ¿eh?

Una cosa te tengo que reconocer, Arturito, y es que te has documentado como un campeón para escribir esta novela. Que a veces leo tanto término náutico junto y pienso: ¿pero este tío ya sabrá lo que está diciendo? Porque yo, la verdad, ni pajolera idea. Pero me fío, además seguro que has tenido buenos asesores... Vamos, que esa parte se te reconoce. Y el estilo, pues también, aunque sea el mismo que usas en tus columnas y que ya te tiene que salir como el mear, o sea, sin esfuerzo. Pero bueno, es gracioso, por ejemplo cuando transcribes las palabras extranjeras como suenan, como "Yenesepá", "Les choses como son" o "Du yu spikin spanish", o cuando haces hablar a los marineros del siglo XIX como si fueran macarras del siglo XXI. Bien, Arturito, bien.

Alguna pega te voy a poner, Arturito, porque si no no sería yo, y porque la gente se va a pensar que somos compadres, que comemos juntos y nos damos palmadas en la espalda y nos vamos de putas juntos. Y no. Pues mira, que a veces me parece un poco repetitiva la novela, Arturo, la verdad. Coño, Arturo, que te pones muy pesao con lo de que los ingleses son eficaces y disciplinados; los españoles, torpes y trepas, pero con los cojones bien puestos; y los franceses, unos cobardes de cuidado. O con lo de que los que pelearon en Trafalgar no tenían ni pajolera idea de barcos, ni de guerra, ni de nada. Vale, sí ya lo has dicho. No hace falta que insistas tanto, que es peor. Que a estas alturas ya deberías saberlo, Arturo, que pareces nuevo.

Pero vamos, que sí, Arturo, que bien, que es una novela divertida, que te echas unas risas leyéndola aunque a veces te pierdas un poco entre tanto nombre de barco y de vela y de cuerda y de aparataje y de leches en vinagre. Bien, Arturito, bien. Esta vez te la pasamos con buena nota.

También de Arturo Pérez Reverte: La Reina del Sur, El maestro de esgrima, La sombra del águila.

3 comentarios:

Jaime dijo...

Jajaja! no sabía que teníamos a Arturito como uno de nuestros nuevos colaboradores! ;)

Libros Que Voy Leyendo dijo...

Qué grande es Arturo Pérez Reverte!

Un saludo
Lourdes.

Ensada dijo...

¿Entonces esta es de las que se deja leer? Porque con D. Arturo :) (menos vacilar a los académicos que luego nos pondrán de vuelta y media) me pasa que unas me gustan un montón y otras... son aburridas. Y de los términos náuticos, no te preocupes, Mister Reverte es marinero y ya sabes lo que le gusta a los gremios usar el argot profesional.