martes, 2 de agosto de 2011

Veronique Olmi: La orilla del mar


Idioma original: francés
Título original: Bord de mer
Fecha de publicación: 2001
Valoración: Recomendable

"Esto no puede ser bueno", me dije, pensando en el hipotético argumento, cuando vi la portada de La orilla del mar, novela que descubrí en la humilde librería de la segunda biblioteca municipal que más frecuento. "No, no, de verdad que esto no puede ser bueno", me dije cuando eché un fugaz vistazo a su contraportada y leí por encima lo que allí decían.

¿Qué mostraba la portada para que yo llegara a pensar algo así? Pues a una señora obesa en una playa, repantigada sobre un silla plegable e hinchándole un enorme globo de color rojo sangre al chiquillo rubicundo ubicado a su izquierda, su hijo, probablemente. La foto era en blanco y negro con la salvedad, como ya he dicho, del globo: rojo, rojo sangre.

¿Y qué mostraba la contraportada para que yo llegara a pensar algo así? Humm... Sin ánimo de destripar el argumento de esta novela corta, ágil, potente, seca, inclemente, dolorosa, ¿algo tierna?, diré que leí cosas como: "Ella vive sola con sus dos hijos de 9 y 5 años y por primera vez los lleva de vacaciones", o "lo que debería ser una escapada festiva", o "caos interior de una madre incapaz de enfrentarse a la realidad", o "inspirada en un caso real"... No hace falta que siga, ¿verdad? Aquello no podía ser nada bueno, no, en verdad...

Recomiendo pues La orilla del mar, tremendo y realista relato largo o novela breve que devoré en un pedazo de tarde de una tirada, sin poder despegar mis ojos de sus páginas ni un momento. Entre sus austeras pero efectivas líneas, a las que no les sobra ni les falta nada para hacer que a uno se le revuelva todo al leer este testimonio bello-terrible de una madre desesperada, se aprecia enseguida el gran talento de su autora. Su nombre: Véronique Olmi, una prestigiosa actriz y escritora francesa, hasta hace poco más conocida por sus obras de teatro que por sus obras en prosa. Dicen que su segunda novela ya está en el mercado y que el director de La vida soñada de los ángeles prepara una adaptación para el cine de su primera obra.

Ya veremos qué da de sí esta mujer a la que han descrito como "desmentido rotundo para aquellos que dudan de la joven literatura francesa".