sábado, 13 de agosto de 2011

Craig Thompson: Adiós, Chunky Rice


Idioma original: Inglés
Título original: Good Bye, Chunky Rice
Año de publicación: 1999
Valoración: Muy recomendable

Craig Thompson es un autor de cómics estadounidense conocido, sobre todo, por su novela gráfica Blankets y su obra posterior, Cuaderno de viaje. Pero, si buscamos un poco, descubriremos que existe un "antes" antes de ser reconocido internacionalmente. Y ese antes se titula Adiós, Chunky Rice.

Chunky Rice es una tortuga que decide abandonarlo todo (incluso a su enamorada, la rata Dandel) para embarcarse rumbo a las islas Pontinas, travesía durante la cual conoce al capitán Chuck y a las siamesas Livonia y Ruth. A través de las historias de estos personajes, todos marcados por el abandono a otros (ya sea por fuerza mayor o por decisión propia) o por la incapacidad para abandonarlos (como en el caso de las siamesas), Thompson hace una reflexión sobre la amistad, el amor y la pérdida, pero también sobre el daño que irremediablemente infligimos a los demás (y a nosotros mismos) mientras intentamos descubrir quiénes somos y cuál es nuestro camino a seguir.

Esta obra es toda una lección de técnica narrativa que, en mi opinión, ya adelanta la maestría que más adelante conseguiría el autor con Blankets y que esperamos que mantenga en Habibi, su próxima novela gráfica. Imprescindible, sin duda, para todo buen lector de cómics.



También de Craig Thompson: Blankets

1 comentario:

Knut dijo...

A final todo es un retorno eterno a casa o un eterno retorno. Cada cual echa mano a las tripas como puede y sabe, porque allí siempre quedan restos que tratar de recomponer con el fin de hacere un mapa o una huella, o únicamente descansar cuando se desconoce el camino a tomar.

Cuando revuelvo entre mis tripas encuentro fundamentalmente tebeos, al menos en las zonas más profundas y enquistadas. Creo que es porque mi hogar huele a papel y a tinta, y la mejor brújula está hecha precisamente de ambas cosas.

Aunque Blankets me parece una obra maestra sin discusión, para mi Adiós, Chunky Rice ha supuesto uno de los regalos más hermosos que me ha hecho nadie.

No es únicamente la maestría técnica, la magistral manera de contar una historia , esa belleza formal que a uno le salva de tanto en tanto la esperanza. El mismo universo en el que se desarrolla la historia, donde la mierda brilla con una hermosura cálida y sincera, ese modo de captar un agua densa y feroz, ains, el poder del mar que te come en tantos aspectos.

Pero sobre todo es el Todo, la historia y sus personajes, esa constante perdida que asoma una fugaz imagen del arrepentimiento a posteriori, ese Destino imposible de querer ser un punto en una recta, completo y colmado, pero que acaba en una espiral que no sabe cerrarse por mirar demasiado al centro, cada vez más lejano e imposible.

Thompson tiene un trazo que me hipnotiza, una forma de contruir las curvas, las expresiones con dos elementos, y que en todo ello haya un amor reconocible y reconodio.

Sólo por saber, ciertamente y con toda claridad, que alguien a quien no conoces, de una cultura ajena, que es mucho más joven que tu, te regala estos momentos de sentirte completo, de certificarte la nada de la soledad pese a lo que parece y aparece.

SAlud.