domingo, 3 de mayo de 2026
VV.AA.: Arca
sábado, 27 de diciembre de 2025
Alison Bechdel: Consumida
Título original: Spent
Año de publicación: 2025
Traducción: Rocío de la Maya Retamar
Valoración: muy recomendable
Última novela gráfica, hasta la fecha (me cuesta un poco no llamarla cómic, por razones que ya explicaré), de la célebre autora Alison Bechdel, de carácter, si no autobiográfico, como el resto de su obra o al menos la que yo conozco, sí que autoficcional... En verdad, esto de una "novela gráfica autoficcional" debería echarme para atrás, pero, en este caso, no sólo no lo ha hecho sino que ha resultado ser una de mis lecturas más divertidas del año. Además de esta feliz e incluso sorprendente circunstancia, otros motivos me decidieron a leer este Consumida:
- El buen recuerdo que tenía de la obra más célebre de Bechdel (aparte de la tira cómica Unas lesbianas de cuidado, en la que apareció el ahora conocido como "test de Bechdel"... y entonces sólo un chiste), la muy recomendable Fun Home... aunque no sea, sin embargo, la alegría de la huerta como novela gráfica, sino todo lo contrario. No obstante, he de reconocer que se me hizo bola el anterior libro de esta autora, El misterio de la fuerza sobrehumana y no llegué acabarlo (menos aún a reseñarlo).
- El hecho de que en el concepto autoficcional de este libro pese más, creo, la parte de "ficción" que la de "auto". Es cierto que la protagonista principal es una dibujante llamada Alison Bechdel, de aspecto similar al de la autora y que vive, en gran medida, de las rentas generadas por el libro sobre su relación con su padre -sólo que aquí el padre no es funerario, sino taxidermista y la historia se ha acabado convirtiendo en una serie de televisión de gran éxito-; por lo demás, el resto de personajes y sus circunstancias vitales resultan ser, al parecer una mezcla entre la elementos reales y otros debidos claramente a la ficción -como algunas amigas rescatadas de la tira cómica que he mencionado antes-: la Alison del libro vive en una granja de la muy progresista Vermont, en la que mantiene un santuario de cabras enanas, junto a su mujer, Holly, gran amante de la vida rural y que se convierte en toda una influencer para ese nicho de público internetero. Ambas llevan una vida de lo más hogareña, pero no autosuficiente, puesto que compran un montón de cosas por Amazon o, en el otro extremo, en una cooperativa local de productos orgánicos escandalosamente caros.
Por lo demás, les amigues de la pareja son una pandilla de boomers izquierdistas que residen en una cooperativa mixta de vivienda compartida -una especie de comuna para sesentones, para entendernos-, preocupades por el activismo político, el poliamor, las identidades de género, el multiculturalismo, veganismo... en fin, ya sabéis, el surtido completo. Pero, sobre todo, por mantener su coherencia ideológica a ciertas edades y en ciertas coyunturas, puesto que la trama de la historia se sitúa en la época postpandémica, durante la última parte del mandato de Biden, cuando el trumpismo amenazaba con arrasar de nuevo EE.UU. Porque si el universo woke se ve aquí satirizado, aunque sea de forma amistosa, lo mismo ocurre con su contrapartida MAGA, representada por la figura de la conservadora hermana de Alison, Sheila, antiabortista y creadora de "arte con semillas" (como suena). El contraste entre ambas visiones políticas no hace sino alimentar la paranoia de Alison, presentada como un personaje un tanto "woodyallenesco" (el de antes de su cancelación por motivos un tanto resbaladizos, quiero decir); a su bloqueo creativo (= procrastinación galopante) se le une el bombardeo continuo de noticias sobre el desastre al que está abocado el mundo y su país en particular. De todos modos, las ideologías y sus derivaciones no son los únicos ámbitos que reciben la ironía de Bechdel; lo mismo ocurre con el de la producción de series televisivas o la tiranía de las redes sociales.
viernes, 7 de noviembre de 2025
Patrick Horvath: Bajo los árboles, donde nadie te ve
Título original: Beneath the Trees Where Nobody Sees
Año de publicación: 2023
Traducción: Santiago García
Valoración: recomendable, pero no para todos los gustos
La pequeña ciudad de Woodcreek es una pintoresca y tranquilísima localidad donde todo el mundo se conoce, se ayuda y son amables unos con otros, un remanso de paz y calidad de vida al viejo estilo, que es especialmente apreciado por Samantha Strong, la dueña de la ferretería, una ciudadana también especialmente querida y ejemplar. Claro que Samantha necesita, de vez en cuando, darse una vuelta por la ciudad para poder explayar su verdadera naturaleza, lejos de sus vecinos. Porque Samantha resulta ser una asesina en serie que, eso sí, se cuida de matar siempre lejos de Woodbrook y, por supuesto, a ningún conocido. Sin embargo, alguien más en el pueblo comienza a cometer horrendos crímenes sin preocuparse de estas precauciones y nuestra asesina deberá asumir el papel de detective para encontrar quién es, antes de que las investigaciones oficiales la puedan localizar a ella.
miércoles, 2 de julio de 2025
Grace Ellis & Hannah Templer: De otro planeta
Título original: Flung out of Space
Año de publicación: 2022
Traducción: Esther Cruz Santaella
Valoración: recomendable y, sobre todo, para fans
Una vez más, resulta aconsejable acudir al subtítulo de este libro para enterarnos de qué va... Pues bien, dice así: Las indecentes aventuras de Patricia Highsmith. En realidad, con esto ya sería suficiente para dar por hecha la reseña o al menos, dos tercios de la misma. El resto sería dar mi parecer ("me ha gustado mucho, bla, bla, bla"), aconsejar su lectura ("no os lo perdáis y menos aún quienes seáis fans de esta escritora, bla bla bla"), cobrar mi suculentos honorarios y pa' casa... Pero vaya, uno es un profesional prestigioso del mundo de las reseñas y vosotros/as os merecéis algo un poco más elaborado y además, si no, me echan de este chollo, así que aquí va la de esta ¿biografía ficcionada gráfica? ¿Ficción biográfica gráfica? ¿Lo que sea, pero gráfica? Bueno, da igual la taxonomía que apliquemos a esta obra; el caso es que se trata de una recreación de la época juvenil de la gran escritora Patricia Highsmith, justo en el momento previo -meses, en verdad- a que comenzara a publicar novelas, cuando se dedicaba, para su desespero, a escribir guiones para cómics, algo que le resultaba bastante degradante -y muy gracioso a las autoras de este otro cómic, puesto que insisten bastante en ello-, mientras se dedicaba a crear sus primeras obras literarias de enjundia: las novelas Extraños en un tren y Carol (que primero se llamaba así, luego se publicó como El precio de la sal, firmada con un pseudónimo, y en 1989 volvió a ser Carol, ya con la autoría declarada de Highsmith). Momentos complicados para esta escritora, en primer lugar por las cuitas propias de cualquier escritor o escritora que trata de publicar su primer libro (a no ser que sea algún presentador/a de televisión, influencer, tiktoker o cualquier otra gansada por el estilo), pero también -al menos es sobre lo que las autoras de este cómi... novel... biografía gráfica o lo que sea, hacen mayor hincapié- por su lesbianismo galopante, que no sólo se ve obligada a disimular -tampoco mucho-, sino que le crea un fuerte sentimiento de culpa y le impulsa a buscar ayuda psicológica e incluso a seguir lo que hoy llamamos "terapias de conversión". Esta situación nos puede parecer hoy un despropósito (y con razón) a las personas de bien, pero recordemos que la historia está ambientada a finales de los años 40 del pasado siglo, por más que sea en Nueva York, una gran ciudad donde era esperable encontrar un poco más de tolerancia. Aún así, la homosexualidad era considerada una enfermedad que debía ser tratada por psicólogos y terapeutas, algo a lo que incluso una personalidad tan indómita como la de Patricia Highsmith no pudo resistirse.
"La historia de la humanidad está llena de seres humanos complicados y destructivos. Creo que es importante que no olvidemos eso. No todas las figuras influyentes o relevantes merecen que se las ponga en un pedestal, lo que incluye a mujeres y personas LGBTQ. Las hagiografías simplificadas tienen sus objetivos, pero considero que, en última instancia, nos hacen un flaco favor al mostrar a personas reales reducidas a simples héroes y villanos, cuando la verdad casi siempre es más rica y compleja (...)"
No puedo estar más de acuerdo, aunque también cabe preguntarse qué ocurre para que la autora de un libro sobre otra escritora real, en este caso, tenga que incluir esta nota a modo de prólogo para evitar herir susceptibilidades y, en última instancia, poner la venda antes que la herida, por si las moscas... No sé, casi se diría que el público lector (por no hablar del público televidente o usuario de las redes sociales) no está formado por adultos conscientes de la complejidad del mundo, de la variedad de personalidades y comportamientos humanos y de las interacciones entre las personas, sino por pre-púberes incapaces de entender las cosas de forma no binaria: bueno/malo; me gusta/no me gusta; salvación/condenación eterna en los fuegos del Infierno (lo digo por decir, ¿eh?, que ya sé que no es así y todos nosotros nos movemos en la sutileza, ambigüedad y tolerancia como peces en el agua).
Por apuntar alguna cosa sobre el aspecto gráfico del libro, el trabajo de Hannah Templer me parece magnífico, desde el planteamiento de cada página y el uso de una gran diversidad de planos -por cierto, muy eficaz e inteligente el recurso a repetir las viñetas finales de algunas páginas en la siguiente, para enfatizar el efecto que se quiere transmitir... además de ahorrarle algo de trabajo a la dibujante-, hasta el estupendo trazo, claro a la par que expresivo y detallista. Además de al cómic clásico norteamericano (el de superhéroes, por entendernos), a mí, que ya soy un señoro machirulo de ésos, me ha recordado al de dibujantes franceses e italianos de los 80-90, como Vittorio Giardino e incluso, cuando se trata de mujeres, a... ejem, Milo Manara. Pero no, debo de estar equivocado... ¿Cómo va a ser un referente para una historia donde la protagonista se acuesta con un buen número de macizas gentiles congéneres a lo largo de la misma (perdón por el spoiler, si es que lo es) un tío que las dibujaba de maravilla, para solaz de los salidos de media Europa? Y que conste que yo sólo leía sus cómics por los guiones...
Un montón de títulos de (que no sobre) doña Patricia Highsmith reseñados: aquí
jueves, 17 de abril de 2025
Robert Crumb: Héroes del Blues, Jazz y Country
Título original: Robert Crumb's Heroes of Blues, Jazz and Country
Traducción: Ana Momplet
Año de publicación: 2006
Valoración: Imprescindible
Hace algunos meses leí Retratos de Jazz, de Haruki Murakami, y resultó ser una decepción tanto por lo escrito por Murakami como por las ilustraciones de Makoto Wada. Las razones pueden leerse en la reseña correspondiente, pero, en resumidas cuentas, cada semblanza me pareció un abordaje superficial de los músicos, mezclado con alguna anécdota trivial del autor. Los dibujos de Wada tampoco fueron de mi agrado.
sábado, 22 de junio de 2024
Emil Ferris: Lo que más me gusta son los monstruos - Libro Dos
Título original: My Favourite Thing is Monsters Book Two
Año de publicación: 2024
Traducción: Montse Meneses Vilar
Valoración: recomendable (sobre todo si se ha leído la primera parte, claro)
¡Aleluya, hermanos y hermanas comiqueros/as! ¡Por fin tenemos entre nosotros la continuación de aquella novela gráfica que nos dejó patidifusos y encantados aquel ya lejano año II antes de la Pandemia ( es decir, en 2018) y, sobre todo, con la miel en los labios al darnos cuenta de que era un libro de 700 paginacas (¡700!) que no cerraba la historia que nos estaba contando, ni mucho menos... Es decir, las aventuras de la pubescente Karen Reyes en el Uptown de Chicago de 1968, cuando esta niña- monstruo se dedica a investigar el posible asesinato de su vecina Anka Silverberg.
Aunque, a decir verdad, en este segundo volumen dicha investigación se desdibuja bastante y cede su lugar tanto a otros misterios, como a las cuitas personales y familiares de Karen, de su peculiar hermano Deeze y a la descripción de diversos personajes del barrio, algunos de nueva aparición, como Jeffrey el Cerebro o la nueva amiga de Karen, Shelley. Por supuesto, sigue habiendo lugar para las cintas de Anka donde cuenta su historia durante la II Guerra Mundial, etc., pero, en general, los temas que vertebraban la primera parte quedan un tanto diluidos en el conjunto. Encontramos también aqui los elementos que hacían tan atractivo el primer tomo de esta obra, las reflexiones de una niña tan especial como Karen, en pleno desarrollo de sus preferencia afectivas y sexuales, las portadas de las revistas pulp de ciencia-ficción y terror, las referencias a muy conocidas obras de arte -en este caso, de Caravaggio, Hopper, Lucas Cranach...- y el ambientillo contracultural de finales de los sesenta. Sin embargo, el resultado final da una sensación más heclerótica, menos integrada, que en la primera parte, quizá debido a ese deslizamiento, no radical pero sí perceptible, hacia una suerte de costumbrismo o incluso pistoresquismo y (ATENCIÓN, SPOILER) la falta de conclusión de varios temaas abiertos durante la narración, que nos lleva a pensar si no será que nos espera aún tercer tomo de las aventuras de Karen Reyes, la niña-lobo.
En cualquier caso, lo que importa aquí es que nos ,emos a encontrar con una historia intrigante y enternecedora, una protagonista entrañable con un mundo propio muy peculiar y con unos personajes que se salen, en gran medida, del estereotipo habitual al que nos puede tener acostumbrada la novela gráfica protagonizada o dirigida (aunque no es este el caso, tampoco, pero bien podría serlo) a adolescentes., Y ante todo, con un despliegue gráfico inigualable, espectacular, a medio camino de la caricatura, el dibujo de los cuadernos escolares,el expresionismo y, por qué no, el género de retrato de tribunales (es a lo que me recuerdan a veces) e incluso el collage... La única pega puede ser que Emil Ferris apueste demasiado porque este apartado gráfico deslumbre al lector -como así ocurre-, más que por hilar y rematar adecuadamente el aspecto narrativo del libro, como ya he comentado, pero, considerando el resultado del conjunto, sin duda se le puede perdonar... El secreto es abrir el libro por cualquier página y ante semejante despliegue de ilustraciones, con todo tipo de recursos, dedicarse a disfrutar.
La primera parte de esta estupenda novela gráfica. reseñada en: Lo que más me gusta son los monstruos
jueves, 1 de junio de 2023
Jonathan Fetter-Vorm: Trinity
Título original: Trinity. A Graphic History of the First Atomic Bomb
Año de publicación: 2012
Traducción: Maryflor Súarez
Valoración: está bastante bien
A la espera de que se estrene la película Oppenheimer, de Christopher Nolan, (aplazada para poder competir por el favor del público con Barbie... y no es una broma) podemos ir abriendo boca con la publicación de este cómic/Historia gráfica de Jonathan Fetter-Vorm que trata asimismo sobre la figura de este físico americano y la invención, dirigida por él de la bomba atómica durante la II Guerra Mundial. Es decir, dirigía, junto con el general Groves, el famoso "Proyecto Manhattan", que se desarrollaba en un emplazamiento de Nuevo México en donde tuvo lugar la primera explosión atómica, cuyo nombre en clave fue, precisamente, "Trinity".
Si bien este cómic o novela gráfica de no ficción (demonios, no sé cómo llamarla) está articulada, en gran medida, en torno a la figura de Robert Oppenheimer, aunque también recoge las figuras de otros científicos participantes en el proyecto, quienes, junto a sus familias, vivieron para llevarlo a cabo en una colonia ultrasecreta de Los Álamos, aunque no se desarrolló únicamente allí. No sólo eso: en el libro conocemos también a otros físicos que tuvieron que ver en el descubrimiento de la radioactividad y el posterior desarrollo de su uso, como los célebres Curie, Leo Szilard o Enrico Fermi. Y, sobre todo, se nos explica pormenorizadamente y de la forma más clara posible en qué consiste la fisión atómica, el uranio enriquecido, la masa crítica y demás cuestiones que a los de letras no nos suenan desde los lejanos tiempos del insti, por lo que el esfuerzo narrativo resulta bastante de agradecer.
Como se puede suponer, buena parte del libro también está dedicada a las consecuencias, tanto directas como en el devenir histórico del mundo, que tuvo el uso militar de la energía atómica, así como a las dudas éticas e incluso remordimientos que conllevó a aquellos científicos y otros trabajadores involucrados en el proyecto (no a todos: algunos siguieron fabricando armas atómicas tan alegremente. Porque si el descubrimiento de la energía atómica se puede comparar con el mito de Prometeo robándoles el fuego a los dioses, su utilización y, sobre todo, la invención de la bomba se puede considerar el castigo que los dioses nos impusieron por haberlos desafiado. Como recordó el propio Oppenheimer tras la prueba Trinity, citando el verso hindú del Bhagavad Gita: "Ahora me he convertido en la Muerte, la Destructora de Mundos".
sábado, 12 de noviembre de 2022
David L. Carlson & Landis Blair: El accidente de caza
Título original: The Hunting Accident: A True Story of Crime & Poetry
Año de publicación: 2017
Traducción: Víctor Manuel García de Isusi
Valoración: entre recomendable y está bien
En 1959 el niño Charlie Rizzo vuelva a Chicago junto a su padre tras haber partido unos años antes con su madre, ahora fallecida. El padre de Charlie es ciego, debido supuestamente a un accidente de caza cuando era joven, y bastante peculiar para el ambiente en el que vive: se dedica a redactar en braille un libro basándose en los más grandes poetas de la literatura y a tratar de inculcar en su hijo valores estéticos y filosóficos. Pero cuando llega a la adolescencia , esta educación contrastará con el influjo de las calles de Little Italy, donde viven y Charlie se juntará con compañías poco recomendables. Además, a partir de cierto incidente, éste descubrirá la verdad sobre la ceguera de su padre, quien tratará de convencer a su hijo para que no se deje arrastrar por el mal camino.
viernes, 28 de octubre de 2022
Jeff Jensen & Jonathan Case: El asesino de Green River
Título original: Green River Killer: A True Detective Story
Año de publicación: 2011
Traducción: Álex Fernández
Valoración: recomendable (aunque no para todos los gustos)
Quien lea El asesino de Green River lo primero que se encontrará es con su cubierta, claro... y en ésta, al menos en su edición española, unas palabras de nada menos que Stephen King ensalzando este libro y, sobre todo, su comienzo: "Tremendo. La escena inicial más terrorífica que he leído en años (...) Una obra sensacional y escalofriante". Bien, no digo que esto no sea así, pero cualquiera que haya leído otras declaraciones de King o siga su cuenta de Twitter sabrá que nunca escatima elogios hacia otros autores o sus obras, todo lo contrario... Además de que es de bien nacidos ser agradecidos y, sin duda, el Rey lo es (*).
Ahora bien, es cierto que el comienzo de esta novela gráfica, en el que se nos presenta al "asesino de Green River", tiene su aque... ¿Y quién es este asesino? Digo "es" porque se trata de un auténtico serial-killer, que aún sigue vivo (aunque, por fortuna, entre rejas): pues un tal Gary Leon Ridgway, que durante veinte años sembró de decenas de cadáveres de mujeres los bosques de las afueras de Seattle, en el estado de Washington; de hecho, se le considera el asesino en serie más prolífico de la Historia de EEUU. Aunque eso tampoco quiere decir gran cosa: olvidaos del prototipo de psicópata superinteligente a lo Hannibal Lecter; Ridgway tiene un coeficiente intelectual por debajo de la media y, desde luego, es bastante poco glamuroso (más bien todo lo contrario)... si tardaron tanto en atraparlo fue porque asesinaba generalmente a prostitutas -víctimas especialmente vulnerables-, porque le favorecía la geografía de la zona y, sobre todo, por lo que tardaron en desarrollarse las técnicas de identificación de ADN. Por tanto, y aunque tiene, como es lógico, una importante presencia en la historia -también algunas víctimas y sus familiares, lo que merece un aplauso, pues no es tan habitual-, no es el asesino el principal protagonista del libro, sino el detective, o uno de ellos, que se ocupó de la investigación a lo largo de todos esos años, y que se llama, y no es casualidad, Tom Jensen.
No es casualidad porque es el padre del guionista, Jeff Jensen (también periodista y guionista de series y películas); lo que se cuenta en esta novela gráfica es, sobre todo, el proceso de caza del asesino, pero más que sus detalles técnicos y avances -y retrocesos, los cambios que provoca en quienes la llevan a cabo, las dudas y perturbaciones internas que sienten al enfrentarse , fracasando una y otra vez, a un asesino tan horripilante y escurridizo, a una investigación tan frustrante... incluso cuando, una vez atrapado, tratan de que confiese el resto de sus crímenes.
viernes, 2 de abril de 2021
Peter Bagge: Credo. Rose Wilder Lane, la feminista libertaria
¿Alguien sabe quén fue Rose Wilder Lane (1886-1968), la escritora biografiada en esta cómic? Porque yo confieso que, hasta leerlo, ni idea... Pues resulta que la susodicha, hija de unos granjeros del Medio Oeste que acabaron instalándose en Missouri, huyendo de la sequía y la pobreza, fue una reportera -para la Cruz Roja, por ejemplo, en países como Albania o Armenia-, exitosa escritora de relatos, feminista y teórica política. Pero la actividad que más fama -siquiera póstuma- y, sobre todo, fortuna le proporcionó fue haber sido coautora, junto a su señora madre, Laura Ingalls Wilder, de la célebre serie de libros de La casa de la pradera (supongo que esto ya sonará a los más viejunos viejóvenes de por aquí), que en principio no eran sino las memorias de juventud de su madre, reescritas por Rose para volverlas más publicables.
Por lo que respecta a su ideología, Rose Wilder Lane, además de un feminismo quizás más práctico que teórico, fue una defensora del "libertarismo" o "anarcocapitalismo" (doctrina que ha acabado por ser bastante más capitalista que anarquista, me parece) y, sobre todo, opositora al, para ella, excesivo poder del Estado, ya fuera el de la América de Roosevelt, el fascista o el comunista -aunque de joven había sido socialista e interesada en el comunismo-; básicamente sus ideas vendrían a ser una vesión primigenia y bienintencionada de la de los "patriotas" que sólo abandonan sus arsenales de armas automáticas en Montana y sitios así para tomar el Capitolio junto a supremacistas blancos y pirados seguidores de QAnon (sería curioso saber los que R. W. L. hubiera pensado de esta gente, aunque al final de su vida ya protegió a un notorio conspiranoico llamado Joseph Kamp). Por supuesto, tuvo cierta relación con la churrigueresca madonna del ultraliberalismo, Ayn Rand (no sé si calificarla de "amistad", porque parece que el enorme ego de ésta le impedía ser amiga de quien fuera), así como con otras muchas escritoras y "comunicadoras" -sobre todo, radiofónicas- de su epóca, hoy en día me temo que mucho más olvidadas.
Se diría que mejor suerte ha corrido nuestra R. W. L. al despertar el interés de Peter Bagge, un conocido historietista que despuntó en los 90 con Mundo Idiota y Odio, cómics emblemáticos para el movimiento grunge, y muy influido por el estilo de Robert Crumb. Bagge se ha dedicado en los últimos años a plasmar en cómics las biografías de otras mujeres que destacaron en diferentes aspectos en los EEUU de la primera mitad del siglo XX y que no son demasiado conocidas fuera de ciertos ámbitos, como Margaret Sanger, defensora de la planificación familiar o la antropóloga, folklorista y escritora afroamericana Zora Neale Hurston. En este caso, sin embargo, no sé hasta que punto consigue el onjetivo de resaltar la figura de R. W. L. ; por una parte, quizá por la propia naturaleza del género, el autor ha tenido que sintetizar , cuando no obviar, muchos aspectos de las circunstancias d la época, y, de hecho, al final del libro ha puesto varias páginas de notas explicativas para me jor comprensión de las mismas. Por otro lado, aunque no deje de lado las características de la obra e ideas de esta escritora, lo que más atraen la atención del lector creo que acaba siendo aquello que no tiene relación directa con las mismas: su evidente bipolaridad, la tormentosa relación con su madre (que tenía un carácter muy parecido al suyo), la pérdida de su hijo, que la llevó a proteger a diversos "hijos" y luego "nietos" sustitutos... Por último, quizá debido al expresivo estilo "contracultural" del dibujo de Bagge, a muchos personajes, y desde luego a la protagonista, se les ve en casi todo momento malhumorados o incluso iracundos (tristes, en el mejor de los casos-, lo que no contribuye a crear empatçia con ellos o incluso con Rose, pese a la inudable inteligencia y valentía que demostró toda su vida (y que, además, contrasta con el afable aspecto que se puede ver en las fotos que acompañan a las notas finales).
En fin, un cómic/biografía gráfica (valga la redundancia) interesante, pero tal vez no tan satisfactorio como podría haber sido... No obstante, no descarto explorar otros de este mismo autor.
miércoles, 17 de marzo de 2021
Albert Monteys: ¡Universo!
Hay que reconocerlo: somos malísimos predeciendo el futuro. A ver, si no, quién iba a decir, hace un año hace dos años, que nos iba a caer la que nos ha caído, por ejemplo (vale, no me saquéis ahora vídeos de Cuarto Milenio avisando de que estaban creando el coronavirus en un laboratorio chino para acabar con la raza blanca e implementar el Plan Kalergi, o algo así...). Ahora bien, aunque no sea otra cosa, y pese a que en no pocas ocasiones se ponga también de lo más plúmbea trascendente, la Ciencia-Ficción tiene al menos un punto divertido, al desarrollar posibilidades un tanto desquiciadas y que difícilmente llegarán a poducirse, aunque nunca se sabe... Esto es lo que ha hecho el historietista Albert Monteys, veterano de El Jueves y Orgullo y Satisfacción, en este cómic compuesto por una serie de capítulos sobre un universo alternativo o, quizás sea más exacto decir -sobre todo en lo que respecta al primer capítulo- sobre posibilidades alternativas a nuestro universo:
-Esta primera parte de ¡Universo!, titulada #01 Espectacular primer número: ¡el pasado es ahora!, nos cuenta cómo en las Industrias Wortham -muebles y electrodomésticos-, investigando, supuestamente, un sistema de cocción en frío, descubrenuna manera de viajar en el tiempo y el dueño envía a uno de sus empleados al momento anterior al Big Bang para que registre en su nombre todas las moléculas que componen -o compondrán- la materia del Universo. Con imprevisibles resultados, como cabe suponer...
-#2 Desconsuelo mecánico en la fábrica de amor: se producen una serie de homicidios cometidos por parte de robots-amantes de determinado modelo sobre sus amantes-dueñas humanas, por razones desconocidas.
-#3 Lo que sabemos de Taurus-77: Las cuitas de los tripulantes de una de las naves de la misión Handshake para encontrar vida inteligente en otros planetas.
-#4 Lo que sabemos del planeta Tierra: nos revela la verdad de cómo se ha producido esa vida inteligente del planeta anterior.
-Por último, #5 En este número: ¡La Cristina del mañana!: Una investigadora de industrias Wortham se queda atrapada en la máquina de viajes en el tiem...cocción en frío y sufre un estado de desincronización temporal cada vez más acentuada...
Aunque algunas de las historias que componen el libro resulten un poco o un mucho inquietantes, la sensación que predomina con su lectura es la diversión, ya digo, no sólo por unos guiones en los que se alterna el vértigo cuántico (reconozco que ni idea de loq ue puede significar esto, pero lo pongo porque queda molón) y un costumbrismo irónico y entermnecedor, sino, además, reforzada por el trazo llenos de humor de los dibujos de Monteys.
En suma, un cómic entretenido, divertido y bonito de mirar = recomendable, sin duda.
jueves, 11 de marzo de 2021
Nora Krug: Heimat
viernes, 12 de julio de 2019
Nick Drnaso: Sabrina
Idioma original: inglés3- Poco diálogo y el que hay oscila entre lo átono y lo desesperado, la banalidad y la angustia... Quizá en compensación, se emplea con bastante soltura elementos narrativos "novedosos" -bueno, estamos ya en pleno siglo XXI, caramba-, como los e-mails o las redes sociales. Algo que, en este caso, no se debe sólo a una cuestión estilística, sino que constituye un elemento central de la trama e incluso uno de los temas importantes del libro.
Ya digo que esta trama es de todo menos festiva: la Sabrina del título es una joven de Illinois cuya desaparición un buen día, cerca de su casa, sume en el estupor y la consternación a su familia y allegados, que temen pueda haber sido víctima de algún maníaco secuestrador o asesino. Su novio Teddy, por su parte, preso de una profunda depresión, acaba por refugiarse en casa de su amigo Calvin, que sirve como soldado en una base del ejército en Colorado y que, a su vez, está viviendo su propia crisis al ser abandonado por su mujer e hijita; no tiene nada claro que va a hacer con su futuro, pero asume la tarea de cuidar de Teddy. En fin, no quiero ser más explícito pero aviso que la trama se va enredadando y en ella tienen un lugar importante, como he mencionado, internet y las redes sociales, que exacerban esa percepción tan común hoy en día de que no podemos preservar nuestra intimidad en un mundo en el que, sin embargo, nos conocemos cada vez menos unos a otros.
El libro deja una sensación bastante desoladora, o al menos un amargo sabor de boca -más aún si tenemos en cuenta que su autor apenas tiene treinta años-: no pretendo asegurar que no hay en él cierto lugar para la esperanza, pero éste resulta más un reducto fortificado, a modo de santuario privado para las personas de buena voluntad, que han de conformarse con sus pequeños refugios libres de odio, que un espacio abierto en el que poder vivir en confianza con nuestro prójimo y, sobre todo, sin tener miedo -que es, creo, el gran tema del libro- a los demás. Pero bueno, quizás sea que es éste el signo de los tiempos, no lo sé...
sábado, 20 de abril de 2019
Vera Brosgol: El fantasma de Anya
domingo, 25 de noviembre de 2018
Jason Lutes: Trilogía Berlín
Títulos originales: Berlin, City of Stones; Berlín, City of Smoke; Berlín, City of Light
Todo este ambiente lo refleja Lutes de forma magistral. Para ello, utiliza el consabido modelo de novela coral, al modo de Manhattan Transfer (para el lector hispano, quizás nos resulte más cercana La colmena)**, aunque articulada sobre todo a través de dos personajes: el veterano periodista Kurt Severing y Martha Müller, una joven de Colonia que acude a Berlín para estudiar en la escuela de arte. Alrededor de ellos vemos aparecer otros personajes variopintos, que van conformando el panorama caleidoscópico que componía la ciudad entre el otoño de 1928 y el 1 de mayo de 1929, que es el periodo que abarca el primer volumen de la trilogía: Berlín, Ciudad de piedras. Así, conocemos a estudiantes de arte, modelos y cabareteras; periodistas, judíos y comunistas... Los nazis, aunque ya tienen bastante presencia en las ciudad, de momento resultan casi anecdóticos en la narración.
Si bien los tres volúmenes forman un todo, en mi opinión es el segundo de ellos el más logrado, tanto en el aspecto narrativo y documental como a nivel gráfico y visual: los trazos de Lutes se ven más sueltos y seguros que en el primero, y también hay una mayor sofisticación en la composición de las viñetas. Además de esto, desde luego no puedo finalizar esta reseña sin destacar el magnífico trabajo de reconstrucción icónica que ha hecho el autor sobre una ciudad contra la que, como ya sabemos, se ensañó con no poco denuedo la Historia del siglo XX. El resultado es un retrato espléndido y minucioso de esta ciudad en una época apasionante, así como una declaración de amor hacia la misma. Una lectura, por otra parte, de lo más aconsejable en estos tiempos en el que por el horizonte asoman nubes de tormenta que ya creíamos que habrían pasado (esperemos, que, al menos en esto, Marx tuviera razón y si la historia se repite, sea sobre todo en forma de farsa...).
































