sábado, 14 de marzo de 2009

Arturo Pérez-Reverte: La sombra del águila

Idioma original: español
Fecha de publicación: 1993
Valoración: Está bien

La historia, al parecer, es verídica. Durante la campaña de Rusia, un batallón entero de españoles enrolados a la fuerza en el ejército napoleónico trata de desertar en plena faena. El alto mando francés interpreta la maniobra de acercamiento al enemigo como un acto de heroísmo y ordena una carga de caballería que decide la suerte de la batalla, hasta entonces más bien incierta. A los españoles, cogidos por sorpresa, no les queda otra que conformarse con el papel de héroes y dejar para mejor momento sus ganas de desertar.

El material no podía ser más apropiado para Pérez-Reverte. No sé por qué, pero hay ciertos temas que consiguen sacar lo mejor del estilo de un determinado autor. En este caso, yo siempre disfruto mucho más de la prosa de Pérez-Reverte, ya sean artículos o novela, cuando se ocupa de ese fondo tabernario y cerril de lo español. Sabe captar como nadie esos momentos en los que parece imposible distinguir si es arrojo o desesperación, indignación o mala baba, lo que mueve nuestra historia. En esa mezcla de virtudes y vicios, altura histórica y ruindad cotidiana, su estilo se vuelve más ágil, más vivo, tragicómico. Aunque, en fin, siendo sinceros, creo que eso suena demasiado grandioso para frases como éstas: “…a un palmo habíamos estado de librarnos de los franchutes y mira, allí seguíamos pintándola, con más mili por delante que el cabo Machichaco. Nos habían jodido Murat y mayo con las flores”.

No es la gran novela del siglo XX, pero tampoco lo pretende. Se lee de una sentada y por momentos es capaz de arrancarte carcajadas. Algo que es muy, pero muy raro.

4 comentarios:

Guillermo Gómez dijo...

Yo diría que es una de las lecturas de Pérez Reverte con las que más he disfrutado. Durante un tiempo me tragué casi todo lo que escribía, hasta que quedé por completo saturado. En mi opinión es una de sus mejores obras. Y estoy completamente de acuerdo con todo lo que dice Jaime. Yo añadiría que Pérez Reverte siempre maneja el mismo personaje pero en diferentes situaciones: un héroe (o antihéroe) a quien mantiene su código de honor.

jacuam dijo...

Tienes razón, Guillermo, no lo había visto así. No conozco todo lo que ha hecho Reverte, pero en las novelas que sí he leído, lo que sostiene la obra es, efectivamente, ese personaje -ruin, noble, cruel o lo que sea- siempre guiado por un código de honor irrenunciable. Quizá por eso le gusten tanto los temas de la historia de España. Y los entienda, creo, tan bien.

Guillermo Gómez dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Yo diría que ese personaje conecta con los personajes clásicos del pícaro o el antihéroe cervantino y alimenta esa imagen de la historia de España en la que el pueblo es el que, al fin y al cabo, sale perdiendo después de tanta guerra y tanto imperio y tanto descubrimiento.

Carlos Más dijo...

Hace muchísimos años que leí esté libro, y todavía recuerdo las carcajadas. Eso no tiene precio, para mi, muy recomendable.