viernes, 18 de junio de 2021

Zoom: Ellis Island de Georges Perec

 Idioma original: francés

Título original: Ellis Island

Año de publicación: 1980

Traducción: Adolfo García Ortega

Valoración: está bien

En 1979 el escritor Georges Perec y el cineasta Robert Bober visitaron las instalaciones de la celebérrima isla de Ellis, en plena bahía de Nueva York, ya para entonces restauradas y accesibles al público, compuesto desde entonces tanto por simples turistas como, en gran medida, como ciudadadanos americanos que buscan el rastro que sus antepasados dejaron por allí. Porque, supongo que huelga decirlo, Ellis Island fue, desde finales del siglo XIX hasta su clausura como tal en 1954, el principal punto de entrada para la gran mayoría de los muchos millones de europeos que emigraron a E.E.U.U. durante esos años (entre 1892 y 1924, la época de más tránsito, pasaron por allí 16 millones de personas). la mayoría no se quedaba en la isla más que unas horas, lo justo para ser convenientemente interrogados, registrados y examinados, aunque en algunos casos, por razones médicas, esos inmigrantes se veían obligados a permanecer allí durante días e incluso meses. Tan sólo el 2 ó 3% fueron rechazados.

Con objeto de llevar a cabo un proyecto conjunto cinematográfico-literario al respecto, Perec y Bober -ambos, por cierto, descendientes de judíos polacos emigrados, pero a Francia- indagaron sobre la historia de la ISla, con el resultado de una película en dos parte, Relatos de Ellis Island (1978-1980) y este pequeño volumen, que vendría a recoger poco más que las notas y reflexiones, pasadas a limpio, de Georges Perec. Ahora bien, para darle un poco más de enjundia al asunto, el autor se sirvió del viejo truco de utilizar a mansalva el espaciador, de forma que un verso en prosa corriente y moliente adquiere un tono mucho más profundo, casi lírico, como si fuera un poema de verso libre... No digamos ya si además te pasas por el forro las mayúsculas y los signos de puntuación. Verbigracia (prometo que es un ejemplo extraído al azar):

"nada se parece más a un lugar abandonado 

que otro lugar abandonado


este podría ser cualquier hangar

cualquier fábrica en desuso

cualquier depósito vacío

corroído por la humedad y la herrumbre


almacenes desnudos, factorías en las que, desde hace

mucho tiempo, no se produce nada, cobertizos

tirados, galpones olvidados invadidos por 

la maleza"

El truco, además de otorgarle al texto cierta  inasible trascendencia, sirve sobre todo para alargarlo hasta configurar un pequeño libro publicable -aunque también hay que decir que la edición original francesa se completaba con entrevistas que aparecían en la segunda parte del documental, así como fotos del rodaje, que en esta reciente edición española han sido eliminados. En cambio, aparecen al final algunas fotos de la isla y de las personas que pasaron por allí en su época de centro migratorio-; con esto no quiero quitarle valor al libro de Perec, que sin duda resultará satisfactorio tanto para los interesados en el tema en sí (aunque los pormenores de lo sucedido en la isla de Ellis son más conocidos, en general, hoy que hace 40 años, me parece), como por los incondicionales de este escritor, que los hay y muchos. Además, ya digo que Perec hace una serie de reflexiones -en algún caso se quedan en el estadio de preguntas, pero eso ya es reflexionar- bastante pertinentes sobre el fenómeno migratorio, tanto en el pasado como contemporáneo, y las innumerables  historias que conlleva... o más bien las historias que cargan cada uno de los migrantes. Así como tiene algún que otro hallazgo poético, aparte de su especie de "verso libre": sea verdad o no, resulta precioso que a la isla de Ellis se la conociera como "la isla de las lágrimas" entre los inmigrantes europeos, y que estuviera situada en la Puerta de Oro...

Aún así, es este un librito que se queda bastante escaso...Tampoco hacía falta que Perec escribiese algo como La vida insrucciones de uso, pero, caramba, se habría agradecido algo más de profusión... ¡Haber puesto listas de objetos sin la letra e o algo parecido, hombre, Georges, que eso era lo tuyo! Lo hubieras tenido chupao...


Más títulos del sin par Perec reseñados en Un Libro Al Día: La vida instrucciones de uso, El gabinete de un aficionadoLas cosasMe acuerdo

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