domingo, 18 de abril de 2010

Grandes decepciones: Ana Karenina, de León Tolstoi

Idioma original: ruso
Título original: Анна Каренина
Fecha de publicación: 1877, publicación completa. Pero como folletín entre 1875-1877
Valoración: aburridísimo

Ya sé que voy a empezar la reseña con un chiste malísimo para el general de los mortales y de invención propia, pero no lo puedo evitar. De hecho, hasta aún sonrío cuando lo cuento porque me encanta, y es que Tolstoi me ha resultado un auténtico “tolstón”.

Y no es que me haya resultado más que aburridísimo por el género en sí, que se adscribe dentro del realismo ruso, pues me suele gustar la literatura rusa, y el género realista, pero no pude con esta obra. Así como la propia vida del autor resulta fascinante (se le define como filósofo cristiano libertario y anarcopacifista, precursor del naturismo libertario, crítico de la institución eclesiástica, pero cristiano convencido, y excomulgado), esta obra en concreto es intragable. He releído algún pasaje al preparar la reseña, pues lo leí hace unos cuantos años, y he recordado aquellas horas interminables en las que me tenía que obligar a finalizarlo, por orgullo, por principios, qué sé yo, pero debía leerlo entero. ¿Y si lo mejor estaba al final?

Y no, no lo estaba. Reconozco el valor que tiene como crítica a la aristocracia rusa de finales del s. XIX y principios del XX, pero se hace demasiado lento. La historia, a grandes rasgos, se puede dividir en dos partes. Primero, tenemos como protagonista a Ana Karenina, casada, pero descontenta con su vida. Y aquí nos encontramos con historias de amor y desamor, de dudas morales, felicidad y tristeza, dentro de la alta sociedad rusa. En estos entresijos, conocemos a Lyovin, el protagonista central de la otra historia paralela de la novela.

Si la parte que hace referencia a Ana y lo que le rodea resulta un poco aburrida por lo enmarañado y fútil, la parte de Lyovin lo resulta por lo denso y lento. Después de un primer y corto encuentro con el mundo que circunda Ana y su familia, vuelve a su granja donde comienza un camino espiritual que le llevará a pasar por varias etapas, intentando mejorar la situación de los campesinos, consiguiendo lo que se suponía que le iba a dar la felicidad y descubriendo que sólo Dios y el crecimiento espiritual puede concedérsela. Se dice que Lyovin es el mismo Tólstoi, y que relata su propia experiencia personal.

Así dicho, parece interesante. Además, si lo ha escrito uno de los grandes de la literatura universal, del que por cierto, este año se conmemoran los cien años desde su muerte, la cosa es de lo más atrayente. Pues bueno, ha sido mi gran decepción. Terminé la novela, pero a rastras. Y releer algún pasaje no ha hecho más que convencerme.

No apta para propensos al sueño durante la lectura.

24 comentarios:

Paula dijo...

Yo sólo digo que no pude acabarlo... Debería haberlo hecho, sí, pero pudo conmigo.

Ensada dijo...

¡Por fin! Alguien que me comprende, es que los patronímicos me dan alergia. Sólo que me temo que el chiste lo hicimos todos los que sufrimos la novela, chiquicientasmil páginas para contar como se lleva una hacienda rusa XD

Sonia dijo...

Por cierto, hoy iniciamos una serie titulada Grandes decepciones, como previo al Día del Libro. Las reseñas de estos días tratarán sobre libros que nos han recomendado muchísimo, o clásicos universales imprescindibles, etc, pero con los que, a pesar de su grandiosa propaganda, no hemos podido.
Esperamos que disfrutéis de nuestras decepciones, y que comentéis las vuestras! ;-)
Un abrazo

Orlando dijo...

Hace algunos años asistí a una reunión (ya sabéis, de esas que se pueden calificar como "tortura social") en la que un caballero que pretendía darse mucho pisto presumía de no leer nada que hubiese sido escrito después del S. XIX. Creo recordar que llegué a sonreir educadamente ante tal afirmación porque, a fin de cuentas: a) yo ya sabía con anterioridad que el citado era un verdadero patán, y b) si había decidido prescindir de Capote, Bellow, Mann... etc., él se lo perdía.

Me vino esta historia a la cabeza mientras leía vuestros comentarios sobre "Ana Karenina" que es, no nos engañemos, un grandísimo tostón. Pero es que he de reconocer que a mí me pasa una cosa con los "clásicos": los devoré cuando era adolescente y ahora me parecen en general intragables. Pensando y pensando, he elaborado mi propia teoría al respecto: ¿cómo me voy a sentir identificado con historias, sentimientos, situaciones, modas, usos y costumbres ya tan alejados de lo que es mi día a día? ¿Cómo no me va a parecer aburrida la manera de abordar las relaciones entre los hombres y las mujeres en la novela del S.XIX, cuando difiere tanto de lo que veo a mi alrededor? ¿Cómo no me van a empalagar "La Regenta" o "Madame Bovary" con tantas vueltas y vueltas que dan a algo que hoy día se solucionaría de una manera mucho más expeditiva?

No sé si os ocurre, pero a mí los clásicos me parecen, en general, infantiles. Y cuando son tochazos de mil y pico páginas se convierten en eso, en auténticos bodrios.

Por cierto, estoy leyendo "Las Aventuras de Huckleberry Finn" y me temo que no va a cambiar mi opinión sobre este tema, a pesar de haberme sido recomendada con fervor por un amigo.

Saludos a todos

Ensada dijo...

Si Finn no lo hace, nada lo hará, es buenísima.

Sonia dijo...

Con los clásicos me pasa lo mismo que con los no clásicos: algunos me gustan, otros no. Shakespeare sigue siendo mi favorito, y dista cuatrocientos y pico años, y por distar, no digamos ya El Banquete de Platón...y creo que este último sigue resultando bastante actual...Creo que lo que nos acerca o nos aleja de una novela es nuestra forma de asimilar la manera en la que está narrada, es decir, si nos resulta agradable la forma en la que está escrita o no. No importa que Tolstói y Dostoievsky sean coetáneos y usen un lenguaje similar, cada uno narra a su manera y eso hace que me encante Crimen y castigo, y El jugador, y sin embargo me salgan sarpullidos con su compatriota. Ambas del XIX, ambas rusas, y muy distintas. Salinger es un clásico contemporáneo, y tampoco pude con El guardián entre el centeno-esa es mi decepción del s.XX-.

Uhmm...contenido o forma...el camino espiritual que recorre Lyovin me aburre, sin embargo, el de cualquiera de los personajes de Hesse me fascina...contenido similar, pero forma distinta. Es eso?

Montuenga dijo...

También yo lo leí de adolescente, fue mi primer libro adulto, a los quince años y me gustó muchísimo. Así que no puedo opinar, pero "La Regenta" y "Madame Bovary" me siguen pareciendo estupendas, sobre todo la primera. Claro, que es cuestión de gustos.

raquel.creatora dijo...

¿Puede crear expectativas exageradas y luego decepcionar "Ana Karenina"? Pues parece ser que sí, aunque no entienda por qué. Tolstoi no da menos de lo que ofrece, una de las novelas clásicas más increíbles del siglo XIX. ¿Y por qué es un clásico? porque no se circunscribe a Rusia ni al siglo XIX, porque hay lecturas que transpasan todas las fronteras geográficas y temporales, y porque al final las familias felices son todas iguales mientras que las familias infelices lo son cada una a su manera.

Una lástima los que no la hayan disfrutado. Les recomiendo que la retomen en unos años, lo mismo no llegó todavía su momento.

antoniogarca69 dijo...

Para mí, Anna Kanerina, junto al Quijote y a las mil y una noches... me parecen las grandes historias de todos los tiempos.
Yo difiero totalmente de sus “críticas” (las valoro con mucha significancia, por supuesto, pero no las comparto). Para mí es una genialidad.

Sue_Storm dijo...

¿Aburrida? A mí no me aburrió en ningún momento. Algo densas, sí, las partes en las que se da protagonismo a Lyovin... pero aburridas, no. Todo el libro me parece tremendamente sugestivo. Me encantan en particular las descripciones; recuerdo una, particularmente viva, de una carrera de caballos, que es una delicia.

Yahuan dijo...

Vaya, vaya, leo que hay a quien no le gusta Ana Karenina, más aún, que no lo soporta, ¿cómo puede ser posible?, me pregunto, si se reunen tantas verdades olvidadas, si se reúne la estética más real y exclusiva, el buen gusto y un entretenimiento fluido. Será tal vez porque al siglo XXI le falta la paciencia necesaria para la vida, hay cosas que se disfrutan a cámara rápida, otras a cámara lenta.

Independientemente de ello, para mí es tan poco lógico que no se aguante Ana Karenina como decir que no se aguanta a la naturaleza más pura o al sueño del amor perfecto.

Juan Melville dijo...

Tolstoi me gustó mucho un tiempo y luego comencé a encontrarlo cada vez más moralista, al punto en que hoy apenas puedo leerlo. Recuerdo este libro como tedioso, pero lamentablemente lo leí hace años. Tedioso pero interesante, aunque no me gustan los personajes sufridos

Anónimo dijo...

Te aconsejo que no te leas a Proust, entonces.

Álvaro Salas dijo...

Me encanta y tiene uno de los mejores comienzos de la historia. Es un duro golpe para la imagen de la mujer moderna, eso sí; pero también lo es para el hombre idealista.

ferbr1 dijo...

Es una novela que leí con muchísimo placer, y de las que estoy seguro de que releeré una o dos veces mientras viva. Sobre gustos, colores.

Carlos dijo...

Mi impresión es la siguiente: Durante toda la novela pareciera que hay pasajes que sobran, que no son necesarios para ninguna de las dos historias principales, lo que la vuelve un poco tediosa. En otras palabras, la trama se entendería perfectamente si el libro hubiera sido escrito tan solo en la mitad de páginas que tiene. Sin embargo, la descripción de los personajes, no en lo físico, sino en su comportamiento y en su psicología, es muy interesante por lo adaptable y compatible con esta época.

Anónimo dijo...

Querido/a blogger:
Tengo 15 años,como trabajo escolar, he realizado una exposición oral sobre la obra de Lev Tolstoi, Anna Karenina. He de reconocer que cuando vi el libro pensé "quien me mandaría a mi leer esto" pero no me arrepentiré nunca, absolutamente nunca de haber empleado parte de mi tiempo en leerlo.
Considero que es na gran obra de arte, y tengo pensado volver a leerla en cuanto los exámenes me den un poco de tregua.
Sinceramente, en el lugar de muchos de vosotros, y del/la propio/a escritor/a del blog, me daría vergüenza, que una niña de 15 años sepa entender la obra y valorarla como se merece y que usted no sepa siquiera hacer un pequeño análisis objetivo sobre ella.
Todos los grandes literatos alaban a Tolstoi y su obra, no creo que usted pueda valorar públicamente algo sin ni siquiera tener conocimientos fundados sobre la materia.
Atentamente:
Una persona que sabe, por lo que se ve, algo más de literatura que usted, y no va publicando blogs y haciéndose la entendida.
P.D: El chiste de "Tolstón" da el toque cutre final a su "obra de arte"

E.C. Belmont dijo...

Huckleberry es simplemente genial! Jaja yo lo adoro pero bueno, intenta leerlo con ojos de niño y crítica de adulto a ver si así logra gustarte ;)
Saludos

Anónimo dijo...

Yo la estoy leyendo ahora, y no comparto para nada la valoración de "aburridísima".

No se puede leer Ana Karenina con la misma atención que un Watsapp. El lector debe poner de su parte, si es que quiere disfrutar de la cantidad de matices e instrospección psicológica con la que Tolstoi escribe.

A mi me parece una obra grandísima, y me sorprende que alguien pueda escribir algo tan complejo y profundo.

Evidentemente los modos y costumbres de la época y lugar que retrata no son los de aquí y ahora, pero sí que lo son los sentimientos y contradicciones de los que se habla.

Saludos



Karenin dijo...

Yo encuentro que se trata de una obra maestra, por muchas y diversas razones. Sin embargo, considero que tienes toda la libertad de opinar como más te plazca.

saludos,

diego fercb dijo...

Me indigna pensar en la ignorancia del autor del autor y muchos otros estúpidos que lo secundaron. Ana Karenina es una de las mejores novelas jamás escritas. La sutil polaridad, critica y un retrato muy detallado sobre la psicología y filosofía. Lo leí el año pasado y lo releí este año (tengo 14 años). Y lo encontré sumamente deleitable. Tal vez sea que no la entendió y apuesto que sólo la miro de forma Superficial, eso demuestra su falta de cultura y su incapacidad de razonamiento crítico. Y si observamos sus apreciaciones en literatura, me imagino sus erradas apreciaciones en música, pintura, cine, etc.

m dijo...

Igual se piensan que Tolstoi y el realismo del siglo XIX están pasados de moda (¿a quién le interesa cómo era la vida y la sociedad hace 200 años?), claro que sobran personajes, lo que importa es ir al grano y ahorrar papel y tiempo de lectura... oh no sé, igual se piensan que es una obra imprescindible de la literatura universal porque los gustos de antaño eran diferentes. Sí, será eso.

Perdonen si me ofendo, pero no soporto la incultura de quien no sabe valorar lo auténtico. Lo siento, pero no basta con leerse Ana Karenina para ir de persona culta y poder opinar de ello. Quizás es que no tienen la sensibilidad suficiente para entender el cariz humano y realista de la obra de Tolstoi. O el interés, vaya.

Lo que menos puedo entender es cómo han permitido publicar semejante "reseña" de Ana Karenina. Si no ha entendido la novela o no le ha gustado, por favor pásele el relevo a otro que sepa apreciarla, valorarla y divulgar lo que realmente es LITERATURA.

Chica ago- go dijo...

Toda reseña es subjetiva, siento mucho que no hayas podido apreciar todas las virtudes de la novela, realmente yo disfrute mucho la lectura, Levin y la Karenina me subyugaron y Tolstoi me sorprende su conocimiento del alma humana .

Santi dijo...

Bueno, pues acabo de terminarme Anna Karenina (la he devorado durante un viaje de cinco días) y aunque coincido en parte con la reseña, la verdad es que yo habría sido mucho menos duro.

Es verdad que a Anna Karenina pueden sobrarle algunas páginas, ¿a qué libro de 1000 páginas no le sobra ninguna? En mi caso, he leído en diagonal muchas de las que se refieren a los debates sobre el campesinado ruso del siglo XIX, que la verdad, no es algo que me apasione.

En cambio, las historias de amor paralelas y entrelazadas de Anna y Vronsky, Levin y Kitty (e incluso Oblonsky y Dolly) me han enganchado. Me han parecido muy inteligentes y muy realistas, en el sentido de que huyen de la idealización de la vida en pareja y la muestran en sus momentos de grandeza y en los de mezquindad. Es verdad que también estas historias llegan a ser algo repetitivas, pero como siempre pasa en estos novelones, de vez en cuando te encuentras con una escena magistral que te sacude y te hace seguir leyendo.

En fin, si fuera yo quien hubiera hecho la reseña, le habría dado un "Recomendable" y habría sido menos cruel con la novela...