Título original: Mil cretins
Año de publicación: 2007
Valoración: recomendable
También de Quim Monzó en Unlibroaldía: El porqué de las cosas, El mejor de los mundos
Idioma original: catalánIdioma original: catalán
Previamente reseñado de Monzó en ULAD, aquí
Idioma original: catalán
Año de publicación: 2023
Valoración: muy recomendable
Quizás el término francotiradores pueda resultar exagerado, pero me parece particularmente apropiado para definir lo que representan Monzó y Pàmies para la cultura catalana de las últimas décadas. En muchos ámbitos aparte del estrictamente literario, pero ya que estamos hablando de libros, pasemos de puntillas sobre su presencia en otros medios y restringámonos a la poderosa influencia de su obra escrita. Dos tipos maduros a los que las opiniones ajenas les dan bastante igual. La pura estampa de ambos tomados de la mano en la portada de este libro ya es indicativa de esta condición. No son pareja sino dos abueletes que hacen esa especie de broma.
Julià Guillamón, otro crítico y escritor de referencia, los reúne en el estudio de Monzó y los entrevista a través de varios días. O más bien diserta con ellos y deja que el diálogo fluya y se produzca un intercambio de experiencias, algunas de las cuales, así de pequeño y modesto es el universo cultural catalán, son comunes. Las conversaciones se producen en un tono distendido, incluso dan para alguna sesión de fotos de la que sale la foto de la portada. Las temáticas son apenas sugeridas y a partir de ahí todo fluye. Guillamón interviene lo justo, para recomponer lo que puede ser un discurso algo caótico, pues hablamos de dos talentos tan locuaces como para llevar cualquier conversación hacia el otro extremo desde la pura banalidad hasta cierto sentimiento crepuscular, que hablamos de dos señores con un bagaje vital. Siempre eludiendo trascendencia y aparatosidad, no en vano tenemos a dos columnistas de presencia periódica, no solo creadores en su narrativa sino habitualmente obligados a sacar partido de meras anécdotas.
Otros libros reseñados de Sergi Pàmies en ULAD: aquí
Otros libros reseñados de Quim Monzó en ULAD: aquí

Idioma original: español
Año de publicación: 2025
Valoración: muy recomendable
En otro contexto, uno podría especular si alguno, de entre la centena aproximada de autores que se incluye en Aprende a escribir, no fuera el mismo autor, oculto bajo alguna guisa, y describiendo su propio modus operandi. Quizás hubiese sido una cuestión a plantear cuando acudí a la tumultuosa presentación del libro, hace algunas semanas, en una conferencia que contó con la inestimable presencia de un Enrique Vila-Matas ataviado con una gorra que le daba un aire de timidez esquiva. No lo hice, porque tampoco soy mucho de llamar la atención, aunque el acto me permitió constatar la preocupantemente alta media de edad de los asistentes, cuestión que algún día habrá que abordar.
Hago el comentario porque Colomer parece responder a una especie de perfil promedio de los descritos en este libro. Periodista, cronista, autor de novela juvenil y de novela para todos los públicos (...), también reseña con cierta regularidad en medios de gran divulgación, y ejerce de eso tan socorrido que se viene a denominar agitación cultural que, desde luego, sería un concepto idóneo como carrera profesional, si existiese la mínima posibilidad de hacerse rico con ello.
De su desempeño en Zenda surge la mayoría de los textos que incluye esta colección de artículos. Algunos se mantenían inéditos y, aunque con paciencia y orden, podríamos hacernos con muchos de ellos, entonces no contaríamos con la estructura que Colomer les otorga al dividirlos en bloques. No hablamos de entrevistas transcritas, sino de textos trabajados, apenas dos o tres páginas, que describen los hábitos de trabajo de un buen montón de escritores de la escena española (con alguna excepción), de sus manías, sus procedimientos, sus ritmos, sus emplazamientos, sus horarios, sus entornos...
Y aunque podamos detectar similitudes, es enormemente estimulante profundizar en ello, y Colomer nos ahorra mucha verborrea aportando su sentido crítico y su agudeza, analizando sus comportamientos, aunque puede que en cierto sentido este libro sea mejor que la suma de sus partes. Tenemos aquí desde escritores a los que no conocía hasta manufacturadores de best-sellers (glups, Pérez Reverte) o maestros absolutos (Vila-Matas, Caparrós, Enriquez) y todos los artículos resultan tan interesantes que seguramente algunos de los autores nos decepcionarán, si nos atenemos al lógico entusiasmo de Colomer al describir sus secretos. Personalmente he echado de menos algunos autores que me hubiera gustado ver por aquí (¿quizás una segunda parte, Álvaro?) como Carrión, Monzó, Ramis o Pàmies, pero el libro, más que el convencional muy recomendable, (etiquetas homologadas mandan), lo valoraría como perversamente tentador para cualquiera que conciba la literatura más allá de afición o entretenimiento. Es sumergirse en sus artículos y lanzarse a devorar estantes. Y ya se sabe lo que se dice de las tentaciones.
Otras obras de Álvaro Colomer reseñadas en ULAD: aquí
Idioma original: español
Año de publicación: 2022
Valoración: fallido
Obviamente uno se suele acercar a los ensayos porque el tema tratado le resulta de algún modo atractivo. También porque el autor sea un ídolo incuestionable y pueda hablar de lo que sea impregnándolo de su personalidad, como Quim Monzó. En el caso opuesto a Carlos Taibo no lo conocía y por el escueto perfil en el libro, interpreto que se dedica exclusivamente a la docencia y a plasmar sus conocimientos en libros como éste. El título, de por sí, es prometedor. Ecofascismo: una introducción. Casi como un tocho de los de las materias en ciertas carreras de ciencias sociales, que prometía segundas y terceras partes donde lo introducido se desarrollaba. Como el término (ecofascismo) siempre me había parecido casi un oxímoron, me hice con el libro ávido de confirmar algunas sospechas que hace años me rondan, como para constatar que esos términos contradictorios (cuando en la vieja Europa los movimientos ecologistas o verdes siempre se han vinculado a la izquierda, incluso a la extrema izquierda) pudieran ser conciliados en lo teórico sin recurrir al socorrido los extremos se tocan.
O sea, salivaba pensando que el autor podía entrar en materia con ejemplos jugosos que emparentarían, aunque forzadamente, los dos conceptos. Pues vaya trastazo. El texto es denso y teórico, algo reiterativo incluso, a la hora de ejemplificar la comunión de los dos conceptos. Tanto, que incluso el más entusiasta de los lectores (excluyamos a los alumnos de Taibo) se encontrará con que los postulados se repiten y se asientan solo en la base de la reiteración, sin exponer nada concreto que demuestre que sí, que la coartada de la conservación de la naturaleza, del manejo racional de los recursos, la bandera de la sostenibilidad que tantos factores sociales (empresarios, políticos, influencers et al) se empeña en ondear, todos esos argumentos tan inequívocamente defendibles, está siendo monopolizada no en defensa de la mejor convivencia en el planeta y una búsqueda consensuada del bien común (o, ejem, global) sino en la preservación de los intereses de unos pocos, ya podemos imaginar quiénes. Taibo se escora algo hacia lo conspiranoico, pero entre la falta de casos concretos a los que echar un vistazo y su tozudez en hacer referencia a multitud de otros textos que, estén o no traducidos, acaba uno teniendo ganas de consultar, como si Taibo sea más un compilador que un autor por derecho propio. Todos esos capítulos, con sus prólogos algo recurrentes y sus párrafos extenuantes, llenos de conceptos, ya sé que esto es un ensayo y quien lo escribe una autoridad en la materia, acaban resultando largos y tediosos, con lo bien que hubiera ido que fuéramos solamente un poco concretos y hubiéramos mencionado nombres, empresas, partidos políticos como nudo de la narración.
Encima, algo que ya me ha resultado algo preocupante, una red flag que se dice ahora, cuando a caballo del momento en el tiempo en que el ensayo se escribe - la post-pandemia del Covid-19 - el autor amaga, no una sino varias veces, coqueteando con el negacionismo o insinuando solapadamente que los intereses de autoridades e industria farmacéutica han obrado de forma coordinada para una especie de prueba beta de sometimiento, renuncia a libertades y acatamiento de la población.
Comparto algunos planteamientos de Taibo y creo que puedo estar de acuerdo en esa idea de una élite consciente de lo limitado de ciertos recursos y partidaria de su preservación, solo para que sean ellos quienes los monopolicen en situaciones de escasez. Pero esa conclusión está construida con demasiado argumento especulativo y sin un armazón de realidades que hagan que uno cierre este libro y apriete el puño o, ejem, se indigne. Con lo cual, al menos en este caso, la oportunidad está perdida.
Idioma original: catalán
Título original: Biografia del foc
Traducción: la propia autora
Año de publicación: 2023
Valoración: muy recomendable
La autora hace una curiosa advertencia en el índice donde se relacionan los cuentos contenidos en este volumen. Leerlos en orden y no más de dos seguidos. Curiosa instrucción que hace unos semana oía cómo explicaba en un podcast y que tiene cierta lógica reivindicativa del género y de la colección de relatos como una vertiente literaria con personalidad y entidad propias. Lo cual no deja de alinearse con cierto tipo de acceso al estrellato (...) por cuanto hoy en día, aunque no falten las excepciones, muchos autores usan el relato corto como una especie de jam session, incluso una especie de tanteo de en qué registro se sienten más cómodos. Gurt reivindica orgullosa y no ve la necesidad de acometer la novela, aunque fue lo primero que publicó como si se tratara de una puesta de largo.
Bueno. A tenor de lo leído en esta Biografía del fuego no tiene sentido especular. Puede ser cierto, de ahí esa curiosa instrucción de la autora sobre el ritmo de lectura, que, sin llegar a estar más que puntualmente relacionados, los cuentos de esta colección, pueden superponerse de cierta manera, vistos en su conjunto sus protagonistas, casi siempre de mediana edad, en entornos urbanos, con cierto perfil formativo, son personajes a los que les suceden cosas posibles, quizás haya algún detalle surrealista, algún guiño a los grandes del género como Cortázar, Carver o Monzó, aunque aquí el aderezo es sumamente contemporáneo, y el armazón de la serie de relatos la constituyen ciertas sutiles coincidencias como la presencia de aves (de ahí la portada, que parece beber de las imágenes de Chernobyl) o esos planteamientos levemente surrealistas, cuentos modernos sin ironía en el adjetivo: recorridos en coche, parejas en diversos grados de (des)consolidación, curiosas aficiones - ¿seré el único que recuerda que Richard D. James AKA Aphex Twin también se compró un tanque? - y una percepción muy subliminal que parece impregnar esa continuidad: la extraña incerteza de la clase media.
No había leído a Gurt hasta ahora. Será, quizás, por el formato, pero me ha gustado su estilo directo y alérgico a lo periférico, su aplomo narrativo incluso en los cuentos más modestos. Curioso, con estos autores suele sucederme que me quedo con los desarrollos más prolongados, habré desarrollado alergia al microrrelato. He de decir, no quiero ser malinterpretado, que su nombre quedaba disuelto en cierta nube que podríamos etiquetar como narradoras/más bien jóvenes/catalanas, últimamente demasiado homogeneizadas por la industria (como si cada editorial temiera quedarse sin la suya), pero esta Biografía del fuego me genera curiosidad por el resto de su obra.
También de Carlota Gurt en ULAD: Aquí
Aclaro acerca de la valoración; recomiendo mucho leer este libro e incluso adquirirlo para consultarlo de manera frecuente. Haceos con él en la biblioteca y ved si este pequeño volumen tiene un rincón mientras decidís si una obra, cuyo rimbombante título (y portada ad-hoc) ya previene de su funcionalidad, os cuadra entre vuestras colecciones. Quede claro que no se trata de una obra básica sino más bien un complemento algo asonante a una biblioteca personal. Os puedo asegurar que el futuro os deparará más de un pretexto para hojearlo de nuevo.
Que es de lo que se trata, y en el fondo lo que ha causado que lo lea. Quim Monzó lo mencionaba en recientes entrevistas a raíz de una de sus últimas colecciones de artículos (a cuenta de la reiterada inclusión del término idiota) en ellos y debo reconocer que llegúe algo tarde a reseñar el Breviario de idiotas, otra referencia y curiosamente también de un autor italiano, por lo que ante la frescura y la asequibilidad (una hora escasa si decides una lectura atenta, pero en media hora se despacha si se va al grano), decido reseñar algo que, por encima de todo, es un artefacto ligeramente provocativo o manifiestamente subversivo. Porque quede claro que nadie quiere sentirse aludido ante estos términos. Idiota, estúpido. Creo recordar que incluso había definiciones en función del C.I. para estas palabras. Que naturalmente hoy serían objeto de rechazo y cancelación, aunque la humanidad en su conjunto, y quizás precisamente por ello, se haya empeñado en que este texto disfrute de una vigencia conceptual absoluta. Y los ejemplos se me ocurren a montones, pero estamos ya en el verano occidental y se trata de reseñar algo ligero. Aunque voy a ceder a la tentación: estos últimos días leía en prensa que se vendían productos pirotécnicos sin efectos sonoros de ningún tipo, para prevenir el malestar animal que estos provocan. O sea, petardos que explotan en silencio.
En todo caso, Cipolla había publicado ya bastantes textos de un perfil más serio en su condición de historiador y éste podría considerarse como un colofón sin estridencias, como una conclusión, una vez observado el comportamiento colectivo o incluso aquel guiado por mandatarios y gobernantes, que pasarían (...) por ser los miembros más válidos o reputados de las sociedades que los designan. Para un texto tan escueto el mero intento de una sinopsis o incluso un resumen representaría un futil intento de otorgarle una solemnidad que se evita a conciencia. Enumerar esas leyes, aludir a las ilustraciones de tonos naïf, a las curiosas gráficas que intentan calcular o limitar las ideas que se despliegan, a eso me limitaré antes de alertar severamente: esta pudiera parecer una lectura frívola, un experimento de desdramatización de las carencias colectivas e individuales de las sociedades, pero resulta que sus ideas básicas son trágicamente ciertas y basta una rápida consulta a la prensa - no hace falta ir mucho más allá de los titulares - para apreciar su vigencia.
"Le pregunté a la culta dama si conocía el cuento de Augusto Monterroso titulado 'El dinosaurio'.José de la Colina (tampoco están mal los giros de Pablo Urbanyi o Marcelo Báez) le da una vuelta de tuerca al mítico lagarto. ¿Hasta qué punto el micro, a fin de cuentas un velocirraptor, ha evolucionado? ¿Qué meteoritos ha tenido que sortear para salvar el pellejo?
-Ah, es una delicia –me respondió- ya estoy leyéndolo".
"Terminemos, o como diría Ana María Shua, "huyamos, los cazadores de letras están aq…"
