- La agilidad del texto, hasta el punto de acercarse por momentos a la novela "canónica" de aventuras
- Su enfoque, que le lleva a cubrir diferentes aspectos de la expedición y que confiere cierta "totalidad" al texto
- La preponderancia de los aspectos humanos sobre los técnicos, algo que los meros aficionados a la montaña agradecemos.
- Producto de lo anterior es la desidealización de los protagonistas. Hay epopeya, drama y tragedia, pero también intrigas, envidias, rencillas... La vida, vaya.
- La puesta de manifiesto de "puntos negativos": machismo, racismo... sin entrar en juicios fáciles o absurdos.
domingo, 11 de septiembre de 2022
Mick Conefrey: Everest 1922. Los pioneros
sábado, 10 de septiembre de 2022
Juan Pablo Villalobos: Peluquería y letras
viernes, 9 de septiembre de 2022
Mariana Travacio: Quebrada
jueves, 8 de septiembre de 2022
Cory Doctorow: Radicalizado: Cuatro distopías muy actuales
Título original: Radicalized: Four Tales of Our Present Moment
Traducción: Miguel Temprano García, para Capitán Swing
Año de publicación: 2020
Valoración: entre recomendable y muy recomendable
miércoles, 7 de septiembre de 2022
Georges Simenon: La muerte de Belle
- La atención al detalle de que hace gala su prosa.
- La caracterización y evolución de su protagonista.
- La oblicua relación que mantiene éste con su esposa.
- El retrato de las dinámicas sociales llamémoslas provincianas.
- La subtrama de Sheila Katz y sus implicaciones.
- El sobrecogedor desenlace.
martes, 6 de septiembre de 2022
Antonio Pigafetta: Viaje alrededor del mundo
Título original: Primo viaggio intorno all Globo Terracqueo
Año de publicación: 1524
Traducción: José Toribio Medina
Valoración: Fuera de concurso
Se cumplen hoy mismo, 6 de septiembre de 2022, los quinientos años de una de las hazañas más impresionantes llevadas a cabo por un grupo de hombres en las toda la Historia: la primera circunnavegación del Globo, navegando siempre hacia el oeste, en una época en la que no existían los GPS, las radios, los motores y ni tan siquiera los barcos de casco metálico, se navegaba en unos cascarones de madera, movidos por velas de tela, cuerdas y con la ayuda, todo lo más, de una brújula y de rudimentarios mapas, si los había (y en este caso, no los había). Con tan exiguos medios, tal día como hoy dieciocho marinos llegaron a Sanlúcar de Barrameda en la nao Victoria, después de tres años de su partida junto a a otras cuatro naves y 221 compañeros; capitaneados por Juan Sebastián Elcano (*), los supervivientes eran vascos, andaluces, gallegos, italianos, griegos, un alemán... entre ellos el autor de este libro, el caballero Antonio de Pigafetta, de Vicenza, que a su vuelta y tras ofrecerle su diario del viaje al emperador Carlos (aunque también lo hiciera a la regente de Francia, al Papa y a su protector, el Gran Maestro de Rodas) lo convirtió en un libro donde se narraba su aventura.
El objetivo de ésta, como bien se sabe, y comandada por el portugués Fernando de Magallanes, era llegar a las Molucas, las fabulosas Islas de las Especias, por el Oeste, para así evitar las restricciones que el Tratado de Tordesillas le imponía a Castilla. De esta forma, la expedición bajó por la costa sudamericana: Brasil, el río de la Plata, la Patogenia, hasta descubrir el estrecho que hoy lleva el nombre de Magallanes y que les permitió pasar al Océano Pacífico, el cual atravesaron durante meses, en medio de grandes penurias -baste decir que el manjar más apreciado eran las ratas- hasta alcanzar las islas Marianas, las Filipinas y, por fin, las Molucas. Muerto Magallanes en una batalla contra los nativos filipinos de la isla de Matan, el mando de los restos de la flota recayó en Elcano, que decidió continuar el viaje hacia el oeste y de esta forma cruzaron el Océano Índico para costear luego África de punta a Cabo- o al revés, en este caso- y regresar a España, como he dicho, tres años después de su partida.
Como toda relación de viajes de su época o anterior, la de Pigafetta abunda en detalles que , en ocasiones, se pueden hacer excesivos y hasta tediosos; hemos de tener en cuenta que, al escribir su diario, el autor pretendía dejar constancia de todo el mundo novedoso que se iba encontrando, no tanto pensando en el solaz de unos hipotéticos y futuros lectores. Además, también encontramos momentos más vibrantes, como el encuentro con los ignotos "gigantes" patagones, los motines que se produjeron en aquella tierra, las posteriores traiciones de algunos expedicionarios o de reyezuelos indonesios o las cuitas en el viaje de vuelta para evitar en lo posible a los portugueses, recelosos del carácter de esta expedición, que, después de todo, tenía el objetivo de hacerles la competencia directa en el comercio de las especias.
Pigafetta, por otra parte, es un gran observador que detalla muchas características y costumbres de los pueblos que encuentra, de una forma casi etnográfica, así como la flora y fauna de los países -con especial detenimiento en las Islas de las Especias, claro está-; incluso, al final del libro, se recoge un pequeño vocabulario de las lenguas habladas en Brasil, Patagonia, Filipinas y Molucas. Cierto es que , aún con todo el relativismo cultural del que hace gala el autor -sobre, por ejemplo, prácticas como la del canibalismo-, para la acendrada sensibilidad actual, su aventura y la de sus compañeros, puede parecer un mero episodio de la expansión colonial y explotadora europea; es verdad que si los protagonistas de aquel viaje no sometieron y explotaron más a los pueblos y tierras por las que pasaban fue por falta de medios, no de ganas.para otros, la primera vuelta al mundo no será sino el mayor hito simbólico, pero también efectivo, de esa globalización a la que se se achacan hoy en día tantos males. Es verdad que también los es. Pero al mismo tiempo, no deja de suponer un acontecimiento maravilloso, una hazaña, repito, quizás sin parangón en la Historia, dada la modestia de los medios, la enormidad de las ambiciones y la inmensidad -a partir de entonces un poco menos- de ese mundo que, hace justo quinientos años, no sé si se hizo más pequeño, pero sí más nuestro.
lunes, 5 de septiembre de 2022
Grazia Deledda: La hiedra
Traducción: Itziar Hernández Rodilla
Año de publicación: 1912??
Valoración: Bastante recomendable
Hasta la fecha, seis autores italianos han sido galardonados con el Premio Nobel de Literatura: Giosué Carducci (1906), Luigi Pirandello (1934), Salvatore Quasimodo (1959), Eugenio Montale (1975), Dario Fo (1997) y Grazia Deledda (1926), de quien hoy os acercamos una novela recientemente recuperada por Cátedra en un formato más moderno que el clásico de lomos negros para las hispánicas y blancos para las "no hispánicas". Curiosamente, Deledda fue una autora que alcanzó cierto éxito en España allá por los años 30, 40 o 50 para después caer en un olvido bastante injusto, al menos a tenor de la lectura de este libro.
El caso es que "La hiedra" me ha parecido una más que recomendable novela que recoge influencias de algunos de los movimientos más en boga en su época. De un lado está la clara influencia del naturalismo, que se hace notar en las profusas descripciones (especialmente en su parte inicial) de tradiciones, costumbres, leyendas y paisajes de su Cerdeña natal, en la objetividad en el tratamiento de los personajes y en la influencia del destino en las vidas de estos. Por otro, esta la influencia de los grandes de la novela rusa de finales del XIX, con esos personajes que viven entre la fiebre y la angustia, entre la esperanza y el arrepentimiento, atormentados por la culpa y el deseo de redención a través del sufrimiento y la penitencia.
Como telón de fondo están la ruina económica y moral de la familia Decherchi, lo que podría traer a la mente otras novelas mediterráneas de similar temática, como la "siciliana" El Gatopardo o la "mallorquina" Bearn. Pero creo que la profundización de la autora en la psicología de sus personajes hace que La hiedra tome derroteros diferentes a los de las indicadas novelas.
Tres son los puntos fuertes de La hiedra:
- Los personajes de Annesa y Paulu, perfectamente construidos y con un magnífico desarrollo y tratamiento de su complejidad y sus contradicciones, en gran medida causada por los condicionantes socioculturales de su entorno
- La simbiosis paisajes - psicología de los personajes
- La agilidad de los diálogos
- Su primera parte. Cuesta "entrar en calor" ya que la novela avanza de forma excesivamente pausada, Deledda se toma su tiempo en situarnos a los personajes y la lectura se hace algo pesada. Por suerte, un hecho que ocurre mediado el libro desencadena los acontecimientos, hace que la acción se precipite y que el texto gane en ritmo y agilidad.
- Su epílogo, que según parece no figuraba en la versión inicial de la novela. Creo que poco aporta al texto y que el final sería más redondo si se hubiese optado por suprimirlo.






