lunes, 1 de marzo de 2021

Leer en 2021

 

Olvidemos, por un momento, la circunstancia que acapara la atención del planeta desde hace aproximadamente un año. O intentémoslo, vamos. Simplemente porque pensemos que estamos en un paréntesis tras el cual el mundo (quizás un mundo más temeroso ante lo que no conoce) continuará casi igual. En este mes de marzo ULAD se incursa en ese difícil decimotercer año y lo hace sin aparentes acontecimientos que amenacen nuestra cotidiana labor. Leemos, escribimos sobre lo que leemos, comentáis, se abren cuadros de diálogo de contenido dispar, volvemos a empezar. Todo normal. Nos llama la atención un comentario quejándose - de manera cordial y educada - de que cierta semana temática - la del ensayo - vaya a continuar hasta ser eso, una semana, como si quien firma el comentario esté reivindicando un regreso a otro género, especulo, quizás un género más ligero o más puro como la ficción en alguna de sus modalidades o más estético o más lúdico. Pero esa queja impacta a quien esto escribe y hace entrar cierto apetito por la polémica. 

¿Son los géneros alejados de la creación literaria unos intrusos? Exigimos al escritor no solo un estilo depurado, una escritura agradable, un desarrollo intelectual coherente, un sentido moral aceptable, etc. no nos contentamos con ello, también  debe ser creativo, imaginativo, innovador... En todo caso no ha de limitarse a explicar las cosas con una tonalidad personal, ha de hacer algo más que nos impacte y que nos haga salir del entorno físico lector. Ha de movernos hacia territorios inexplorados y de eso, parece ser, no creemos que todos los géneros sean capaces.

El caso es que, merced a la extraordinaria amplitud de la oferta de ocio existente, la literatura se ve obligada a dar respuesta a todas ellas. El mundo lector, el mundo lector fiel como nos gustaría concebirlo, se contrae y se quiebra y padece bajas constantemente, sobre todo por la asequibilidad y la inmediatez de las pantallas. Podemos lamentarnos o podemos plantar cara, podemos estar discutiendo, teorizando o polemizando y algunos enarbolarán la bandera de la pureza como preservación de las esencias. Aquí podemos pensar si los géneros creativos o puramente estéticos son patrimonio de esos preservadores, si pertenecen a una élite que puede degustarlos por placer, si los géneros más escorados hacia el ejercicio intelectual son patrimonio de ciertas minorías (asociadas con el pensamiento progresista por su esencia basada en reivindicar y ejercer el pensamiento crítico), si la literatura ha de ceñirse a gustar a quien solo quiera eso o si ha de ser una locomotora que estimule (y por tanto perturbe de un modo u otro) al lector, y está claro, porque parece ser que cada vez más gente escribe y es leída en uno u otro soporte - incluido internet, incluidos los blogs - y que estamos abocados al mestizaje absoluto: autoficción, crónicas noveladas, ensayos, novelas autobiográficas, textos en tierra de nadie que juegan (o juguetean) con el lector. Periodistas que publican novelas y novelistas que ostentan columnas en medios de máxima difusión, todos, como dijo Herralde, compitiendo por hacerse con el tiempo libre del público. Sagas de best-sellers que parecen guiones extendidos para series en streaming, poetas mediocres declamando slogans para tazas de desayuno, editoriales ávidas de presentar novedades y atraernos con sus fajas endogámicas. Leer en 2021. 

¿Más fácil que nunca, o más difícil que nunca?


18 comentarios:

Anónimo dijo...

Algunos días me levanto con ganas de leer novelas, ensayos o poesía que me construye y ejerce una gran labor en mi concepción de la realidad, de la reflexión, de las formas y los fondos, es decir, de pensar y crear. Pero otras mañanas, la "estallada" del "yoismo" que destroza la creatividad, ahonda en el vacío emocional, exige marcar una identidad y decisiones que dependen de uno mismo y se olvidan del contexto (no tolero semejante estupidez, lo siento). Esos días donde lo plano ataca a la cinematografía, a la literatura y a múltiples conceptos artísticos y culturales, me planteo si se puede adaptar y fusionar la literatura con letras mayores a los tiempos donde la paciencia no existe, esnifar estimulación simplona es necesaria y la crítica de nuestras realidades no es una herramienta a tener en cuenta. Como el título de dos libros, "Sonríe o muere" y "Divertirse hasta morir", ambos aplicables ahora, marcará lo que leamos y no lo que es pedagógicamente necesario, lo que construye nuestra creatividad real

el chico de la consuelo dijo...

A mi lo que mas me gusta es que escribís varios y así se van perfilando gustos de cada uno.
De vez en cuando pillo un reseñante y leo varios post suyos. Es otra manera de leer el blog que no es por estilos.
Un abrazo y enhorabuena por vuestro blog

Xabier Morais dijo...

Las reseñas que leo aquí, en este buen blog, muestran un buen panorama misceláneo de sus reseñadores; como la vida misma vamos. Sintonizo mucho con vosotros, chicos, puesto que me gusta tener siempre a mano libros de diversa índole. Sin ir muy lejos, hace unos días volví a un libro que leí de chaval (San Camilo 36) y que reseñasteis hace poco, mixturándolo con 'El Mono desnudo' de Morris y algo de poesía de Mallarme. ¡Un gran saludo chicos!

Héctor dijo...

Es de común conocimiento que la gran mayoría de los libros que se dicen escritos por periodistas (podríamos también abrir debate sobre el término “periodista”) son escritos por “negros”. Los “negros” son gente con cierto talento que por una cosa o por otra no pueden vivir de su escritura publicando con su propio nombre. La gran mayoría supone no menos de 3 de cada 4. Es tan fácil adivinar su falta de entusiasmo y dominio del contenido del libro que dicen que han escrito en las entrevistas al respecto, que da muchísima vergüenza. En fin, el teatrillo de la vida...que se multiplica por mil en aquellos que publican un libro por año o cada dos. Pero bueno, si tenemos en cuenta que bastantes ( en menor porcentaje que los libros, afortunadamente) también subcontratan muchas de sus columnas en los medios escritos...( no delegan en tertulias televisivas o radiofónicas, justo es reconocérselo).



beatrizrodriguezsoto dijo...

No sé si estais haciendo un sondeo de nuestros gustos o una reflexión con vosotros mismos sobre los derroteros que quereis dar a vuestras reseñas.
A mí me gustan todos los géneros. Acaso menos el teatro y la poesía pero tampoco los rechazo porque quiero cultivarme más en ellos. La novela sí me gusta porque enriquece la imaginación, el léxico y el estilo. Y cuando es muy sicológica y me mete en la personalidad de los personajes,me entusiasma absolutamente. Los autores, cuanto más antiguos, más confianza me inspiran. Autores de los últimos años me hacen recelar mucho a no ser que tenga muchas referencias favorables.
El ensayo me encanta porque enriquece el pensamiento y el conocimiento. En los clubs de lectura apenas se toca, porque la mayoría lo rechaza, pero, sin embargo, después da muy buenos debates. Y también me gusta mucho la biografía.
Saludos a todos.

Diego dijo...

Más fácil.

Desde el punto de vista de que gracias a las nuevas tecnologías puedo sacar mi móvil y continuar con el libro en la cola del supermercado, acceder a títulos descatalogados cuyos únicos ejemplares a la venta están a cientos de kilómetros o leer autores editados a miles de éstos... opino que leer hoy es más fácil.
Es decir, un formato alternativo (y compensatorio) que siempre va en el bolsillo, sumado a un abanico de ofertas mucho mayor, facilita.

La dificultad que se me plantea hoy a la hora de ser un lector apasionado es independiente y es la misma de siempre: el tiempo. Tiempo que leo es tiempo que no comparto con los que quiero y con quienes elegí compartir mi vida.
El "problema" siempre fue el mismo pero las facilidades son mayores.

Como dice Francesc (apostaría que es el autor del escrito), una mayor oferta y nuevas tecnologías traen, inevitablemente, una mayor posibilidades de perder el tiempo leyendo. Pero ese riesgo disminuye enormemente siguiendo a Ulad.

Felicidades por el cumpleaños.

Roberto Sáez dijo...

Más fácil. Libros mediocres, la mayoría, siempre han existido. Para el lector menos exigente la oferta es infinita. Para el más exigente, ya sea amante de un solo género o alterne varios, la oferta no es infinita pero sí amplísima. Los clásicos (ya lleven escritos dos siglos o tres años) tienen un hueco importante en librerías y bibliotecas a pesar de todo el barullo y ruido mediático en torno a las infinitas novedades. Eso es buena señal, tan buena como que el 99% de las novedades no aguanten el paso del tiempo más allá de su promoción a pesar de sus "excelencias". Que entre ese 99% se pierde alguna que otra joya, también es verdad pero así es la selección natural, justa en general pero cruel en algunos detalles...

En cualquier caso soy de los que opino que todo lector,lea lo que lea, merece el mismo respeto (como lector, ojo). Y de críticos que se consideran eruditos está ya uno un poco harto. La mejor prueba de humildad para un crítico es recomendar o regalar un libro a algún amigo o ser querido. Ahí toda su pretendida superioridad se viene de repente abajo. No acertar con tu mejor alumno, con tu madre o con tu mejor amiga es desconcertante y muy aleccionador. Se me ocurre que tal vez se podría crear una nueva sección en el blog de "libros que regalé y de los que jamás tuve respuesta". El silencio en los toros y en la literatura es lo peor. Que conste que no es una crítica velada al blog porque en general se os ve eruditos pero de los que cogen el metro y compran la barra de pan donde siempre.

En resumen, hoy por hoy el acceso a la lectura es más fácil que nunca, que es lo que creo que se cuestiona en la entrada del día.

Lupita dijo...

Hola, ULAD:

Empiezo diciendo que esta reseña me parece de Montuenga, aunque al principio, pensé que era de Francesc; viene al caso por el comentario de Diego, al que siento tan afín sólo con leerle.

En fin, vamos al lío, que la pregunta ha quedado abierta a múltiples interpretaciones y voy a contestarla lo mejor que pueda. Parto diciendo que en mi vida lectora, como en todas las demás facetas, me debato entre la aceptación de la tecnología, que también uso, y una parte tonta casi neoludita que me hace enfadar con tantas cosas que vemos en la vida diaria.

En 2021 estoy viviendo una felicidad total y absoluta como lectora. Leer es fácil para mí, porque siendo lectora voraz de LIBROS es una época dorada para encontrar libros a precio barato o incluso gratis con muchas iniciativas de intercambio de libros, mercadillos, suelta de libros, etc.. Muchos amigos que se pasan al ebook me han dado libros; voy recogiendo libros de expurgo de las bibliotecas, y luego los suelto por ahí.. Los dispositivos electrónicos no me gustan para leer, aunque recurro a ellos cuando no me queda otra. Los huecos en transportes públicos, colas, etc..los cubro con el libro que siempre llevo en el bolso desde los 20 años. No soy práctica ni productiva, pero tampoco quiero serlo. Sólo tengo muchas ganas de vivir una vida que me parezca real. En cuanto a la producción editorial, intento seguir las novedades yendo a las librerías, pero me quedo atrás por no tener rrss y ser una anticuada (lo reconozco)

Algo que me entusiasma es la edad dorada que está viviendo la novela gráfica, me estoy pegando verdaderos "atracones"; también me gusta mucho la proliferación de ensayos, sobre todo de geopolítica, que analizan la sociedad actual y sus retos o problemas (economía de plataformas, gentrificación, censura, leyes mordaza, etc..) La literatura es reflejo de la época en la que se crea y si vivimos en un momento tan saturado de información, y donde todo se mezcla, ¿cómo no iban a surgir géneros híbridos? Bienvenidos sean.


Como lado "oscuro", tenemos la circunstancia (a parte de la otra) de que la convivencia con múltiples distracciones audiovisuales y constantes notificaciones, hace que se dificulte la lectura comprensiva. Cada vez cuesta más que los alumnos de colegios e institutos lean libros y lo hagan de un modo atento, aun dándoles a veces la razón en lo poco acertado de la elección de los títulos. Veo a mi alrededor como tónica general que se prefiere un vídeo a un texto escrito, por la simple razón de que el tiempo empleado suele ser menos, y la lectura exige más esfuerzo. Odio cuando en un artículo de internet me dice que su lectura me va a llevar tantos minutos, en una medición en parámetros de rendimiento de todo lo que hacemos. Yo misma leo rapidísimo fruto del hábito, pero a veces tengo que reconocer que no me he enterado de nada.

No quiero dejar de lado las estrategias puramente comerciales, como los premios literarios, los fenómenos wattpad, que odio especialmente tras haberme leído unos cuantos, los engendros escritos por famosos y (OMG) los libros escritos por influencers de distinto pelaje, por señalar algunos.

Para acabar, ULAD a mí me proporciona un lugar donde informarme y mantener un diálogo con otros lectores. Contribuye mucho en esa facilidad para encontrar libros de calidad, aunque por el tipo de lectora dinosauria que soy, me cuesta encontrar bastantes de ellos. De todos modos, como me gusta que las cosas cuesten para apreciarlas, esa búsqueda va asociada a la vida lectora y la hace más emocionante. Por supuesto, nada de lo dicho tendría sentido sin las bibliotecas, tan importantes en la cultura y en la promoción de la lectura; los meses sin bibliotecas abiertas fueron peores también por esa circunstancia.

Saludos.

Diego dijo...

Muchas gracias por todas tus atenciones, como siempre. También por tu comentario.

Sobre "el lado oscuro" que mencionas, creo que te resultará muy interesante un ensayo de Sartori: "Homo videns". Estoy seguro de que soportarás mejor su parte dinosauria que su vena racistoide, pero más allá de eso y de que se centre en la influencia de la televisión, su tesis me parece muy ilustrativa. Aunque deprimente.

Un abrazo.

Lupita dijo...

Diego, te haré caso y buscaré el libro. Tengo esperando descargado en el portátil "La gran transformación" de Polanyi, por otra recomendación tuya, mira por dónde..

Mi propósito para este año es leer más ensayo, que me gusta, pero salen tantos competidores por uno u otro motivo que acabo leyendo mucho a la vez y dejando también a medias. Esto de ULAD es demasiado vicio.

Soy incapaz de leer un sólo libro a la vez. Me dicen que no está bien, que es malo para la comprensión. ¿Qué crees? ¿Qué pensará la gente loca de los libros que hay por aquí?

Te dejo como recomendación la búsqueda de la palabra proxelecta, por si no la conoces.

Saludos

Diego dijo...

No la conocía, gracias.

Desconozco lo que dicen los expertos, pero desde hace unos cuatro o cinco años, desde que le di la oportunidad a los ebook, siempre tengo dos obras empezadas; una en papel y otra en digital.

Como trabajas con las nuevas generaciones, creo que Sartori te resultará más "aprovechable" que Polanyi. Habla de lo que, creo, estamos hablando hoy. Porque sí, yo respondí que para mí, hoy, es más fácil leer, pero no creo que para la literatura sea el mejor momento.

Diego dijo...

...ni para la literatura, ni para las librerías, ni para los escritores. Ni para todo lo que tenga que ver con la palabra escrita en general. Ni siquiera creo que para los colaboradores del blog, llevar un sitio sobre libros, sea el momento más fácil.

Hace un par de años, o siete, una colaboradora reseñó un libro de, por lo visto, un famoso instagramer. Recuerdo que la publicación atrajo un montón de comentarios, pero no eran los comentarios de esos tímidos que siguen y es la primera vez que comentan, tampoco de los ocasionales que acuden por la obra, mucho menos de los tres o cuatro pesados que comentamos seguido y venimos bajando el nivel del blog desde hace un par de pares. No, los comentarios eran frescos, repetitivos pero frescos, de mucha gente que conocía al autor por su faceta instagramer...

En fin, a lo que voy, que el valor de este blog no está únicamente en que esta gente no cobra, vendiéndonos lo que les señalen que nos tienen que vender, también está en que no ponen como prioridad la cantidad de seguidores.

Hace unos días Francesc decía que este es un blog Amateur, no profesional. Yo me quedé pensando en lo amplio que es el espacio entre esas dos definiciones.
Hoy, PROFESIONAL también es sinónimo de intereses económicos. Y AMATEUR es sinónimo de interés mediático o búsqueda de aprobación.

Yo opino que este es un muy buen blog sobre libros porque es un blog que lo hacen lectores. Lectores del 2021, del 2008 y de toda la vida, que no cambian libro por pela o aplauso porque no pueden, porque es su tiempo.

Que estén condenados a ganarse la vida de otra forma y que sus seguidores no se cuenten por miles es el precio que pagan por elegir invertir su tiempo en leer cosas interesantes. El valor del blog, según mi opinión.
Yo le diría a Ulad que no creo que deba parar demasiado para ver si a Peperina no le gustan los ensayos o si a Fulanito le agrada la poesía.
Nos interesa lo que sale de vuestra libertad. Eso les diría.

Y ta. No rompo más.

Lupita dijo...

Diego, ULAD es el único sitio de internet donde participo y precisamente por todo lo que tú has comentado, así que totalmente de acuerdo.

Forges, al que admiro profundamente, inventó la palabra proxelecta, que te recomendé buscar. La descubrí hace semanas y me entusiasmé mucho, porque me pareció preciosa: proxelecta, el que se dedica a intentar que los demás lean. Y la viñeta en la que salía esa palabra representaba a alguien encarcelado por ser eso, un incitador a la lectura. Ahora se lee mucho, pero de forma rápida, difusa, pensando en que "les rente".

La literatura corre malos tiempos..¿y si no es así? Quizás se estén escribiendo obras maravillosas que nadie quiere publicar, porque en el dilema infinito de si el público tiene lo que pide o hay que educar al pueblo y subir el listón, el bolsillo del "homo ludens" es el que tiene la última palabra.

En fin, a ver si se animan más seguidores del blog y dejamos el diálogo para no aburrir a los lectores. Voy a dedicarme hoy un rato al proxelectismo.
Saludos matutinos

Diego dijo...

Yo no tengo esperanzas en el gran público. Creo que tienen lo que piden y por eso yo me quedo con pocas traducciones de Vollmann o Volodine.

También me paspa pensar en los lectores del blog que se aburren con mis comentarios. Que revienten.

Había varios profesores en el grado de ambientales que se quejaban de que los foros de discusión no se usaban. El alumnado se agrupaba en Facebook o los grupos de WhatsApp.
En dichas redes se solían montar debates sobre los tres o cuatro temas que la sociedad teledirigida sigue. En relación: energía nuclear, caza, toros.
Eso y millones de comentarios sobre preguntas de examen en general...
En cuanto algún compañero intentaba abrir un debate sobre algún tema de nuestro interés, ya sea decrecimiento, geoingenieria, la publicación de determinado artículo u obra... es decir, temas importantísimos para los futuros ambientólogos, el debate no existía. El silencio tomaba las redes porque no era pregunta de examen o no era un tema que se debata en TV.

Lamentable, pero extrapolable a casi todos los espacios. Incluido este.

A 24 años de la publicación de Sartori, yo no me animaría a decir que cada vez somos más estúpidos. Pero sí creo que nos cuesta muchísimo encontrar el trazo cuando se sale del renglón. Que lo abstracto no encuentra interesados y que la famosa frasesita: "una imagen vale más que mil palabras" nos está jodiendo el poder cognitivo.

Buenos días.

Lupita dijo...

La lectura me reconcilia con el mundo; ahora estoy leyendo a Taibo, un libro sencillito sobre el decrecentismo. No espero que a nadie le interese hablar sobre ello, pero a mí me parece fascinante, una bella utopía.

Al principio era la palabra, ahora nos mandan callar para que hablen las pantallas. Al menos nos quedan los libros (y los gatos)

Saludos, Diego

Montuenga dijo...

Hola Lupita, sobre el tema que mencionas tenemos alguna cosa en el blog. Puede que haya algo más, pero esto es lo que recuerdo.

http://unlibroaldia.blogspot.com/2011/08/serge-latouche-pequeno-tratado-del.html?m=1
http://unlibroaldia.blogspot.com/2015/03/serge-latouche-salir-de-la-sociedad-de.html?m=1

http://unlibroaldia.blogspot.com/2014/07/colaboracion-los-desposeidos-de-ursula.html?m=1
http://unlibroaldia.blogspot.com/2012/10/semana-de-la-ciencia-ficcion-planeta-de.html?m=1

Los dos primeros son ensayos y los dos últimos novelas. A mí me gustó mucho Salir de la sociedad de consumo, el otro de Latouche no lo he leído.

A Le Guin seguro que la conoces porque hace ciencia ficción con contenido ético y es muy aconsejable para jóvenes. Leí Los desposeídos, precisamente porque es una novela sobre el decrecimiento, la otra novela no sé si trata el tema porque no la conozco pero también habla de la convivencia entre la gente. No he puesto El día antes de la revolución porque creo recordar que tiene otro enfoque pero no quería dejar de nombrarla.

Saludos, espero que te animes con alguno y entres a contarlo ☺️

Lupita dijo...

Muchas gracias, Montuenga, es una forma de enfocar la vida radicalmente disidente de lo que triunfa en la sociedad, y que, por lo tanto, me apasiona. Conozco a Latouche y he visto entrevistas suyas, pero no lo he leído; ten por seguro que lo leeré, y de momento ya estoy concienciando en casa sobre este tema (me odian mucho) ¿Qué son necesidades y qué deseos y apetencias?

Es clamar en un desierto, pero encontrar la forma de vivir de cada uno es apasionante.

En cuanto a Le Guin la conozco por haber leído "El día después.." La falta de ética en la sociedad es lo que más me molesta/preocupa, por todo lo que conlleva, así que los escritores con enfoque ético me suelen gustar mucho.

Saludos

Diego dijo...

Buenos días a todos.
Lupita, el profesor Taibo tiene numerosas publicaciones al respecto. Como bien dices "sencillitas" pero que sirven para acercarse a los temas. Él pronostica un futuro de Ecofascismo, cosa que hace pensar en el gobierno de Gilead, de la distopía de Atwood.
Latouche es el padrino del decrecimiento y Diamond es un ejemplo de científico interdisciplinar. Cualquiera de las recomendaciones que te hace Montuenga son de lo mejor que tenemos traducido sobre el tema.

Pero no era mi intención hablar de ambientalismo. Usé un ejemplo vivido para defender la tesis de Sartori, que a su vez viene a responderte a ti, que señalabas que vos y yo quedábamos hablando solos, y que no dudo que tenga que ver con la entrada.

Un saludo.