miércoles, 19 de septiembre de 2018

Javier Ramos: El señor Gro y la hija de la viuda Stern

Idioma original: castellano
Año de publicación: 2018
Valoración: Recomendable

Cada vez corremos menos riesgos a la hora de elegir nuestras lecturas, solo nos lanzamos con autores o editoriales que —a nuestro entender— son un valor seguro, y qué estrepitosas decepciones nos llevamos con algunos de esos valores seguros. Y a pesar de ello nos continuamos resistiendo a salir de nuestra zona de confort. Pero no soy quién para dar lecciones; en algo más de un año que llevo colaborando en ULAD esta solo es la segunda obra de autor desconocido que reseño y porque tiene el aval de un premio literario (cosa que ya tampoco es garantía de nada).

El Señor Gro y la hija de la viuda Stern ganó la edición del 2017 del Premio Internacional de Narrativa «Novelas Ejemplares». Se trata de una novela corta con setenta páginas rebosantes de una prosa poética, original y envolvente. 

Resumen resumido: el anciano Gro lee un libro en un banco de la plaza, todos los días el mismo libro durante años. La gente del pueblo siente curiosidad y recela, y mandan a la pequeña hija de la viuda Stern para que le sonsaque qué lectura es esa que lo mantiene tan absorto.

Esta es una de esas novelas en las que prima la atmósfera sensitiva por delante de la trama, la experiencia lectora tiene más que ver con llegar a un estado mental concreto que con la historia en sí, y por ello es difícil captar su esencia con un resumen. Porque El señor Gro y la hija de la viuda Stern conduce al lector a la esfera de las fábulas y los sueños —un poco en la línea de El Principito— para tratar cuestiones que no se pueden abarcar desde la razón o el realismo. 

¿Y qué cuestiones son esas? Pues aunque cada lector lo percibirá en función de su bagaje emocional y sus experiencias vitales, hay dos temas que toman especial relevancia: por una parte, el duelo como proceso que cada cual gestiona como buenamente puede y que tiende a aislar al individuo de su entorno y su realidad, que suele ir acompañado de culpa o tristeza o ambas, y que necesita un tiempo más o menos largo hasta que finalmente se resuelve. Por otra parte, la penalización por ser diferente, el hecho de no encajar y sufrir el aislamiento, incluso el exilio, en manos de un entorno social viciado, pequeño y endogámico. El retrato que se hace en la novela de ese pueblo o masa social, sumido en la incultura y la desidia, está muy conseguido:
«El día de la boda, se cogían de la mano como para vadear un riachuelo. La viuda Stern se dejaba felicitar por sus vecinas, que tenían en la boca un bombón pegajoso e inagotable que venía a decir, que venía a callar: ¿qué va a darle tu hija al tonto del pequeño del pescador? ¿qué va a darle tu hija, blanca como la vemos, al tonto del pequeño del pescador, si estamos hartas de verla con la falda arremangada y el culo de ese tonto entre sus piernas detrás de la tapia de la conservera? (…)»
Los hechos, palabras y pensamientos de los personajes se entrecruzan con la voz del narrador en tercera persona, sin por ello entorpecer la lectura y logrando una gran cercanía. Porque el estilo es el verdadero eje vertebrador de la obra. Las imágenes y metáforas resultan tan personales y originales que crean un mundo propio entre el narrador y el lector. No resulta sencillo elegir una sola cita puesto que las setenta páginas de la obra son una continua cita que invoca a la lectura: 
«Es muy sensato lo que dices, Gro, dijo la hija de la viuda Stern. Cincuenta años, mis pechos se me han hundido en la blusa y mi pelo es corto y es feo, y el señor Gro me llama muchacha con su voz trabajosa. Es bonito ver cómo un viejo busca una palabra y la encuentra y la dice. Se ve la palabra muy nítidamente rehuyéndole y se ve cómo suavemente la coge entre sus labios (como con las manos se saca un pájaro del nido y se le impulsa), y después la dice.»
Así que recomendable por lo personal y expresivo de la apuesta (diría que no es un tipo de obra que abunde en el mercado por lo que aún debería ser más celebrado su reconocimiento mediante premio y publicación), y porque ofrece una lectura pausada que invita a degustar cada palabra y percibir las sensaciones que produce. Una buena oportunidad para leer porque sí y no para ver qué pasa.

25 comentarios:

Unknown dijo...

Este es mi libro fetiche de este año. Es un regalo lleno de luz, de sensibilidad, de literatura e incluso de respuestas. Hay que leerlo dejando que te lleve y te empuje hasta la orilla.
Me ha encantado la reseña.

Beatriz Garza dijo...

Hola, Sandra, está todo el mundo creativo tan estandarizado que cuando descubres una apuesta personal y de calado es difícil no caer rendido.

Un saludo y gracias por comentar.

Sir Robin dijo...

Buena reseña. Buena pinta la novelita. La apunto. Y estoy muy de acuerdo con lo que señalas en el primer párrafo. Saludos

Miki dijo...

Me ha gustado mucho tu reseña , recalé en este libro por casualidad, que hubiera recibido un premio literario pasó tan desapercibido que, de hecho, no fui consciente hasta que lo cerré y me detuve en su portada. El libro de Javier se sale del "mercado" , es una rara avis literaria a la que devoré, en apenas tarde y media, con mucho gusto. Gasta una prosa casi quirúrgica y, como dices , resulta difícil dejar un solo párrafo sin subrayar . Pero además, todo el cuento (yo lo catalogaría así), desprende un lirismo pragmático. Y eso , lejos de ser una contradiccion, es algo que me encantó. La historia es bella (en forma y en fondo) y útil (como lo pueda ser , en un momento dado, un destornillador). En cuanto a lo que comentas en el primer párrafo..., a mí me sigue gustando correr riesgos, sigo dejando que la literatura defraude todas mis expectativas.

Saludos.

Unknown dijo...

Después de mucho cavilar he llegado a la conclusión de que éste es un libro mágico, si por magia se entiende la capacidad de hacerte volar con las palabras. Me ha impactado mucho, es una joya de la literatura española y sino al tiempo. Lo recomiendo fervorosamente.

Isa dijo...

Yo soy de esas que intenta ir sobre seguro cuando elige una lectura, pero después de leer El señor Gro creo que voy a dejar de ser tan cerrada. Lo descubrí a través de Instagram, y quedé impactada desde el primer momento. Fue de esos amores a primera vista, y eso que poca gente lo había leído entonces y no tenía referencia alguna. Pero me hice con él y me encantó. Un libro muy recomendable, por todo lo que habeis dicho tanto en la reseña (estupenda) como en los comentarios. Un autor a tener muy en cuenta a partir de ahora ;-)

Saludos.

Beatriz Garza dijo...

Sir Robin,
Gracias por comentar.

Miki,
Sin duda, si no se corren riesgos no se llega a nada. Me ha gustado lo de "rara avis", muy propio en este caso.
Saludos

Jaime,
Es una obra especial, sin duda.
Gracias por comentar.

Isa,
Parece que en este caso te guiaste por la intuición y funcionó. Yo también lo hago a veces, con mejores o peores resultados :D
Un saludo.

Japicuin dijo...

No sé como llegué a la cuenta de Instagram de Javier, pero fue por ella que me decidí a leer "El señor Gro y la hija de la viuda Stern”.
Tenía expectativas altas, ya que el de Javier es uno de esos perfiles a los que me asomo cada mañana y nunca me defrauda, bien por las carcajadas que me arrancan sus ocurrencias, o por sus letras incisivas que se clavan como puñales. Pues pese a ello, a ese seguimiento diario que le hago, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar:

Empezar a leerlo fue como meter la cabeza bajo el agua, hasta quedarte sin aliento totalmente noqueada con su prosa tan precisa y poética a la vez.
Siendo una novela corta creí que la leería en nada - ingenua de mí-. Le dediqué tiempo, mucho tiempo, porque necesitaba saborear cada frase y digerir cada párrafo que, estoy con Miki, resulta complicado dejar alguno por subrayar.
Una novela para leer con los cinco sentidos alerta. No exagero si digo que sentía que me arañaba por dentro, totalmente hipnotizada por la cruda metáfora tan bella y, a la vez, tan desgarradora. Esa forma tan singular que tiene Javier de narrar.

Me ha encantado tu reseña, para mí es una obra difícil de explicar con palabras y tú lo has hecho fenomenal. Como dices hay que leerla porque sí, para disfrutar. Y yo la disfruté muchísimo. Un lujo de lectura que no puedo dejar de recomendar.

Unknown dijo...

Javier Ramos, el señor Gro y la hija de la viuda Stern entraron en mi vida como en estos días entran muchas personas en la vida de otras, a través de Instagram. Así descubrí a un artista capaz de hacerte tanto reír sin parar con sus series de vídeos hilarantes, como de ponerte los pelos del alma de punta con sus escritos sobre el amor y el desamor. Tan poco indiferente me dejó, que pronto sentí la necesidad de leer su novela. Y tanto que la leí. Y la viví. Y me vi reflejada. Y descubrí que, igual que el clásico El Principito, con la que la comparan, El señor Gro y la hija de la viuda Stern es una novela para leer y releer, porque con una sola vez no te la acabas.

matrioska_verde dijo...

Llegué al libro de Javier porque llegué al Instagram de Javier por casualidad y vi que había publicado, como muchxs más, ni siquiera lo del premio llamó mi atención. Pero me entró la curiosidad al ver que otrxs instagramers a los que admiro y de los que valoro su opinión lo recomendaban encarecidamente. Y ya no me lo pensé más.

Pero al grano.

Lo que me encontré fue una prosa de un gran lirismo poético y una historia muy muy muy original. Hay tanto dolor en algunos personajes que te dan ganas de entrar en el cuento y abrazarlos. Porque creo que es más un cuento que una novela corta, tal vez porque todo lo que acontece es muy mágico, aunque diría que es una historia dramática (y no). Eso es también lo que me gusta de este libro de Javier, que no se puede encasillar y eso ya dice mucho a su favor.

En los personajes hay maldad (la masa adocenada), idealismo, rebeldía, sueños, ganas de encontrar un mundo mejor...

Altamente recomendable en mi humilde opinión. Es un libro que no deja indiferente.

Enhorabuena a Javier por la historia y el Premio.

Unknown dijo...

Me interesé por este libro por lo que me interesó el autor, alguien que consigue engancharte desde las redes sociales y que además ha sido reconocido con un merecido premio literario. Un libro corto que hay que leer detenidamente para saborear su prosa, dedicarle tiempo y disfrutarla, con personajes mágicos, de los que consiguen remover emociones. Enhorabuena Javier y gracias por contarnos esta historia. Me encantará leer otra.

Beatriz Garza dijo...

Japicuin, Laila, matrioska y Unknown,
Gracias por compartir vuestra experiencia, seguro que servirá para que otros seguidores del blog se hagan una idea más detallada sobre esta obra.

Alvarito Huevo Frito dijo...

Me ha encantado tu reseña y comparto todo lo que dices y lo que comentan otros lectores. Se trata de libro muy recomendable. Yo también llegué a el a través de la cuenta de Instagram de Javier (muy recomendable también por muchos motivos). Para que luego digan que las redes sociales están acabando con la cultura... Se trata de historia sobrecogedora, delicada y cruel, llena de poesía . Con un equilibrio entre la contemplación y la acción que hacen muy atractiva su lectura. Su épica contenida dota a la narración de una densidad y un peso inusual en obras de su extensión. Te transporta rápidamente a su particular mundo y te envuelve con su atmósfera de tal manera que cuando llegas a la última página te queda la doble sensación de satisfacción y, a la vez, de anhelo porque te gustaría seguir leyendo más. Una maravilla.
¡Deseando anhelante leer lo próximo de Javier!

Anónimo dijo...

Una extraña maravilla.
Lo he leído despacito para saborearlo y no perder detalle .
Ahora toca releer despacito otra vez !!!! @soplaypideundeseo

Un antídoto al día dijo...

Me ha gustado mucho tu reseña al igual que todos los comentarios anteriores.
El libro me encantó, además de por la historia que plantea tantos temas de reflexión y remueve sentimientos, por la forma tan especial en que está escrito que hizo que me enganchara a su lectura desde el primer párrafo.
Bello y "sempiterno".
@Unantidotoaldia

Beatriz Garza dijo...

Alvarito Huevo Frito, Anónimo y Un antídoto al día:

Gracias por vuestros comentarios y por compartir vuestras impresiones.
Un saludo.

Ginés Vera dijo...

He tenido la suerte de que cayera esta novela en mis manos. La leí poco a poco, sabedor desde los primeros párrafos que su fuerza radica en el estilo, en la palabra, en la metáfora. .. La historia parece navegar, cruzar valles y cimas antes de llegar al final dejando un poso de inquietud, añorando una frase más, una página más. Os la recomiendo. Saludo mediterráneo.

majo dijo...

A pesar de las pocas paginas es un gran libro, que se te hace muy corto y te quedas con ganas de más, y como toda fábula, tiene un mensaje para ti, un libro distinto a todo libro leído hasta ahora , narrado de una forma distinta,
Un libro que hay que leer, este libro al igual que su autor llegó a mí por casualidad y ha sido un gran descubrimiento, tanto el libro como el autor.Un libro que hay que leer, sin duda.

Unknown dijo...

Hola... Yo, como muchos de los que aqui escriben, llegué al libro por casualidad.. Ya no recuerdo ni como... Sòlo sé que leí la reseña y me dije que este libro lo debía tener. No me equivoqué, me impactò. Lo leí, mas bien devoré, en una tarde. Al día siguiente decidí saborearlo y lo volví a leer... Tengo sentimientos encontrados con este libro... Sentí dolor, mucho, por todo el odio que transmiten determinados personajes, desprecio, malestar.... Pero también ilusiòn, esperanza,... Es brutal en contenido y para mí uno de los libros que más me han hecho recapacitar ultimamente..

Beatriz Garza dijo...

Ginés Vera, majo, Maria Jesus:

Muchas gracias por compartir vuestra experiencia lectora con el resto de seguidores.
Un saludo.

Beatriz Garza dijo...

Dado lo insólito de lo sucedido con esta entrada, o bien tenemos aquí al Club de Fans del autor (y en tal caso, les doy mi más sincera bienvenida y les invito a quedarse) o este día pasará a historia de ULAD como el Día de la Entusiasta Unanimidad.
:D

Virginia de la Calle dijo...

“Yo tenía este libro ante los ojos para usurparle un rectángulo al mundo y a la vida…” Dijo el señor Gro en algún momento de esta maravillosa narración poética con alma de fábula. Un rectángulo lleno de magia tanto en la forma como en el fondo, un placer leerlo lentamente, degustando cada frase hasta el punto de que al terminarlo dan ganas de volver a empezar a leerlo por esa curiosidad de descubrirle nuevos mensajes e imágenes. Una joyita literaria muy muy muy recomendable. El universo de Javier Ramos es mágico. Y no solo por su prodigiosa escritura sino también por sus puestas en escenas más cotidianas, donde convierte lo ordinario en extraordinario a golpe de telefonillo, entre otros mil golpes de efecto. Un genio tragicomicopoético al que me emociona visitar cada día en instagram para reírme del llanto y lo contrario. En resumen: MARAVILLOSO.

Virginia de la Calle dijo...

Y se me olvidó añadir que la reseña me ha parecido fantástica :)) Soy nueva y ya me quedo por aquí a seguirle la pista a tus recomendaciones. ¡Saludos!

Blanca Villa dijo...

Magnífica reseña para un libro mágico, que degusté en un mes, a pesar de sus setenta páginas. Releí como mil veces y alguna de sus frases, aun resuena en mí, como isla a la deriva, chocando contra todo. Gracias, Javier.

D.Patty dijo...

Leí el libro hace un mes más o menos y lo "reseñé" en mi Instagram: (@dpatty)

Leer esta novela de Javier Ramos ha sido una delicia.
He disfrutado como una niña: con su prosa lírica, con el dominio de la palabra, con el ritmo que imprime cada frase.
Hacía mucho tiempo que no me encontraba con una historia tan bonita: es delicada, profunda, tierna.
Los adultos también necesitamos cuentos y asombrarnos como niños. “El señor Gro y la hija de la viuda Stern” me ha hecho abrir los ojos como platos, apretar los puños de emoción y releer párrafos para que nada se me escapase.
Querido Javier: eres talentoso, escribes como quieres y tu sensibilidad es apabullante. Cualquiera que te lea lo sabrá enseguida.
Yo que vosotros corría a comprar su libro: que estamos en navidad y los cuentos se leen muy bien con turrón y polvorones a mano.


Ratifico lo dicho: un libro delicioso.